Alea Restaurante

Calle Fajardo 11, Málaga

+34 952 21 86 39

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20/11/2014

Cocina atractiva y repleta de sabor.

Carta muy atractiva desde el principio hasta el fin.
Cocina tradicional malagueña que se mezcla con la cocina oriental. Restaurante con inquietudes de vanguardia.
Podrá degustar: pollo frito al estilo japonés, bacalao con panceta y jugo de judías, rizos de calamar con migas, presa con praliné de kimchi, tataki de presa ahumada,...
Sabores de siempre que se fusionan con la cocina asíatica de la mano del joven Juan López junto con el servicio profesional de Miguel Ariza en el comedor.
Buena relación calidad - precio.

20/09/2011

Japonés-malagueño

Un restaurante diferente en el centro de Málaga, en una calle (más bien callejón) que pasa totalmente desapercibido, ni siquiera los taxistas conocen muy bien el sitio. Fue un molino en el siglo XVIII y luego una fábrica de fideos a fines del XIX: la planta superior se usaba de secadero y almacén y la baja para la venta. En la reforma se han tenido en cuenta estos aspectos de su historia, y los encargados han dejado muros a la vista, ahora encalados; detalles del suelo, paredes, vigas, etc. Todo con ese aspecto rústico-contemporáneo que tanto está de moda ahora. A la entrada está la zona de barra, muy fashion, y luego ya entras al comedor, que es más bien el comedor informal, porque dicen que hay uno más serio (y caro) en la planta de arriba. Mesas y sillas en tonos amarillo limón y pistacho, lámparas anaranjadas..., anuncios de cerveza local, todo muy naïf incluso.
Como el chef es Massanori Miyamoto, esto se nota en la carta, fusión de sabores mediterráneos con otros más orientales, aunque estos sólo un ligero toque. Para empezar los Nidos Alea, langostinos rebozados en pasta de fideos: buena presentación, pero el sabor no es tan especial, incluso saben un poco aceitosos. Se puede pedir media ración. Nos saltamos las carnes y pedimos pescado: una merluza con langostino al curry rojo, muy buen plato, pleno de sabor (16 €) y un bacalao al horno con algas nori sobre cama de puré de patatas, también muy conseguido (16 €). En otro apartado de la carta, platos malagueños. Hay arroces, los viernes y sábados, o por encargo. Los postres también merecen la pena, en especial el brownie de chocolate blanco con té verde (6 €), realmente goloso, ¡no se lo puede uno perder!
La carta de vinos es breve y se atiene a las principales DO, aunque resaltan los vinos de la región, como ejemplo un Barón de Rivero 2010, D. O. Sierras de Málaga, chardonnay y Pedro Ximénez, con esta última uva recolectada a finales de agosto, antes de su completa madurez, buscando el equilibrio entre la riqueza de azúcares y acidez. Un blanco perfecto. 12 €, casi el triple que en tienda. Por culpa de estos precios, es casi mejor pedirse una cerveza, y una manzanilla de aperitivo. Copas bien.
El servicio de mesas es muy lento y bastante despistado (y eso que sólo éramos unas cuatro mesas ese día). Pero bueno, no se puede uno quejar de que lo están agobiando, como en otros sitios.
Los baños, como cabía esperar, fashion, excelentes.

21/01/2011

Birmano lo descubrió en junio de 2007

Tapas originales y muy bien presentadas

Es un lugar muy interesante para tapear‚ la parte de abajo‚ junto a la barra es para no fumadores y la de arriba‚ que parece que es el comedor‚ la zona de malos olores y pestilente tabaco.

Las camareras van uniformadas‚ lo cual da un toque de calidad a la atención al cliente‚ y además‚ si no llegas muy cerca de la hora del cierre son hasta simpáticas.

Los precios no me acuerdo muy bien‚ pero más o menos unos 15‚00 € por cabeza.

24/04/2011

Por la zona de la calle Larios

Lo que son las casualidades: a veces, las que te traen sorpresas como esta. Fin de procesiones de martes santo y buscar un lugar donde cenar y aparecer este restaurante en el que se disfruta y mucho de sus propuestas. Lo más espectacular su milhoja de foie con manzana y queso de cabra. Una opción más tradicional pero no por ello menos sabrosa: croquetas de jamón y pollo. Y para cerrar, una ensalada César. Además, el restaurante tiene historia y tradición: está en una antigua panadería malagueña del siglo XVII (se nota en el local, en el empedrado del suelo...) y la Semana Santa y sus pasos se respira por los cuatro costados. Unos 60 euros para dos, con copa de vino incluida.

22/12/2011

lo que mas me gusta de este restaurante cuando voy es la gran relacion calidad precio que tiene.Para pasar una noche entretenido