Por fin ya ha aterrizado en Madrid el hermano pequeño del restaurante con el mismo nombre en A Coruña del grupo Amicalia. Dicen adiós a las mesas y al protocolo con una enorme barra con taburetes y cocina a la vista. Definen su cocina como "cocina contaminada", contaminada de influencias, sabores y texturas.

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31/05/2017

No admite reservas, no tienen manteles, ni postre, ni café

En el título está las pegas que le encuentro a Arallo Taberna, el nuevo invento de la gente que se ha ganado a pulso la fama con sus dos anteriores experimentos: los magníficos Alabaster y Anima.

No admite reservas, algo que no consigo entender la razón. Puedo aceptar que si reservo y llego tarde haya perdido mi mesa. O que si reservo y no me presento me metan en una lista negra que circule por Madrid, pero que me hagan pagar por los pecados que otros cometen no me entra en la cabeza. No tiene explicación esta absurda moda de no admitir reservas.

Para un goloso como yo, descubrir al final de una comida que no hay postres... Es una abominación! Tampoco café :( Ni tampoco mantel, así que para poder dejar el pan y los cubiertos lo mejor es apropiarse de un buen surtido de servilletas de papel y hacerte tu propio mantelillo.

Y pocas pegas más se le puede poner al sitio que está llamado a petarse. Se come de lujo. No es un sitio para ir formal o de negocios (nada que ver con Alabaster) sino que Arallo es para pasarlo bien, comer estupendamente compartiendo con amigos. Está todo buenísimo pero aún recuerdo la croqueta nigiri de merluza (espectacular) y la costilla, increíble. Entre medias probé muchas cosas, algunas con mucho acierto (las gyozas, las volandeiras, las empanadillas de chocos) y otras más fallidas como el aguacate y galo pibil que intenta homenajear a los tacos y no se logra (en mi opinión). La carta se reparte entre platos fríos, vapor, fritura y brasa. Algunas opciones son por unidad y otras para compartir. Excelente pan y en bebidas puedes escoger entre cocteles, birras y vinos, de los que hay muy poquitos y entre los que descubrí un sabroson Ailala gallego.

Servicio encantador, majísimo y muy pendiente de que todo fuera bien. Quizá les falte algo de rodaje y rebajar el acelerador para no llevar al cliente a matacaballo. Pero para llevar poco tiempo (abrieron a comienzos de mayo de 2017) la sensación es muy buena.

nindiola

¿Y vale la pena el intento o en general esta lleno como la M-30 un viernes a las 15:00 horas?

hace 8 meses

25/05/2017

La barra sin barreras

La “supuesta” informalidad llegó para quedarse al sector de la restauración. Y hablo de “supuesta”, porque en la mayoría de las ocasiones se encuentra controlada y fuera de la cocina. Un nuevo ejemplo de esta línea gastronómica es Arallo, la taberna que desde A Coruña nos traen Anxo García e Iván Domínguez como director gastronómico.

La culinaria es personal y sale de la inquietud de Iván Domínguez. Los platos se clasifican en la carta en cuatro técnicas: frío, vapor, fritura y brasa a través de un horno Josper. Iván destaca por el tratamiento de los pescados tanto desde el punto de vista técnico como de la diversidad de especies que utiliza. Esa herencia se traslada a Arallo en platos como el salpicón de pez (en este caso sargo), el tartar de jurel, la fabulosa croqueta de merluza o el fino “fish and chips” que resultan todos más que recomendables.

Dos visitas para probar la mayoría de platos de la carta. Siguiendo esa misma ordenación, comenzamos por la sección de frío. La volandeira agripicante es ideal para abrir el paladar pero no deja un recuerdo prologado. Espléndido el tartar de jurel en sopa de tomate destacando como se diferencian los sabores en boca. Muy elegante.

El salpicón de sargo acompañado de unos atrevidos jalapeños que es necesario administrar destaca por su textura; fiel reflejo de frescura y de controlar la curación del pescado. Frescura del producto y conocimiento para mostrar pescados de sabor y textura sobresalientes. Haciendo un guiño a México, el aguacate con galo pibil al que puede que le falte un mayor grado de bravura y jugosidad.

El vapor se representa a través de gyozas (empanadillas japonesas). Degustamos tanto las de congrio al curry amarillo como otras de guiso de pato con endivias y navajas. Las primeras sabrosas reflejo de buen guiso. En las segundas la salsa de yogur y sriracha está muy marcada por el picante y tapa el guiso que conforma el relleno. Soberbios los trozos de navajas que ejercen de acompañantes, sabor y textura única.

La fritura es otra de las técnicas empleadas. El nivel es elevado fundamentalmente por la limpieza del resultado. Imprescindible es la croqueta de salsa verde con nigiri de merluza. Croqueta bastante liquida que es necesario comer de un bocado junto con una lámina de merluza tratada para que de nuevo su urdimbre sea perfecta. Otra gran croqueta para la capital. ¡Bravo!

De la empanadilla de chocos en su tinta sobresale la calidad del guiso, mejorando si se deja templar para que disminuya un poco su temperatura y apreciar mejor el sabor. El fish and chips con salsa gribiche es excepcional e imprescindible. La tempura es extremadamente fina, la fritura muy limpia y la salsa crea una ligera adicción.

En esa línea de “dependencia” salsera y para comenzar los platos de brasa, la coliflor con kimchee y mejillones. Sin duda, una combinación redonda y armónica donde ese kimchee hace de hilo de conductor entre la verdura y el molusco. Muy disfrutón.

Por la misma vereda del hecho de mojar pan el huevo de la casa que no es más ni menos que un guiso de tendones de ternera con patatitas y huevo. Se nos pegan los labios. Gelatina, ligazón, huevo y patatas constituyen (cuando se hace bien) una apuesta ganadora. ¡Pruébenlo!

Todavía necesita cierta afinación las mollejas con col y mostaza que requieren un tostado más fino y que se presenten algo más crujientes. Tampoco acabó de convencer la pizza indi (curry, queso san simón y anguila) que genera cierta confusión sápida por la amalgama diversa de ahumados.

En cambio, si le ofrecen fuera de carta, el tartar de cadera sobre tuétano no lo duden ni un segundo. Carne sabrosa y perfectamente marinada que se mezcla con facilidad con el gulesco tuétano a la brasa. Vicio del bueno para el paladar.

Local y personal agradable. Precios comedidos y bocados que justifican la visita. El éxito de A Coruña se quiere trasladar a Madrid con un mayor grado de expectativa por el volumen de comensales que se puede gestionar en este espacio. Una de esas aperturas que verdaderamente aportan al estado culinario de la ciudad; fundamentalmente por esa personalidad en la cocina de Iván Domínguez y por el asentamiento de un formato donde no hay barreras.

Arallo: La barra sin barreras.

Post completo y fotos en complicidadgastronomica.es/2017/05/arallomadrid

Degustator + seguir 6 seguidores

24/05/2017

Nueva Taberna/restaurante para la agenda

Comentarios superficiales que no me aportan gran cosa. La comida está toda riquísima, que es lo que importa. El rodaje del personal viene solo, seguro que día a día mejora. Criticar por criticar sí que es típico de este país, aquí parece que todo lo nuevo asusta, pero a mi me gusta conocer locales nuevos y me parece que este va a tener su espacio aunque al lado tenga algo tan llamativo como el Yakitoro by Chicote. Por el momento todo lo que he probado esta de traca, la coliflor con mejillones, el tuétano con steak tartar, las croquetas nigiri, las empanadillas de chocos y la molleja mostaza col. Cuando amplíen la oferta de vinos, ni te cuento. Repetiré. Cuando pruebe el resto de cosas os cuento.

Degustator

Buenas tardes Avelio, no era mi intención que te molestara un comentario que no iba dirigido a ti especialmente si no a otros muy simples. Pero vaya, veo que te lo tomas a pecho. No tienes que justificarme la enorme cantidad de seguidores que tienes, ni hacer referencias a Maestros, ni contarme si conoces o no a Ivan o quien sea, no hace falta hombre. Sencillamente no me des importancia, que no la tengo, porque no soy campeón de nada jajaja. comparto cosas de tu extenso comentario tanto positivas como negativas, e incluso veo otros defectos pero creo que hay que ser constructivo de otra manera. Por cierto, te voy a aportar uno que tiene que ver con la distribución de la barra de cocina y el servicio de camareros. No me parece la mejor opción que los camareros te aborden por detrás para retirar platos o servir o retirar bebidas, pero son cosas que entiendo que corregirán y que evidentemente se produce por el gran espacio del Local y la separación entre barra de cocina y barra de comida. En otras tabernas/restaurantes con el mismo o parecido formato como Sala de Despiece de Ponzano o los Barrafina de Londres esto no se produce por una cuestión de espacio y porque se comparte barra para todo, será un aspecto a mejorar. Para ir acabando, no escribo muchas reseñas ni aquí ni en otros foros, para aportar o rebatir comentarios o críticas de cine, teatro, conciertos, espectáculos, alojamientos etc.. pero de vez en cuando si me gusta poner algo en distintos ámbitos sin buscar seguidores, sin darme importancia, no me interesa. Me interesa el ocio la buena vida y la buena gente. Un saludo. Un saludo a Dagger también, que parece que le gusta mucho el cine negro.

hace 9 meses

Degustator

Me gusta comentar mi opinión jajajajaja, es lo que tiene no manejarse en estos lares.

hace 9 meses

19/05/2017

No entendimos el "conceto"

Cena diario - mayo 2017

Tras Alabaster y Ánima, el grupo gallego Amicalia abre sucursal en Madrid de la TABERNA ARALLO, bar informal de cocina atlántica “contaminada” (como ellos mismos dicen) de influencias culinarias de otras latitudes. Ofrecen una carta breve de tapas de cocina creativa pensadas para compartir, elaborada por Iván Dominguez, director gastronómico del grupo, que cuenta con una estrella Michelín en el Alborada de A Coruña.

Situado en la calle Reina, enfrente del Cock, el local mola mucho, se nota una fuerte inversión. Tras una puerta estilo contenedor encontramos alguna mesita alta, una enorme barra alargada con taburetes y enfrente una impresionante cocina vista. Aires industriales, música electrónica y “show cooking”, conforman una puesta en escena que recuerda mucho a Streetxo.

Atendidos personalmente en la barra por Iván, tomamos:

Croqueta-niguiri de merluza, que consiste en una croqueta de salsa verde y encima un corte de merluza en plan niguiri. Para comer de un bocado. Muy buena.

Steak tartar, que nos ofrecieron fuera de carta, presentado en medio hueso de vaca con su tuétano asado en el josper. Excelente carne, que se da a probar para ajustar el punto de picante, y que se atempera con un soplete, y curioso el contraste del fuerte sabor del tuétano con el frescor de la carne cruda. Nos gustó.

Tartar de jurel y sopa de tomate-guindilla. Pescado crudo en plan ceviche, marinado en jugo de tomate ligeramente picante y cebollino. Pues muy rico también oigan.

A destacar la actitud de Iván, que estuvo muy pendiente de que la comida estuviese a nuestro gusto, pero las sensaciones no fueron buenas. En mi opinión tienen un problema importante de rodaje. Mucho postureo, pero poco oficio veo yo en el personal. La indumentaria “canalla” impecable, gorrita de visera incluida, pero estaban tan perdidos que parecía que era el primer día que pisaban un bar (de camareros claro).

Pedimos la carta de vinos y no hay. Bien, es comprensible, es el primer día. Lo que no se entiende es que tampoco te sepan decir las botellas de vino que tienen, ni lo que cuestan, porque nos explica la encargada que “el concepto es de taberna y ponemos sólo vinos por copas”. Amén.

Al final, a regañadientes, nos dice que las botellas cuestan todas entre 12 y 17 euros, y cuando le pedimos una en concreto se descuelga con que esa vale 27 “porque los tintos son más caros” (un Ponte da Boga Mencía de 9 euros en tienda). El mismo vino en carta a 4 euros la copa, poniendo que saquen de la botella 5 o 6 copas, no cuadra nada, por lo que me temo que era un precio disuasorio para que no pidiéramos botella. Todo un poco surrealista vaya.

Pues todo lo que salía de la cocina estaba francamente bueno, pero con tantas pegas con el bebercio optamos por irnos a rematar la noche a otro lado. Acabamos pagando poco más de 50 euros por todo, que no es mal precio, aunque también hubo problemas con las vueltas de la cuenta, que hubo que reclamar varias veces. Me temo que tardaremos en volver.

Gath

Pues ya van dos pinchazos en hueso. Anima no nos convenció (pendiente de revisar) y ahora, por vuestros comentarios, Arallo tampoco convence. No entiendo nada.

hace 9 meses

Sr Rodriguez

El ataque de las tabernas atlánticas canallas. País de turismo y servicios sin camareros de profesión.

hace 9 meses

Avelio

Gracias por comentar mi reseña con tanto cariño Degustator, pero mira yo tengo la manía de describir mis experiencias tal cual, poniendo lo que me gusta y lo que no me gusta también. Como decía mi maestro, el gran Spider72, así me va, así lo cuento.

No critico por criticar, puedes repasar mis 300 reseñas en la web del 11870, y verás que siempre que digo algo que no me ha gustado de algún sitio, lo explico detalladamente para que se entienda el porqué. Puedes estar de acuerdo o no, pero mi opinión no está en venta. Ya ves, ni soy palmero, ni estoy a sueldo, de nadie.

A mí la comida de Arallo también me gustó, y así lo pongo en la reseña, y que sepas que todo lo que digo sobre el servicio se lo comentamos en persona a Iván el mismo día que fuimos y creo que tomó buena nota (se lo puedes preguntar). Se trata de señalar aspectos a mejorar para corregirlos, no de criticar sin ton ni son. Y que sepas también que estos comentarios sobre cosas que no funcionan, a ti te puede parecer que no aportan nada, pero para el responsable del negocio son un feedback muy valioso.

Por último, me parece muy bien que nos cuentes más cosas como dices al final, porque de momento no he visto en esta web ninguna reseña tuya.

Un abrazo muy fuerte campeón.

hace 9 meses

dagger

@Avelio hay una opinión de @Degustator pero está en cuarentena: 11870.com/pro/arallo/badalona50 (es idéntica al comentario que hace aquí, no tiene buena pinta...)

hace 9 meses

fresandco

Nosotros en Coruña tardamos media vida en ser atendido, de la comida, nada especialmente destacable. Tendran que darle una vuelta a "la cocina intoxicada"

hace 9 meses

Avelio

Ahh vale, te confundí con el CM de Arallo. Mil perdones.

hace 9 meses

Avelio

Y tampoco le des importancia tú, que estos piques molan, es la sal de la vida ;-)

hace 9 meses

Degustator

En mi perfil lo tienes mejor escrito que con el móvil y los dedos gordos queda peor. Otro saludo

hace 9 meses

06/12/2017

LE FALTA UN EMPUJÓN

Comida Domingo Diciembre 2017 (en mesa)

3* que podrían ser fácilmente más.

La taberna informal del grupo coruñés Amicalia con cocina fusionada menos tradicional. Una amplio local con una larga barra y taburetes, con unas pocas mesas al fondo, y rollo moderno-industrial.
No admiten reservas y no tienen postres ni café.

Con 2 reservas por banda (por si acaso), viento en popa a toda mecha, me presenté en este sitio a las 14:30, más bien pensando que iba a ser tarea imposible encontrar un hueco para 4. Pero ¡oh sorpresa! allí había poca gente y sitio en la barra, en las mesas, o donde se prestase.
Es un sitio de los que me sentaría siempre en la barra (tipo Sreetxo, Nakeima, etc.), pero hubo que adaptarse al resto de comensales.

Se presentan con un concepto de taberna, para justificar la informalidad, entre otras cosas.
Le jefa de sala nada más empezar te deja de caer lo de que no tiene postres, imagino que para intentar evitar los numerosos rapapolvos de los golosos.

CROQUETA NIGIRI DE MERLUZA SALPRESA. Muy buena, aunque no tanto como las expectativas que traía.

SALMONETE Y ENCURTIDOS CASEROS. Me gusto mucho. La frescura, piel y tersura del pescado fenomenal, casi es un sashimi. Y el acompañamiento acertado.

HUEVO ESCOCES. Muy bueno. El huevo, el reboce, la salsa, los pimientos,...

COCIDO "La Molinera" (Dim sum al vapor). Ricos, con algo de caldito y garbanzos, aunque exceso de sabor a berza, que eclipsa el del cocido.

COLIFLOR, KIMCHEE Y MEJILLONES. Coliflor a la brasa con mejillones una sabrosa salsa de kimchee. Un plato original que me gustó bastante y que mojamos con pan.

PATO CON NAVAJAS Y ENDIVIAS (Dim sum al vapor). Muy buenos.

CANELON DE LIEBRE, FOIE Y CHAMPIÑONES. Intenso sabor a pato, muy rico también.

COSTILLA DE VACA. A baja temperatura y al roner. Muy tierna y muy buen sabor, pero no me gustó la excesiva proporción hueso-carne-grasa del 50%-20%-30% aproximadamente. Y soy de los que se come la grasa cuando es buena.

POSTRE. No tienen postres. (Nos fuimos a La Primera a por sus fenomenales postres)

CAFÉ. No ponen café.

PAN. Buenísimo, el "mareiro" al menos. De primeras no nos trajeron y al pedirlo lo traían con cuentagotas. Ahora, viendo en la carta los 3 tipos, habríamos agradecido que nos lo advirtieran al hacer la comanda.

BEBIDA. Una botella de ribeiro blanco y otra de garnacha "Hombre Bala". Precios algo altos. Agua.
Nos invitaron al final a unos licores. El licor café realmente bueno.

PRECIO. Comiendo bien con vino 35€ por cabeza.

ATENCION. Hay esfuerzo y son muy majos, pero tienen algunos problemas a ajustar. Tuvimos algún parón importante, algunos despistes, como no preguntarnos lo del pan. Tardanza al traer alguna cosa que pedimos. Alguna justificación que no debería darse a un cliente, etc.
¡Y deberían tener bien aprendidos los sitios a recomendar para ir a tomar el café y/o el postre ceca!.

ME GUSTA:
- La cocina. El sabor, originalidad, y presentación de los platos. Todo a muy buen nivel. Si todo lo demás funcionara al mismo nivel esta taberna poco menos que tendría cola en la puerta.
- La estética, el local y ambientación me gusta para un concepto informal como este.

NO ME GUSTA:
- Lo de los postres. No porque yo sea goloso, para mi los postres son prescindibles. Pero creo que es buscarse un "problema" innecesariamente, e imagino que hay mil alternativas que se podrían aplicar si lo que quieren es rotación.
- Algunos fallos en los tiempos en cocina o en la atención. Tardanza en traer pan tras pedirlo, o en traer una simple carta de vinos.
- Aparcar por la zona.

23/06/2017

Carallo, le espera éxito a Arallo.

Ya está aquí el informal y aclamado (en el poco tiempo que lleva abierto) proyecto del chef Iván Domínguez, situado en la calle reina, que se está animando gracias a grandes propuestas como esta y Angelita (una de mis debilidades). Es necesario decir que casi todo lo que hace este hombre lo borda y en este caso no iba a ser distinto, esta taberna hipster-gallega (toma ya, con lo que quiera que eso sea) tiene un aire más que parecido a streetxo, con sus diferencias obviamente pero es un modelo verdaderamente similar, inevitable que no te recuerde.

En Arallo se come muy bien, fresco, con un producto espectacular y sorprendentes y nuevas ideas como la croqueta nigiri de merluza, lo mejor de la noche. Una croqueta de guisantes espectacular coronado a modo nigiri por una riquísima merluza. Como digo, solo por probar ese bocado ya es obligada la visita. También verdaderamente fresca la volandeira agripicante, aunque esperaba una explosión de sabor mayor, no tan suave. A la brasa probamos una buena coliflor con Kimchee y mejillones, rico aunque bastante por debajo de sabor que este mismo plato (en versión brécol) de la taberna recreo (tenemos otro post hablando de ellos, así que no me sean vagos y léanselo). Por último unas muy ricas gyozas de pato al vapor con navajas y endivias. En general todo muy bueno, divertido, informal, casual...llámenlo como gusten. Me quedé con ganas de probar otras opciones de la carta, sin duda volveré, siempre y cuando haya sitio dado que no reservan (no entiendo esto, me parece una incomodidad total para los clientes).

El local es agradable, moderno pero sin olvidar algunos toques gallegos y con un punto industrial, en mi humilde opinión ha intentado ser demasiado streetxo y podría haber sido decorado más arallo, con su propia personalidad. Una de las mejores cosasdel propio local es el recibimiento, con 4 grifos de sargadelos de estrella Galicia. La barra en sí es espectacular,entre otras cosas porque se puede disfrutar viendo el ballet y la compenetración que hay en La Cocina sin tener que oler ni tragar un poco de humo. El tema de los cubiertos de madera y los palillos, es gracioso pero donde esté una cubertería...más snob de lo que me gustaría, en ese apartado. No hay cafés, no hay postres pero sí una buena (y escueta) carta de vinos y curiosa carta de cervezas. Servicio correcto, sin más.

Carallo, qué éxito le espera a Arallo (espero).

Bodega: 5

Local: 7

Servicio: 5

Cocina: 7,5

RCP: 7

Precio medio: 25/30 pp

Síganme, no se corten y vean todas las críticas, valoraciones y documentos gráficos en lamandarinavaliente.wordpress.com o a través de Twitter en @lamandarinaval

07/11/2017

Galicia en plan 'hardcore'

No es porque Fabio sea de allí, pero Galicia mola. El marisco, el Ribeiro y el pulpiño ‘de toda la vida’ ya nos habían robado el corazón hace mucho tiempo, pero la cosa no se quedó ahí. A las marisquerías y restaurantes con la cocina clásica de siempre (Alabaster, La Penela, Los Montes de Galicia…) ahora se han sumado una oleada de nuevos locales gallegos: diferentes, con puntazo, cañeros. Barra Atlántica, Furtivos y ahora, Arallo, son sólo algunos de esos nuevos restaurantes que nos han enganchado con sus propuestas divertidas y frescas, pero respetuosas con la esencia de Galicia.

Arallo es la apuesta más arriesgada de la gente del grupo Amicalia (antes Alborada). El concepto nació con exitazo en Coruña y de ahí llegó -de la mano de Anxo García y el chef Iván Domínguez – a Madrid (lo tienes en pleno centro, a una patada de Gran Vía) y, en breve, a Mallorca. La barra de cocina gallega más gamberra de Madrid se esconde tras una pesada puerta de acero ilustrada con un rostro con una máscara de gas. Allí te espera un local de líneas industriales sin concesiones dominado por una inmensa barra construida frente a una espectacular cocina abierta que es un perpetuo show. Aunque también hay mesas bajas, nuestro consejo es claro: encarámate a la barra y disfruta del espectáculo. Merece la pena ; )

Ahora que ya te hemos puesto en situación, vamos a hablar de la “cocina contaminada” de Arallo. “Y eso, ¿qué carallo es?”, diría cualquier buen gallego (y dirás tú). Nada más y nada menos que la combinación entre productazo gallego y técnicas, sabores e influencias de otros lugares del mundo. Todo presentado en platos desenfadados con un aire muy street food que, ya lo sabes, es nuestra debilidad.

La carta viene en un papelito “a lo 100 Montaditos” (dicen que si mencionas esto en voz alta no te vuelven a dejar entrar) con sus casillas para que marques cuántas raciones quieres de cada plato. La decisión no será fácil y te tendrá con el lápiz bailando una sardana en los dedos un buen rato: aquí todo tiene pintaza, por suerte, siempre puedes preguntar a los cocineros (todos majísimos) para que te ayuden a salir de dudas. Los platos se dividen según su técnica en frío, al vapor, fritura y brasa con horno Josper. Los locales del grupo Alborada son archifamosos por sus pescados y mariscos, así que pedir alguno es casi imperativo divino: encontrarás, por ejemplo, lomos de xarda a la brasa sobre patata machacada con jalapeños; sargo con sopa de miso y citronela o el nigiri de merluza curada sobre croqueta, uno de los hits del local. Con todo, hay que decir que la carne es un puntazo también, con platos de aúpa como la costilla de vaca cocinada durante horas o su tartar de ternera con tuétano al Josper. ¡Ah! Suelen tener platillos fuera de carta: ¡pregunta!

¿Se te hace la boca a agua? ¿Mueres por ir YA? Ojo porque en Arallo no admiten reservas (aunque por ahora no suele estar muy lleno) y, aviso para los fanáticos del dulce (como nosotros): no hay postres. Por suerte el déficit de azúcar se compensa con una interesante ‘Carta líquida’ en la que además de cervezas artesanales y vinos gallegos encontrarás buenos y originales cócteles con los que rematar la cena.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/arallo-madrid

Buen provecho e Eat & Love!

19/05/2017

Manda carallo con Arallo

Tocomocho gastro. Bajo tatus y piercings también tiene que haber fundamentos y unos mínimos.

Ni la comida ni la mano de Ivan Dominguez fueron suficientes para compensar el resto.

19/08/2017

Buenas sensaciones.

Junio-2017

Apenas una breve toma de contacto, pero suficiente para que nos deje buenas sensaciones.

Volveremos con mas calma.

16/12/2017

Estupendo sitio para cenar de tapeo en plan informal. Desde la barra ves cómo te preparan la comida. Nos encantó el tuétano. Pero vamos, todo lo que pedimos nos gustó. De hecho hemos quedado en volver para probar más cosas. No reservan mesas, así que o vas pronto o esperas a tener un hueco.

13/08/2017

Miss Migas lo descubrió en octubre de 2016

cocina gallega contaminada divertida

Junio 2017 y agosto 2017