Este local entre Chamberí y Bilbao representa una cocina moderna, de fusión e informal en un ambiente luminoso y de moda. Ya cuentan con platos clásicos como sus albóndigas de rabo de toro pero su carta cambia con cada estación. Además, tienen un menú del día muy atractivo. Precio medio 30-40€.

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19/08/2018

Fusión de la buena

En un local algo angosto aunque soportable se instala este sitio más que razonable. La cocina incurre en la consabida fusión japo-peruana que todo lo disuelve. Sin embargo, el resultado es más que óptimo, ya que ofrecen platos que podrían pasar en un estrella michelin a precios populares. Si cambiasen de local lo terminarían de petar. Precio X2 con bebidas (cerveza): 72 €

16/10/2017

Gran inicio, correcto presente

Bacira es uno de esos restaurantes con una llegada fulgurante a la capital, que vislumbraba un futuro top dentro del espacio fusión y que poco a poco se ha deshinchado, hasta estabilizarse en un buen local con relación calidad precio buena.

Recuerdo la primera vez que vine a este restaurante a mediados de 2015. El sitio se había convertido el el local de moda, todo el mundo hablaba maravillas y la fiebre aumentaba semana a semana, hasta el punto de tener dificultad de reservar a casi un mes vista. Al final pude hacerme con una reserva, fui y disfruté como un enano. Todas mis expectativas se cumplieron y vislumbraba un potencial muy grande en un futuro cercano. Tiraditos, sushis, albóndigas, ceviches, raviolis se entremezclaban para dar fusión a un restaurante top en propuestas, calidad y sabor. A todo esto se le unía un menú en días laborales a 13,5€ que era literalmente imbatible en la ciudad. A dónde no podría llegar ese equipo con un inicio tan fulgurante en la gastronomía madrileña?

La primera decepción vino a mediados de 2016, vi un pequeño deterioro en servicio, en la calidad de los platos y en unas propuestas que no habían evolucionado nada en 1 año. Seguía siendo un grandísimo restaurante, y su menú del día continuaba estando en el top de la capital, pero algo me falló. Repetiría pero con reservas.

Y llegamos a hoy 16 de octubre de 2017, y mis temores se hicieron realidad. Mis temores, no de que fuese un mal restaurante, que no lo es, sino que no era el bombazo que esperaba tras esa primera visita dos años antes. El fantastico menú del día, que lo diferenciaba de otros locales, había sido eliminado. La carta seguía bloqueada en 2015 sin atisbo de evolución. Servicio correcto, camarera sin nada destacable que alabar ni nada destacable que criticar. Cuatro platos y un entrante sabrosos y bien emplatados. Nada destacable más allá del buen sabor que me dejó las albóndigas de rabo de toro una vez más y nada que criticar más allá de la pobre calidad del arroz del sushi de viera.

63€ dos personas, buena calidad, buen precio, pero decepcionado de que no se haya convertido en ese referente con el que me ilusioné en mi primera visita.

Lo recomiendo para todo el que no lo haya visitado y para los que no quieran complicarse y busquen una buena rcp en un restaurante que fusiona comida japonesa, sudamericana y mediterránea.

17/07/2017

Fusión bien llevada a cabo y buena calidad relación precio.

Se han sucedido varias visitas desde que escribí acerca de Bacira, y siempre he salido contento. Todo sigue igual; servicio agradable, buena fusión, platos ricos e ideales para compartir con opciones fuera de carta y precios comedidos.

Bacira me ha salvado en mas de una ocasión; si bien es cierto que resultaba difícil reservar, siempre he tenido suerte cuando he querido ir, consiguiendo mesa el mismo día. Generalmente está completo y hay que preguntar si la barra está libre. Suele estar libre y siendo dos personas lo normal es que puedas cenar en ésta sin problema. Por otro lado abre en Domingos noche, donde hay muy pocas opciones para elegir.

En esta última ocasión probamos de aperitivo el gazpacho de remolacha con huevas de mujol y philadelphia, y comenzamos los entrantes con una recomendable ENSALADILLA DE AJÍ AMARILLO CON CARPACCIO DE GAMBA, shichimi, alga nori y tobiko

A continuación dos de sus platos estrella, la ANGUILA AHUMADA CON RICOTA, TOMATE SECO, BROTES Y QUINOA, y el TIRADITO DE LUBINA A LA BILBAÍNA, con cebollino, ajo y guindilla, que serían una muy buena opción para gente que va por primera vez.

Suelo pedir una sucesión de nigiris, que realizan bastante bien, al fin y al cabo provienen de Nikkei225. En este caso NIGIRI DE ANCHOA CON AGUACATE Y PICO DE GALLO. No está malo, pero no me termina de convencer ningún nigiri con anchoa que haya probado, y tampoco con esta combinación en concreto; NIGIRI DE ATÚN CON MAYONESA DE KIMCHI Y PASTA KATAIFI. Buena mezcla y textura crujiente debido a la pasta de origen griego; No falla el NIGIRI DE VIEIRA FLAMBEADA CON SALSA HUANCAÍNA, SHICHIMI Y ALGA NORI, y terminamos con un correcto NIGIRI DE ANGUILA CON FOIE. Muy bien el arroz en todos ellos.

Para terminar los salados el HARUMAKI DE OREJA. Me gustó, aunque anteriormente era de pato a la naranja y prefería ese.

De postre el BANANA SPLIT THAI, servido en coco con banana impregnada en ron, cuajada de vainilla, gelatina y helado de chocolate y rocotó con crujiente de chocolate. Muchos sabores y texturas. Merece la pena.

Sirven buen pan.

No llegó a 40€, buena RCP.

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1ª visita.

Tenía ganas de probar Bacira desde que Roberto de Nakeima lo presentó en twitter, pero con el verano de por medio no había tenido tiempo de acercarme.

El local está bien, bonita decoración y buen servicio, que estuvo amable, atento y nos sirvieron con rapidez.

De aperitivo sirven una muy buena CREMA DE REMOLACHA CON YOGURT GRIEGO Y HUEVAS DE MUJOL

Seguimos con ANGUILA AHUMADA CON RICOTTA, COMPOTA DE MANZANA, TOMATE SECO Y QUINOA, un plato que en teoría estaba fuera de carta aunque llevan con lo mismo fuera de carta bastante tiempo (tipo bomba bistrot). Para mi fue lo mejor de la comida. Brutal sabor de la anguila, un pez que me encanta.

Mas tarde hemos probado el HUEVO A 65° CON MIGAS CON CHORIZO donde el primero hace que las migas estén melosas. Buen plato.

Los RAVIOLI DE MORCILLA CON PIÑONES Y MANZANA Y SALSA DE PIMIENTOS DEL PIQUILLO CON KIMUCHI no está mal, aunque tampoco repetiría. Está bien el toque picante del kimuchi.

El CERDO AGRIDULCE también está bien, aunque peor que la CARRILLERA DE CERDO IBÉRICO GLASEADA CON TERIYAKI, ANACARDOS, PIPAS, ALMENDRAS, REMOLACHA Y CREMA DE LICHI, que se desmigaba con facilidad. Bastante buena.

De postre he probado la VERSIÓN DEL DRÁCULA, que es uno de los helados que mas me gustaba de pequeño y, la verdad, está clavado!
Consta de fresas y frambuesas con un helado de vainilla al que le añaden una reducción de coca cola y un jarabe de fresa. Muy bueno.

El otro fue un PAN DE ESPECIAS CON CHOCOLATE Y HELADO DE NARANJA. No estaba mal pero era prescindible; tenía mejor pinta de lo que realmente era.

En resumen, me ha gustado en líneas generales aunque no me emocione. Había platos bastante buenos y otros peores, pero nunca malos. Volveré seguro, ya que la carta es bastante amplia y es buen sitio para pedir bastantes platos y compartir.

En cuanto al precio creo que es razonable, 35€ por barba sin vino.