630 sitios, 64 siguiendo, 208 seguidores, 439 descubiertos, 75.704 visitas

Madrid en el alma.
Ciudadanía del mundo
por elección
y porque es así.
"There are no holy places,
and no holy people,
only holy moments,
only mome...

Ohio Goza i Más

mostrando 194 sitios

Kokugikan Sumo Stadium

+81 3-3623-5111

1-3-28 Yokoami Sumida ku Tokio, Japón

guardado por 4 personas

El templo del Sumo

Ohio Goza i Más lo descubrió en mayo de 2010

me encanta, uno de mis favoritos

Qué día tan estupendo he pasado viendo lucha pura!

El sumo se remonta a hace más de 1500 años, siendo un arte de inspiración y expresión shintoísta (religión autóctona del Japón), pero los torneos como hoy los conocemos datan del SXVII.

Los jóvenes que deciden dedicarse al sumo empiezan muy pronto con estas cosas de la lucha y del funcionamiento de las canteras de futuras promesas. Ejecutan todo tipo de tareas, entre otras estar al servicio de los luchadores más experimentados. Tienen un ritmo de vida casi monacal, con largas horas de entrenamiento, comida y cerveza abundantes, y siestas para facilitar la absorción de lo ingerido.
Muchos de estos titanes miden más 180 cm, llegando a poner más de 150 kg sobre la báscula.

El sumo es uno de estos deportes que han cambiado muy poco con el paso del tiempo, donde los protagonistas son venerados cuales dioses. Aunque en los últimos años muchos de ellos vienen de diversos lugares (Hawaii, Mongolia, China, países bálticos, Bulgaria...) todos son populares, tienen sus fans y sus mecenas y el negocio que se mueve alrededor del sumo no es cosa insignificante.

Si quieren leer más sobre los diferentes grados que los luchadores pueden alcanzar, vayan a la página web del comienzo para tener información digna de este nombre (en inglés). Sólo contarles que el Gran Luchador por excelencia es llamado Yokozuna, y sólo aquél que ha ganado ininterrumpidamente una serie de torneos merecerá ese título, vitalicio una vez alcanzado este estatus de casi-deidad.

Muchos son los llamados, pocos los elegidos. Hay sin embargo una vida después del sumo, aunque tiene sus inconvenientes: trajes a medida, problemas en los transportes públicos y secuelas en la salud. Todos se suelen retirar algo más jóvenes que los futbolistas, iniciando entonces carreras de empresarios, jueces en torneos, o feliz jubilación si sus mecenas fueron generosos y si él o su mujer no dilapidaron el maná antes de tiempo.

Hay que ir a ver un torneo al menos una o dos veces para captar esa atmósfera que no se percibe desde la televisión: la gente felizmente instalada cual Lúculo en tatami o sillón, charlando, siguiendo los combates, comiendo, bebiendo, concluyendo negocios, llamando la atención (ser futura esposa de sumo-san puede de hecho tener ciertas ventajas, aunque no me atreveré a entrar en detalles).

Los días son largos: se puede acceder al templo desde las ocho de la mañana e ir a ver a los alevines y futuras promesas hacer sus pinitos.

Hacia la una de la tarde se pueden empezar a ver calibres de envergadura, pasando a cosas mayores a partir de las tres y media.
Las loggias se llenan de público, la gente está calentita y contenta, se oye griterío de emoción, voces femeninas de fans enloquecidas, voces masculinas de hombres mayores que van a vivir su propia terapia en la histeria colectiva.

Los prolegómenos de la lucha son de lo más interesante, donde una estudiada táctica de disuasión y pseudo-provocación hacia el contrincante hace que a la audiencia se le ericen los vellos. Sin embargo, ahí los tienes, los superhombres ponen cara de ángel, se inclinan, se purifican, se lanzan miraditas asesinas, el árbitro les incita al combate, puños al suelo... y empieza la contienda.

Sorprendentemente, lo que es el encuentro en si apenas suele durar unos segundos, donde hay literalmente tortas, agarradas al cinturón taparrabos, empujones, zancadillas o subida del contrincante más ligero por los aires para sacarle del círculo de cuerda sobre el "dohyô" o gigante plataforma de arcilla.

Hay ceremonia de entrada y salida, con todos los sumo-san (rikishi) ataviados con pesados delantales de seda bordada. Un pregonero lanza con su voz teatral los nombres de cada contrincante antes de cada combate. Seda, cuerda, sudor, sal, agua y arena.

El público tiene la vida fácil: hay cosas para comer, para beber, te sirven donde estás, te puedes mover, puedes salir una vez a hacer la compra y volver otra vez, se pueden hacer fotos, pedir autógrafos a los dioses, ver al Emperador de lejos cuando honra el lugar con su presencia...

Qué ambiente, qué devoción, qué clima de sana afición!
En definitiva, sumo placer...

etiquetas: , , , , , , , ,

listas: de lo mejor de japón, divertirse, how to spend it, restaurarse, salvemos el producto local

Kagetsudo

+81 3-3847-5251

Tokio, Taito district, Asakusa 2-2-10 Tokio, Japón

guardado por 6 personas

ver más restaurantes en Tokio

Soba, helados y "meron pan"

Ohio Goza i Más lo descubrió en marzo de 2010

me gusta

Visita obligada si acuden Uds al templo Sensoji en Asakusa, este pequeño local guarda un saborcito especial al Nippon de antaño: aspecto rústico, negocio familiar desde hace tres generaciones, parafernalia nipona medio expuesta medio en venta, música tipo copla-balada japonesa o "enka" y un constante ir y venir de clientela de todo pelaje.

En invierno hay postres típicos como los que hemos visto en Kagurazaka 11870.com/pro/kinozen, en verano tropecientas clases de "soft ice" o helado a la italiana. Ojo al dato: hay helados de edamame, castaña, patata violeta, leche de soja, sésamo, melocotón, cerezo, lavanda, rosa...
Y "meron" pan todo el año.

A diferencia de lo habitual en estos sitios, este negocio tiene un menú en inglés y fotografías de las diferentes creaciones a base de mochis, té verde, habas azuki, agar-agar, etc.
Y toda consumición vendrá acompañada de té verde inagotable gentileza de la casa. En verano es corriente que les sirvan un vasito de agua fría nada más sentarse.

Ignorando las opciones tradicionales, tomé un sopicaldo de té verde acompañado de shiratama (mini bolitas tipo mochi) y un cono de helado de leche que me supieron muy bien. Como iba en solitario, no tuve más remedio que sentarme a la barra de cara a la pared tan decorada de japoneserías.

Servicio amable a pesar de las hordas de turistas de acá y de allá.
Los melon pan o "meron pan" (según a quién le haya tocado escribir la transcripción fonética del asunto) es lo más parecido a nuestros suizos peninsulares. La superficie de los bollos estará sin embargo un poco más trabajada, imitando la superficie de los típicos melones de Hokkaido, un tanto cuarteada. De ahí el nombrecito. Y no sabe a melón, eh?

En verano tienen un refresco excepcional, golosina aquí desde hace tiempos inmemoriales: el かき氷 o "kakikoori", que no es otra cosa más que una montañita de hielo picado muuuuuuy fino sobre la que se vertirán diferentes tipos de sirope a elegir.
El patriarca tiene una maquinona de hierro fundido (o eso parece). Pone un bloque de hielo, le da a la manivela... y ahí va una golosina que refresca en un tórrido día de verano tokioíta. Lo mejor es la consistencia: el hielo no se masca, pues está picadito como si fuera nieve recién caída. Se funde, pues, en la boca. Sensacional.
Casi enfrente del templo Sensoji, a mano derecha.
Vayan armados de paciencia. Largas colas en verano!

PS De propina, una joyita para Uds : youtube.com/watch?v=3rs0ITZRUmc&feature=related

etiquetas: , , , , , , ,

listas: de lo mejor de japón, divertirse, restaurarse, salvemos el producto local

Ni Dai Me Tsujita - 二代目つじ田

4-8-14 Iidabashi, 飯田橋4-8-14 Tokio, Japón

guardado por 3 personas

Ramen y Tsukemen

Ohio Goza i Más lo descubrió en febrero de 2010

me gusta

Este sitio modesto y pequeño siempre tiene trabajo a espuertas: día tras día hay una fila de espera hasta que se puede acceder al local para tomar los deliciosos fideos "めん" (men) en sopa らーめん(raamen) o acompañados de un brebaje-salsa inimitable.
Siempre hay cola a la hora de comer. Vendedores con sus carteras, trabajadores de mono azul, estudiantes y alguna rara fémina comparten barra y sorbos en este estrecho local.

En invierno ponen en la calle un samovar con té caliente y una estufa eléctrica para hacer la espera un poco más amena. Además, hay que pagar por adelantado, ya que la máquina expendedora de billetes para la comida está en la calle también.

Cada poco tiempo sale una experimentada camarera pidiendo los tickets, lo cual agiliza el ritmo en cocina. De hecho, la comida llegará casi inmediatamente nada más sentarse.

La sopa raamen es un caldo ligero con fideos, unas lonchas de asado de cerdo, unas tiras de bambú marinado, un trocito si acaso de surimi, alga nori y un poco de cebolleta en anillas. Aquí sólo tienen una variedad y es mut apetecible.
La especialidad sin embargo son los tsukemen つけめん, unos fideos no tan gordotes como los udon, servidos en un bol (de porcelana?) junto con media lima o limón. Asímismo, otro cuenco con la salsa especial llegará para sumergir en ésta los fideos poco a poco, a medida que se van comiendo.
La salsa es un superconcentrado de todo con sabor a carne. Es bastante graso, de ahí lo de añadir unas gotas de lima, para aligerar. Pero el mejunje está riquíssimo, así que degusten su comida tranquilamente mientras que de reojo, miren cómo sus vecinos de barra sorben (es algo que no deja de maravillarme, qué destreza!) su pitanza en un santiamén. Todo ello acompañado del inevitable coro de sorbos, resoplidos y "slurp", propios de la etiqueta nipona cuando de tallarines en sopa se trata.

Con un poco de práctica tendré que aprender a aspirar mi porción de fideos de una vez, limpiamente y con muuuuucho ruido. Pero mi pudor a veces me lo impide. Imagínense que luego en Europa me planto en la spaghetteria de turno haciendo lo mismo y me dicen con razón que qué es ese desatinooo.

Hagan lo que hagan, mi recomendación es que lleven unos pañuelos de celulosa por si acaso. Aunque creo que debajo de la barra había cajas de kleenex. Les aseguro que la purga será de antología.

Para una comida rápida, barata y reconfortante, un lugar que podría ser como los miles de otros en su pinta.
Pero este es único en su género.

etiquetas: , , , , , ,

listas: restaurarse, salvemos el producto local

Kinozen

+81 32692920

Shinjuku-ku, Kagurazaka 1-12, 東京都新宿district 神楽坂1-12 Tokio, Japón

guardado por 4 personas

Para tomar el té

Ohio Goza i Más lo descubrió en marzo de 2010

me gusta

Como tradicionalmente no se toma mucho dulce o postre tras las comidas, los salones de té tradicionales japoneses o "kanmidokoro" suelen llenar ese huequito entre comida y cena.

Este pequeño y entrañable lugar está situado en la calle principal de Kagurazaka. Colina de ambiente auténtico tokioíta, esta arteria de subida está jalonada de multitud de restaurantes, tiendas tradicionales, garitos y puestos de todo lo posible e imaginable.

Esencialmente femenino, el público incondicional que acude a Kinozen suele hacer incluso cola en las tardes de fin de semana y en verano.

Todo lo que tienen figura en japonés, así que muestren a una de las camareras lo que más les apetezca de la vitrina a la entrada, crucen los dedos y... déjense llevar por la experiencia.

Tras esperar religiosamente su turno, lo más probable es que les conduzcan al piso de arriba, donde hay unas cuantas mesitas, aparte de una sala de tatami donde hay que descalzarse antes de entrar.

Una camarera vendrá entonces con té verde, unas galletitas en forma de cerdito y servilletas húmedas calientes en guisa de bienvenida. Hagan su pedido y relájense en este lugar disfrutando los dulces nada dulces del repertorio:

En invierno:

- el 田舎しるこ "inaka shiruko", o sopita caliente de judías azuki con un par de mochi (pastelito de harina de arroz que hay que comer a poquitos para no atragantarse) tostaditos.

- el あわぜんざい "awazensai", sopita calentita de azuki con mini mochis redonditos sin tostar.
- el あんみつ "anmitsu", refrescante ensalada de cubitos de agar agar, frutas frescas o confitadas a trocitos, servido tal cual o con castañas y acompañado siempre de un sirope de azúcar tostado.
- la vedette, 抹茶ババロア "matcha bavarois" o "bavarois de té matcha", quizás lo más aconsejable para una primera visita, delicada mezcla de té verde con el grado justo de dulzor, servida con una generosa cucharada de nata y una bola de crema de azuki.

En verano:

- una vez más el anmitsu, pero acompañado de helado, frutas de temporada o mini-mochis (shirotama anmitsu).
- el ところ天 "tokoroten" tallarines de agar-agar con el famoso sirope. Curiosa experiencia.
- por supuesto el bavarois de matcha. Nadie lo prepara igual en todo Tokio.

El té verde será servido a voluntad sin cargo adicional. Como dicta la costumbre, forma parte de la acogida de los clientes.
Los mismos postres también se venden en la planta baja para llevar y tomárselos en casa, en el parque o al borde del cercano canal.

Al final de la merendola, no olviden llevar consigo el papelito amarillo de su comanda cuando bajen a pagar su consumición!

Hay una limitada oferta de platos calientes y salados que nunca probé.
Lo ideal es venir aquí a merendar una tarde tras descubrir los cercanos vericuetos de Kagurazaka. A evitar en fin de semana.

etiquetas: , , , , , , ,

listas: relajarse, restaurarse, salvemos el producto local

Pastelería Ômiya

+81 32511088

Tokio, Chiyoda-district, Ôgawamachi 2-4, 神田淡路町2-4 Tokio, Japón

guardado por 2 personas

ver más panaderías y pastelerías en Tokio

Pioneros del dulce

Ohio Goza i Más lo descubrió en marzo de 2010

me encanta, uno de mis favoritos

Esta pastelería lleva varias generaciones deleitando con sus tartas y pasteles ¡occidentales!
Imagínense en plena era Meiji, coincidiendo con la apertura del Japón a Occidente tras dos siglos y medio de aislamiento absoluto.
Epoca de gran ebullición cultural y tecnológica, las escuelas se abren para escolarizar a todos, se adopta la indumentaria occidental, se estudian leyes, usos, costumbres de toda Europa y América.

Por aquel entonces, un jovencito de 18 años hizo sus particulares Américas, de donde vino cargado de "nuevas" recetas que han perdurado hasta hoy.

Esta pastelería de cuatro generaciones sigue produciendo cada día decenas de chiffon cakes (tartas de bizcocho genovés con nata y fresas), apple pies (tarta de manzana), castela keki (esponjoso bizcocho), tiramisú (esto sí que es nuevo!) y multitud de tartas de frutas.

Hace 15 años recuerdo haber descubierto este local que parece haberse fosilizado en el tiempo: no ya en la época Meiji, sino más bien en los 1960´s: techos enormes y azules, lámparas de neón en forma de flor, enormes mostradores, barra larguíssima con taburetes de "eskai" super confortables, como los que había en tiempos en las grandes cafeterías como la desaparecida Manila o California 47 de Madrid. Alguien venía a servirte tu pastel o galleta favorita con una bebida caliente o un vaso de estupenda leche. De hecho, esta Casa importó también el concepto de "milk bar".

En febrero de 2010 me encontré con una situación algo diferente: los pasteles siguen siendo igual de buenos, tienen mucha variedad. La cafetería es una sombra de lo que fue: ya no hay servicio de mesas, han instalado un rudimentario autoservicio con café, té, limonada, zumos naturales, leche sola o con té verde matcha y una sopa del día. Todo ello cuesta unos 800 yenes. A esto se le puede añadir una consumición de pastel a su precio de venta normal. Al final si quieres merendar, no te vas a tomar una sopa Bortsch con una tarta de fresa y un té... o sí, a condición de hacer entonces merienda-cena.
El caso es que tomar un cafelín con pastel ya no es posible, o sale demasiado caro si se renuncia a lo salado. Pena morena.

Al final, la mayoría de los clientes acuden al local únicamente para llevarse los pasteles y tartas a casa.
Su sitio internet (únicamente en japonés) permite también adquirir tantas unidades de sus pasteles como se desee. El eficiente servicio a domicilio distribuirá las delicias en el lugar escogido.
La gente del barrio viene incondicionalmente a comprar, se ve gente mayor, acompañados algunos de sus nietos, para perpetuar la tradición.

Me encanta este lado trasnochado de Ômiya: el local evocando viejas glorias, sus vasos de poliestireno super retro, su empaquetado a juego de colores infantiles, ... pastel, la música gringa tipo oldies, las empleadas en uniforme que no dicen hola ni adiós a los clientes, como en otros negocios.
La matriarca sale de vez en cuando a hacer zumo de mandarina, limonada natural con pipos o a remover el matcha que quedó en el fondo de la botella de la leche verde.
Ese montacargas que sube y baja diligentemente material para golosos, un ventilador industrial de la época de Maricastaña, ese suelo de piedra, ese techo inimitable que me encandiló...y sigue encandilándome.
Más retro, imposible! ¿Cuánto durarán?

etiquetas: , , , , , , , , ,

listas: aprovisionarse, consumo responsable, relajarse, restaurarse, salvemos el producto local

Nishiki- 二色

+81 3-3292-5936

Gakushi Kaikan, 3-28 Kanda-Nishiki-chô Tokio, Japón

guardado por 3 personas

ver más restaurantes en Tokio

Un japonés fuera de contexto

Ohio Goza i Más lo descubrió en febrero de 2010

Resulta que el Gakushi Kaikan 学士会 en.wikipedia.org/wiki/Gakushi-kai es un imponente edificio de finales del S XIX, dedicado a ofrecer servicios a sus 80,000 miembros, entre alumnos y personal de las universidades imperiales tokioítas: salas de conferencias, biblioteca, salones de eventos y restaurantes, entre ellos el japonés Nishiki.

El Nishiki ofrece correctos menús de mediodía a precios razonables: alrededor de 1200 yenes a mediodía en 2010. Siempre hay una selección de sushi, tempura, el "ladies lunch", el menú del día y también cocina nipona a la carta.

Lugar especialemente apropiado para una ocasión tranquila y discreta, las mesas de los laterales son accesibles tras descalzarse sobre un tatami. Pero no se asusten: la silla sin patas se encuentra al borde de una trinchera que les permitirá sentarse cómodamente en forma de 4 -que no de buda-.

Los menús vienen acompañados de un pequeño postre -un sorbete o un cuarto de fruta y se sirve té (japonés of course) a voluntad.

Sorprende constatar que el interior del local nada tiene que ver con la imponente arquitectura interior del edificio.

Pronto espero probar el italiano-francés de enfrente. Este sí que conserva casi todos los elementos decimonónicos que le dan un carácter tan especial.

etiquetas: , , , , , , , , , ,

listas: restaurarse, salvemos el producto local

Kaminarimon (Puerta de los Truenos)

35°42′40.08″N 139°47′46.77″E o Tokio Taito-ku Asakusa 2-3-1 Tokio, Japón

guardado por una persona

Dedicada al viento y al trueno

Ohio Goza i Más lo descubrió en febrero de 2010

Desde que el hombre tiene dos dedos de frente, si no encuentra razon para justificar lo que no se conoce, se inventa algo y hala, a vivir que son dos dias. No vaya a ser que las fuerzas de la naturaleza se nos desmanden...

Asi que el viento y la lluvia, los truenos, las montanyas y las cascadas se deificaron y veneraron con el fin de crear la ilusion de mantenerlos a raya.

Esta puerta de acceso al complejo del templo Sensoji 11870.com/pro/80376 se dedica pues a Fujin (風神 dios del viento) y a Raijin (雷神 dios del trueno), muy venerados para invocar la proteccion frente a desastres naturales como los tifones, el fuego, las inundaciones...
Si desean leer algo menos irreverente, pinchen aqui: en.wikipedia.org/wiki/Kaminarimon

Este gran porton cuenta ademas con una enorme linterna donde se encuentran inscritos los dos ideogramas Kaminari 雷 (trueno) y Mon 門 (puerta).

El farolillo de marras pesa mas de media tonelada y es muy fragil y delicado. Una vez al anyo se comprime para dar paso al mikoshi (especie de "paso" de procesion nipona) durante el festival Sansha Matsuri youtube.com/watch?v=d4-PRjCedFE&NR=1&feature=fvwp , que es una de esas cosas que hay que ver al menos una vez en la vida.

Lugar de encuentro indispensable, es uno de los sitios mas emblematicos y concurridos de Tokio.

etiquetas: , , , ,

listas: de lo mejor de japón, inclasificable, pasearse, salvemos el producto local

Nakamise dori

2-3-1 Asakusa Taito-ku, Tokio Tokio, Japón

guardado por 6 personas

Los mercaderes del Templo

Ohio Goza i Más lo descubrió en febrero de 2010

me encanta, uno de mis favoritos

Desde la entrada por Kaminarimon 11870.com/pro/kaminarimon-puerta-los-truenos hasta poco antes del templo Sensoji 1870.com/pro/80376, esta via llena de tenderetes es uno de los "centros comerciales" mas antiguos de todo Japon.
Apenas 250 metros separan ambos puntos, y 89 tiendas a ras de calle haran detenerse a grandes y pequenyos para admirar oro en panyo o centenares de baratijas.

Pelucas de samurai de goma y de verdad, alfileres para el monyo, abanicos, parasoles, camisetas, galletas saladas o "senbei", munyecas, accesorios, kimonos de todas las calidades, amuletos y golosinas se dan cita en este lugar tan transitado. La algarabia es tal, que mas vale sumarse al lote y dejarse arrastrar, o bien ir evitando las tentaciones por una callejuela paralela antes de purificarse en el templo.

Esto es Babel: turistas chinos, coreanos, japoneses de provincias, americanos, mochileros sin fronteras, colegiales de excursion, oportunistas, alguna reorientacion profesional a carterista (!), ruido, musiquita, megafonia, chanclas, camaras fotograficas, gafas de sol, mochilas, gordos, flacos, fieles y despistados.

En definitiva, el bullicio comercial asiatico en un lugar con mucho tipismo.
Y por cierto, los souvenirs no son necesariamente mas caros que en otros lugares. Deben de hacer volumen...

Es imposible no dejarse caer en algun puesto aunque solo sea para curiosear...

etiquetas: , , , , ,

listas: aprovisionarse, consumo responsable, de lo mejor de japón, indispensable, salvemos el producto local

Souvenir Shop Suzuya

+81 38410904

2-3-1 Asakusa Taito-ku, Tokio Tokio, Japón

guardado por una persona

Karate Kid

Ohio Goza i Más lo descubrió en febrero de 2010

Caminando caminando por la calle Nakamichi que nos lleva de la puerta de Kaminarimon y casi llegando al el gran templo Sensoji, encontramos esta tienduca que propone kimonos de todos los poliesteres y algodones posibles, pero también kimonos tipo artes marciales judo-karatecas a precios muy competitivos. Estos chismes son de buen algodón, la tela tiene quizás menos cuerpo de la de otros atuendos.

Pero oigan, para un souvenir, o para salir del paso en caso de clase donde hay que ponerse el "disfraz"... Es que no hay nada peor que apuntar al nene a aikido, comprar toda la parafernalia y luego tener que tragarse el kimono reglamentario cuando a la segunda llave y una mala caída, el retonyo dice que tarari-que-te-vi, que haga jiu-jitsu su abuela...

No esta de mas mencionar su estupenda seleccion de yukatas (especie de kimono de verano ligero) y sus jinbei (conjunto de dos piezas, pantalon y kimono corto), aparte de las camisetas que nuestros amigos nipones adoran ver puestas a los extranjeros que se las dan de super guay: las sufridas ichiban 一番 o las zen 禅. Bueno, luego nosotros nos vengamos vendiendoles camisetas taurinas.

Pero ya en serio, las yukatas son una estupenda opcion para sobrevivir en verano, pero sobre todo: son ponibles dentro y fuera de casa. Vamos, que nadie se va en bata de cola a comprar el pan, pero en jinbei si....

Excelente relación calidad-precio, producto "made in Japan", buena atención y aceptan tarjetas de crédito, cosa inusual en Asakusa.

etiquetas: , , , , ,

listas: adornarse, salvemos el producto local, servirse, vestirse

Alpargatería Casa Hernanz

+34 913 66 54 50

Calle Toledo 18 <m> La Latina 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 20 personas

ver más artesanía en Madrid

Magnífica alpargatería y cordelería

me encanta, uno de mis favoritos

Desde hace más de siglo y medio lleva este tradicional comercio calzando cansados y veraniegos pies de todos los los colores y tamaños.

Especializado en alpargatas, es increíble la cantidad y variedad de tamaños y modelos: planas, de media cuña, de cuña altita, en forma de zapatilla, mas armadita, con y sin ataduras y casi tantos colores como Panton, aparte de oferta en rayas y otros adornos.

Para las caperucitas profesionales o aficionadas, el entrañable establecimiento tiene todo tipo de canastas, hasta para hacer "la canastilla" o llevar a un lindo retoño.

Y por supuesto, cuerdas, mallas, redes y cordeles de todas tallas, colores y longitudes.

Asesoramiento profesional y cordial en los últimos días de 2009, donde las alpargatas no son prioridad, sino mas bien las uvas y el cotillón.
No sé como estará el asunto en temporada alta.

De los pocos lugares en Madrid que todavía conservan un aire decimonónico y rústico a más no poder.

etiquetas: , , , , ,

listas: adornarse, salvemos el producto local, vestirse