44 sitios, 13 siguiendo, 51 seguidores, un sitio descubierto, 1.867 visitas

Profesional del mundo de la moda; adicta a ésta y a las tendecias de diseño, incluídos los nuevos restaurantes. Foodie y amante de los cocktails. Y Mamá.

Pilar Monfort

mostrando 2 sitios

Tatel

+34 911 72 18 41

Paseo de la Castellana, 36 <m> Rubén Darío 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 58 personas

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Postureo con comida sorprendentemente aceptable.

está OK

Debe ser por tener a Nino Redruello como asesor gastronómico pero en el sitio no se come mal, como por ejemplo en Marietta y similares.

Precioso local para salir con amigas y lucir estilo, ya que el local se presta. No vas a comer, eso es cierto, pero ya que es la excusa me gusta que al menos esté aceptable y "rico".

Cualquier cosa que lleve la palabra "trufa" o "trufado/a" está buena (véase la tortilla trufada). Cocktails, demasiado subidos de alcohol, pero originales.

No le doy 4 estrellas porque culinariamente no lo vale y al fin y al cabo hablamos de un restaurante pero, sobre todo, no se las doy porque el ticket medio es desproporcionado para la calidad que ofrecen. Aun así, entendiendo a dónde vas y que la experiencia no sólo es "comer", el sitio se disfruta.

Cierto es, como ya se ha dicho por aquí, que es un poco ridícula la chica que canta estilo Benidor (o Platea... que también lo hace y la última vez tuvimos que salir corriendo de la verguenza cuando vimos a 3 sevillanas disfrazadas bailando el aserejé...). Es cierto que te ríes y pasas un buen rato, pero en cierto modo... molesta. Podría cantar con menos frecuencia o al menos dejar de pasearse por las mesas y refregarse con los señores y cantarles a la cara porque queda muy ridículo...

Por lo demás, sitio recomendable :)

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Kabuki Wellington

+34 915 77 78 77

Calle de Velázquez, 6 (Hotel Wellington) <m> Retiro 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 272 personas

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Buena fusión hispano-japonesa pero no excelente. Si desaparece la trufa del mundo, kabuki también lo haría. Servicio ruinoso.

está OK

Comida de Viernes y lleno hasta arriba. Camareros desborados y 15 min. sentados en la mesa sin carta y esperando a que alguien se acerque...

Servicio (perdonadme la palabra) de mierda. Gracia a Dios que hay un sumiller japonés que es una excelente persona y profesional que cuidó de nosotros durante la comida después del desplante inicial de 15 minutos ignorándonos en un Estrella Michelín en el que nos dejamos casi 600€ 3 personas.

Comida con altibajos. Este señor inventó unso nigiris de trufa y unos usuzukuris muy muy ricos que mantienen el restaurante a flote. Cierto que son adictivos... pero yo sólo iria a comer eso y me olvidaría de todo lo demás...

Un entrante de mini rodaballos que nos estuvieron repitiendo a todos durante toda la tarde... Pagas por 15 gramos de mini rodaballos casi 16€ si no recuerdo mal. Y no sabe a nada... tiene que untarlos con sal de wasabi para que sepa a algo. De nuevo postureo gastronómico sin sentido (que harta estoy de esto en España por favor... Haces esto en América y se rien de ti...).

Usuzukuri ricos (bilbaina y pan tumaca) pero nada impresionantes... Las salsas españolas están muy ricas, ya lo sabemos todos, pero matan el sabor de pescados de mucha calidad. Aun sí son disfrutables.

Nigiris como he dicho adictivos (triada de huevo de codorniz y trufa, pez mantequilla y trufa y hamburguesa de wagyu con tomate). El de hamburguesa me sobró y creo que no funciona, y y de nuevo es postureo mal pensado culinariamente hablando.

Gindara o bacalao asado con miso rico, pero el del 99 Sushibar o Miyama está mil veces más rico...

Postres horribles... (todo se lo hace Oriol Balaguer). Nada japonés. Preguntamos y nos dice el camarero que los japoneses no comen postres y que fue lo más dificil, encontrar algo dulce japonés... Me encanta ver como la gente engaña a los comensales apoyándose en sus estrellas Michelín y todo el mundo traga y asiente como corderos... Hay cientos de elaboraciones dulces japonesas. Si bien no son muy asiduos al postre, sí que los son a los dulces (Tokyo es junto con Paris la capital del dulce...). Los hay tradicionales, como el mochi, el dorayaki, el dango, anmitsu, karumeyaki, warabi mochi, kasutera, anpan, meronpan... y muchos otros, y elaboraciones occidentales con toques japoneses o asumidos por los japoneses como suyos, como el Mont-blanc, shortcake, partfait, etc. que hacen a su manera usando ingredientes como el sésamo negro, el té verde, el azuki, el kinako o el tofu, entre otros.

Carta de postres aburrida. Pedimos el Jardín japonés y nos ponen un postre mal equilibrado en sabores, plano y aburrido, con un nombre con más postureo que cerebro detrás de su concepción.

Menos mal que vemos un atisbo de estrella Michelín en la carta de tés... menos mal... Té sencha con hojas de sakura que pensamos que nos haría salir con un buen sabor de boca.
Ni petit fours ni leches... La cuenta y... sorpresa final...
75€ de más en la cuenta... (les parecería poco a los muchachos los 600€ que nos gastamos...). Hay que estar más atentos que menos mal que, a falta de petit fours nos entretuvimos mirando la cuenta, porque muchas veces en sitios así ni la miramos y en este caso nos hubiesen metido el palo... (ya ni en un establecimiento así te puedes despistar!)

Le pongo tres estrellas porque para lo que cobran y para tener una estrella Michelín, el restaurante está OK por los pelos. Si costase la mitad tendría 4 estrellas (dejándonos 15 minutos sin atender nunca le daría 5 estrellas ya que ni en un chino cutre te hacen eso...).

Y si la experiencia hubiese sido buena y el servicio mejor, le daria 4 estrellas al precio que tiene. Tampoco cinco, porque la comida tiene muchos altibajos, carta de postres ridícula, y algunos platos que no son de 5 estrellas ni mucho menos...

Lo dicho, sólo para ir a comer nigiris de trufa y beber té. A lo mejor si aunan ambas cosas sacan un concepto de restaurante nuevo... Que parece que no paran de sacar réplicas de Kabuki hasta en el aeropuerto!

Dios mantenga la trufa alejadad de la extinción, por el futuro de este restaurante.

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spider72

Joé pues si que te has despachado a gusto...qué desastre,

27 de abril de 2015

Pilar Monfort

Spider, la primera sorprendida fui yo... En mi vida me hubiese imaginado que se olvidaran de nosotros tanto tiempo y verles tan estresados, desinformados y patosos... Y como sabéis, soy una golosa, y esos postres son descorazonadores.
Pero oye, que también digo que tienen unos nigiris espectaculares! :)

28 de abril de 2015

Antonio Álvarez

A mí me encantó, tendré que volver

28 de abril de 2015

Lady Spider76

La última vez no nos decantamos especialmente por los niguiris y nos salió la cena más redonda, de sabor y de precio...Y los 15 min de espera en Kabuki es común a todos. Te sientas y pasa un rato hasta que te atienden. A mi me ha pasado casi siempre....o siempre.

29 de abril de 2015