Restaurante galardonado con dos estrellas Michelin, Ángel León es el alma, corazón y vida de Aponiente.

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18/09/2017

Poseidón en su templo

Ganas le tenía yo a este restaurante... y este año me dije que ya tocaba.

Tras prólogo en la taberna del chef del mar a modo de introducción a la cocina de Angel León, nos presentamos a cenar en el impresionante molino de mareas.

Hablamos de otro exponente de la liga de restaurantes-experiencia que siguen un guión de visita, y cuentan con algún tipo de discurso o leiv-motiv en torno a su cocina. Ya lo he experimentado antes en Azurmendi o Coque así que no me pilla de sorpresa. Lo que no quita para reconocer que su plantemiento de la experiencia me gusta mucho y me creo lo que me cuentan.

Por un lado, todo el proceso de la visita lo tienen muy afinado; desde el recibimiento a pie de calle, los aperitvos en las salitas acristaladas de la entrada, el paseo por el molino mientras te explican su historia, la vista de la cocina, el recibimiento de Ángel a todos los comensales y la entrada en sala para acometer el grueso de la cena. No hay demoras innecesarias, todo fluye muy bien.

Por otro lado, les compro el discurso. Creo que hay mucho trabajo en torno a su investigación sobre el mar y la cocina. Saben transmitirlo tanto de palabra como en los platos que te sirven.

Luego ya te preguntan si quieres el menú normal (Mar en Calma) el menu a full equipe (Mar de Fondo) y claro, te vienes arriba porque "a saber cuándo voy a volver". Malditos. Mar de Fondo a tope, con neopreno si hace falta.

No me voy a extender dada la sinfonía de platos que componen el menú Mar de Fondo, porque son una pechá. Pero el nivel es altísimo. De todos los platos, tan solo me dejaron un poco indiferente un par de ellos (no estaban malos pero no al nivel de el resto). El sabor a mar impera, pero en diferentes matices. No aburre sino todo lo contrario. Hay verdaderos platazos de esos que se recuerdan con el tiempo (royal de erizo, mar y montaña de quisquillas y caldo de jamón, el calamar relleno de boletus, y otros tantos... buff que bueno estaba todo). Se respira amor y pasión por el mar. Si Poseidón fundara un templo, elegiría a Angel León como heraldo.

Me encantó el servicio de pan que incluye varios tipos que te van sirviendo a lo largo de la cena.

Para el tema de bebida, no queríamos ir a por el maridaje completo porque suelen sobrarnos copas, y hablamos con el sumiller de ir probando copas a nuestro ritmo. Ningún problema, al contrario. Le pedí probar un espumoso, un vino blanco y un vino de postre y me sorprendió con una selección muy original que disfruté a tope.

El resto del servicio es super profesional pero con guiños al buen humor que relajan el ambiente, que a veces puede pecar de muy estirado en sitios de alto copete como este. Afortunadamente, estamos en Cadiz :)

Esto sitios son un pastizal, las cosas como son. Pero para una vez al año, y con resultados como este, pues lo pago porque lo disfruto al máximo.

Sergiete

Qué bueno. Y qué envidia. Cómo me pica este sitio... pero todavía no he caído en la tentación...

hace 5 meses

07/10/2016

Bocados al Mar

La experiencia de aponiente comienza desde que cruzas la puerta del molino de mareas, si eres un amante del mar, de sus sabores, de sus texturas, etc, este es tú sitio, te conquistará.
Pedimos el menú largo y fue un espectáculo de todo tipo de elaboraciones de pescados, 26 en total, todo ello con maridaje de vinos de la zona.
El molino es espectacular y lo que ha creado Ángel León alrededor de él es magia, es un lugar único, todo tiene su sentido, su historia, su explicación, creo en mi humilde opinión que es cuestión de tiempo que consiga la tercera estrella.
Servicio impecable y muy amable en todo, incluido el Chef que rebosa humildad y en este mundillo eso en mi opinión es fundamental.
Deseando repetir.

25/07/2016

Gath lo descubrió en agosto de 2015

Una experiencia por la que hay que pasar. Luego, que cada comensal saque sus propias impresiones.

7-7-2016. Mediodía.

Y llego el día, el día del reencuentro con la cocina de Angel Leon, esa cocina tan diferente que gira en torno al mar y que muestra un mundo de posibilidades culinarias que hasta ahora eran desconocidas.

Un día que debería ser especial, por lo que nos espera, y que debe comenzar con gestos que contribuyan a darle un toque diferente. Y que mejor que desplazarnos, en un mañana luminosa, en barco, que mejor que atravesar la bahía, desde Cadiz hasta El Puerto, en el catamaran que une a ambas poblaciones, y que en apenas treinta minutos y cómodamente sentado, te permite un viaje de lo mas placentero y relajante.

Exteriormente, salvo el cartel, nada te hace presuponer lo que vas a ver en su interior.

Apenas pisas el umbral exterior, ya entras en un mundo de sensaciones, ya entras en otro concepto de restauración bien diferente.

Portero que te identifica a la entrada, personal que viene a buscarte y acompañarte al interior del recinto, personal que, camino del salón, te va llevando por las diferentes estancias explicándote su cometido, hasta que al llegar al salón, otra persona te acompaña hasta tu mesa, y te explica los menús disponibles.

Mucha gente en sala, con una exquisita formación, todos con roles diferentes, y un trato al cliente de mucho nivel. Desafortunadamente Angel Leon no estaba hoy.

No quisimos marijade, optamos por acompañar toda la comida con un único vino, un Belondrade y Lurton 2014, verdejo, uno de los verdejos mas reconocidos, y que supone un plus de disfrute.

Disponen de dos menús, el corto y el largo, denominados, respectivamente: Mar en calma y Mar de levas. En ambos casos cambiantes según temporadas, por lo que la descripción que hago a continuación, del menú largo, tiene un valor temporal y poco significativo, solo servirá a nivel de orientación, por ello he añadido, ademas de los nombres de los platos, aquellos ingredientes que he podido identificar.

Lo importante a resaltar, es el estudio que hay detrás de cada plato; el afán por mostrar las inmensas posibilidades que nos ofrece el mar y que hasta la llegada de este chef, estaban ocultas; la técnica que hay detrás de cada plato; el extraordinario servicio de sala que hace que te sientas en un mundo mágico.


Mar de Levas.

- Lomo de caña, construido a partir de pez tomaso.

- Sobrasada de pescados azules y patatas chips con camarones y limón.

- Sardinas asadas sobre pasta hecha con su propia grasa.

- Taco de almendras y salazón de pescados y planctón.

- Bollito de calamares, berlina de choco coronado con tinta de calamar y brazo de gitano de planctón.

- Mar y montaña: Vieiras, setas de cardo, planctón, con sopa dashi y toques de shisho.

- Revuelto de ajetes y gamba arrocera con fumet de cabezas de galeras.

- Tres formas de comer una caballa (Nigiri; babeta con tomate y caldo de guiso de bonito; y con tomate)

- Gazpacho de tomates verdes, huevas de fraile, pigmentos marinos (calamar teñido con algas rojas)

- Royal de erizos, royal de planctón, caviar, huevas de mar e hinojo de mar.

- Sopa fria de aguaviva en adobo (Medusa comestible con gazpachuelo de tomate)

- Ostra con emulsión café de Paris y planctón espolvoreado.

- Cazón en amarillo

- Mesa de sopas (Sarda seca, chanquete liofilizado y algas con sopa construida al momento)

- Descartes en arcilla al pan frito (Breca al horno, envuelta en arcilla comestible y planctón, con sopa de pan frito y rabanos fermentados en agua de mar)

- Popieta de piel de morena rellena de huevas de pescado en grenebloise.

- Lula a la prensa (Ravioli relleno de choco con salsa elaborada a partir de Lula prensada, armagnac, mantequilla y jugo de espinas)

_ Ojo de pez. Manzana en diferentes texturas.

- Pepino nitrogenado, menta, albahaca y sopa de sandias.

- Cereza, chocolate, pomelo y galleta de café y cacao.

- Pan perdido (Pan caramelizado, sabayón de oloroso seco y virutas de chocolate).

Naturalmente, cafés con hielo, y fin de esta experiencia, que perdurara, no va a ser fácil olvidar lo vivido aquí.

Miss Migas

Después de dos meses desde mi visita sólo se mantienen iguales un aperitivo, dos postres y el cortante del ojo del pez. Increible, y admirable, que un menú degustación evolucione con esa velocidad.

8 de julio de 2016

Yanzoo

Este post suena a gloria!! barco, menú, sensaciones. Que maravilla!!

26 de julio de 2016

21/05/2017

El amor por lo que haces se tiene que notar.

pendiente

VARGAS & SCOUT

Scout: ya está reservado! que ganas de volver a disfrutar de la cocina de Ángel, fue mi primero.... el que me deslumbró y me enseño el camino...

hace 11 meses

02/07/2016

La Mar. Sólo La Mar.

Mayo 2016 - Aponiente, vanguardia con sabor a mar

Allí donde parece que la tierra se acaba, al sur del sur, con el oleaje batiendo en la cara y la marisma como compañera de viaje esencial, un antiguo molino se yergue oteando el horizonte, ansioso por dar la vida por la mar. Y lo que comenzó siendo el sueño de un loco ansioso por bucear hasta el corazón del océano tomó el nombre mirando directamente al viento que sopla desde Poniente demostrando al mundo que, cuando se creía que todo ya había sido descubierto, todavía quedaban muchas rutas por las que navegar.

Aponiente es ese lugar donde el mundo acaba, y comienza la mar.

Todo ya ha sido dicho sobre Ángel León, su cocina de fondos y suculencia, su vanguardia con sabor a mar, pero no quería dejar de escribir unas líneas que me sirvieran fundamentalmente para rememorar lo mucho que disfruté en la casa de al que todos llaman el chef del mar. Aprovecho un inciso para recordar el documental en capítulos que se emitió bajo este mismo nombre y que disfruté muchísimo, de lo mejor hecho gastronómicamente en producciones de televisión en los últimos años sin duda alguna.

Nunca visité el antiguo Aponiente, el primigenio, el original, fallo mío y de los grandes porque tras conocer el nuevo Molino de Mareas ahora adolezco de cierta melancolía por ignorar lo que años atrás allí había estado ocurriendo: un camino inexplorado que ha dado lugar a un mundo totalmente nuevo para el comensal, y para el cocinero.

Tras recorrer el pasillo que admira la gran fachada del molino, flanqueados por montañas de sal, las puertas se abren para entrar en una inmensa construcción de piedra antigua que verdaderamente impone y donde en su interior cada detalle está pensado como una alegoría a lo que allí acontece. Por las ventanas de la derecha se observa cómo el mar y la marisma acompañan a la tripulación que a mano izquierda del pasillo trabaja en unas impresionantes cocinas de cara al público en su plenitud; un espectáculo digno de admirar.

ngel León y Juanlu Fernández - su imprescindible mano derecha- trabajan una cocina de sabor, de potencia y de alma, una pasión que brilla a través de los ojos de los que allí ofician, sintiendo el océano como su casa. Dos menús se ofrecen al comensal, el largo....


LEE TODO EL POST: cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20160701/aponiente-vangu...

Codigo Foodie

En esto consiste la Cocina de Vanguardia. Cocina creativa que emociona y con precios en consonancia. Luego está el "pret a porter" culinario, que está muy bien, pero que no se disfrace de lo que hacen cocineros como Ángel León para vaciar los bolsillos del comensal.

23 de octubre de 2016

07/04/2016

Aponiente, molino de mareas

5+
Aprovechando que estrenan su nueva temporada, hoy os voy a contar mi gran experiencia en la recién inaugurada ubicación de Aponiente. Angel León, o como es conocido “el chef del mar”, el otoño pasado traslado su restaurante de su antigua ubicación en el pueblo a detrás de la estación de tren El Puerto, donde antes había un antiguo molino de mareas. La realidad es que el local me gusto mucho, con bastante encanto y muy enfocado a todo lo que es el mar, hilo conductor de toda la visita.

Antes de entrar en materia confirmar que si no te gusta demasiado el pescado ni el marisco es mejor que te ahorres la visita, dado que todos y cada uno de los platos se basan en productos marinos, cosa que también podría tirar para atrás a personas “normales”, aunque la realidad es que para nada se hace pesado siendo un menú bastante variado y muy poco cargante.

La comida empieza con varios aperitivos, todos ricos, un cucurucho de ventresca. Una pavía, un especie de pan y sobretodo una tortillita de camarón riquísima, ligera y finísima. A continuación el propio Angel aparece en la mesa con un cuchillo jamonero y fiambres de varios tipos pero todos ellos hechos con pescado. La verdad es que aunque parezca mentira los sabores son parecido a las chacinas a las que replican, no obstante y siendo una cosa con bastante gracia no es lo mejor de la comida.

A partir de aquí empiezan a desfilar platos muy diferentes pero todos con un ingrediente marino de base. Erizos, sardina, caballa, choco, calamar, gamba blanca, cococha, pulpo, pepino de mar, ostra, plancton… todos ellos a un nivel altísimo conformando un menú único y diferente del que se disfruta muchísimo de principio a fin.

SI QUIERES VER LAS FOTOS Y SEGUIR LEYENDO ENTRA EN:
cookinganddisfruting.es/2016/03/aponiente-molino-de-mareas.html

31/07/2017

Espectacular Menú de fondo, todo producto del mar, servicio muy bueno y la comida increíble.

02/12/2015

En mi próxima vida quiero ser un pescaito para que me cocine Angel León.

{OFF-TOPIC: Que difícil es hablar de los sitios que te gustan mucho-muchísimo-mucho... Terminas repitiendo las palabras "buenísimo", "espectacular" y "maravilloso" 27 veces, me resulta muchísimo más facil escribir de "el chino feliz", "casa Manolo", "Bar Paco"...}

Mi mente llevaba pergeñando desde hacía mucho tiempo una visita a Aponiente, y dando que la menda lerenda cumple años en esta semana, no se nos ocurrió una mejor ocasión.

Nuestra reserva era a las 13,45, llegamos con antelación y nos dimos un paseo por la zona donde no hay nada mas que una carretera "pa arriba" y una carretera "pa abajo". Nos sentamos en un escaloncillo a hacer tiempo, porque nosotros somos así, que lo mismo vamos a Aponiente, que lo mismo nos sentamos en un escalón en el suelo a ver la vida pasar..

Cuando llegó la hora, entramos, parece que la mayoría de la gente esta citada a la misma hora, te atienden en una especie de recepción y te ofrecen una bebida de aperitivo que vas tomando mientras te van explicando el restaurante, te hacen una pequeña visita, explicando determinados diseños de los muebles, de las lámparas... pasas por la zona de dulces, por la panadería y por la cocina hasta que llegas a la sala. ( Todo es muy espectacular, el sitio tiene un encanto especial y es absolutamente precioso)

Nos llamó la atención la amabilidad y disposición de Angel León, que aparte de ser encantador con nosotros y con todo el mundo, acompañó y enseñó el restaurante a una familia que entró únicamente para ver el molino.

Una vez en la mesa te presentan la carta con dos menús, uno más corto y uno mas largo, Cristino aun no me ha perdonado que cuando fuimos a Diverxo, hace ya casi dos años pedimos el corto, así que desde entonces siempre vamos a por el largo, cosa, que por otro lado, a mi me parece estupenda.

Decidido el menú apareció el sumiller, posteriormente nos contó que él era el segundo sumiller, un chico joven, amabilísimo y que sabe muchísimo de vino. Preguntó por nuestros gustos y nos recomendó dos albariños; Cíes y otro de la zona de Coruña, cuyo nombre se fue de mi mente, ambos bastante ajustados de precio en comparación con otros vinos que se ofrecían y que nos gustaron bastante, primero cayó uno y luego el otro.

No voy a relatar el menú, hay sitios donde parte del encanto es ir sorprendiéndote con los platos, prácticamente todo fue sobresaliente, recuerdo especialmente una ostra cocinada con espuma de su propia agua, que nos dejo alucinados, las tortillitas de camarones, los callos marinos... Fueron 23 platos/bocados salados + 3 postres + petit fours, y todo fueron sorpresas, sabores pensadísimos y platos elaborados milimétricamente, casi 4 horas de disfrute total.

Con los postres nos invitaron a un vino dulce de Chipiona que se llamaba Cesar Vid, que si lo veis compradlo. Nos comentó el sumiller que es una producción muy pequeña con un precio excepcional.

La experiencia fue absolutamente sobresaliente, sin duda uno de los mejores sitios en los que he estado nunca, miles de sorpresas que te hacen que aunque pase el tiempo sigas rememorando ese día una y otra vez. Tuvieron el detalle de invitar a aperitivos, vino dulce y cafés.

Nos comentaron de que cara a primavera tienen preparadas bastantes sorpresas, preguntamos por si tenían alguna zona para tomar una copa y nos comentaron que próximamente van a preparar gin-tónics y cocktails especiales y van a habilitar una zona para poder tomarlos mirando al mar, donde además, si la cosa se alarga, podrán servir algunos aperitivos..

Id a Aponiente, ¡leche!, que la vida está hecha para disfrutar.

Gath

Excelente reseña Cristina. Tal como preveia me has dejado con los dientes largos y salivando...La espera se hará muy dura.

2 de diciembre de 2015

Miss Migas

Puuuuf, puuuuff, qué envidia!!!

3 de diciembre de 2015

Avelio

Muy buena reseña Cristina. Me has creado una necesidad ;-)

3 de diciembre de 2015

acme

bruja!

3 de diciembre de 2015

mmvera

que envidia! he ido al anterior aponiente, tengo pendiente el nuevo... a ver si en verano hago una escapada...

3 de diciembre de 2015

18/09/2015

Un lugar para repetir

Por supuesto para repetir, eso sí, entregados. 20 platos ligeros y sorprendentes, con vinos de jerez. Un local y un proyecto de lo más chulo e ilusionante, y un chef Ángel Lugo, que se merece el triunfo por su energía, por su simpatía y por su trabajo. ENHORABUENA