No hay nada mejor que un pastel de Guarromán, y ya está.

La cuenta si es tan amable

mostrando 11 sitios

Sugarcane Madrid

+34 910 55 05 35

Calle Diego de León 7 <m> Rubén Darío 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 7 personas

ver más restaurantes cocina internacional en Madrid

Otro de moda, pues bien oye

está OK

Decoración muy cuidada y cool pero al estilo de tooodos los sitios que se están abriendo últimamente, original no es vaya. Es el local del antiguo El Séptimo. Mayoritariamente poblado de grupos de supernenas, alguna pareja y algunos amigos. Nos tocó mesa redonda enana siendo tres, incómodo a tope, a evitar. El personal muy joven, sin gran experiencia pero con ganas, muy agradables sin duda. La carta de vinos no está muy allá, han querido ser un poco originales pero no les ha salido.
La carta es la habitual mezcla de comidas de mundo que se lleva a hora, unas gyozas por aquí, unos macarrones por allá, un sandwich cubano por otro lado, una hamburguesa superguay..., todo bueno sin más. Lo mejor, y muy sorprendente porque realmente estaba fantástico el steak tartar (sabían que tiene punto de sabor, atención Fismuler), muy recomendable. De postre tarta de limón aceptable.

etiquetas: ,

Peyote San

+34 910 88 22 12

Calle Marqués de la Ensenada 16 <m> Colón 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 17 personas

ver más restaurantes cocina creativa en Madrid

Divertido, ruidoso, de moda

está OK

Pues eso, que estaba lleno y era lunes noche, que la decoración es chula (no tan espectacular como Habanera, pero bien), ambiente muy variado (super nenas, parejas, grupos de hispters, ejecutivos pijos...) no es demasiado grande, tiene una barra para cócteles y copas de tamaño mediano (más bien en plan espera antes de sentarse), que las mesas de dos son incómodas porque están muy pegadas, que da igual porque no se oye nada, hacía tiempo que no estaba en un local tan ruidoso, y no era por la música sino por lo mal insonorizado que está, por la disposición de las mesas..., en fin, veías a todo el mundo inclinado para tratar de mantener una conversación (será una postura de yoga?).

Sobre la comida, pues me gustó esto de la fusión mexicano-japonesa, sin ser alta cocina, está bien, cumple su tarea en un lugar de moda (no os esperéis la fusión de Sushi 99 y Punto MX). Los platos se pueden compartir pero cuidado que las raciones son pequeñas y eso hace que sea caro. Me explico:
- cuenco de edamame 5,90 €, éramos 3, nos quedamos con más ganas, para dos vale (y eso que en Sushi 99 es cortesía de la casa, aquí lo único que es cortesía es el agua, que es un detalle, oye.
- guacamole, bueno, bien hecho 7,90€ (para tres justo), acompañado de 6 totopos, obviamente te faltan, pides totopos y le sumas (sin ser ración generosa) otros 2,50€.
- Los niguiris de pollo lo peor, medio crudos (puaj) a 3,50€, los niguiris de salmón y atún estaban muy buenos.
- los tacos del pastor buenos, picantes, pero 2 pequeños a 9,90 €.
- Las gyozas de pollo muy ricas, y picantes.
- el temaki de pollo es sablazo total, un cono por 9,50 €.
- el gunkan de cochinita pibil muy bueno (y bastante picante)

Los postres bien, recomendables el yuzu pie, casi tan bueno como el del KBK (con lo que me gustó, pues en éste te ponen más cantidad además) y el pastel tres leches.
La bebida es lo único que está ajustado de precio, y la carta de vinos tiene una variedad muy interesante que se sale de lo habitual.
El servicio profesional, justito, pelin lentos a veces, necesitan un poco más de ajuste, pero amables.
En resumen, que como se quedan cortos en la cantidad o tamaño de los platos, no está equilibrado el precio, a ver si lo arreglan (aunque así está lleno, para que tocar la gallina de los huevos de oro).

etiquetas: , , ,

sin fotos + añadir

Prime 112

+34 3055328112

112 ocean drive, Miami

guardado por 2 personas

El Ten con Ten de Miami Beach

me gusta

Visita un sábado noche, ya nos advierten que estará hasta arriba pero reservamos un par de días antes y tenemos mesa para cuatro. Está en Ocean Drive, la calle de los sitios de comer y beber de moda en Miami Beach, cuando llegamos vemos un montón de gente en la puerta, va a ser verdad que está de moda, sip. El Maitre rodeado de unas hordas preguntando por su mesa, así que aprovechamos y nos pedimos en la barra una cerveza para ver si se despejaba. Y nos traen para picar! Te pasan un cuenco gigante con bacon frito buenísimo, que al estilo cacahuetes propagadores de todos los virus que acabarán con la Humanidad, compartimos con la masas, una semana después seguimos aquí, no la hemos liado parece. Pedimos terraza ("fuera" para ellos), a riesgo de morir asfixiados porque en Miami en agosto hace calor a todas horas, pero es lo que tiene que haya fumadores. Nuestra mesa estaba preparada y rápidamente nos acompaña una señorita de metro ochenta vestida con vestido negro de unos 50 cm, es lo que tiene la noche de Miami. El resto de compañeros de la fraternidad del bacon nos miran con cara de desconsuelo, por lo visto había lista de espera y larga...
Al grano, la comida, pues americana básica, carne y acompañantes, pero realmente buena la carne y los acompañantes, Pedimos provolone con trufa y resultó ser una fondue con manzana, pan, champiñones y patata para mezclar con el queso provolone. Buenísima pero contundente.
El camarero nos advirtió de que las raciones eran grandes, como para dos personas, no hagáis caso, son como para cuatro normales españoles y en todo caso para tres comilones. La carne buenísima, no me acuerdo bien del corte pero muy bueno, de acompañamiento pedimos patatas fritas al aroma de la trufa, muy buenas, espinacas, a medio camino entre a la crema y hervidas, buenas, aros de cebolla (enormes). Para probar el marisco de allí pedimos media langosta, ya nos dijeron unos amigos que no eran comparables con las gallegas. Y efectivamente bastante insulsa. Casi nos sobró la mitad de todos los platos, era demasiado, así que no llegamos al postre pero vimos pasar unas tartas clásicas americanas bastante espectaculares.
Él sitio está decorado en plan elegante para el gusto americano, habría turistas y muchos locales de cena de sábado noche, incluidos varios famosos de allí desconocidos para nosotros (jugadores de baseball y demás...), fauna parecida a la del ten con ten, muchas chicas vestidas para triunfar, tacones a tope, grupos de amigos, cadenas de oro, camisas blancas, coches de lujo..., en fin, lo que tiene Miami. A parte de que la comida está muy buena (para ser americana básica) simplemente viendo la gente de alrededor se lo pasa uno fenomenal, muy distraído. Recomendable tener la autoestima alta porque esos cuerpos, femeninos y masculinos, son difíciles de conseguir por aquí... Punto canalla.
La bebida es el gran drama, botella básica de vino californiano, 65 dólares..., y así cualquier cosa con alcohol.
La cuenta cara sin ser la más cara de las que sufrimos, Miami de cena es un sablazo constante. 4 personas, una botella de vino, agua, cuatro whiskies y dos mojitos (ya, ya, se nos fue la mano, pero es que hacía mucho calor...) con servicio e impuestos incluidos, 630 dólares.
Pero si vuelvo, repito fijo.

etiquetas: , , , ,

Restaurante Amazónico

+34 915 15 43 32

Calle de Jorge Juan, 20 <m> Velázquez 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 52 personas

ver más restaurantes cocina de mercado en Madrid

Un gran decorado y el postureo de siempre

está OK

Voy a intentar ahorrarme todos los comentarios habituales relacionados con el grupo de El Paraguas, que ya tienen bastante bombo en los medios (se lo curran fenomenal, a los que abren restaurantes yo les diría que contraten a la agencia de éstos). Como en todos sus locales, lo que mas me gusta es la decoración, siempre de gran nivel y en este caso es bastante espectacular, menudo cambio para el Pan de Lujo.
Como se llama Amazónico, pues de eso va, de selva (toma ya obviedad), pero está conseguida, incluso a pesar de las lámparas gigantes que hay encima de cada mesa y que podéis distraeros contando los cabezazos que o los camareros o los comensales les atizan (las pantallas están muy bajas). Eso sí, como son unos maestros de ordeñar la vaca, allí caben cienes y cienes de personas, madre mía, y como está lleno (por supuesto) pues parece aquello el metro buscando la gente su asiento con ansiedad. Hay una barra bonita a la entrada y algunas mesas altas (acabará con el mismo "ambiente" que el Ten con Ten??)

Lo de siempre, para cena romántica no es, básicamente porque os colocarán en mesas pequeñas muy juntas, pero si lo que queréis es epatar a vuestra compañía, pues ni tan mal. Como está de moda, allí todo el mundo se conoce (está el Tooooodo Madrid) y después de contar cabezazos lo siguiente que podéis contar es cuantas veces la gente se saluda de una mesa a otra. Para grupos de hasta 6 personas me pareció que la disposición de las mesas es mejor.

Yendo al punto, la comida. La carta es corta, casi todo brasa y espeto (se pasa por delante de la cocina), y es una mezcla de especialidades que no le vi mucho el hilo conductor, que si japo, que si indio, que si peruano y el caso es que a mí me pareció un poco de chiringuito gaditano (dicho sin ánimo de desmerecer, que para mí se come de muerte). Una nueva vuelta de tuerca en la rentabilidad, la calidad de la materia prima es muy buena (ahora después desarrollo) pero la preparación en sí (la ciencia culinaria), es muy básica, pero es lo que se ofrece, para que no haya dudas (aunque alguno de los entregados blogueros -súper objetivos- lo consideren casi digno de una estrella Michelín....) Crudités guays para entretenerse, los rollitos un poco secos, una ensalada con pollo a la brasa (que es que no me acuerdo bien, no me dejó mucho huella). Carabineros muy muy buenos, de calidad y de punto, la lubina al espeto también de muy buena calidad y bien hecha. El postre, el de chocolate con helado de aguacate muy bueno por el chocolate (sabor fantástico), el helado de yogur estaba también bueno. No probamos la especialidad que es la piña asada, tenía buena pinta, pero 60 eurazos una piña completa asada (menudo margen).
El servicio aceptable, es bueno pero todavía en rodaje.
En fin, da igual lo que nos parezca a los comensales con un poco de criterio, la gente lo va abarrotar igual, y puestos a elegir, yo lo prefiero a otros de la calle Jorge Juan (por ejemplo a su hermano Quintín). Todo estaba bueno, y sí, es caro, los 50-60 euros por persona no es difícil alcanzarlos, pero si lo que quieres es ambiente y distraerte, pues está muy bien.

etiquetas: , ,

Benares

+34 913 19 87 16

Calle Zurbano, 5 <m> Alonso Martínez 4 5 10 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 67 personas

ver más restaurantes cocina creativa en Madrid

Indio de moda y lo saben...

está OK

A ver, primero los consejos prácticos, cuando reservéis (que sin reserva no se consigue ir de forma fácil) que no os coloquen en las mesas cerca de la puerta, es un pasillo, hace corriente y aunque ya sabemos que el cambio climático acabará convirtiendo Madrid en la India (sin tener que ir a este restaurante), pues te da bastante frío, y con lo que sí o sí vas a pagar (mínimo 140 palos auguro), pues no mola llevarte la gripe puesta y cenar con el chaquetón. Además las mesas en formación comerdor pasillo, para variar juntitas que está el metro muy caro.
El servicio bien, sonriente, muy abundante a nosotros nos tocaron todos indios y con un castellano limitado, así que no paraban de recomendar los cocktails de forma insistente (no debían de haber aprendido más allá en los apuntes de aprenda español en la hostelería). Y les hicimos caso y nos metimos cada uno dos, muy buenos, pero 15 euros por cada uno, que por cuatro hacen 60 euros, un poco excesivo, por ese precio una botella de vino de las buenas te da para más de un copa.

Y como tienes en frente la cocina por tener la fortuna de sentarte en las mesas del cole, asistimos a un ataque de furia al estilo Chicote del supuesto cocinero jefe (y si no lo es, por los gritos que pegó, pues tienen un problema). Como es guiri, hablaba en inglés y tenía pinta de inglés (y no de precisamente de la colonia británica, sino de la campiña de toda la vida), la bronca la echó en inglés (que por mucho que lo pongamos en el cv, no nos da para el nivel de insultos culinarios a los pinches) pues no resultó tan incómoda y solo snob.

Como somos así, tomamos el menú degustación, 65 palos por persona, lo mejor, el langostino, la vieira, y el cangrejo. El rape no mola y el jarrete flojo. El surtido de panes es poco surtido y corto. Tuvimos que cambiar un plato y tomamos el pollo tikka, ése sí que estaba bueno. Los postres bastante decepcionantes.

El sitio es bonito, el ambiente es bonito (con frío incluido), pero la comida no es redonda para ese sablazo, para comer indio por tanto me quedo con el TAJ de la calle Marqués de Cubas. Y ya está.

etiquetas: , , ,

Yanzoo

A nosotros tambièn nos pusieron en el pasillo y no me gustó nada. El supuesto "localazo" que he visto en fotos estará justo doblando la esquina. Pedimos el mismo menú y coincido en todo contigo.

21 de diciembre de 2015

spider72

Benarés es uno de los grandes fiascos del año...nosotros pagamos 70 eur/pax y salvo el vino indio (que no hindú) el resto fue muy muy muy de medio pelo.

A la zona de los cocktails le han dado una vuelta...los mini sillones eran imposibles, pero aún así creo que hay mucho que pulir en Benarés. Y oye, para lo que vale, yo no hago segundos experimentos.
ver comentario completo

21 de diciembre de 2015

La Bien Aparecida

+34 911 59 39 39

Calle Jorge Juan, 8 <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 116 personas

ver más restaurantes cocina de mercado en Madrid

No brilla

está OK

Como estábamos todos esperando esta apertura, las expectativas estaban altas y se queda en el camino en mi opinión.
1. Debe ser que me estoy haciendo mayor, porque el local me dijo poco por culpa de la disposición de las mesas, nuevamente se aprovecha el espacio a tope y no me parece un sitio especialmente agradable para comer y menos cenar (por lo de un poco de intimidad y eso). Nos tocó en la primera planta, en el banco corrido con una mesa de dos (mini mesa, no da para mantel, nos quedamos en camino de mesa). Por cierto, había hilo musical a tope a partir de las cuatro, no sé si para levantar a la gente o para provocar peticiones de gintos a mansalva y hacerte pasar por jovenzuelo. Claro, que en Jorge Juan todavía no ha tenido nadie narices de poner un restaurante que sea relajado y no un escaparate de comida y gente guay. Sobre la decoración no me extiendo que ya hay muchas menciones.
2. El servicio bueno, abundante y jovenzuelos pero enseñados (un poco con cara de susto de "como la fastidie me cae la mundial"), les falta un poco de rodaje pero acabará muy bien.
3. Los precios los típicos de Jorge Juan, los segundos de pescado por ejemplo en torno a 25 euros.
4. Tomamos de entrante rabas (buenas, bien fritas, no hay mucha ciencia) y los canelones de ropa vieja, que estaban muy buenos, quizás demasiada salsa porque acabaron nadando. Las raciones abundantes. Ah, de aperitivo un huevo relleno de atún con tomate que me recordó a los de mi abuela, estaba muy rico.
5. De segundo lubina, que era el pescado del día a la sal (a la medio sal). Buen tronco y bien hecho, fallido el lecho sobre el que te lo presentaban (qué bien colocar la palabra "lecho", que fisno queda) porque creo que era lubina desmigada con algo de huevo y algo de salsa, pero realmente, a saber, ni mi compañero comensal ni yo lo podríamos asegurar.
6. El pan perdido claramente necesita mejorar, el helado no pega (por dios, acabemos con el helado de vainilla de acompañante en cualquier postre, por muy bueno que sea), el pan estaba demasiado contundente, se hacía pesado.
7. La carta no es muy larga pero tiene un montón de propuestas apetecibles, que es genial porque se queda uno con ganas de volver a probar más cosas. Platos además reconocibles.
8. Propuesta de mejora, entre un entrante y otro conviene cambiar el plato, la mezcla de los restos de rabas con canelones de carne no creo que sea la idea del chef de fusión culinaria.

En resumen, que está bien para la media de Jorge Juan, que la carta tiene posibilidades (sin estar al nivel de Cañadío), pero que es poco novedoso en cuanto a planteamiento, lo que hace que no estemos deseando volver (y menos a las minimesas, ni a los bancos corridos estilo comedor...).

etiquetas: , ,

spider72

no sé por qué pero todo el mundo le pone 3 stars pero nadie quiere volver...yo incluído

25 de noviembre de 2015

Mercado de Ibiza

+34 917 52 44 90

Calle Ibiza 8 <m> Ibiza 9 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 19 personas

ver más restaurantes cocina de mercado en Madrid

Hay que fastidiarse, no cumple expectativas

no me gusta

Pues sí, hay que fastidiarse que vayamos nosotros y nos toque chasco, después de las buenas críticas (entre otras de Spider) y de los blogueros gastrónomos de casi fiar y los comprados (había unanimidad).

Teníamos mesa a las 22 y empezamos a comer a las 22:45, la noche comenzó a torcerse, con lo contentos que íbamos... La primera en la frente, los vinos por copas son cosecheros, ni un crianza al menos, y eso sí cobrados a 3 euros la copa, menudo margen se meten... Y encima lo trajeron caliente, en serio, caliente. A ver estaba lleno el local y se nota que les falta rodaje, se percibe descontrol, pero de ahí a vino templadete...
No he comentado que el comedor de la planta de arriba está bien decorado pero tiene varios problemas, el principal es la acústica, madre mía qué ruido, las conversaciones de las mesas de alrededor no nos dejaba casi ni hablar. Ah, y cuidado, tienen un sofá corrido que corresponde con mesas pegadisimas, ahí directamente es imposible no participar en la conversación de los compañeros,vuelta al comedor del colé, está bien para hacer amigos de otros cursos... En la planta baja están las mesas altas, juntitas también. El servicio es dispuesto pero novato, como atolondrados, el Maitre quiere estar en todo y no da, es estiradito, si sonriera un poco sería mejor, en el curso de maitres se aprende en el primer día, sonreír y no dar sensación de agobiado cabreado.

Volviendo a la comida, nos trajeron a la vez el entrante, el pan y el primer plato, falta de rodaje. El entrante, creo que era gazpacho con guacamole, pero el camarero ni nos lo explicó ni nada, lo dejó y salió volando. Si llego a tener alergia al aguacate palmo fijo. Las croquetas de jamón están bien, ni excelsas ni mediocres. El steak tartar, ése sí que fue mediocre, falta de elaboración total, a ver que no se trata de mezclar la carne picada con Tabasco y ale, hay que darle el toque, que es lo que se paga. La merluza estaba correcta, nada que decir.

De postre la torrija de brioche, que no es una torrija, sino una tostada francesa (que no es lo mismo), como torrija no vale, como tostada está aceptable. El café bueno. Total 76 euros y un pequeño disgusto, esperábamos más, de momento se queda en bluff. Como se ha puesto la zona de sitios y los que están por abrir, que se lo hagan mirar.

etiquetas:

spider72

joder que chasco y viniendo de vos nos lo creemos. nosotros tuvimos buenas sensaciones en mesa alta....

25 de noviembre de 2015

Ultramarinos Quintín

+34 917 86 46 24

Calle Jorge Juan, 17 <m> Velázquez 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 56 personas

ver más restaurantes cocina mediterránea en Madrid

Demasiada gente, demasiado de moda

no me gusta

Septiembre 2015. Reserva para viernes noche hecha con 3 meses de antelación, ya empezamos, ni que fuera la Terraza del Casino (The best). Llegamos y tardan 5 minutos en atendernos en la puerta, hay miles de personas por todos sitios, creo que hay gente colgada de lámparas y eso..., gente de pie, sentada, arrinconada..., impresionantes dos mesas que hay para dos en la puerta del local que literalmente comparten espacio (y conversación, y bolsazos y empujones y arrumacos) con todo el que entra. Mucho cuidado al reservar si es un plan de pareja, las mesas de dos son minúsculas y en los peores sitios. Nosotros éramos cuatro y menos mal, la mesa era redonda y no muy grande, pero tengo un amigo que fue la semana pasada y le pusieron en una mesa igual siendo 6, y dando gracias eh!.
Nos tocó en la planta de abajo, mejor, en la de calle era imposible mantener una conversación por ruido y la gente que había de pie. La decoración es lo mejor, la planta baja no está decorada como un supermercado sino como un jardín, es preciosa, ésta sí que está bien, y es original y es lo que merece la pena del local sin duda.
La comida, vamos a lo importante. Pues bien, calidad aceptable, mezcla de platos sofisticados con platos básicos, hay platos de cuchara, tablas, y pizzas por ejemplo, pero es una carta un poco corta y en general es caro. El risotto con colmenillas bueno, las patatas con langostinos buenas, los penne con rabo de toro bastante bien, la lasaña de alcachofas también buena, pero las raciones son tirando a pequeñas, no es para llenarse.Los postres flojos, en variedad y calidad.
La carta de vinos es poco original y de sablazo considerable, se les ha ido la mano.
El servicio muy profesional, te preguntan constantemente si te ha gustado (esa frase se la han aprendido, sí) y están atentos, nada que destacar.
El ambiente el esperable, pijo guay, hipster, barrio de Salamanca..., menos canalla que el Ten con Ten y menos casposo que el Paraguas.
No le pongo tres estrellas porque después de tres meses de espera de reserva uno se imagina un poco mas de calidad y un poco mas de cuidado en el trato del cliente, es un sitio incómodo por el barullo que hay, que es culpa de querer aprovechar tanto el local y el éxito, es carillo y la comida no es muy allá, pero bueno, si lo que quieres es ver y dejarte ver, es un buen sitio.

etiquetas: , ,

spider72

Has sido muy benevolente con Quintín. A nosotros nos encanta el TCT para ir de gintos y Quintín está muy chulo para unos vinillos cualquier día por la tarde, pero la cocina...regu y cara. Hay alguna cosa, como algún ahumado que no está mal, pero aún así es uno de los misterios del éxito: local llenísimo, comida regu y cara y está hasta arriba todos (pero todos) los días.ver comentario completo

24 de septiembre de 2015

Caray

- cerrado

Calle de Hermosilla, 2 <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 89 personas

ver más restaurantes cocina de mercado en Madrid

Decoración y calidad

está OK

Efectivamente el sitio es muy bonito, decorado con mucho gusto, eso sí, de privacidad o dsicreción nada, sobre todo si te sientas en los laterales que es un sofá corrido, las mesas juntas, juntas. Nosotros éramos 5 en una comida al mediodía, nos sentamos en una mesa del centro de la sala y bien. Por cierto, espero que cambien a la señorita que atiende en el mostrador de la entrada, de lo más estirada, ni acompañaba a las mesas bien ni te atendía de la forma que requiere un restaurante así. Y lo pongo porque nos pasó a todos los de la mesa cuando fuimos llegando, que nos causó una pésima impresión, y me fijé en que a otros comensales también.

Dicho esto, la calidad de la comida excepcional, todo muy bueno, el pescado en general (la merluza espectacular) y el jamón. Los postres flojean, como suele pasar, la tarta de queso no merece la pena. La carta de vinos está bien pero tiene pocas referencias de champagne. La selección de pan es buena. No pudimos probar los famosos cócteles porque teníamos que volver a trabajar y no era plan. El servicio un poco lento y desordenado, yo creo que le falta rodaje.

Había bastante pijerío y de nivel. Lo esperable. El precio está ajustado por cierto para un sitio tan de moda.

etiquetas: , , ,

Matute 12

+34 910 12 31 28

Plaza Matute 12 <m> Antón Martín 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 29 personas

ver más restaurantes cocina mediterránea en Madrid

Brunch recomendable

está OK

A ver, que tampoco os esperéis un bruch de supercalidad y variedad, que son 25 euros en un sitio modernete en Huertas (rollo hipster y eso), decoración chula pero sin mantelillos siquiera (eso no me gusta). Dicho esto, nos gustó. Reservamos mesa para dos, lo habitual, en un rincón y mesa pequeña, qué le vamos a hacer (las mesas para dos no suelen tener sitios buenos...). El sitio estaba lleno, tampoco es muy grande, así que el servicio, que profesional profesional lo que se dice no son, pues desbordado. Eso sí, son encantadores pero tardan bastante en atender y los platos salen desordenados, hay que recordárselos y esas cosas. Un poco de paciencia hay que tener.

Elegimos el menú completo de brunch, el yogur muy bueno, lo mejor, el croissant también, el café de buena calidad, el zumo de zanahoria y naranja bastante bueno (no es de las dos frutas que mas te gusten como dice el menú). De segundo tomamos los huevos benedicine que estaban bien, de postre el gofre con nutela (no me convenció, tenía que haber elegido la tarta de zanahoria que tenía muy buena pinta). Y también tomamos el cóctel, claro, el bloody Mary un poco flojo, el bellini bien. Acabamos muy llenos.

En resumen, una opción muy buena para un brunch sin pretensiones de mañana de domingo.

etiquetas: , , ,