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31/12/2015

Impresionado por los comentarios...

para mi es un lugar de cervezas y copas... jajajajajaja

No he comido nunca, pero siempre uqe he dio por alli me paso a tomarme una cerveza o uno par de Gintoncis.

La musica es genial

Blanca Oraa

Es un magnífico local.
La cocina excelente, la decoración muy bien pensada, la música perfecta, la ubicación muy buena ¿qué mas se puede pedir?
Exposiciones de pintura y un trato muy amable.

28 de enero de 2011

12/12/2012

Mucha personalidad, un imprescindible de Bilbo

Muchas cosas qué decir de este local!

En primer lugar: como sitio de copas, cervezas, música, conciertos y sitio obligado de visita para calentar motores antes de ir a algun espectaculo en Cafe Antzokia (justo enfrente) es IMPRESCINDIBLE. Probablemente de los mejores de todo Bilbao para salir, conocer gente y escuchar música (y esto lo dice un Madrileño curtido :D!). Le daría cinco estrellas en este aspecto.

Por otro lado también es restaurante. Durante el día tiene menús (no he tenido la suerte de poder probar ninguno para juzgarlo) y por la noche carta.

Decir que el espacio es reducido, lo que le da junto con su sombría ambientación un cierto toque minimalista /romántico. Necesaria reserva en fines de semana probablemente.

El servicio es excelente (de hechos son amiguetes de la chica con la que iba acompañado ;)).

En cuanto a la comida: Como era cena y estamos ya en la pre-operacion bikini pedimos con cautela:

Primero: Setas shitake con mayonesa de wasabi. Buenas aunque creo que la presentación con la mayonesa por encima "guarrean" un poco la presentación del producto.

Segundo: Atún a la plancha. Para nuestro gusto, un poco seco. Este no nos convenció demasiado.

Postre: Tarta de pera acompañado de Bloody Mary. El postre fue EXCELENTE. La tarde de pera deliciosa y el Bloody Mary también (eso sí, tuvimos que pedir un tallo de apio aparte).

Si lo juzgasemos con restaurante, yo le pondría tres estrellas. Pero como hay que también valorar el valor que aporta en el primer punto, lo dejamos en 4. :)

Un sitio único y diferente que no podeis dejar pasar!

19/02/2013

Un poco oscuro

Dan de comer bien, el ambiente es cool y los platos son grandotes. Estás un poco arracimado, que dirían los de la hora chanante, y te tienes que despistojar para ver lo del plato porque la luz es muy escasa, pero en general bien. En el tema de rapidez de servicio, decirle a Pernan que parece que ya se han puesto las pilas en ese negociado. la comida es de fusión, lo mismo te ponen unos fusilli que un burrito de verduras.

13/10/2010

Buena comida

Local muy céntrico (junto a Jardines de Albia) en plena zona de oficinas de Bilbao. Los desayunos cuestan 2,30€ y el pintxo de tortilla es francamente generoso. Suelen innovar y las tortillas varían según el día (con carne picada, pato, pollo, salsa de frutos rojos, etc.).

El menú del día también está muy bien y como suele estar bastante lleno es recomendable reservar. La comida es de fusión y francamente buena. Tienes la opción de menú del día o medio menú, pero ahora mismo no recuerdo los precios.

Eso sí, hay que ir con tiempo porque tardan bastante en servir, y la iluminación es tan íntima que te puedes despistojar.

Por lo demás todo muy bien y el personal francamente amable.

18/03/2011

Comer y cantar

No voy al Ambigú a desayunar ni a cenar pero si voy a comer y mencantan sus menús. También la música de fondo y las expos y la gentusia. Unos 12 euros entre semana y te vas cantando a casa.
la web: ambigubilbao.com

27/07/2011

El Comidista: Un restaurante joven y moderno, con exposiciones de arte y buen gusto musical, también puede servir un buen menú del día. El Ambigú lleva ocho años defendiendo una cocina de mediodía que une la tradición norteña (ensalada de lechuga y tomate, cremas de verduras, pescados siempre frescos) con propuestas internacionales o modernas (costillas con salsa agridulce, brick de calabaza o tosta de espinacas). Los vegetarianos no se van con hambre -cosa rara- y el local no está enfocado a los turistas que inundan el Bilbao post Guggenheim -cosa más rara todavía

11/12/2008

Parada obligada los jueves

No he comido nunca, pero he coincidido con gente acabando de comer, y todo eran sonrisas. Como las de los/las camareros nada más que entras, parece que eres el Hijo Pródigo. Una maravilla.

Ambiente intimista, ideal para tomar unas copas sentado en una mesa. El kalimotxo en vaso de cubata (es decir, en cantidad bastante generosa) costaba 2,50 creo recordar, lo cual lo hacía ideal para el precalentamiento en días entre semana que haya idea de salir, como los jueves, o días que haya algún concierto en el Antzoki (está enfrente) o en el Azkena (está a 3 minutos).

Además tiene ese nosequé que lo convierte en un sitio especial, ya sea por la decoración, por los performance experimentales de DJs etc que organizan, por las exposiciones... Un sitio del que te enamoras la primera vez.

Por fuera parece un sitio cutre la verdad... hay que entrar para quedar prendado.

09/07/2007

June lo descubrió en mayo de 2007

Música agradable, decoración cuidada

Como restaurante: presentación muy cuidada, muchas opciones para personas vegetarianas, comida elaborada y fina (yo comí una ensalada de queso y frutas, hojaldre de verduritas y tarta de frutas del bosque) pero raciones algo escasas si sois de mucho comer. El menú cuesta 11 euros.

Es un local agradable también para tomar una copa. La decoración es cálida, en tonos granates, pero con un punto bohemio, con tuberías vistas, rollo industrial, la música muy acertada, y a menudo exponen cuadros de jóvenes artistas, muy transgresores. Al parecer, también dan conciertos entre semana y por la noche es probable que se convierta en bar de copas. Está en frente del Kafe Antzokia.

05/06/2007

Ambigú, muy bien

El Ambigú es un sitio con carácter, cosa que se agradece. Tiene cierta personalidad bohemia (decoración con cuadritos sin acabar, personal un tanto desaliñado y muy amable, música moderna) que siempre se agradece en una parte de la ciudad en la que parece obligatorio ir de traje de Zara. La cocina es exquisita e imaginativa, y el precio está superbien. También son puntos a su favor las ocurrentes declaraciones que hicieron al Correo, en el contexto de un reportaje de porqué no habrían los restaurantes bilbaínos en Semana Santa ("Si el alcalde me garantiza que viene a comer, lo abro" o algo así. Eso es actitud). Además, tengo entendido, que incluyeron en una expo colectiva de foto a Eduardo Gaviña y le invitaron a varias comidas. ¡Genial! Peeeeero hay una cosita, una cuesión insignificante, que a mí, que soy ansioso compulsivo, me causa cierta desazón. Los platos taaardan en salir, mucho, para mi acelerado sistema nervioso. Lo siento, tenía que decirlo. Para gozar de este sitio en toda su plenitud, mejor ir en plan tranquilos, sin tener grandes cosas que hacer a la tarde. Lo recomiendo encarecidamente.