Ordenar por:

relevancia fecha

25/07/2016

Terraza carísima, servicio lento

Julio 2016

Sentada - cual guiri - en la terraza de Ana La Santa por sus sillas blanditas. Zumo de tomate + Tinto de verano= 8,50€ sin ni siquiera unas míseras aceitunas. Servicio despistado, tardaron en hacer todo. Todo el resto de personas a nuestro alrededor eran extranjeros comiendo paellas. Pues eso.

20/12/2015

Ambientazo

Uno de los restaurantes más agradables para comer de Madrid. Luminoso, tranquilo, espacioso, bonito.

Comimos unas estupendas anchoas con pan y tomate y un arroz con calamarcitos y gambas muy sabroso.

Unos 30 euros por cabeza.

20/04/2015

Restaurante Ana la Santa

En los bajos del colorido hotel ME, encontramos un espacio para comer, reír, y si es verano, tomar una copa en esa genial terraza que el hotel posee. Restaurante amplio, a la izquierda zona con sofás, barra y cocina al frente y las mesas propias de un restaurante a la derecha. Local ruidoso, en esta ocasión a rebosar. Me dio la sensación de oscuridad. Me gusta cenar, con un toque de intimidad, pero aquello era exagerado. O eso me pareció...


Sigue leyendo en...eltricliniumdealvaro.blogspot.com.es/2014/01/restaurante-ana-la-sant...

08/09/2014

Irregular, es el Tomate segunda parte

Nos lo habían recomendado, y los que acertamos salimos moderadamente contentos. 30 y pico euros por barba sin hacer dispendios en vino o bebidas. Los entrantes y segundos, todos caros, algunos deliciosos, otros sorprendentemente vulgares. Demasiada diferencia, si no aciertas...

Albondigas de trufas, cigalas, croquetas, muy ricos. Los pimientos... parecen de lata mala (¡y a qué precio!). Chuletillas, de menú del día barato, solomillo delicioso. Postres sin rematar, la ya clásica torrija caramelizada con helado servida sin hacer del todo, fria y tiesa por dentro...

El servicio es correcto, frío, no abre la boca ni aconseja. El recepcionista muy efectivo, algo cargante y chistoso de más. El ambiente y ubicación muy conseguidos.

En definitiva, en la línea del tomate, con muchas luces y sombras, y más caro.

11/06/2014

Ambiente hipster/elegante, comida mediocre

Restaurante muy mono y elegante en la pza Santa Ana con una propuesta de tapas a precios medios. Ingredientes buenos y, sin embargo, nuestra experiencia fue bastante decepcionante.

Pedimos (eso sí) sólo tres platos, pero los tres fueron mediocres tirando a malos. El cazón de adobo mal, muy aceitoso y muy escaso. El chicharrón de cochinillo con lima y jalapeños era una fritura grasienta con tres trozos contados de lima (de los jalapeños no tuvimos noticia). El pollo de corral con puré de patata trufado fue lo mejor de la cena, aunque el plato estaba frío y el puré tirando a soso.

Con esto, una copa de vino por persona y sin postre salimos a 20 € por persona. Por 15-20 € (postre incluído) podéis comer en el Lateral, que está al lado y que para picotear en plan informal y sin grandes pretensiones está bastante mejor.

Mónica Gutiérrez-Aller + seguir 72 sitios, 30 seguidores

15/10/2013

Ambientazo y buenas tapas

De recientísima apertura, estoy segura que va a ser de esos sitios en los que será difícil conseguir mesa en Madrid, ya que viene avalado por el grupo Tragaluz (Bar Tomate y Luzi Bombón) y por una situación inmejorable en la capital, en plena plaza de Santa Ana, así como una carta de precios ajustados;
“Ana la Santa” (me encanta cómo han jugado con el nombre de su ubicación) tiene acceso independiente del hotel ME, y está decorada con varios ambientes: una especie de sala de estar de aires nórdicos, con sillones de cuero, chimenea y mesas bajas donde tomar un café o una copa; una especie de invernadero a modo de terraza de invierno delimitado por cristaleras y profusión de plantas, tan de moda últimamente como en el Lobby Market, y una amplia zona de restaurante con decoración industrial, un tanto fría si no fuera por el lleno total de las mesas.

La carta se compone de raciones y tapas, ensaladas y sopas, sándwiches, arroces, y platos principales. Nosotros tomamos como entrantes una tapa de almejas a la brasa con tomate picante y una tapa de albóndigas trufadas con setas, ambas parecían más medias raciones que tapas y estaban presentadas en pequeñas cazuelitas que las hacían de lo más apetecible. Realmente deliciosas, ningún pero.
Y como platos principales, dentro del apartado de la carta “A la brasa”, tomamos Pollo de corral con arroz salvaje y cochinillo asado con mermelada de tomate; con esta elección creo que nos equivocamos o que la cocina necesita rodar un poco, porque el pollo estaba realmente seco, difícil de digerir, y el cochinillo confitado en exceso, de sabor excesivamente fuerte para el que ya suele tener. Confío en que mejoren con el paso del tiempo.
Referencia de vinos un tanto escasa y precios quizá altos en relación con el precio de los platos. Aún así, con café y té pagamos unos 70 euros, precio más que asequible para la zona.
Deben cuidar la salida de humos y olores de la cocina, pues nuestra mesa estaba próxima y era un festival de ambos.
Eso sí, el personal súper atento y profesional, un diez.
Hay que volver cuando hayan pulido algunos detalles.

30/12/2013

Local abierto hace 3-4 meses en los bajos del hotel Melia.

Sitio muy agradable, con una zona que da a la misma plaza muy luminosa y servicio excelente.

Vamos a la comida... No está mal la cosa. No pasará a la historia gastronómica de Madrid pero me parece que está más o menos bien.

La carta tiene una parte que llaman tapas que son realmente casi medias raciones. Por otro lado tenemos platos más grandes. Como no teníamos mucha hambre pedidos varias tapas y platos para compartir.
Albóndigas muy ricas, de lo mejor que probé.
Calamares con ali oli negra bien.
Parrillada de verduras, muy ricas especialmente el aceitito que las acompaña.
Huevos con jamón. Lo peor de lo que pedimos con diferencia... La patatas muy chungas, los huevos idem... No merecen la pena.
Sandwich muy rico (tipo el Vips el club). Mucho mejor que la hamburguesa.
Hamburguesa, no estaba mal pero quizás con los huevos lo que menos me gustó.

Con un José Pariente, aguas y unos café 27 €/persona... No está mal.

Lo dicho, no creo que sorprenda nada de la comida pero los precios no están mal y el local/servicio es muy agradable.

10/11/2013

No nos convenció

Comida en ANA LA SANTA, nuevo restaurante abierto en la planta baja del Hotel ME de la Plaza de Santa Ana. Ocupa el mismo local que tenía el Midnight Rose, que se ha renovado y transformado totalmente hasta parecer un clon del Luzi Bombón de Castellana. No en vano el sitio pertenece a un grupo de restauración propiedad del co-fundador del Grupo Tragalúz. La verdad es que es monísimo, muy luminoso, con varios ambientes (zona lounge, muebles de diseño, sillones) y una gran barra, tipo isla, en medio del local. Pasamos a media mañana y reservamos mesa para comer. Visto lo asqueroso que estaba el centro de Madrid debido a la huelga de limpieza, cancelamos el paseo y llegamos un poco antes de la hora convenida. Nos colocaron en una mesa esquinada literalmente pegada al gueridón de donde los camareros cogían todo el material: copas, cubiertos, servilletas. Nos dieron la carta, pero al tercer camarero que pasó rozándome la espalda con un mantel le pedí a la maître que hiciera el favor de cambiarnos la mesa. El restaurante a esa hora estaba casi vacío pero me dice la tía que estaba todo reservado, y que la mesa que le indico es para cuatro y nosotros somos sólo tres. Al final nos cambia de mesa de mala gana, pero como tengo la manía de quedarme “con la copla” de todo, resulta que nos había contado un cuento chino, porque al cuarto de hora llega una pareja sin reserva y la sienta en la mesa en la que “no podéis sentaros porque sois tres y es una mesa para cuatro”. Os meto este rollo porque no entiendo los restaurantes en los que reservas una mesa, llegas pronto, y encima te colocan en el peor rincón. Pues éste es de esos… Pasamos a la manduca: carta de brasserie mediterránea con pretensión de agradar a todo el mundo, fritura de pescado, hamburguesas, carnes a la plancha, arroces, etc. Pedimos una ración de cazón en adobo, una hamburguesa y un arroz a banda para dos. El cazón se sirvió rebozado en lugar de enharinado, buena textura pero un tanto falto de sabor pues el adobo era muy flojo, y en una ración ridículamente pequeña; seis trozos contados, más que una ración un aperitivo. La hamburguesa muy mejorable para el nivel hamburguesero que existe hoy día en la capital, la carne insípida y con una textura muy rara (¿quizá congelada?). El arroz sabroso y en su punto de cocción, pero en una capa tan fina que apenas llegaba a cubrir la paella. Acabamos comiéndonos el pan de la cesta. De las pocas veces que pido arroz en un restaurante y me quedo con hambre, digo yo que a 18 euros la ración ya podrían echar un puñadito más de arroz por comensal. Para beber un verdejo El Perro Verde, servido en copas de batalla, y la botella metida en un cubilete con hielo y agua, pero sin un triste trapo para secarla cada vez que se sacaba para servir una copa. Servilletas y mantel, de diseño, pero de papel. Sin cambio de cubiertos entre plato y plato. Ambiente “modernuqui”, alguna modelo y algún famosete de la tele. Pagamos 75 euros, 25 por persona. No es excesivamente caro pero no nos convenció en absoluto. Me pareció muy en la onda del Luzi Bombón. Apto para grupos y parejitas a los que no les importa demasiado la comida, pero les gusta tomar algo en un sitio chulo para ver y dejarse ver, pero poco más.

10/12/2013

Múltiples ambientes en un espacio único

Cuando todos creíamos que semejante grandiosidad se correspondía con el último proyecto del Grupo Tragaluz descubrimos que no, ¡que no es suyo! En realidad es de En compañía de lobos, otro grupo asimismo afincado en Barcelona, pero con un carácter marcadamente internacional, con proyectos en México y en Colombia, además de en España, donde ya contaba con restaurantes en Barcelona.

Ahora, los lobos se estrenan en Madrid con un local que es pura “santidad”. Más info, aquí:

madridmuychic.com/ana-la-santa-multiples-ambientes-en-un-espacio...

07/11/2013

Gran local Gran comida

Me ha gustado todo! El local es precioso, y la ubicación no puede ser mejor con vistas a la preciosa Plaza Santa Ana. Nos sentamos en una sala un poco más apartada y que simula un invernadero, súper acogedor!
Los mejillones muy sabrosos y con una presentación ideal.
El bikini de rabo de buey me pareció súper original, mejor si se comparte, no porque sea grande si no porque es muy sabroso y con un trozo o dos ya satisface.
La ensaladilla rusa con ventresca me parece de las mejores de Madrid, junto con la de Estado Puro con la mayonesa emulsionada o la clásica ensaladilla de La Máquina. Y creo q es la q más me gusta de las tres!
El chicharrón con Lima y jalapeños me pareció espectacular, muy intenso, crujiente y cero grasiento.
Pepito de solomillo muy rico.
El tatin de manzana muy bueno.
La verdad es q solo bebimos una cerveza y salió 27 euros por persona, cosa que en Madrid es rarísimo. Es cierto que las raciones son pequeñas aunque puedes escoger en muchos platos diferentes porciones. Aún así muy muy razonable de precio.
Me quede con ganas de probar los arroces porque tienen una pinta estupenda.
Me ha encantado! Volveré seguro!

27/10/2013

Gran local para cenar, tapas y copas

Anoche estuve en el nuevo local del grupo Tragaluz en Madrid. Su nombre, Ana la Santa. Su nombre juega con la ubicación del local, en la Plaza de Santa Ana. Se encuentra en los bajos del hotel ME y rompe con esa barrera que hay en España a ir a los hoteles a otra cosa diferente que alojarse en el mismo. En el extranjero hay muchos hoteles con grandes restaurantes y bares donde tomar una copa, y en España esto no se estila.

En local es realmente grande, muy grande. Han tenido que montar varios ambientes: barra, mesas redondas para seis comensales, mesas para dos comensales, mesas para grupos grandes, una zona de chimenea/biblioteca, una terraza interior, vamos, de todo. Así que es fácil encontrar un ambiente que nos encaje. La sonoridad es buena, cosa que sorprende hoy en día en locales de este tamaño. A partir de las 11.30 ponen música en plan bar de copas, pero que no molesta.

No hay manteles de tela sino que hábilmente han puesto un cristal en cada mesa, encima del mantel de tela, para no tener que cambiarlo tras cada comida. Servilleta de papel. Esto es muestra de que quieren contener los costes con soluciones decentes. La decoración esta muy cuidada, nada recargado y hace que sea acogedora aunque utilicen materiales fríos como el cemento.

El servicio es muy atento, rápido y parece mentirá que sólo lleve un mes abierto porque funciona como un reloj. La carta no es muy larga, podéis verla en las fotos de otros usuarios, pero lo que tomamos estaba bastante bueno y bien presentado. El precio muy razonable en la línea de El Bar Tomate y mas barato que Luzi Bombon.

Muy recomendable para cualquier hora del dia y en cualquier compañía. La verdad es que la plaza de Santa Ana ha cambiado mucho en los últimos años y se esta convirtiendo en un nuevo centro de reunión para gente guay.

11/10/2013

el nuevo local de tragaluz, en los bajos del Hotel de Santa Ana

Donde antes había un bar para tomar una copa o un café, en el frontal del Hotel Santa Ana, el grupo catalán Tragaluz ha abierto su tercer proyecto en Madrid, tras los exitosos Bar Tomate (11870.com/pro/bar-tomate) y Luzi Bombón (11870.com/pro/luzi-bombon) con la misma fórmula de éxito que tan bien le funciona: local amplio, bien montado, carta corta con platos sencillos, buenos materiales y cocina mediterránea en el sentido más amplio: ensaladas, arroces, tapas... Me gusta especialmente la terraza de invierno, montada en una especie de invernadero frente a la plaza con mucha luz, plantas, gente guapa... Mesas de muchos tamaños para parejas, grupos y hasta mesas de 12-14 personas. La cocina es más irregular: la ensalada de tomate y ventresca es deliciosa pero mi rodaballo a la brasa llegó seco, enjuto y sobre una cama de patatas panadera que le pegaba poco. El solomillo va acompañado de la rara salsa Bearnesa que no se frecuenta por Madrid. La brasa, una de las especialidades de este sitio, quizá sea más apropiada para carnes que pescados pero habrá que volver a confirmarlo. Carta de vinos cortita pero interesante. Precio medio 30-40€