No me gasto mi dinero en vestidos, me lo gasto en restaurantes.

Miss Migas

Pajarita

- cerrado

Calle Apodaca 20 <m> Tribunal 1 10 Madrid, Madrid provincia, España

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Picoteo moderno a precios y tamaños mini

está OK

Mayo 2015

Pendiente teníamos lo de ponernos la pajarita y lanzarnos al ruedo. Una carta apetecible, las leídas opiniones dispares y un tonto picoteo nocturno nos hicieron acercarnos hasta la lúgubre calle Apodaca.

Remodelado, mesas pequeñas y justas y un localcito agradable pero con altísimo nivel de ruido fue lo primero que nos encontramos. Lo siguiente fue un único chico en la sala, con algunos problemas para controlarla entera pero con extremada simpatía y una cocina en la que tampoco se veían muchas manos, pero todo fue saliendo bien y los tiempos no se alargaron excesivamente.

Oferta muy apetecible a precios de lo más comedidos, intuimos que las raciones son pequeñas, diminutez que comprobamos al llegar los primeros platillos.

Nos encantaron los PADRÓN Poppers rellenos de crema de mejillón, un vicio y genial para abrir boca, lástima que vengan sólo siete (razonable, porque la mayor parte de las mesas serán de 7 comensales) porque nos hubiésemos comido el doble.

Correctas las QUEKAS de champiñón con un potente sabor a harina de maíz tipo PAN, de la precocida, la que se utiliza para hacer arepas, y buena combinación de sabor en las BOMBITAS de Camarón con guacamole, que mejorarían con una causa de patata más refinada.

Atención a las cuatro rebanadas de pan de medio centímetro de grosor que sirven cuando pides un poco de éste; tuvimos que reclamar otras dos tandas más. Que ojo, lo cobran a 1€/persona.

Sosa la BERENJENA del sashimi pero ganando enteros al pedir un salero, buenísimo el punto que le da esa confitura picante que la acompaña, y riquísimas las ALITAS, súper crujientes y bien glaseadas, acompañadas de una confitura que en gruesos pegotones podría ser un poco invasiva.
Para terminar, su mini BAOZI de cebón, rico pero minúsculo.

No pedimos postre, quizás por una sensación de falta de alma a la propuesta. Prefiero pagar 6€ por los padrones y que me pongan una ración de verdad, o media. Y que los baos los pague a 5€ la unidad pero que me de para más de un bocado, para poder disfrutarlo. No es una crítica, para nada, es una reflexión sobre mi gusto personal. En pajarota hay buenos conceptos, buena ejecución y buenas ideas pero para mí le ha faltado eso, un poco de corazón.

Con una generosísima copa de blanco (el único ofrecido por copas) y agua del canal nos quedamos en 33€ que, definitivamente, es un precio fantástico. Pero Mr. tuvo que tomar postre en casa y se zampó dos tortitas con chocolate y nata para acabar bien el día, que se había quedado con falta de ese toquecito de varita final.

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Carlos Griffo

Hay que decir que las tortitas estaban de muerte.

19 de mayo de 2015