No hay nada mejor que un pastel de Guarromán, y ya está.

La cuenta si es tan amable

mostrando 2 sitios

Babelia

+34 669 11 67 87

Calle Puigcerdá, 6 <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España

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Mejor de lo esperado

está OK

Estética modernilla de los nuevos sitios que abren y abren (y cierran y cierran) en Madrid cada año, decoración en blanco, agradable, no muy pegadas las mesas. Comimos en la planta de arriba, la terraza estaba un poco desapacible por fresca, y vale que estaba lloviendo, pero si en octubre estamos así, en diciembre se congela uno ahí.

La comida, pues me esperaba menos dado los últimos fiascos, pero debimos de elegir bien, los tacos de pollo tikka massala estaban francamente buenos, los rollitos vietnamitas bien, la lubina aceptable, el steak tartar muy rico y bien condimentado, y el postre me gustó mucho. Tomamos su especialidad, la costrada con chocolate blanco y helado, la verdad es que es difícil que estuviera malo, es un hojaldre relleno de frutos del bosque, chocolate blanco y negro y helado, vamos, que era un valor seguro pero que funciona bien. No tomamos vino, que tocaba trabajar después.

Siento no ser muy original, pero a pesar de las críticas recurrentes y los meses que lleva abierto, el servicio sigue siendo igual de lento que al principio, el caballo del malo les entrena fijo.... Mas de 10 minutos tardaron entre acabar un entrante y el siguiente (que digo yo que la gracia de los entrantes es tomarlos a la vez) y encima cuando les preguntas por tu plato te miran con la cara mezcla de susto y de calimero de otravezlahemosvueltoaliar.

En cuanto a la carta, suscribo todo lo que dice Spider como líder, es un desparrame desordenado.

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Ultramarinos Quintín

+34 917 86 46 24

Calle Jorge Juan, 17 <m> Velázquez 4 Madrid, Madrid provincia, España

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Demasiada gente, demasiado de moda

no me gusta

Septiembre 2015. Reserva para viernes noche hecha con 3 meses de antelación, ya empezamos, ni que fuera la Terraza del Casino (The best). Llegamos y tardan 5 minutos en atendernos en la puerta, hay miles de personas por todos sitios, creo que hay gente colgada de lámparas y eso..., gente de pie, sentada, arrinconada..., impresionantes dos mesas que hay para dos en la puerta del local que literalmente comparten espacio (y conversación, y bolsazos y empujones y arrumacos) con todo el que entra. Mucho cuidado al reservar si es un plan de pareja, las mesas de dos son minúsculas y en los peores sitios. Nosotros éramos cuatro y menos mal, la mesa era redonda y no muy grande, pero tengo un amigo que fue la semana pasada y le pusieron en una mesa igual siendo 6, y dando gracias eh!.
Nos tocó en la planta de abajo, mejor, en la de calle era imposible mantener una conversación por ruido y la gente que había de pie. La decoración es lo mejor, la planta baja no está decorada como un supermercado sino como un jardín, es preciosa, ésta sí que está bien, y es original y es lo que merece la pena del local sin duda.
La comida, vamos a lo importante. Pues bien, calidad aceptable, mezcla de platos sofisticados con platos básicos, hay platos de cuchara, tablas, y pizzas por ejemplo, pero es una carta un poco corta y en general es caro. El risotto con colmenillas bueno, las patatas con langostinos buenas, los penne con rabo de toro bastante bien, la lasaña de alcachofas también buena, pero las raciones son tirando a pequeñas, no es para llenarse.Los postres flojos, en variedad y calidad.
La carta de vinos es poco original y de sablazo considerable, se les ha ido la mano.
El servicio muy profesional, te preguntan constantemente si te ha gustado (esa frase se la han aprendido, sí) y están atentos, nada que destacar.
El ambiente el esperable, pijo guay, hipster, barrio de Salamanca..., menos canalla que el Ten con Ten y menos casposo que el Paraguas.
No le pongo tres estrellas porque después de tres meses de espera de reserva uno se imagina un poco mas de calidad y un poco mas de cuidado en el trato del cliente, es un sitio incómodo por el barullo que hay, que es culpa de querer aprovechar tanto el local y el éxito, es carillo y la comida no es muy allá, pero bueno, si lo que quieres es ver y dejarte ver, es un buen sitio.

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spider72

Has sido muy benevolente con Quintín. A nosotros nos encanta el TCT para ir de gintos y Quintín está muy chulo para unos vinillos cualquier día por la tarde, pero la cocina...regu y cara. Hay alguna cosa, como algún ahumado que no está mal, pero aún así es uno de los misterios del éxito: local llenísimo, comida regu y cara y está hasta arriba todos (pero todos) los días.ver comentario completo

24 de septiembre de 2015