ÁLBORA ofrece una cocina tradicional y refinada, basada en excelentes materias primas, con respeto al sabor y de cuidada presentación. Cuenta con dos tipos de carta y dos á...

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15/11/2016

Uno de mis fijos en Madrid. Gran cocina y sala.

Barra:

Mas visitas se han sucedido a Álbora desde la última vez que escribí, pero al contrario que las primeras, que fueron en el restaurante, estas han sido en la parte de abajo por comodidad. Personalmente el mayor disfrute lo he tenido siempre en el restaurante de la segunda planta al que tengo muchas ganas de volver ya que la última fue nada mas darle la estrella, pero abajo también se come bien, sin necesidad de reservar y mas barato, aunque aun así los precios son elevados.

Como decía se puede comer bien, pero los platos son mas informales y sencillos.

Abajo se pueden probar las CROQUETAS DE JAMÓN, que reitero son mis favoritas. También unas buenas MOLLEJAS REBOZADAS CON LANGOSTINOS y unos correctos BUÑUELOS DE MORCILLA CON COMPOTA DE MANZANA.

La ENSALADA FRÍA DE ALCACHOFAS, PUERROS Y JAMÓN está de vicio. Plato ligero y muy buen producto.

Los DUMPLING DE RABO DE TORO están también buenos. Lo único malo es el ARROZ MELOSO DE CAZA, CARACOLES Y SETAS, y es que el arroz no tiene nada de sabor, parece que hubieran hervido el arroz por un lado y luego mezclado con los demás ingredientes. Es el plato que menos me ha gustado de todas mis visitas.

Para terminar la TARTA DE QUESO, tipo quesada, está buenísima. He probado tantas que ya ni me acuerdo, pero diría que está en mi top.

El precio de esto es 41,5€ por persona con 2 copas de vino. Precio algo subido ya que las raciones son pequeñas.

Ha sido un buen finde de producto en Treze, La bomba bistrot y Álbora.

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4ª visita a Álbora que ya dice mucho, ya que con la cantidad de sitios que hay no suelo repetir tanto, pero este se ha convertido en uno de mis favoritos de Madrid. Sus croquetas, sus fondos y salsas, y las buenas elaboraciones con respeto al producto me tienen ganado.

Hoy, como siempre, hemos probado las CROQUETAS DE JAMÓN Joselito, que se han convertido en mis preferidas de Madrid, y no solo por la calidad del jamón, sino por la bechamel, muy fina y cremosa. También un gran plato de SARDINAS AHUMADAS, REMOLACHA Y AJOBLANCO DE COCO. Genial la mezcla de los tres ingredientes principales que aportan cada uno algo diferente: la sardina el sabor, la remolacha textura, ya que era como mousse, y el ajoblanco un sabor mas suave que redondea el conjunto.

Las KOKOTXAS EN SALSA VERDE sin embargo me han parecido un poco insípidas, pero no la MERLUZA, con gran sabor y lo que mas me gusta, respeto en el punto de cocción algo que aquí clavan, como la salsas, que son un vicio. El pulpo acompaña bien.

El PICHÓN está perfecto, nada (o poco) que envidiar al que probé la semana pasada en Azurmendi, y ojo, que estamos hablando de un tres estrellas. La pega es el precio, y es que las raciones de carne me parecen escasas en relación al precio.

De postre un SOUFFLE DE PIÑA bastante correcto.

La cuenta me ha parecido un poco cara esta vez, 55€ por persona siendo todo medias raciones menos los postres y con una cerveza y dos copas de vino. Aun así, los he pagado bien a gusto, ya que como digo es de mis sitios favoritos de Madrid.

En otras ocasiones he podido probar unas ACELGAS CON ALGAS Y CALDO DE JAMÓN que me fliparon y otra vez TALLARINES DE CALAMAR CON CALDO DE CHIPIRONES, el plato que hizo que me enamorara de Álbora, con un toque citríco de lima en el caldo. La verdad es que bordan los fondos.

La TRILOGÍA DEL JAMÓN en cambio no me parece un plato acertado, ya que los matices en el jamón que te sirven no cambian por la añada, si no porque cortan diferentes zonas del jamón (foto), y es que no es lo mismo el sabor de la Babilla, por donde se empieza el jamón para que no se seque ya que es la mas magra, que la Maza que es la mas jugosa o la punta, con un toque dulce. Además sube el precio bastante. Aun así es un jamón exquisito y no si te apetece es muy buena opción.

De postre BOLAS DE CHOCOLATE CALIENTE Y HELADO DE TE VERDE. Sin mas. Los postres, aunque algunos buenos, es lo mas flojo de Álbora.

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1ª visita

Era lunes y tenía unas ganas terribles de probar el Kabuki, que se me lleva resistiendo desde hace tiempo, pero cuando llegamos ahí… Estaba cerrado. Tenía entendido que Kabuki abre los Lunes pero según nos dijeron en recepción había alargado la semana Santa hasta el Martes.

Ahí empezó una pequeña odisea hasta decidir que nuevo sitio probaríamos. Nos acercamos al 99sushibar de Hermosilla y estaba completo, nos dieron hora para las 3:30 pero no estábamos dispuestos a esperar una hora. La verdad es que me alegra mucho que un sitio como el 99, en el que te puedes dejar mas de 70€ esté completo un Lunes para comer. Tal vez influya que esté el despacho de Garrigues en frente, pero el caso es que me alegro.

Nada mas salir llamamos a Villoldo, otro que se resiste, y también completo, por lo que no me quedó más remedio que consultar mi lista de pendientes de 11870 y uno de los primeros que aparecía era Álbora, que como estaba cerca, en la calle Jorge Juan, decidimos acercarnos.
La verdad es que no había oído hablar mucho de este sitio pero al llegar si recordaba haber pasado por allí varias veces y siempre pensaba que era uno de esos sitios bonitos que se ponen de moda pero donde la comida deja mucho que desear. Nada mas lejos de la realidad.

El sitio tiene dos plantas, la de abajo es la barra y zona de tapeo y en la de arriba está el restaurante. Decoración moderna y local amplio muy al estilo barrio de Salamanca . Nos pusieron en la mesa al lado de la ventana y la verdad es que se agradece la luz natural

La carta es corta, alrededor de 15 platos y casi todos ellos se pueden pedir por medias raciones, lo cual es un gran acierto en mi opinión, ya que te da opción a probar mas cosas sin dejarte un dineral o salir empachado.

Según pedimos, nos sirvieron una CREMA DE PURRUSALDA como aperitivo, buena, muy ligera y con un pedacito de salmón muy sabroso.

Seguimos con CROQUETAS DE JAMÓN (4uds.) Tremendas, de las mejores de Madrid, con una suculenta bechamel, rebozado perfecto y homogéneo y jamón Joselito, el jamón que trabaja Álbora, y no tacos de Hacendado. Se nos quedó corta la media ración.
No se que me pasa con las croquetas, que siempre que las ofrecen en una carta tengo que pedirlas (o sea, casi siempre. Probablemente sea de mis platos tradicionales favoritos) y me alegro de haberlo hecho porque creo que podrían codearse con las de El Portal de Echaurren (no he ido, pero las probé en la Millweek) y con las de Cañadío y La Maruca, si bien es cierto que prefiero estas últimas.

Poco tardamos en fundirnos estas croquetas para seguir con EL HUEVO DE CORRAL, que venía sobre una base de patatas y con un caldo potente que se volvía meloso al romper la yema. Mucho sabor.
Este es uno de los pocos platos que no se puede pedir por media ración, aun así, lo compartimos.

Luego vino el que para mi fue el mejor plato, los TALLARINES DE CALAMAR CON CALDO DE CHIPIRONES. A este caldo, también potente en sabor, le añaden acertadamente un toque cítrico a base de lima. El punto de cocción del calamar, cortado en forma de tallarines, era perfecto. La mezcla en boca era exquisita.

Mas tarde nos deleitamos con el SOLOMILLO CON CANELÓN RELLENO DE HONGOS. Exquisita carne y exquisito el relleno de hongos del canelón. También venía acompañado con un puré de puerros, creo recordar, que proporcionaba ligereza al plato.
Muy bueno en su conjunto aunque algo escasa la ración.

Por último nos sirvieron la LENGUA CON PIMIENTOS que fue el plato que menos me gustó porque aunque los pimientos estaban muy buenos, la lengua venía cortada muy finita y con un guiso que le restaba sabor y, además, me recordaba al del redondo de pavo de mi abuela con lo cual, me parecía estar comiendo redondo y no lengua. También, al mezclar la lengua con el pimiento, que tiene mucho sabor, solo sabía a esto último. Esto obviamente es muy subjetivo pero aun así me pareció que la lengua estaba falta de sabor.

Los postres, en general, me parecieron flojos. Me resulta difícil encontrar un postre que me emocione.

ESENCIA DE PURO CON KÉFIR Y REGALIZ. Me llamó la atención lo de esencia de puro pero hice mal en pedirlo porque no me gustó nada. Insípido el kéfir y no encontré la esencia de puro, difícil ya que tiene mucho aroma. El regaliz mataba todo el sabor. Insipido y desequilibrado.

TORRIJA CON HELADO DE PLÁTANO. Bien la torrija y bueno el helado, pero no repetiría.

Al final no tomamos café pero nos sirvieron un chupito de leche merengada con ron y dos macarons de pistacho y de frutas del bosque. Mejor este último.

En definitiva, es un buen sitio para comer, tienen muy buen producto y no me parece tan tan caro como dicen, si diría que normal tirando a caro. Salimos a €50 cada uno con 4 copas de vino. Vale si, ya sé que son medias raciones, pero la cantidad está bastante bien. Yo seguramente vuelva.

Gath

Albora es un excelente lugar con una muy buena cocina. Definitivamente, tienes buen gusto.

28 de junio de 2014

Adreid.

Jajaja gracias Jose Luis, procuro refinarme. Las opiniones favorables me ayudan!

30 de junio de 2014

BDG

Albora, Lakasa, La bomba Bistrot, Pedraza, La Raquetista, La Maruca, españoles basicos (sin fusiones, ni locuras) en mi lista de siempre recomendables entre 35-50€ . Filandón tb estaria, pero se hace casi imposible reservar cuando llega el buen tiempo.
me falta por probar Verdejo, Treze, Villoldo y Narciso, que deben ser del estilo.

hace 6 meses

08/01/2017

Álbora (bar) una más que buena barra formal

Hace exactamente un año visité la planta superior de Álbora (galardonada con una estrella Michelin), estos días nos decantamos por probar la planta baja, la barra y su parte más informal, que también habíamos probado anteriormente y nos dejó con una muy buena sensación. No es que se trate de un lugar de "barra" convencional, obviamente y aunque solo sea por su enclave (Jorge Juan) de trata de una barra más formal de lo habitual.

Todo estaba rico, correcto, especialmente las alcachofas con txangurro de fuera de carta. También estaban correctas tanto la tortilla de bacalao (falta de sabor en mi opinión) como las cocochas, estas ultimas algo escasas y también faltas de algo que las hiciese memorables. A continuación tomamos unos dumpling de rabo de toro, buenos aunque con una presentación algo regulera. Por último, lo mejor, una excepcional pluma ibérica Joselito con ñoquis de parmesano, perfecto de punto y de sabor, justo lo que se espera de este lugar. La torrija está riquísima (aunque en esta ocasión no tuviéramos hambre suficiente para volver a degustarla). Recordaba algo mejor en conjunto la parte baja, pero quizá las fechas no ayuden a mejorar esta sensación. Volveremos, porque entre otras cosas la atención lo merece y el precio está bastante ajustado para la calidad que ofrece.

Local: 8

Servicio: 8

Bodega: 7,5

Comida: 7,5

Precio medio: 25 -35 euros pp

RCP: bastante buena para la zona y calidad.

Síganme, no se corten y vean todas las críticas, valoraciones y documentos gráficos en lamandarinavaliente.wordpress.com o a través de Twitter en @lamandarinaval

31/01/2017

En el Top 10 capitalino

Álbora es uno de esos restaurantes que desde su apertura me han atraído. Reuniones de grandes grupos de amigos, comidas de negocios, de pareja, siempre han encontrado en Álbora un lugar ideal para su celebración. Las claves: un producto de alto nivel, una cocina de verdad con mucho apego a la temporada y un servicio atento y de alta profesionalidad con la impronta de Jorge Dávila y Jose María Marrón. Sin duda, para el que escribe, estamos ante uno de los diez mejores restaurantes de la capital.

En la cocina se transita por caminos conocidos. Fondos y caldos, guisos, elevada culinaria de paciencia y cazuela. Los aderezos tienen una limitada representatividad, incorporando matices que siempre dejan el camino libre a los protagonistas principales de los platos.

Los aperitivos pasan desapercibidos, sin mostrar la gastronomía del lugar. Entre ellos, la torta inflada de maíz, un macarón de manzana verde y morcilla con exceso frutal y un bombón de caza que era la única pieza que se salvaba. Necesitan revisión.

El menú propiamente comienza con “un paseo por la dehesa”. Estética marcada y ligera licencia para la representación paisajística. Forma de bellota para depositar un excelso foie que se acompaña con crujientes de manzana verde. Enfoque en el continente, con un contenido que sin desmerecer no acaba de brillar.

Una de las razones por las cuales Álbora permanece en mi memoria gastronómica es el fondo de chipirón. Siempre está presente en algunos de los platos y acaba llevándose el “oscar al mejor secundario”. En este caso acompaña a un atemperado y casi crujiente quisquillón. Luego se asocia el nabo tanto crudo como impregnado en un fondo de galeras que provoca el retrogusto marino. Pase marinero, elegante y de elevada ejecución. Neptuno hincaría la rodilla.

En la misma línea, uno de esos mares y montaña que siempre han caracterizado al local de Joselito y La Catedral. Espardeñas, jugo de alubias rojas y manitas de lechazo. La esencia de la legumbre es una auténtica delicia que casa de forma inmediata con una manitas de lechazo tersas y brillantes. La espardeña armoniza, aligerando el plato, dándole un toque de yodo y cambiando la textura del conjunto. Sobresaliente.

De la lubina con mojo verde de aguacate y papa canaria, se pueden destacar dos aspectos de forma muy directa. Por una parte, la calidad del producto y el impecable punto (véase como en la foto se marcan las carnes del pez) y por otro la delicadeza del mojo que acompaña respetando al protagonista de la escena. Sencillez y perfecta ejecución.

Del gamo asado con remolacha, aceituna negra y acelga roja salteada es necesario alabar la profundidad en sabor de su carne roja. Cada incursión se prolonga en boca durante cierto tiempo. La comitiva es acertada, sobre todo en ese punto crujiente y amargo de la aceituna negra que provoca un breve descanso del paladar. Se echa a faltar un jugo de la pieza de cada que actúe como hilo conductor y aumente la jugosidad del plato.

La elegancia de Raúl Prior se representa en pases como los galianos de perdiz, liebre y conejo. Impronta de su etapa “pedroñera”. La textura es casi uniforme, la caza menor prácticamente se confunde con la torta. Cocina de nivel para conseguir unanimidad en las urdimbres de las diferentes piezas de carne. Seda y delicadeza, manteniendo todo el sabor. Si el Quijote levantara la cabeza, se apostaba en este comedor una buena temporada.

El lomo de liebre con mole de sus interiores, cacao y café es un ejercicio de armonía. Los tostados y amargos de café y cacao se alían con ese mole intrínseco para provocar que el sabor de la carne se explaye y potencie. Composiciones con sentido que alcanzan el equilibrio desde la lógica. Redondo.

La crema de cítricos, helado de jengibre y polvo helado de romero es ese perfil de prepostre que encaja en estos planteamientos de menú. La frescura del jengibre, la acidez de los cítricos y ese toque herbáceo del romero conforman un pase etéreo, lozano, reconfortante y armónico. En el momento justo y en el lugar adecuado. Verdadero nivel.

El helado de coco, granizado de ron y boniato sigue derroteros similares. Temperaturas bajas que refrescan, sabores que se integran, conjunto de texturas que en boca resultan agradables y tersas y un nivel de dulzor retraído. Rico, estético.Muy disfrutón.

Una pareja de postres de altura concebidos para conducir al comensal a un estado de relajación. Se produce una sensación de barrido y pulcritud que cierra el ciclo después de transitar por etapas de sabor y ligera contundencia.

La cocina de Raúl Prior se reconoce preservando la identidad y las sensaciones palatales de los ingredientes principales. Matices presentes que susurran más que gritan, que no buscan tanto el contraste sino el acompañamiento, el paseo sin prisa de la mano.

Como siempre, el servicio de Jose María Marrón y su equipo resulta de alto nivel. Cercano, pero con la distancia justa al grupo de comensales y siempre atento a las incidencias y gustos de la mesa. ¡Qué buenos grupos de profesionales conforma Jorge Dávila! Uno de los mejores directores de restaurantes de este país.

Álbora Enero 2017: En el Top 10 capitalino

Post completo en complicidadgastronomica.es/2017/01/albora

21/11/2016

Barra de un nivel muy alto

Muy buena materia prima y una barra que para mi es sin dudas, de las mejores de Madrid.

Muy buenas raciones y cosas para compartir, con mencion especial a los dumplings de rabo de toro, las croquetas de jamon, raviolis cremosos de hongos.

Fuera de carta, unas setas con una salsa de caldo de carne, un pure de patata perfecto y foie a la plancha.

Muy recomendable todo.

Sin duda, para volver.

Miss Migas

Esas croquetas de jamón están en mi top de Madrid...

21 de noviembre de 2016

Marta Machin + seguir

28/11/2017

Lamentable

Sinceramente no comprendo las opiniones de la gente que alaba este restaurante.

Visitamos el Albora con motivo de la despedida de un hermano, tres comensales, un sábado a mediodía, pedimos el menú corto degustación. Coincidimos los tres comensales en que ninguno de los platos estuvo ni siquiera correcto. Ningún plato ni en su concepto, sabor, textura, color o aroma merece una reseña, todos bastante insípidos, pero es que algunos fueron directamente malos, como uno de los postres que no pudimos terminar ningún comensal: una especie de macedonia de frutos de otoño, que básicamente era un kiwi verde y acido con una espuma de manzana, incomible. El resto, como digo, completamente insípido, carente de cualquier tipo de innovación o en su defecto, perfecta elaboración de un plato tradicional o reinvención del mismo.

El servicio bastante regular, no nos atendieron demasiado bien, y además cometieron bastantes errores que en otro restaurante y a otro precio podrían ser perdonables: como pasarseles por alto intolerancias alimentarias y retirar el plato sin sustituirlo. Pero sobre todo, al expresar nuestro descontento de forma educada y cordial, sugerir de forma velada que intentábamos no pagar la comida, y ni siquiera avisar al maitre para que atendiera la queja.

El ambiente como han dicho otros desagradable por la climatización (heladora con chorro de aire sobre el cuello) y bastante mediocre en cuanto a decoración. Además tienen un solo baño a compartir entre hombres y mujeres para toda la sala, con lo cual al final de la comida esta sucio y en ocasiones hay que esperar a que salga una persona, tipo avión.

Desde luego no puedo recomendar a nadie la visita a este restaurante.

17/04/2017

Michelín diferente

13/04/17
Queríamos conocer A'Barra, pero cierra en Semana Santa, por lo que nos decimos por Álbora y resultó todo un acierto. Nada me recuerda a Michelín en este restaurante, por lo que me sorprende mucho lo de la estrella. Jamón, croquetas, lengua estofada, paletilla de cordero, cabezada Joselito, manteles en las mesas, camareros amables y con una sonrisa en la boca. ¿ Nos habremos equivocado de sitio ? Pues no, afortunadamente no nos hemos equivocado.
Arroz meloso, fondo de marisco, tuétano y navaja gallega: espectacular, puro sabor a mar.
Terrina de foie gras hecha en casa con mousse de yogur y compota de manzana verde y menta: el mejor foie frío que he probado hasta la fecha, la mezcla con el yogur lo suaviza, resultando una mezcla de sabores tremenda.
Estofado de lengua de ternera, granos mostaza encurtida y toques de vainilla: desde la visita al gran restaurante navarro Maher, hace ya muchos años, no había vuelto a probar tal cosa.
Cabezada Joselito con trinxat de berza y patata, caldo de morrón y cebolla: sin palabras.
Torrija caramelizada: golosada sin límite.
Buena carta de vinos con una excelente selección de champanes a un gran precio.
¡ Hacía tiempo que no cenábamos tan bien en un restaurante !

10/10/2016

Se merece la estrella, menu degustación de gran calidad.

Restaurante con estrella michelin, el cual hace honor a ella, el menu degustación esta muy elborado y busca unos sabores únicos, la gran mayoría de platos son de pescados salvo uno.
estuvimos en el restaurante en la parte superior y el local quizás algo ruidoso de más, servicio amable y atento.

06/10/2016

El restaurante de Joselito, el jamón no el cantante. Mis croquetas favoritas ever.

22/06/2016

Albora, poco sorpendente..

Albora, la comida esta bien aunque los tempos del servicio en el menú degustación son demasiado rápidos. Además el precio es exagerado y la oferta poco sorprendente.

Gustarme me gusto, pero cada vez me doy cuenta de las injustas diferencias que existen entre los restaurantes de una estrella michelín... No se si porque unos no deberían tenerla u otros obtener la segunda...

13/03/2016

Picoteo en barra

Marzo 2016 - domingo mediodía

Comida en mesa alta de racioneo informal con un servicio muy atento pero una sala un poco fría quizás por lo vacía que estaba. De beber un zumo de tomate falto de gracia y el condumio bien, sin fuegos artificiales, remarcando unas ricas cocochas con salsa verde, alcachofas y jamón (combinación extraña pero que triunfa) y una sutil crema de castañas (nada dulzona) con compango. De lo demás, cremosas las croquetas aunque demasiado lácteas (un poco más de jamón les hubiera sentado bien), crujiente y nada pesado el bao de vegetales con abundante cilantro (hasta en Álbora hay baos!), rico el canelón de berza relleno de cordero y peor el de rabo de toro al curry con una carne muy seca y una salsa exterior demasiado predominante. De postre una bonísima torrija, bueno media que ya flojeábamos de hambre.

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Septiembre 2015- martes noche

Lleno estaba el comedor de Álbora un martes noche de final de septiembre así que tuvimos que conformarnos con probar en la barra su rica y famosa ensaladilla con taquitos de jamón ibérico y un dulce y mantequilloso, deliciosamente hojaldrado, croissant de txangurro cuyo sabor se difuminabapor el protagonismo del bollo. Buena selección de vinos por copas y buen servicio.

Muy explorable, con reserva previa.

30/12/2015

No-quiero-pulpo. El ataque del camarero vendedor. Buena calidad a precios muy subidos y momentos Willy Wonka

Seguimos en 3. Nueva visita a la barra (prometo visitar la sala en cuanto pueda) y de nuevo detalles que me dejan muerto:

1.- Vino. Si me salgo Ribera-Rioja la cosa se complica. "No sé si tengo otra cosa. Voy a ver". Pues que bien...

2.- Al final Ribera. Caliente. Al menos no era de magnum como la última vez.

3.- Guiozas de Rabo de Toro. Media ración que resultaron ser dos unidades. Muy buenas, sí, pero 7 euritos 2 guiozas...además de la estrella michelín me lo tiene que poner Beyonzé.

CONCLUSIÓN: A mi no me importa pagar las cosas caras, pero entonces quiero detalles. Detalles que no he visto en ninguna de mis visitas a esta barra.


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3 peladas.

Michelín les da dado una y yo les bajo otra, aún así no creo que les importe.

Nueva visita surrealista a Álbora para ver cómo le ha sentado la estrellita del muñeco de las ruedas (incomprensible en mi opinión, aunque alabada por crítica y público).

Jueves, casi a las 23:00. La parte baja de mesas altas casi llena, en la parte del restaurante se veía mambo también.

Parece que la estrella ha sentado bien al local.

Servicio amable, aunque sigo viendo a este sitio más como una Jamonería gourmet que cómo a un restaurante de estrella michelín.

Camareros “vendedores” de la vieja escuela y comandas que se activan con el sistema de “maaarchaaameee un tomaaaaatito”.

A mí me gusta el desparpajo, gente con ganas, que motive a los clientes, les aconseje…el problema es que en Álbora rozamos el esperpento.

Yo lo he titulado: ¡QUE NO QUIERO PULPO! (O EL ATAQUE DEL CAMARERO VENDEDOR).

Nos sentamos abajo con una idea de picoteo y empieza el intercambio de saetas verbales entre Spider72 y Albora-Selling-Waiter:

(resumido para no repetir, pero se puede leer al menos dos veces más para tener una idea de la conversación y del tiempo que duró realmente)

- Spider – Qué nos recomienda?

- ASW – Un “tomatito” y el pulpo a la brasa está perfecto, nos ha entrado esta mañana - (atisbo con mi ojo de camaleón que el pulpo en cuestión vale 24 euros, lo que me parece desproporcionado, además de que no me apetecía).

- Spider – Huy no, pulpo no, me apetece algo más ligero.

- ASW – Nah si es una cosita pequeña, una cosa así (mientras hace un nidito con las manos).

- Spider – No, pulpo no. Tráiganos el “tomatito” y un solomillo fileteado y…no sé…¿qué tal la morcilla?.

- ASW – Hombre, no, eso le va a matar el sabor del solomillo. ¿Qué tal el pulpo?

- Spider (mirando ya con la ceja-sobera) – No-voy-a-tomar-pulpo. No-quiero-pulpo.

Al final acepto unos raviolis de setas en su lugar, no sin antes volver a rechazar el pulpo...(un ravioli para cada uno, se supone que excelentes), cuando de repente leo que el solomillo viene acompañado de ravioli de champiñón y foie. Vuelvo al ataque:

- Spider – Oiga que el solomillo viene con raviolis de champiñón, no quiero ravioli de setas.
- ASW – No es lo mismo. No tiene nada que ver.

- Spider (de nuevo mirando con ceja) – silencio dramático. ¿me va usted a decir que un ravioli de setas y un ravioli de champiñón no es algo al menos parecido?

Al final hacemos las paces con una media de croquetas de jamón. Agotado por el combate vuelvo a mi rincón. Ting! Fin del asalto.

Y ahora pasamos a la comida propiamente dicha:

NUESTRA OPCIÓN:

ENSALADA DE TOMATE CON VENTRESCA Y ESPÁRRAGOS. Poca, poquísima ventresca. Tomate sin sabor y buen espárrago. 19 euros. Un despropósito de precio por algo que simplemente no lo vale. Me doy cuenta que “el tomatito” es el producto estrella (no me extraña tiene más margen que el Iphone6) y es colocado a cada mesa.

MEDIA DE CROQUETAS DE JAMÓN. Excelentes en mi opinión. Perfectas de sabor y de textura. Lo que es, es. Así que muy bien aquí.

SOLOMILLO CON RAVIOLIS DE CHAMPIÑÓN Y BOLETUS. Aquí veo por fin algo de estrella. Carne finísima de calidad excelente. Perfectos los acompañamientos, una crema maravillosa y los famosos raviolis. Un diez, aunque eso sí, 27 euros nada menos. Aún así, lo vale.

VINO. Bueno, bueno bueno…nuevo capítulo bizarro. Estoy en un restaurante con estrella michelín y pido dos copas de vino. Pues nada, tiran de magnum y viene caliente. Pedimos si no tienen alguno más “fresco” y nos sacan otra botella, advirtiéndonos que “está demasiado frío, está de cámara” (cámara no es una bodega, que la hay y es preciosa, si no una cámara frigorífica a tenor de la temperatura de la botella).

Solución: pues naaaaada, echamos un chorrito del frío en el caliente y, como en el café con leche, tenemos vino a temperatura correcta.

A mí me solucionó el problema, pero me pareció una chapuza sonrojante para un local con estrella michelín.

CONCLUSIÓN: Quizá la estrella por su propia naturaleza etérea tiende a subir y por lo tanto es el restaurante de la primera planta el que desborda atención y calidad, pero desde luego en planta calle nos pareció un local con buen producto (algunas cosas) a precios de escándalo y con un servicio que sin ser malo, está más pendiente de colocar su producto cómo y cuando le interesa que por intentar ponerse en el lugar del cliente.

Todo lo anterior 60 euros. La perplejidad fue gratis.

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El antiguo Sula es ya desde hace un tiempecito Álbora, cuya nota más destacable para los que no lo sepan es que tiene "carta" de jamones indicando año de producción?,marca etc...

Lógicamente éste es el producto estrella del local, con un piso bajo y una gran barra central con mesas altas a los lados y un segundo piso ya para comer con mantel.

El restaurante como tal a mí no me acaba de convencer. Es carete y no me dijo nada, ni la cocina ni el local, cortado por la escalera que lo hace muy poco agradable a la vista.

La barra sin embargo me sigue gustando, aunque hay que elegir con cierto cuidado.

1.- Ración de jamón joselito 22 eur. No me parece cara, teniendo en cuenta que he pagado 25 eur en el Punk Bach (una y no más) por una castaña translucida. El primer plato debo decir que era muy malo tanto por corte como por sabor. Nos quejamos y nos lo cambiaron al minuto pegando gran bronca al cortador manco que había perpetrado el delito. El segundo era excelente.

2.- Steak tartar. 10 eur. Muy bueno, y encima 10 eur. Bien cortado y con buen sabor. No es de los mejores pero como tapa y a ese precio, me mola.

3.- Zamburiñas con salsa. Muy buenas pero cubiertas por una salsa de marisco que aunque estaba rica mataba cualquier otro sabor. Me ponen un cojín con la salsa y me lo como igual.

4.- Chipirones en su tinta. Eché de menos un poco de arroz, pero eran de los mejores chipirones que he probado últimamente. Servidos en cazuela de barro. Muy muy ricos.

5.- Mollejas. ¿las sirven empanadas?. Nunca lo había visto. Pues eso, que saben a pan con un saborcillo final a molleja. Error.

Con 4 copas de vino (detalle negatifo, a temperatura ambiente) salimos a 78 euritos. Así que lo califico como carete.

Buen servicio, clásico y profesional.

spider72

Repetí el martes en la barra, debo traer suerte, porque le han dado una incomprensible estrella. O la cocina y el servicio han cambiado mucho o aquí las estrellas ya caen del cielo por razones desconocidas. No digo que sea un sitio malo, pero si pienso en Montia o incluso en Punto MX y lo comparo con Álbora...es que "mi no comprende", ni por calidad del personal, ni por sala, ni por nada...¡que alguien me lo explique!

20 de noviembre de 2014

Lady Spider76

No querrás un poco de pulpo para desayunar? jajaj

28 de noviembre de 2014

Avelio

Spider, esto si que ha sido "el día del tentáculo", je, je

28 de noviembre de 2014

spider72

Jjajajaja sí lo he pensado también como título...pero es que los del Tiki me haacen gracia...

28 de noviembre de 2014

Avelio

Al Tiki tienes que ir sí o sí con tus arañitas, se lo van a pasar piruleta.

28 de noviembre de 2014

Lady Spider76

No me digas eso que me voy hoy mismo por la noche!!!!

28 de noviembre de 2014

je suis béatrice

Por ese precio hubieras ido al the Market y hubieras salido más contento ...Ays

28 de noviembre de 2014

spider72

Sin duda alguna Bea, sin duda alguna...pero es que salimos rebotados del mercado de velázquez...y en fin, estábamos al lado.

The market cae este finde sí o sí.

28 de noviembre de 2014

Miss Migas

Alucino vecino. La eterna lucha del camarero y cómo puede joderte una comida.
Pues a mí me apetecía conocerlo pero con esos precios y así, ya no.

28 de noviembre de 2014

Lady Spider76

Yo creo que probablemente es mejor pagar un poco más y subir a la sala. Pero tengo dudas...

28 de noviembre de 2014

spider72

@miss hay que probar la sala. Creo que será mucho más serio, eso sí, precios subidos.

28 de noviembre de 2014

Sergiete

Está claro que para subir la puntuación o ir a sala o probar su delicioso pulpo... jjjj

28 de noviembre de 2014

spider72

Ahora sé como se sintió el capitán Nemo atacado por el calamar gigante...jajjaa

Quiero pensar que en sala las sensaciones son diferentes.

Porque si comparo Montia o Dstage con Álbora....mamma mía.

28 de noviembre de 2014

gastrolola

Completamente de acuerdo contigo en lo excesivo de la estrella Michelin, solo he estado en una ocasión, en el restaurante, eso si y quizás me arriesgo en la apreciación, pero cuando me entere de la adjudicación, me sorprendió bastante

28 de noviembre de 2014

spider72

@gastrolola, yo he estado hace ya años y me pareció ni fú ni fá, pero es verdad que creo que ha cambiado.
Después de mi expe en la barra no creo que vaya salvo que lea cosas realmente atractivas de la sala.
Así que le pongo interrogación en espera de feedback.

29 de noviembre de 2014

Lady Spider76

Creo que la estrella de La Cabra y la de Albora han sorprendido a muchos. Antes que a ellos yo se la hubiera dado por ejemplo a Triciclo, y no es precisamente santo de mi devoción.

29 de noviembre de 2014

Adreid.

La estrella de Álbora es muy merecida por su nivel de cocina

En mi opinión la importancia de las estrellas de este año es la diversidad: Un mexicano, un restaurante con una parte informal (o jamonería), un restaurante con un local que se sale de los estereotipos como dstage... Obviamente ha contado mas la cocina que lo demás.

Otra cosa es que nos hayan acostumbrado al timo que supone que restaurantes como Coque, Nerua o Camarena tengan solo una.

Eso si, estuve anoche en el restaurante y lo que digo, los platos son de estrella claramente, pero el servicio me falló bastante (o mas bien los jefes de sala, porque los camareros si estuvieron a la altura).

29 de noviembre de 2014

spider72

Perfecto @adreid, tiene que ser eso, porque las mesas altas son pura jamonería de las de toda la vida. Bueno es saberlo. Me interesa esa crítica en detalle

30 de noviembre de 2014

06/12/2015

Excelente cocina

5-12-2015. Mediodía.

Otra vez de vuelta, mas de un año desde la ultima visita, para seguir apreciando y disfrutando con la evolución culinaria de esta casa.

Pocos cambios en sala, sigue en esa linea de profesionalidad y buenas maneras que tanto agrada a la clientela.

El esquema de carta sigue como en el pasado, dos menús de degustación, corto y largo y una breve carta, que a mi se me antoja demasiado breve, pero no deja de ser una opinión.

En lo que respecta a los menús de degustación, y con una diferencia de un año, han pasado de 48 y 68€ a 54 y 74€ respectivamente, sin IVA ni bebidas, y en lo que respecta a la carta, precios subiditos.

Buena carta de vinos, variada y con presencia de casi todas las DO, con un nivel de precios bastante ajustado a los estándares de la capital, es decir, medio alto. De este palo nos decantamos por un viejo conocido, un Riesling nacional de Viñas del Vero.

Quizas el mayor cambio apreciado esté en la cocina. Sabores nítidos, muy equilibrados, persistentes. Una muy buena cocina.

Nos decantamos por el menú corto que consta de siete platos, incluidos postres, solicitando para uno de los asistentes, la sustitución de uno de los platos, obviamente y como cabía esperar, no hubo el mas mínimo problema.

Comienza el menú corto con un aperitivo formado por dos presentaciones: Crema de templada de calabaza al aroma de naranja, coronada con una espuma de idiazabal, muy agradable, donde se aprecia claramente tanto la presencia del toque de la naranja como el queso, y una torta mallorquina con brandada de bacalao, también en la linea anterior, muy agradable.

- Alcachofa, carne de txangurro y caldo de cebolla roja. Muy buen plato, lastima el tamaño, hubiera comido un plato entero. Cocción, producto, sabor, lo tiene todo.

- Cigala a la plancha con piel de limón escarchada y caldo de sepia y garbanzos. Lo dicho para el plato anterior es valido para este. Solo que la ración es mas exigua, solo una cola de cigala por ración, que pena.

- Navaja a la plancha sobre arroz socarrat de marisco y tuétano, sobre un praliné de avellanas. Plato muy original, buena navaja, aunque excesivamente pequeña, un potente sabor de arroz y un curioso contraste de todo ese conjunto con la suavidad y dulzor del praliné. Plato muy interesante.

- Rape con emulsión de tomate, finas tiras de manzana y majado de almendras. Otro plato interesante, agradable sensación gustativa del pescado con el tomate, el sabor de la almendra y la frescura que le aporta la manzana.

- Galiano de liebre, perdiz y conejo. Según me cuentan, estaba francamente bueno.

- Cabezada ibérica sobre trinchat de patata y berza y caldo de cebolla caramelizada (plato de sustitución para uno de los comensales). Carne muy tierna y jugosa, bien presentada.

- Esponja de cerveza negra con helado de calabaza y vainilla. Buen nivel de postre, el amargor de la cerveza contrasta con la delicadeza del helado.

- Nuez de chocolate, yogurt, helado de canela y crema fría de nuez. Postre refrescante, buena conjunción de sabores en boca.

Cafés con hielo y petit four ponen punto final a este nueva experiencia, que en general, ha permitido apreciar una mejora sensible en la cocina de este lugar, respecto a visitas anteriores.

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1-11-2014. Mediodia.

Nueva visita a este centro del buen comer, tal como reconoce casi toda la critica oficial.

La verdad es que tanto la sala como la cocina, tienen un alto nivel. Respecto a la anterior visita, pocos cambios, pero significativos, a ellos voy a dedicar mi comentario.

En primer lugar, la carta. De una parte, presenta dos menus de degustacion, uno corto y otro largo, a razon de 48 y 68 € respectivamente, sin vino en ninguno de los casos, y de otra parte, la carta, propiamente dicha, a mi juicio, muy reducida. Nos hemos decantado por esta ultima opcion, pero erroneamente, confié en que la web tendria la carta actualizada, por ello no tome nota de los platos, mi sorpresa ha sido comprobar que la web no esta actualizada, por esa causa los nombres que he incluido en las fotos son, mas o menos, aproximados.

El segundo cambio, son los precios, la anterior visita fue a comienzos de año, la ingesta fue similar en numero y calidad de los platos, el vino de similar precio, la factura final ha sido superior en casi un 12 %.

Poco mas que añadir, sitio muy recomendable por su calidad y su sala, pero cuidadin con los precios.
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4-01-2014. Mediodía.

Hacia mucho tiempo que no visitábamos este local, pero para comenzar el año gastronómico nos ha parecido una buena idea, y a fe, que no nos hemos equivocado.

Como antaño, sigue teniendo una excelente cocina y un excelente servicio de sala, si bien hoy hemos apreciado un preocupante descenso en el volumen de clientela, no se sí la causa es debida al nivel de precios (altos), al día desapacible o a ambas.

Nos han recibido con un aperitivo compuesto de Crema de calabaza y tosta de setas y queso, la crema estaba muy bien, templada y agradable en boca, la tosta no tenía msyor trascendencia.

Como entrantes, hemos pedido, en formato, medias raciones:

- Raviolis rellenos de setas y espumoso de queso Idiazabal: Conjunto suave y agradable.
- Purrusalda ahumada, molleja de ternera asada al carbón y berenjena confitada: De lo mejorcito de la comida. Extraordinario sabor, una auténtica delicia. Un plato para repetir y recomendar, claro, si te gusta el toque ahumado.

Como principales:

- Merluza de pincho confitada con tallarines salteados de calamar y crema de calabaza:, Estaba buena, buen punto del pescado.
- Rabo de toro (fuera de carta): Impresionante, meloso, jugoso, una ración más que generosa, a pesar de tener una base de puré de patata, no resultaba nada pesado. Plato para repetir y recomendar.

Como postre hemos compartido:

- Crema avainillada de zanahoria con helado de cerveza negra y habas de cacao tostadas: Postre normalito, sólo se apreciaba el sabor de las habas de cacao, el helado y la crema bastante insulsas,

Con un Luna Beberide, uva Gewürztraminer del Bierzo, unos cafés con hielo, unos petits fours compuestos de Cereales con chocolate, crema de leche merengada y unos chupitos de pacharan (invitación de la casa), ponemos fin a esta primera visita gastronómica del 2014.

acme

Esto era el antiguo Sula, ¿no?. ¿Es de los mismos dueños/rollo?. Recuerdo el Joselito y la zona Möet Chandon y me entra en poco de yuyu

5 de enero de 2014

Gath

Afirmativo, los dueños son los mismos, ficharon a primeras figuras como Jorge Davila (exPiñera) como Director del restaurante, y José María Marrón (ex Balzac), para que le dieran otro aire, para algunos, es un primerisima división, para otros, si pero no en puestos de Champion.

5 de enero de 2014

Gath

Hacia más de un año que no íbamos por allí, y me ha sorprendido la poca clientela, cuando antaño estaba con bastante animación. No se, no me pinta bien, y me gustaría equivocarme.

5 de enero de 2014

Lady Spider76

Creo que han pasado momentos de poca clientela y están repuntando. No sé si el incremento en la carta les será favorable. Hace mucho que no voy, fui más cuando era Sula hace ya muchos años...y creo que es de los que se me van en la RCP. Y mira que para mi Sula fue uno de mis preferidos en su día...

1 de noviembre de 2014

Lady Spider76

En definitiva, es uno de esos sitios que no me llama a volver.

1 de noviembre de 2014

Lady Spider76

A mi me toca en 2 semanas. A ver que tal!

6 de diciembre de 2015

spider72

Es curioso lo que ha cambiado este sitio de "sin" a "con" estrella. Debo ir a la sala, porque la barra aunque no me disgusta me parece carísima.

7 de diciembre de 2015

Gath

Se come francamente bien y ademas se esta muy a gusto. Es cierto que el tamaño de los platos, para un gloton como yo, es un poco justo, pero lo compensa con la calidad.

7 de diciembre de 2015

Javier B.

Y con kviar con descuento y en víspera de reyes. Capaces son de cancelármela

10 de diciembre de 2015

Gath

Esperemos que no lo cancelen, seria un corte...

10 de diciembre de 2015