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25/03/2017

Brutal, tal y como lo imaginas.

El restaurante es muy bonito, la entrada donde te sirven el pic nic es una especie de bosque, después te pasan a la cocina donde te explican como trabajan, luego al huerto, y finalmente a una sala muy luminosa y agradable, estando ubicado a las afueras es normal que se aproveche de tener un espacio tan amplio. La atención en todo momento hasta llegar a la sala muy amable.

- El Pic nic, servido en la sala de entrada, una bonita cesta con 3 bocados, tarta de queso de Etxano, unas esferas de queso hecho en el cercano pueblo Larrabetzu por un paisano de Eneko, brioche de anguila ahumada y bocadillito de txangurro, los 3 a cada cual mejor.

- Vieira asada al momento con emulsión de hierbas y marinada acompañada de txacoli marino, servida en la cocina, rica pero muy caliente, abrasalenguas, de los más normal del día.

-En el invernadero te sirven jugo de manzana fermentada y en barrica, delicioso, corneto de especias del mundo, una hoja de hierbas y Kaipiritxa, pequeños bocados muy atentamente explicados y muy sabrosos, estupenda experiencia en ese espacio.

Una vez en la sala ya eliges el menú de entre los 2 posibles, uno con los clásicos de Eneko y otro con productos de temporada, como volver aquí no es una cosa que vayamos a hacer demasiado a menudo por desgracia, elegimos el primero llamado menú Erroak:

- Limón grass y vermouth: uno de los mejores platos ever, la mezcla entre el foie y una especie de coulis amargo de cítricos es una cosa escandalosa que sorprende al paladar, servido dentro de una lima, y maridado con el vermouth, también muy amargo, es un plato mítico.

- Huevo de caserío trufado y cocinado a la inversa: la gracia está en la técnica, crudo pero relleno de trufa, muy buen bocado.

-Erizo al natural, emulsión aire y matices cítricos, otro de los platos del día, un sabor que aún al escribir estas lineas casi puedo recordar, maravilla.

- Setas al ajillo: una especie de tallarines hechos de setas, con estupendo sabor y textura, con una crema de ajillo, sabor tradicional y rico.

- Bogavante asado descascarillado, crujiente y su mahonesa: Platazo, carnoso y sabroso en un jugo exquisito, presentado de forma muy vistosa con una densa y roja crema debajo, una mahonesa también de bogavante y flores, de llorar.

- Cochinillo frito ligeramente picante y albahaca: Muy rico pero algo menos sorprendente, venia con acompañamientos que lo hacían más divertido.

Merluza en 2 servicios:

- Kokotxas de merluza, pil pil de hierbas y patatas: las mejores Kokotxas que hemos probado, tan sencillo como decir eso.
- Merluza crujiente con infusión de pimientos asados a la brasa: Plato que recrea la tradicional merluza a la bilbaína, lo mejor del plato la infusión de pimientos con un toque a leña increíble.

- Pichón, Duxelle y flores de legumbre: Pieza grande, ya empezábamos a estar llenos, muy rico, el pichón es una cosa que nos gusta mucho.

- Pasión y coco: refrescante y delicioso, justo lo que necesitas para cambiar de tercio.

- Yogurt, miel y 5 especial: Los postres no son la cosa que más nos gusta, pero este era de matricula de honor, de mis postres favoritos a partir de ahora.

- Chocolate, cacahuete y regaliz, rico pero ya nos lo comimos por la vergüenza de dejarlo en el plato, no podíamos más, aunque también dimos cuenta de los petits fours y de 2 copitas de Arima, un txacoli semiseco muy agradable.

Nos acompañó un Agustí Torrelló reserva de barrica que se portó muy bien, el servicio de vino y de mesa fue excelente y amabilísimo además de simpático, tiempos perfectos como no podía ser de otra forma. Eneko se paso por todas las mesas.

Sales de allí con la sensación de haber vivido una de las mejores experiencias gastronómicas que se puedan tener, es cierto que conforme pasan los restaurantes es más difícil ser sorprendido que con tus primeras experiencias, pero también aprendes otras cosas, a reconocer un poco mejor la labor de artistas como Eneko y a disfrutar serenamente de la maravilla y el privilegio que supone visitar un restaurante como Azurmendi.

Miss Migas

Lo vais a gozar!

28 de enero de 2017

VARGAS & SCOUT

que ganas!!!

28 de enero de 2017

26/02/2017

Espectacular.

Febrero 2017 - Absolutamente maravilloso. Aquí he tenido las mejores experiencias gastronómicas de mi vida. Eneko es un crack.

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Julio 2016

A escasos kilómetros de Bilbao, tras un par de curvas en la carretera, en lo alto de una bodega, se alza el espectacular comedor de Azurmendi desde el que el que se otea el verde de toda su tierra gracias a una enorme cristalera que llena al lugar de una luz especialmente acogedora. Tras mi comida allí no puedo parar de repetirme una frase que creo que es el mejor resumen de la visita: “he tardado demasiado tiempo en venir aquí”.

“Azurmendi desprende verdad y sabor por los cuatro costados; la cocina de Eneko Atxa es suculencia, es disfrute, es técnica tras la aparente sencillez, es perfección.”
Me cuesta encontrar las palabras exactas para definir la que creo que se posiciona como mi mejor comida del 2016 y es que ya desde que se llega a casa de Eneko se respira un aire especial, un halo te acoge en un misticismo magnífico que te relaja y te predispone a todo el golosismo que está por llegar. Sobra decir que no soy proclive a efectismos ni a añadidos innecesarios alrededor de una comida pero el paseo que se hace en Azurmendi antes de sentarse en la mesa me pareció simplemente perfecto, aprovechando el conocer las instalaciones para ir probando los pequeños bocaditos que muchas veces se hacen tediosos si te los dan de comer ya con el mantel puesto.

Lo que comienza en el vestíbulo de techos altos que se fusiona con la naturaleza, se transporta en una cajita de picnic dentro de la que se encuentran el delicioso brioche de anguila y cremoso de anchoa, la tosta de verduras de nuestro huerto y el explosivo bombón de caipirinha de txakolí todo acompañado de una copa de este fresco vino de la tierra que allí mismo producen. Serán un total de 9 de aperitivos de un bocado en los que se van descubriendo las distintas estancias de este restaurante que desprende amplitud y claridad, aquí no hay trampa ni cartón, aquí hay pulcritud y perfeccionismo, nitidez, verdad. Varios de estos primeros acordes llevan notas dulces en ellos como son la...

PARA LEER EL POST COMPLETO (exigencias de Hola!): cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20160729/azurmendi-sabor...

Cristina

Miss, lo estoy baranjando... entiendo que 100% recomendable, verdad?

8 de marzo de 2017

Miss Migas

Por supuestísimo!!!!!

8 de marzo de 2017

05/10/2017

Un gran restaurante

Ir a Azurmendi no es solo para comer, es ir a mucho más. El continente del restaurante con el huerto, el recibidor,el invernadero, la cocina y la sala lo hacen especial. Con la comida se disfruta con todos los sentidos y tiene algunos platos para recordar cómo son la ostra, las setas al ajillo y la castañeta. El servicio quizás demasiado pendiente de los tiempos pero cercano y muy atento. Merece la pena ir a conocerlo a pesar del desembolso.

19/09/2016

Irrefutable

Después de hacerme unas cuantas farmacias y jugarme las ganancias a rojo en Torrelodones, he podido llevar a mi querida consorte a celebrar su cumpleaños a la casa el Sr. Atxa, que es como el Sr. Lobo pero en los fogones. No se merece menos (mi consorte, se entiende)

Estupendo local el Gastronómico (existe un Azurmendi "pret-a-porter" un poco más abajo, donde tienen la bodega y que seguro que merece una visita también). Local colgado de una ladera, totalmente diáfano y luminoso, de espacios amplios y diseñado para desarrollar una experiencia tipo visita, del estilo de la que haces en Coque, por poner un ejemplo similar que conozco (creo que Dstage también tiene este planteamiento)

Recepción en hall, visita a cocina, invernadero, y luego ya terminas en la sala. En cada sala se toma un apertivo. Muy chula la cesta de picnic con la que empiezas. Me la quería llevar pero a pesar de lo que pagas no está incluida, jejeje.

La visita en si está curiosa. Muy gracioso el saludo al unísono de todo el personal de cocina cuando entras y sales. Me recordó a un restaurante de Tokyo donde cada vez que entraba un cliente todo el personal gritaba un saludo (o eso supongo, aunque el berrido era intimidatorio). Quizás es un poco apresurada y automatizada. La finiquitas rapidito, aunque entiendo que no se entretengan porque hay más público que hacer desfilar. El caso es que aquí lo importante es ya en sala darle duro a la degustación.

Hay dos opciones: una con los clásicos (145) y otra un poco más larga los platos de temporada (175). Con el consabido "para una vez que voy a venir" por bandera, vamos a tope de power con el más largo. A tomar por saco.

Son muchos platos y no voy a desglosar todo lo que nos trasegamos porque los lunes tengo mucha pereza en el cuerpo (y el resto de la semana también). Resumo que el nivel de cocina es muy alto, que hay mucha elaboración y técnica, que hay productazo (ostra, bogavante, pichón... el sitio es caro pero en materia prima no escatiman), que los ingredientes son muy reconocibles (esto es, que no hay mucha presencia de ingredientes exóticos, lo que ni es bueno ni es malo en si mismo) y muchos de la zona y que todo está bueno a rabiar.

Destaco, tras 24 horas de reposo, una deliciosa ostra (ostraza) sobre tartar de ostra, unas setas al ajillo de intensísimo sabor, unos estratosféricos callos de bacalao, un exquisito pichón y el postre de chocolate y cacahuete. Y el resto no desmerece. Sólo recuerdo una cosa que no me gustara: un helado de tomate que formaba parte de un plato de tomates con anchoa, que no sabía a nada. Por poner un pero.

El servicio empezó un poco frío (la visita, como he dicho, es un pelín mecánica) y en sala también se transmitió de inicio esa frialdad. Pero luego en la mesa, uno se acomoda y tiene la oportunidad de empatizar con las persona que te va a atender el resto de la experiencia. Y en nuestro caso nos toco un chico muy agradable con el que hubo buen feeling. El pobre cojeaba un poco por una lesión reciente, según nos confesó. Un diez para él por esforzado y porque se marcó el detallazo de traer tras los postres reglamentarios una tartita con bengala para homenajear a mi consorte a vista de todos, sin que se lo hubiera pedido previamente (comenté lo del cumpleaños en la reserva y luego durante la comida lo mecionamos también, y el resto fue cosa suya). A fé que se entero to quisqui porque nos puso una bengala de salvamento marítimo en la tartita. Se veia la llamarada desde el centro de Bilbao.

El patrón Atxa no estaba in-da-house. Pensé que estaría en Londres donde acaba de abrir garito, pero me contó mi amigo el lesionado que se había ido hace un par de días a Holanda. Una pena, no tanto por lo del saludo del chef que me da un poco igual, sino por verle comandar a la legión de cocineros que hay allí (la cocina se ve perfectamente desde la sala). Siempre me da curiosidad ver cómo se maneja una persona con tanta gente a su cargo.

Desde luego, es una morterada muy seria. Si al menú le sumas el vino de turno (en mi caso un Viña Tondonia reserva muy rico a 42 leuros) y algún espirituoso, pues rebasas los 200 por cabeza fácil. No obstante, para una ocasión especial creo que Azurmendi merece la pena el esfuerzo.

Miss Migas

Personalmente me maravilló, creo que se ha ido directo a mis mejores experiencias en lo que va de 2016 (y no han sido pocas...). ¡Esas setas al ajillo! ¡Esa ostra! ¡Esos callos!
Para mí, vale con creces lo pagas. Gran reseña.

19 de septiembre de 2016

06/01/2017

Una de las mejores experiencias gastronómicas

JULIO 2016
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22/10/2018

IMPRESIONANTE!!!

Qué ganas le tenía, que expectativas más altas y se cumplieron de sobra. El sitio espectacular, el tour que te hacen antes muy entretenido y la comida fuera de serie.

Creo que después del Celler es el segundo sitio que más me ha gustado en mi vida.

Todo controlado y medido, el sitio lleno pero parecía que estábamos solos.

Inolvidable!!

17/10/2016

Hasta el momento la mejor experiencia gastronómica de mi vida. Eneko Atxa

7/9/2015

04/10/2015

Azurmendi, una de las mejores experiencias que hemos tenido.

5+

Como colofón final del verano, para apaciguar la angustia de volver al duro día a día postvacacional, visitamos uno de los mejores restaurantes del mundo, triestrellado y regentado por uno de los chefs del momento, Eneko Atxa.

Azurmendi está en Larrabetzu, a unos 20 minutos de Bilbao ciudad. El edificio es una maravilla, todo de cristal y situado en una ladera. Si consigues una mesa pegada a la ventana casi parece que estas en pleno monte.

El primero de los pasos de nuestra comida consistió en dar una vuelta por los huertos que se encuentran encima del restaurante. La visita es guiada por uno de los cocineros y en cada una de las paradas te dan un pequeño aperitivo basado en cada producto. En nuestro caso probamos un tomatito cherry escalfado, un tubo a base de cítricos, una galleta de calabaza, corteza de árbol, una simulación de hueso de aguacate que estaba relleno de guacamole y unas minizanahorias aliñada en vinagre. Todos bocados muy ricos, sobretodo el hueso de aguacate. Esta parte de la visita no es obligatoria así que si os apetece, llamar para que os lo organicen y asegurároslo porque merece la pena.

Después del paseo pasamos al precioso hall, presidido por unos imponentes troncos de árbol y decorado con muchas plantas y una fuente, la verdad es que es un sitio muy agradable para el aperitivo. Una vez acomodado en una de sus mesas altas te traen una cesta de pic-nic con otros 3 bocados. El primero la caipiritxa, un bombon con una caipirinha hecha con txacoli; después una anchoa suavísima acompañada por crujiente, y por último el llamado airgab de aguacate, para mí el mejor, especie de pan relleno de aguacate y con una fina lámina de tocino por encima.

Por último, antes de sentarte en la mesa, pasas a la cocina donde te dan un último bocado, en este caso un pimiento de Guernica, y el propio Eneko te viene a saludar. La verdad, es que lo mejor de este paso es poder ver como trabaja una cocina como esa, un nivel de organización y limpieza que es increíble..

Llevamos ya mucho y todavía no nos hemos sentado.. Una vez en la mesa, te dan a elegir 2 menús. En nuestro caso nos fuimos al menú largo, llamado Adarrak, que es el más de temporada.

Sigue leyendo en: cookinganddisfruting.es/2014/10/azurmendi-una-de-las-mejores.html

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06/04/2015

No lo sé pero sí

Marzo 2015. Almuerzo Sábado. OutofboundException

Azurmendi ha sido una de esas grandes experiencias que seguro perdurarán en nuestra memoria. De esas también que mejoran con las horas, al ir recordando detalles, sabores, texturas. Sólo sentarse en esa esquina de la impresionante península de cristal asomada al valle, sin prácticamente contacto visual con las demás mesas, te hace sentir en un lugar especial, en el sitio perfecto para celebrar la importancia de lo cotidiano y de seguir haciéndolo en la mejor compañía.

Para aventurarnos a invertir esa obscena cantidad de pasta (al menos en mi caso), de Eneko Atxa nos atrajo sobre todo su rollo raíces, su querencia por el norte, por lo cercano, la delicadeza con la que parece hacer y tratarlo todo, su juventud, aparente humildad y su confirmada timidez. Se le ve a gusto en la cocina y muy forzado en cambio al salir a saludar a las mesas, gesto ya absurdamente obligatorio. La parroquia lo pide (pedimos) y con el boom gastronómico en el que vivimos inmersos, ya casi parece más importante lo que dice el cocinero que lo que dice su cocina. En fin.

Azurmendi está en un entorno espectacular. En lo alto de una pequeña colina y con buenas vistas del campo y las montañas circundantes aunque algo afeadas por la autovía y también por el edificio donde se ubicaba el restaurante hasta hace 3 años y que ahora alberga su formato más asequible, pret-a-porter le llama y también bodas, bautizos y comuniones.

Muy buen servicio, como no podía ser de otra forma. Afortunadamente simpático también y nada pedante. En algunos lances nos tocó una novatilla a la que aún le faltaba un hervor pero nada grave. Y todo, cocina y sala, a un ritmo perfecto.

Precios al alza. Erroak, con sus nuevos clásicos, a 145€ y Adarrak por 175€, impuestos aparte, ojo. Nosotros venimos a jugar.

Experiencia en tres vuelcos: Picnic en el impresionante hall, visita (algo enlatada) a la cocina donde disfrutas de unos aperitivos y resto de la función en sala. Afortunadamente aquí te dejan tomar los postres tranquilo, sin volverte a pasear.

Calidad infinita, ejecución impecable, técnica, creatividad, tremendamente visual y brutalmente sabroso. Me resulta difícil descartar algún pase aunque obviamente algunos brillaron más que otros. Bogavante, trigo, ostra y la leche de oveja destacaron como mis favoritos y quizás fue el foie el más descartable, aunque una de las texturas, la del crocante, era de otro planeta. Pues no, me quedo también con el foie.

Mr. Eneko es, entre otras muchas cosas supongo, el puto amo de los fondos. Reduce los caldos al máximo, consiguiendo, aparte de una intensidad espectacular en los sabores, que se distinga perfectamente lo que aporta al resto de los componentes del plato. Los usa también como potenciadores del sabor del ingrediente principal, como en el centollo y erizo (¡Ay, qué erizo!) o en Tomate y anguila.

Brrrrrutal....

Acompañamos con un gewürztraminer, des Princes, dulzón como era de esperar y muy del gusto de la jefa, vino recomendado por la sumiller al requerimiento de algo fresco, con toques dulces y sin complicaciones. Yo dentro de las constraints en las que nos movemos, prefiero algo más de acidez. Un riesling, vamos...

Carta de vinos manejable y precios algo subidos pero con referencias para todos los bolsillos. Creí ver algún vino de la zona empezando en los 20€.

Txacoli de aperitivo "de parte de la casa", té (muy bien servido, creo) y café de la carta de idem para cerrar este "peazo" almuerzo. ¿Caro?. Sin, duda. ¿Merece la pena?. "No lo sé pero sí".

Como experiencia me parece la leche. La pongo al mismo nivel que DiverXO aunque no sean comparables. DiverXo es más radical, transgresor, pero no por eso necesariamente mejor. ¿O sí? El quid está en pensar si el nivel de disfrute es 3x... ¿Montia por ejemplo?.

...Y ya no te digo si se convierte en el leitmotiv del viaje (a veces difícil evitarlo por la dificultad de cuadrar fechas y conseguir mesa). En ese caso añádele a la ecuación hotel, gasolina y los 43 eurazos de peajes.

- Ojo que aunque sala es grande, los techos altos y con protección antikena, a veces el bullicio se hace algo presente.

- Hagan caso de las instrucciones de "cómo llegar" que le envían con la reserva. El google maps puede volverle loco.

- Ojito con la cuesta final para subir al gastronómico, cualquier día va a haber un disgusto.

- Para estirar las piernas, visiten la huertilla-invernadero en la planta de arriba, mejor al salir.

- Pues sí que es cierto que el King Father of Spain está de ruta gastronómica, sí.


#happiness

Gath

¡ Como os lo estais pasando ! ....

29 de marzo de 2015

acme

que va Jose Luis, mañana a currar otra vez...

29 de marzo de 2015

Miss Migas

Esta, como buen padawan, la estoy esperando ANSIOSA =)

29 de marzo de 2015

Sr Rodriguez

Pintaza de experiencia

30 de marzo de 2015

Cristina

No te termino de ver emocionado al 100%... Puede ser?

30 de marzo de 2015

acme

Salí encantado pero yo creo que de estos sitios de pastizal infame, con suerte, te emociona el primero al que vas. En mi caso fue diverXo . Sales maravillado sin prestar atención al dineral que te has gastado. Luego ya en los siguientes (y yo no he ido a muchos, que va a parecer que soy tío gilito ) miras también la cara gato con botas que se le ha quedado a tarjeta de crédito y siempre te queda el rollo de si merece la pena, por muy bien que haya estado.

Si yo soy igual de feliz en Montia, la Tasquería, Nakeima y el Brote! O al menos, en ellos la felicidad está al alcance de la mano (o casi) y con frecuencia suficiente.

30 de marzo de 2015

Yanzoo

"La importancia de celebrar lo cotidiano y de seguir haciéndolo en buena compañía" esa es la esencia!! el resto pues genial si es en un entorno como el que describes que tiene pintaza o en el "burriking". Muy acertada la reflexión de "si merece la pena" es inevitable pensarlo dentro de la "burbuja gastronómica" en la que vivimos.

30 de marzo de 2015

Adreid.

Hay pocos restaurantes que emocionen por esa pasta pero yo creo que Azurmendi es uno de ellos.

30 de marzo de 2015

Gath

Muy buena reseña Acme, tansmite sentimiento, me parece muy acertada.

30 de marzo de 2015

acme

Gracias Jose luis. Un sitio en cualquier caso recomendable

[Creo que he corregido ya todas las patadas al diccionario. Cada vez escribo peor, y con el bocata en la mano, peor todavía].

30 de marzo de 2015

Miss Migas

Siendo de las que no se gasta ni un duro en ropa para guardarlo e invertir en comida, he de admitir que has creado una necesidad imperiosa de una visita al País Vasco, donde tengo ya dos MUY pendientes: Azurmendi y Mugaritz.
Sí, es una pasta, ¿merece la pena? A mí, DiverXo, lo hace y muy mucho, por ejemplo.
Fantástica reseña, as usual.

31 de marzo de 2015

Javier B.

Genial reseña Acme. Y comparto contigo esa reflexión, que la primera vez en un restaurante de este tipo (en mi caso fué Quique Dacosta) sales alucinando y lo consideras un dinero bien invertido por la experiencia. En mis siguientes visitas a bi o triestrellados(Diverxo, Echaurren) esto se pierde, y entra en la balanza los recursos que tienes que invertir, en mi caso, excesivos. Afortunadamente hay sitios como Montia que nos permiten la ecuación.

1 de abril de 2015

acme

Totally agree

1 de abril de 2015

04/03/2015

Impresionante tres estrellas Michelín. Gran nivel el de Eneko Atxa.

He de confesar que salí de Azurmendi pensando que las tres estrellas eran merecidas, pero con la sensación de no haber vivido una experiencia gastronómica inolvidable.
Quizá me superaron las expectativas, pero al igual que a veces sales de un restaurante queriendo volver lo antes posible y al cabo de un tiempo te das cuenta de que tampoco fue para tanto, en otros sales medio decepcionado pero luego te das cuenta de que fue una comida impresionante, y afortunadamente fue de estos últimos.

Si existiera la sexta estrella en 11870 (me gustaría mas que un Top11) se la daría. Esa estaría reservada solo para los restaurantes de los que he salido realmente emocionado y con ganas de volver 1000 veces mas, que son a día de hoy Diverxo, Elkano, Zuberoa, Espai Kru, Montia y Azurmendi.

En fin, de los 8 tres estrellas michelín que hay en España, sin duda de los que mas se habla en la actualidad son El Celler de Can Roca, DiverXO y Azurmendi. Este último, entre otras cosas por su puesto Nº26 en la polémica lista World's 100 Best Restaurants.
Esto, unido a la imágen de Eneko Atxa y ser con Dabiz Muñoz el triestrellado mas jóven me llamaba mucho la atención, y por eso de este verano no podía pasar, tenía que acercarme a conocerlo.

El restaurante está en una parcela situada en una montaña y es realmente espectacular. Es sin duda el mas espectacular en el que he estado. Parece mentira que sea un restaurante.

Está a pocos kilómetros de Bilbao pero para llegar es imprescindible tirar de GPS. Desde la autovía ya se ve la construcción sostenible donde se ubica el restaurante.
Al entrar en las parcelas se ven las viñas, que también se pueden ver desde los ventanales la sala, y de las cuales sacan las uvas para elaborar un txakoli dulce que ha ganado el premio al mejor vino dulce español.

Mas tarde el camino se bifurca en dos: Azurmendi gastronómico a la Izquierda y Pret-a-porter a la derecha. En el primero de ellos donde se disfruta al máximo de la experiencia ya que el Pret-a-porter es la zona low-cost (35€) y donde se celebran bodas. Anteriormente es donde se ubicaba el restaurante ya que el edificio de Azurmendi gastronómico es reciente.

Obviamente íbamos al gastronómico, que está situado mas arriba (hay que subir una cuesta de cojones) y nuevamente el camino se vuelve a bifurcar en dos, a la izquierda se accede a la parte de arriba del edificio y es donde está la huerta e invernaderos y a la derecha está la entrada al edificio. En las dos partes se puede aparcar pero recomiendo cerca de la puerta ya que hay sombra.

Se supone que te hacen un recorrido por las huertas y demás, pero no se por qué en nuestro caso no fue así.

La estructura como ya he dicho es de estilo modernista, con voladizo y enormes ventanales. Entre los edificios, parcela, huerta y demás debe haber una inversión descomunal para ser un restaurante. Es mas, el hall parece de un hotel.

En este hall, presidido por 2 arboles, una fuente y un jardín con diversas plantas, te recibe la recepcionista y te invita a ocupar una de las mesas altas. Es aquí donde empieza la experiencia con 3 aperitivos presentados en una bonita cestita de picnic: AIRBAG DE AGUACATE, MILHOJAS DE ANCHOA y CAIPIRITXA. Inmejorable manera de comenzar, Eneko sorprende con una finura inesperada.

Los aperitivos se toman en ese orden. El primero consta de un bocadillo con un pan tipo focaccia con aguacate y una lasca de tocino ibérico encima que resulta sencillo pero muy bueno. El segundo es el que mas me gustó, un milhojas con un pate de anchoa de calidad y flor de ajo que si me hubiesen puesto 10 mas no hubiese sobrado ninguno.
Terminamos con un bombón de caipiritxa (una capirinha hecha con txacoli) muy bueno y que ayuda a limpiar.

Seguidamente pasas a la inmensa cocina donde, como en Coque, todos los cocineros te reciben con un gran hola y se despiden con un agur al unísono. Me encanta poder ver la cocina de los restaurantes y mas si es en pleno servicio, pero aunque el cliente sea lo primero me parece forzadísimo. Yo preferiría entrar y que todo transcurriese con normalidad.
En fin, una señorita no muy simpática, en sustitución de Eneko Atxa que estaba ausente (no tenemos suerte con los cocineros) te explica el funcionamiento y las partes de la cocina: preelaboraciones, entrantes, carnes, pescados, zona de emplatado (una barra de 10m.) mientras te sirven otro aperitivo, esta vez de la huerta, con una INFUSIÓN de la cual solo recuerdo que tenía un sabor agradable y que llevaba canela. El aperitivo consistió en unos PIMIENTOS DE PADRÓN presentados en una maceta. Buenos pero sin mas para estar en Azurmendi, aunque realmente lo que representa es la importancia que le dan a los productos de la tierra que ellos mismos se encargan de cultivar.

Ahora ya si pasamos a la sala, la cual es bastante grande con decoración escasa pero con muy buen gusto, mesas bastante espaciadas entre si y los enormes ventanales.

En cuanto a las vistas se habla de disfrutar la experiencia en las mesas pegadas a los ventanales y yo no estoy de acuerdo. Por debajo del restaurante pasa la autovía que afea muchísimo las vistas, sin embargo, desde las mesas "en segunda fila" esta queda oculta y solo se ve la montaña verde de enfrente, aunque en realidad te pongan en la mesa que te pongan vas a disfrutar de las vistas. A parte de que pedí mesa pegada y no me la concedieron.

Una vez sentado eliges el menú que desees. Existen dos, uno corto llamado Erroak, que significa "raíces" y quiere decir que está basado en los platos mas característicos de Eneko Atxa desde que empezó con Azurmendi, lo cual me parece una genial idea de manera que sus clásicos nunca mueren pero tampoco los repite año tras año.

El menú mas largo se llama Adarrak, que significa "ramas" y representa la evolución en la cocina de Azurmendi. Los precios son 135€ y 160€ respectivamente. Todo esto te lo explica Jon Eguskiza, excelente jefe de sala.

Se pueden intercambiar platos de los dos menú o bien añadir, y esto último fue lo que hicimos nosotros, añadiendo las kokotxas, que personalmente me flipan y no me podía ir de allí sin probarlas. Añadir este plato salió a 20€, un poco subido de precio en mi opinión (en DiverXO son 23€ pero es mas cantidad).

Con respecto al vino, los precios son caretes pero con alguna referencia económica, que se agradece. Nosotros nos dejamos recomendar por el sumillier, que me pareció bastante bueno y aparte es un showman. Habla como si estuviera en una obra de teatro, es súper gracioso.
Probamos dos blancos: Ekam (34€), mas afrutado y Nelin (44€) de Clos Mogador con mas madera. Para el postre Arima de Gorka Izagirre, el vino dulce que elaboran en Azurmendi a 5€ la copa.

Empezamos el menú con AVELLANA, CACAHUETE, ALMENDRA Y HOJA DE SETAS, un gran pase para comenzar en sala. La hoja es una oblea con un polvo de setas de sabor potente, la avellana es chocolate y foie, la almendra está hecha con amaretto y el cacachuete era cremoso, tipo manteca.

En este momento te traen el pan casero de leche de oveja, un vicio! Mas tarde cambiaran a pan de centeno y para terminar de trigo.

Seguimos con el HUEVO TRUFADO COCINADO A LA INVERSA. Brutal, el típico plato sencillo pero que da un resultado espectacular. Como nos comentaron, para cocinar a la inversa una yema sacan parte del contenido de esta a través de la membrana e inyectan el aceite de trufa muy caliente, de tal manera que se cocina con este calor. Se come de un bocado donde al explotar se mezclan los sabores del huevo fresco y la trufa. Tremendo.

BLOODY "MAR", otro que tal baila. Para mi bestial, aunque el sabor es difícil ya que es demasiado fuerte y no a todo el mundo le gustó. A un bloody Mary le añaden el agua de los erizos y encima ponen un bocado de pasta filo con los erizos. Gran plato.

OSTRA AL PIL PIL VEGETAL CON TEMPURA DE ALGAS Y ORTIGUILLA, Y HOJA DE OSTRA. El merito de este plato reside en la buena calidad de la ostra, y es que es magnífica. Es grande, por lo que viene cortada en dos para facilitar la ingesta y además así cunde mas.
El aire de espuma de mar potencia el sabor y la hoja de ostra simplemente es una hoja normal que crece en el mar cerca de donde hay ostras y adquieren todo su sabor. Es flipante porque es una hoja normal que podrías coger de cualquier árbol pero sin embargo tiene un sabor potente a ostra que luego se va diluyendo dando un sabor vegetal. Me encantó este descubrimiento.
En cuanto a las tempuras me supieron a churros.

TARTALETA DE TOMATE QUESO Y ALBAHACA. Diría que fue el mejor bocado de la comida. Se trata de una versión de ensalada caprese donde la tartaleta está hecha de albahaca y dentro están los tomatitos, de gran sabor y dos esféricos de mozzarlla. Acompaña un helado de queso idiazábal con bastante sabor pero a la vez suave y cremoso. Una delicia!

Seguimos con el BOGAVANTE ASADO SOBRE ACEITE DE HIERBAS Y CREMA DE CEBOLLINO que se presenta con un cono tipo temaki sobre este, relleno con la carne de las pinzas. En cuanto al bogavante estaba muy bien de punto de cocción y terso. El aceite de hierbas y cremoso de cebollino era un vicio, una salsa cojonuda para mojar pan sin complejos,

NOODLES DE CHIPIRÓN, CRUJIENTE CON SU TINTA E INFUSIÓN. Aquí, salvando los platos de pescado, el menú empezó a decaer y es que disfruté mas la primera parte.
Este fue para mi gusto el peor plato de todos. Consta del chipiron y cebolla cortado en forma de noodles al que le añaden una infusión de chipirón. No es que sea un plato malo, pero ya lo he visto por ejemplo en Álbora (uno de los restaurantes en Madrid que mas me gustan) con mejor resultado y un fondo mas potente.
Además este verano he probado otros tres platos con calamar que me parecieron memorables: En primer lugar el calamar atemperado de aBac (el único plato del menú que mereció la pena), uno muy parecido en Aponiente con huevas de calamar y el sashimi de Espai Kru. Sin embargo, estos noodles serán olvidados pronto.
El crujiente con su tinta fue lo mejor.

El SESO DE CORDERO Y TAPENADE me pareció un plato con un sabor correcto pero tampoco memorable.

Las KOKOTXAS CON PATATA Y AJO es el plato extra que añadimos al menú (proviene del corto). 20€.
Vienen cuatro kokotxas pequeñas con su pil pil y dos patatas souffles.
Una delicia, pero las de Elkano siguen siendo mis favoritas de lejos.

Seguimos con una gran VENTRESCA CON INFUSIÓN DE PIMIENTO ASADO muy sabrosa. Acompaña unos tacos de atún marinados y hierbas que estaban de lágrima. Gran plato.

Los salados terminan con un PICHÓN, DEUXELLE, COLIFLOR Y PATÉ DE SU HÍGADO que estaba de 10 la verdad, y lo mejoraba aun mas el paté y el inmejorable punto de cocción. Es el mejor pichón que he comido.

Con respecto a los postres creo que tienen margen de mejora.
Para introducirnos en el mundo dulce comenzamos con un bocado de CROISSANT SECO DE FRUTAS Y CREMOSO HELADO DE QUESO A LAS FINAS HIERBAS. Correcto.

El mejor postre fue, sin duda, HUEVO Y LÁCTEOS; HELADO DE LECHE DE CASERÍO, TOFFEE DE MANTEQUILLA, "HUEVOS CASEROS", PIEL DE LECHE Y GELÉE DE YOGURT. Bastante bueno.

El segundo postre, llamado MANZANA, no estaba tampoco mal, pero lo dicho, tiene margen de mejora con los dulces.
Este es el típico postre refrescante para bajar un poco la comida después de tanta cantidad. Consta de varias texturas de manzana y para aromatizar y hacerlo mas visual a la vez, menta con hielo seco.

Los PETIT FOURS no se que eran, ya que nunca lo explicaron. Según nos dijo había un problema con mis petit fours y se los llevó de vuelta a la cocina sin volver para contarnos que eran.
Después de un rato toda la mesa comenzó con ellos, y cuando ya habían terminado mis petit fours aun no habían aparecido, es mas, seguían en la misma encimera donde los había dejado (teníamos vistas a la cocina). No tuve mas remedio que reclamarlos y me sirvieron los mismos que se habían llevado. No entendí nada, la verdad.
Al final no los disfruté y además mi café con hielo aguado (otra vez sin hielos de café) ya había volado.
Por cierto, fue la misma chica antipática que nos enseñó la cocina.

El precio final fueron 225€ con el plato extra, vino, agua y cafés. Lo que se esperaba. Habrá que volver el próximo verano.

Gath

Buena reseña Adreid, veo que sigues en tu línea de crear necesidades, ... , Anda que ...

20 de septiembre de 2014

acme

Me has dejado preocupado con lo de Montia, que si me hago 400km es pare encontrar algo mejor que lo que puedo conseguir a 60. Hay que hacerse 700 entonces?

20 de septiembre de 2014

Adreid.

Eso es personal, a mi si me compensa ir y probarlo. Tampoco digo que sea mejor montia, solo que es de mis favoritos. Son diferentes de todas maneras y tb influye el precio, claro.

21 de septiembre de 2014

spider72

Adreid, creo que has sido mu güeno; en un sitio de este nivel el que vayas y no esté el chef, bueno...ya regular, a mi me sentaría mal, pero lo de los petit four y el café...es para montar la de dios. Las broncas deben ir acorde al precio.

21 de septiembre de 2014

06/04/2015

merecidas tres estrellas

si, las tres estrellas muy merecidas, el menú excelente, el sitio increible... pero repetiría? pues probablemente no...

visita el 2 de abril, jueves santo, a mediodía. una vez más, sin la presencia del chef... es esto igual que los no show de los clientes? los clientes esperamos conocer al chef estrella, de hecho ellos mismos plantean toda la parafernalia de salir a saludar... es un debate interesante en cualqueir caso, y mi experiencia es que es más el mito de saludar al famoso, que el impacto en la calidad de la cocina, pero bueno, para gustos...

respecto al sitio, poco que añadir, creo que es de los más impresionantes como restaurantes que he estado. el lugar es fantástico, y la visita arriba al invernadero, la recepción, el paso por la cocina... merecen la pena, sobre todo si no sabes lo que te espera. nos tocó mesa "en segunda fila", no directamente en la cristalera, pero no le veo problema. hay mucho espacio, buenas vistas, y privacidad de sobra.

y llegamos a la comida en sí, que es lo que debería marcar la diferencia. y efectivamente, es digna de un tres estrellas, eso sin dudarlo. optamos por el menú largo, para probar casi de todo. la mayor parte de los platos son realmente muy buenos, con sabor, una presentación preciosa, y con algunas de las cosas de repetir sin parar. nuestro menú se componía de:
los aperitivos: milhojas de anchoa, capiritxa, y huevas con eneldo. Muy bueno. Caldo del día y hoja de invierno en la cocina. normalitos, la hoja de hecho, con polvo de boletus, no nos entusiasmó...
aceituna helada y vermouth. bien
huevo cocinado a la inversa y trufado. muy bueno
ostra, tartar y gelee. bien la ostra, mejor los acompañamientos
centollo y erizo. brutal, de los de repetir
tomate y anguila. bueno sin mas, le falta un poco de sabor
bogavante asado con aceite de hierbas. brutal, de los de repetir
trigo guisado con emulsion de leche de caserio y rabo. brutal, no esperado, y de un nivel buenisimo
pichón, alcachofa y huevo frito. brutal, también para repetir
merluza, infusión de pimiento, bombon de idiazabal, refrito. Muy buena la merluza, aunque el plato sorprende menos.
foie asado, melocotón y cenizas a la brasa. muy bueno pero un poco pesado. quizás también por ser el último del menú
postres: manzana, caramelo y yogurt. muy bien
quesos, frutos rojo y menta. muy bien
leche de oveja con olivas negras. brutal la combinación, muy buena
petit fours

todo esto en un par de horas, con una velocidad de servicio realmente buena. y acompañado con varios tipos de panes (excepcional el pan al vapor), y muy bueno el servicio del aceite.

la bodega obviamente se corresponde al nivel esperado, con unos precios un poco altos pero tienes mucho donde elegir.

creo que es una experiencia buenisima, pero también la pagas, salimos a unos 220 euros por persona, que no es barato, aun así los pagué a gusto. pero una comida excepcional hay que hacerla excepcionalmente. así que por ahora no repetiría en un buen tiempo. por dejarla reposar la experiencia con el tiempo...

acme

Excelente reseña, mmvera. Yo fui hace bien poco y en mi caso estaba el chef. El chef y el ex-Rey para más inri. Para tu tranquilidad, espero que aportase algo en la cocina, porque como relaciones públicas me quedo con Rajoy, no te digo más. Muy tímido.

En cualquier caso, muy de acuerdo con tu opinión, excepto en lo relativo a la cuenta: Yo no la pagué con gusto :-)

6 de abril de 2015

22/03/2015

ESPECTACULAR

Llevábamos tiempo un amigo yo con ganas de ir a un restaurante de este tipo, después de leer y ver opiniones nos decidimos por éste y después de ir creo que hemos acertado completamente
Llegamos con tiempo de antelación y vimos el edificio del pret a porter, el gastronómico y los alrededores
Cuando entramos al gastronómico te reciben y enseguida te sirven el "picnic" de bienvenida, luego pasamos a ver la cocina y ahí nos recibió y saludo Eneko con una breve explicación de la cocina
Salimos y ya nos dirigimos al comedor, habíamos pedido mesa junto a la parte acristalada y creo que fue un acierto; te traen la carta del menú con dos opciones los platos más representativos de la andadura del restaurante y otro de este año, elegimos este último con un pequeño cambio del pescado azul por el bacalao; bebimos agua
Van trayendo los diferentes platos y te los van explicando, para mi los mejores platos fueron
- Cenizas de foie gras
-Lomo de ciervo marinado, castañas, hojas de cacao y helado de boniato asado
- Pichón, avellanas, deuxelle

Detalle de despedida del menú lacrado

07/05/2014

DE LAS MEJORES EXPERIENCIAS GASTRONÓMICAS QUE HE VIVIDO. 3 ESTRELLAS BIEN MERECIDAS.

En la actualidad (año 2014) encontramos los siguientes tres estrellas Michelín en España:

Arzak (San Sebastián). Tras mi visita, este mayo de 2014, lo considero el peor de los triestrellados. Sólo apto para turistas, no puedo entender que ostente el octavo puesto en la lista de los mejores restaurantes del mundo.

Akelarre (San Sebastián). Este restaurante sólo merece la pena por sus espectaculares vistas, así que, si vas, que sea a medio día. Junto a Arzak, el peor de los triestrellados.

Berasategui (San Sebastián). El único triestrellado de San Sebastián en el que repetiría. Considerado el 35º mejor restaurante del mundo.

Celler de Can Roca (Gerona). Mi restaurante favorito de España, es considerado el 2º mejor del mundo.

Sant Pau de Carmen Ruscadella (Barcelona). Merece la pena visitarlo. Tres estrellas muy merecidas.

DiverXo (Madrid). Con la tercera estrella recién conseguida es, tras el Celler, mi favorito en España.

Quique Dacosta (Denia). Otro que acaba de conseguir su tercera estrella (en 2013). Lo visité un año antes, cuando tenía dos, y ya me pareció de tres. Espero volver este septiembre 2014. Considerado el 41º mejor restaurante del mundo.

Azurmendi (Bilbao). También de tres estrellas, y recién visitado, es el restaurante que ocupa mi crítica de hoy.

Azurmendi se encuentra a unos 15 minutos en taxi desde el centro de Bilbao, pagando unos 30 euros por este trayecto. Una vez llegues, verás que está situado en lo alto de una montaña: el paisaje y las vistas son espectaculares.

En realidad, todo el restaurante lo es. Sólo por instalaciones ya se merece una estrella.

La entrada impresiona bastante, ya que te encuentras unos enormes troncos de árbol, muchas plantas, una fuente y grandes cristaleras, por las que entra muchísima luz.

La sala destaca por estar totalmente acristalada. Esto permite comer disfrutando de unas preciosas vistas a la montaña. Lógicamente, debes pedir mesa en ventana y, preferiblemente, en la esquina del fondo, donde se encuentra la cocina. Es en la que estuvimos nosotros y me pareció la mejor.

Inversión importante la que han debido hacer aquí. Me parece más chulo que Mugaritz, con el que comparte cierto aire.

Os aviso, si vais en coche, no os confundáis con el primer edificio, Azurmendi prêt-à-porter, donde organizan bodas. Debéis subir hasta arriba, a Azurmendi Gastronómico.

La experiencia comienza con una visita a los huertos e invernaderos, en la parte de arriba del restaurante. Esta visita es opcional, pero no veo motivo para no hacerla.

Durante la misma, además de ofrecer explicaciones sobre las plantas y productos que cultivan, te dan a probar algunos como un tomate cherry, una mini zanahoria, un bocado de aguacate, una corteza de cítrico, una galleta de semillas de calabaza y leche de oveja, y una infusión fría de flores y cítricos.

A continuación, y ya en el impresionante hall del restaurante, tiene lugar el segundo acto. Consiste en una chulísima caja de picnic que contiene un delicioso bocado de pan y jamón, un bombón de caipiritxa y una deliciosa anchoa, sazonada por ellos mismos. Todo ello acompañado por una copa de sidra.

Pasamos al tercer acto, en la cocina, donde viene a saludar el gran Eneko Atxa, un tipo joven (35 años) y muy simpático. Aquí dan a probar una morcilla, hecha por ellos mismos y un riquísimo caldo de alubias.

Me encanta todo este paripé pre-comida. Es una forma diferente de vivir una experiencia gastronómica, mucho más interesante que llegar y sentarse en la mesa.

El cuarto y último acto ocurre ya en la sala del restaurante, donde debes elegir entre uno de los dos menús que ofrecen.

El Erroak cuesta 135 € y es el tradicional. El Adarrak cuesta 160 € y es el de temporada. Es, además, más largo. Adarrak a muerte.

Lo bueno, y peligroso, -puesto que puedes salir rodando-, es que te dan la opción de coger el menú Adarrak y meter platos del otro. Nosotros no pudimos resistirnos y decidimos añadir cuatro: tartaleta de tomate, arroz marinero, cochinillo y royal de pato a la naranja. Cuatro platazos absolutos y que te cobran a una media de 18 € (excelente precio).

No es obligatorio que cada comensal tome estos platos extra. Si sois varios, os recomiendo que elijáis cuantos platos os apetezca probar y que, de cada uno, os sirvan solo una ración para compartir. Así podréis probar un poco de cada plato extra sin llenaros en exceso.

Antes de comenzar a describiros los platos del menú Adarrak-Erroak que degustamos, quería comentaros que todos ellos reciben una nota mínima de notable. Que en un menú tan largo todos sean de notable, sobresaliente o matrícula de honor, es algo de lo que muy pocos restaurantes pueden presumir. Y el gran Eneko Atxa lo logra, y con creces. De ahí que acabe de ser elegido el 26º mejor restaurante del mundo.

Estos fueron los platos:

Avellana, cacahuete, almendra y hojas secas. La almendra viene rellena de un foie de pichón que es una locura.

Huevo de nuestras gallinas, cocinado a la inversa y trufado. Servido en una cuchara, consiste en un simple bocado que explota en la boca. Riquísimo sabor el de la yema con la trufa.

Bloody mar. En este plato se añade esencia de erizo al zumo de tomate y se acompaña con una pequeña tosta de erizo y apio. El sabor del erizo, tanto en el bloody mary como en la tosta, es absolutamente brutal. Matrícula de honor.

Ostra al pil-pil vegetal acompañado de ortiguilla y algas. La ostra viene partida en dos, para que sea más fácil comerla, está rellena de mayonesa caliente y lleva encima una espuma ligera de aroma de agua de mar. Se acompaña de algas, una tempura de anemona y una hoja de ostra (sí sí, una hoja que sabe a ostra). Puro sabor a mar. Maravilloso plato.

Tartaleta de tomate, queso y albahaca. Este plato viene del otro menú (Erroak) y fue una recomendación expresa del jefe de sala, un tipo joven, muy simpático. Me encantan los camareros y jefes de sala jóvenes y graciosos que saben dar un toque informal a este tipo de restaurantes. En cuanto al plato, se trata, a fin de cuentas, de una ensalada Kaprese; deliciosa, eso sí.

Bogavante asado y descascarrillado sobre aceite de hierbas y meloso de cebollino. Se acompaña de un cucurucho de pasta de hierbas con relleno de la carne de las pinzas. La calidad del bogavante excelente. Riquísimo.

Arroz marinero. El clásico arroz a la marinera en su máxima expresión. Se acompaña de unas chirlas deliciosas. Me encanta comer chirlas.

Chipirón asado en su jugo y esponjoso en su tinta. El calamar se presenta con cebolla encurtida y un buñuelo de chipirón en su tinta. Se acompaña de huevas de pez volador, que deben tomarse primero, para limpiar el sabor del plato anterior. Es una absoluta matrícula de honor. Eneko Atxa es un Dios de las salsas y jugos y aquí lo demuestra. Un sabor que quedará para el recuerdo.

Cenizas de foie-gras a la brasa. Me pareció el más flojo del menú y eso que es un notable. Debido al altísimo nivel de los otros platos, con sabores verdaderamente sorprendentes, éste no deja de ser cuatro cucharadas de un rico foie que acaba llenando bastante. No me pareció nada especial.

Samonete, txangurro y coliflor. El salmonete es el pescado más utilizado por los grandes restaurantes debido a su delicioso sabor a roca de mar. Debo reconocer que los he probado mejores, con más sabor a roca. Se queda en notable.

Estofado de salazones acompañado de vegetales, anchoas e ibérico. Otro plato donde Eneko crea un jugo con un sabor intenso e inolvidable.

Royal de pato a la “naranja” con aroma de azahar. Se acompaña de un gajo de naranja relleno de foie del propio pato, y de cítricos en polvo seco. Otro plato cogido del menú Erroak que sí o sí hay que probar.

Pichón, deuxelle y trufa. El pinchón es a la carne lo que el salmonete al pescado: todo un clásico en los restaurantes con estrella. Y si todos usan pichón, por algo será. Un ave que, bien cocinada, como ocurre aquí, tiene un sabor único.

Cochinillo confitado y asado, buñuelo de oreja y calabaza. Otro plato extra que Eneko nos quiso dar a probar, puesto que es una receta sobre la que no deja de dar vueltas en busca de la perfección. Siento decir que, pese a ser un platazo, no llega al nivel del cochinillo de Coque, que considero insuperable.

Pasamos a los postres, que comienzan con un croissant seco de frutas y cremoso helado de queso. Muy buen postre.

Seguimos con la manzana al txakolí. Viene servida en diferentes texturas y preparaciones: helada, asada, cubierta de la propia manzana, en crudo y aromatizada con manzana. Mezcla de dulce y ácido. Lo más divertido de este plato es la presentación, con un humo que cubre toda la mesa. Paripé en su máxima expresión. Me encanta.

El menú termina con el postre de frutos rojos servidos en helado y en crudo y un toffe de almendra. Correcto.

Con el café, varios deliciosos petit fours.

De beber, y puesto que, por desgracia, debíamos volver a Santander desde Bilbao
conduciendo, sólo tomamos un par de botellas de Riesling Foster (26 € cada una) y un Rioja Valencioso (29 €).

Todo esto fueron cuatro horas de una comida inolvidable, de las mejores de mi vida. Uno de esos restaurantes que se quedan en la memoria y que recomiendo conocer.

Si el Celler de Can Roca es mi nº 1 y DiverXo es mi nº 2, Azurmendi entra directamente al 3º puesto de mis favoritos de España.

Diez días después de mi vista a Azurmendi fui a cenar a Arzak. Guiándonos por los premios, -ambos tienen dos estrellas y ocupan puestazos en el ranking de mejor restaurante del mundo (8º Arzak, 26º Azurmendi)-, supones que Arzak será igual o mejor que Azurmendi. Pero la realidad es que no es que sean ligas diferentes, es que no son ni el mismo puto deporte.

Por igual precio, 880 Euros entre cuatro personas, uno sale de Azurmendi super feliz después de semejante disfrute, mientras que de Arzak sales encabronado tras semejante timo para turistas.

Miss Migas

Fantástica reseña. Qué ganas tremendas de visitarlo.

8 de mayo de 2014