El grupo La Musa, con el chef Javier Brichetto firma una carta de platos a la brasa con el pollo asado como protagonista principal; la elaboración se realiza en un horno diseñado a medida para Limbo por un experto artesano.

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relevancia fecha

14/07/2018

Simple, fresco y modernuqui

Las tres palabras resumen la filosofía buen rollista, la estética industrial de cemento y tuberías combinada con maderas en un local totalmente abierto a la calle por su acristalamiento, con camareras y personal tatuado, con rastas y simpaticorro con este hipsterismo que tanto se gasta ahora por ciertas zonas de la ciudad.
Dicho lo cual, y entrando en cosas sustantivas, la carta es corta pero interesante. La de vinos, con algunas sidras y cervezas artesanas, algunas referencias de vinos y bebidas de elaboración propia (los tés fríos, la limonada).
Pedimos el pollo asado al carbón, que es la especialidad de la casa, sabroso, canónico, que lo sirven con patatas chips y una salsera con su jugo. un buen detalle.
Absolutamente recomendable el salmorejo de tomates a la brasa con aguacate, cebolla y pepino con un sabor intenso, fresquísimo. Y más que el pollo nos encantó el bocadillo de brisket con tomate asado, pepino, lechuga, salsa criolla y pan de pueblo, que resulta una jugosa, sabrosa y equilibrada combinación de crujientes, cremosos, ácidos y algún picante y que a mi modo de ver es un bocadillo delicioso.
Mesitas pequeñas, servilletas de papel, mucho cubo de zinc, vajilla y cristalería correcta. Se nota el cuidado por los detalles, que se agradece.
Precio imbaitble. Para repetir