Este local entre Chamberí y Bilbao representa una cocina moderna, de fusión e informal en un ambiente luminoso y de moda. Ya cuentan con platos clásicos como sus albóndigas de rabo de toro pero su carta cambia con cada estación. Además, tienen un menú del día muy atractivo. Precio medio 30-40€.

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30/07/2015

una gran experiencia de sabores

Probamos el ceviche de corbina, el tiradito de vieras, el jarrete de cordero y el steak tartare. Para acabar una adaptación de tarta de zanahoria que nos dejó gratamente sorprendidos.

Muy buena relación calidad precio. Notable servicio y local muy acogedor, repleto de toques retro.

30/07/2014

PROMETEDOR PERO SIN SORPRESAS. SUPUESTA FUSIÓN ASIÁTICO-MEDITERRÁNEA CON BUENA RCP

Ya sabéis que vivo deseoso de conocer nuevos restaurantes y si además en teoría tienen una cocina fusión mi empalme es absoluto.

Mi último descubrimiento se llama BACIRA del que había oído hablar por twitter a uno de los chefs de Nakeima. Si un Nakeima, que son Dios, dice que le gusta un sitio que hace cocina fusión, hay que ir cagando ostias a conocerlo y eso es lo que he hecho yo.

Al frente de Bacira están tres jóvenes cocineros curtidos en los fogones de Nikkei –y en otros sitios como Celler, Kabuki, 99, etc-. Me gusta mucho que gente joven monte nuevos restaurantes –véase Nakeima o Montia- pues les gusta romper con las reglas y el formalismo a cambio de proponer conceptos originales y divertidos.

El restaurante ocupa el local del antiguo Amasia, un sitio montado por los de Ginger Boy que a mí me gustaba mucho y que incomprensiblemente cerró a los pocos meses de abrir.

La decoración la han dejado prácticamente igual. Realmente el local es bonito, por lo que poco cambio necesitaba. Aunque pueda pecar de algo frío, no vamos a ponernos pijoletas porque como primer local para montar un restaurante por tres jóvenes, el sitio es perfecto.

La cocina que aquí venden es una fusión entre Asia y Mediterráneo. El concepto a día de hoy no es nuevo. Sitios como Nakeima o Candela, entre otros, ya utilizan esta fórmula, y por ahora con mejor resultado. Y es que ayer no vi mucha fusión en el Menú que nos sirvieron.

Bacira acaba de abrir así que es fundamental ir dejándoles tiempo para que vayan rodando. Pelotazos como el ocurrido con Nakeima, Montia o Soy Kitchen solo pasan cada cierto tiempo así que intentemos no usarlos como referencia.

Sí que debo reconocer una cosa y es que el que aquí suscribe ya ha visto mucho en su corta pero intensa vida gastronómica –mismamente, y a modo de simple ejemplo, en los dos últimos meses han caído visitas a sitios del nivel de Celler de Can Roca, Miramar, DiverXo, Güeyu Mar, Dos Palillos, Espai Kru, Kabuki, Nakeima o Solana- por lo que es difícil ser sorprendido. A veces pienso que por llevar tal ritmo de restaurantes no puedo evitar hacer comparaciones pese a ser consciente de que estas siempre son odiosas.

Volviendo a Bacira, para la cena hay dos opciones, o pedir a la carta o tomar su menú degustación al excelente precio de 30 €. Al mediodía tiene un menú de 2 platos y postre a 13,90 €.

En carta, casi todos los platos pueden tomarse en medias raciones, lo cual siempre se agradece. Los precios de las raciones oscilan entre los 8 y los 22 € y las medias entre 5 y 10 €.

Por servicio de mesa te cobran 1,50 €. A mí siempre me ha parecido feo ese detalle en la cuenta. Queda más elegante camuflar ese 1,50 en el precio del menú o de los platos a cobrarlo así a pelo. Es algo personal.

Lógicamente, para una primera visita había que probar su menú degustación.

Antes de empezar a hablar del Menú debo explicar que aunque este varía con frecuencia, está compuesto únicamente a base de los mismos platos que puedes pedir de carta por lo que el Menú no ofrece nada original y diferente sino que su único sentido es puramente económico, permitiendo probar 4 platos, que además no los eliges tú sino el chef, que a carta saldrían a unos 42 € por un precio cerrado de 30.

Yo a este tema le daría una vuelta, metiendo en el Menú platos que no estén o no suelan estar en carta, es decir, incluir creaciones nuevas que les vayan surgiendo y que dependan un poco del producto que haya en el mercado cada día. Es una forma de potenciar el Menú y enganchar a la gente a volver para probar cosas nuevas.

Que el menú sea que el chef elija por ti qué platos de la carta vas a tomar, no le veo sentido.

El Menú empieza con un aperitivo de melón con sal, pimienta y corteza de limón. Refrescante.

El primer plato es una bomba: foie, vainilla, chocolate blanco, pedro ximenez y brotes. Servido en una tacita de café bombón, me gustó bastante aunque puede resultar empalagoso. Me recordó mucho a un postre de Els Brancs (1 estrella en Roses) que servían en copa de martini. Quizás como pega decir que está demasiado consistente, un toque más cremoso y ligero y el foie más atemperado podría venirle bien.

Pasamos al mejor plato del menú, Anguila ahumada con ricota, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy. Fantástica la mezcla. Sobresaliente.

Continuamos con un Pulpo a la parrilla ligeramente ahumado y espuma de patata y butifarra negra. Buen sabor. Lo que no veo que encaje mucho es la butifarra negra. Mezclada con el puré de patata está muy rica pero todo mezclado, a modo de mar y montaña, no lo veo. Yo al final me comí la butifarra por un lado y el pulpo con la patata por otro. En general me pareció un plato simple, poco original para lo que yo esperaba de este sitio.

Y el menú acaba con la Albóndiga guisada de rabo de toro con puré especiado. Te lo sirven con un cubreplatos de cristal que te lo destapan en la mesa para expulsar el humo con el aroma del plato. Algo muy visto y que aporta poco pero que siempre queda bien. Me gustó.

Como el menú nos pareció poco y nos apetecía probar algo más, pedimos de carta un Gazpacho de cereza con helado de jengibre y tartar de langostinos (9 €). Gran acierto porque estaba riquísimo.

También tomamos el Huevo a 65º con sus migas, patatas y chorizo (8 €). Plato contundente. Muy rico.

De postre, el Menú incluía el Pan de especias con chocolate, helado de naranja, aceite, pimienta y sal. A mí personalmente no me apasiona la mezcla del chocolate con aceite y además el chocolate con naranja es poco original. Simplemente correcto.

Con varias copas de vino sueltas –por copas tienen 3 blancos, 2 tintos, un cava y champagne- la cena, entre dos, salió a 96 €, es decir 48 €.

La calidad de la comida me ha parecido buena y sobre todo prometedora. La carta es amplia y hay cosas muy apetecibles que probaré ya en septiembre.

El conjunto de la relación calidad-precio es desde luego uno de sus puntos fuertes.

Como puntos a mejorar:

Yo le metería más toques fusión al menú, más radicalidad. Ya sé que el menú no es fijo, pero al menos el que yo ayer tomé tenía muy poco de esa cocina fusión Asia-Mediterráneo que Bacira vende.

También le daría algo más de alegría a la experiencia, como por ejemplo aprovechar que son tres chefs para que interactúen más con los clientes, tomando la nota como hace César en Lakasa o explicando los platos. A veces influye mucho cómo te cuenten los ingredientes y preparación de un plato para que se te despierte un mayor interés por probarlo.

Otra sugerencia que lanzo es que, con la experiencia que tienen por haber cocinado en los mejores japos de Madrid, incluyan algún nigiri original y más guiños japoneses que a la gente eso le encanta.

En resumen, como es mejor ser exigente, creo que hay cosas que se pueden mejorar. Tienen capacidad para ello. Estos chicos tienen la ilusión, el conocimiento y el local para abrirse un hueco importante en Madrid. Yo confío en ellos y por eso doy esta puntuación aunque esta primera visita no me haya sorprendido especialmente. En septiembre volveré con la caballería y nos tomaremos toda la carta y ahí sí daremos un veredicto final.

14/10/2014

Triunfando desde el principio

una de las sensaciones de la temporada gastronómica madrileña, el restaurante Bacira.

Se encuentra situado en el madrileño barrio de Chamberí en una calle que desemboca en Eloy Gonzalo y en la que se puede encontrar aparcamiento (eso sí en zona verde). Para el que prefiera el transporte público, la parada de metro es Iglesia.

El restaurante Bacira es el proyecto de 3 jovenes cocineros: Carlos Langreo, Vicente de la Red y Gabriel Zapata.

Abrió sus puertas al principio del pasado verano y rápidamente comenzó a sonar con fuerza y en pocas semanas el cartel de “no hay entradas” pasaba a ser parte del día a día del restaurante. Como dato, nosotros fuimos un martes de mediodía (previa reserva) y pudimos comprobar en primera persona uno de esos llenos absolutos y al menos una docena de personas intentando conseguir una mesa si éxito.

El restaurante Bacira se encuentra en un local pequeño, luminoso con un predominio del color blanco en que se pueden apreciar detalles verdosos en forma de azulejo y en el que no falta una barra para el que prefiera esta opción. Tiene capacidad para 45 comensales.

Desde un punto de vista teórico estaríamos antes un concepto gastronómico que fusiona lo asiático con lo mediterráneo aunque en la práctica yo lo definiría más como un estilo libre en el que los tres cocineros interpretan los platos a su manera, lógicamente con unos guiños claros a la cocina nikkei que tienen en común de su paso por Nikkei225 que fue donde se conocieron y donde compartieron fogones.

La carta no es demasiado extensa y la presentan en una tabla de madera que emula a una tabla de cortar. La idea es que la misma esté en continua evolución con platos fuera de carta y dando cabida al producto de temporada. Cuentan también con un menú del día a menos de 14 euros. Sirven medias raciones de la mayoría de los platos.

Para ir calentando nos pusieron como aperitivo su versión de la sopa de miso, muy rica y perfecta para este tiempo.

Comenzamos con los niguiris de atún marinado en soja con salsa de romescu. Muy bien para empezar.

Seguimos con el tiradito de lubina a la bilbaína, un buen plato que me recordó a uno que tomé en Kabuki Wellington.

Una de las curiosidades que ofrece Bacira es que puedes pasar del coqueteo con la cocina nikkei del plato anterior para introducirte a continuación en el maravilloso mundo de las setas con un salteado de níscalos, boletus, amanita cesarea y otras setas de temporada sin perderte en el camino -

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08/09/2014

De momento en Stand By

Este nuevo proyecto, en sus escasos dos meses de vida, ha recogido un gran número de críticas positivas, convirtiéndolo en la revelación de la temporada, tanta expectación era un reclamo obligatorio para el equipo de Gastrotxusan, que tras varios intentos consiguió reservar mesa el pasado fin de semana.

Aunque ya nos habían avisado que el local estaba en una calle poco céntrica, hay que decir que su ubicación en la calle Castillo dificulta bastante su difusión para el gran público y lo convierte en un local al que sólo irías previa recomendación, no obstante, esto nunca debería ser un punto negativo, si tenemos en cuenta la ubicación que en su momento tuvo el restaurante Diverxo y que no le impidió obtener tres estrellas Michelin.

Una vez dentro de Bacira, nos encontramos con un espacio diáfano, con varias columnas de forja distribuidas a lo largo del local, una barra alicatada que apenas combina con el resto del mobiliario y mesas de pie central acompañadas de sillas blancas, que nos llevan a pensar que la decoración no es uno de los puntos fuertes de Bacira.

Centrándonos en nuestra experiencia, lo primero que nos sorprendió fue el desajuste de los camareros, que una vez sentados tardaron cerca de 20 minutos en darnos las cartas, una vez atendidos, muy amablemente y sin previa solicitud nos sirvieron una copa de cava, la cual pensamos que se incluía dentro del precio del servicio y que por sorpresa descubrimos que nos la habían cobrado al recibir la cuenta (problema que fue subsanado).

En lo que a la gastronomía de Bacira se refiere nos decantamos por las medias raciones, con la intención de probar el mayor número de platos posibles, comenzando por la ensalada dulce y amarga con gorgonzola, orejones, avellanas e ibérico (6€) de la que podemos decir que quizás estaba falta de aderezo, pero que en términos generales era aceptable.

Siguiendo las sugerencias de nuestras amigas Cristina (HOLA) y Ana (FoodStroming) probamos la anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy (5€), de la que tenemos que decir que era un muy buen plato, en el que de manera sutil se entremezclaban los sabores marinos de la anguila con la suavidad de la ricotta y la acidez de los tomates, tal vez uno de los platos que más nos gustó en nuestra cena.

Continuando con el mundo marino nos llamó mucho la atención el tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa (8€), en el que se podía apreciar la gran calidad de la materia prima, ya que el atún era de primer nivel, quizás destacar que el exceso de picante camuflaba demasiado su gran sabor.

Pasando a las carnes y tal vez porque nuestra devoción por este plato resulta a veces obsesiva, quisimos probar el Steak tartar con pan de carasau (9), al que creemos le faltaba un poco de gracia, quedándose en un plato de aprobado.

Como colofón a nuestra cena y dejándonos aconsejar, probamos la adaptación del clásico Drácula de Frigo, del que a pesar de nuestros esfuerzos por sacarle algo positivo hemos de decir que no termino de encajarnos, ya que la sopa de frutos rojos que acompañaba a las fresas y al helado tenía un fuerte sabor a jarabe.

En cuanto a su bodega, nosotros optamos por copas y pedimos un albariño y un Godello, pero por desgracia no podemos deciros muchos más datos ya que la camarera no nos enseñó la botella.

Quizás por las altas expectativas que teníamos, podemos decir que nuestra experiencia en Bacira no fue todo lo satisfactoria que esperábamos, sin embargo, no podemos negar que las intenciones son francamente buenas y que teniendo en cuenta que tan sólo llevan 2 meses, en cuanto sean capaces de subsanar los desajustes, van a ser un restaurante muy a tener en cuenta, de momento nosotros lo dejamos en stand by.

Puedes seguirnos en gastrotxusan.com

28/08/2014

Menú del día en Bacira

Agosto 2014 al mediodía:
Solo puedo hablar de su menú del día y no del resto.
El menú consiste en elegir entre tres opciones de primero, tres de segundo e incluye postre o café y bebida. Lo típico, vamos, todo por 13.90 por persona.
Te traen un aperitivito de crema de remolacha que se agradece. De primero pedimos unos makis de atún picante que me gustaron mucho y que en un menú del día se agradecen por lo original. En el segundo pincharon y de ahí que le de tres estrellas y no más. El ragout de ternera al ají amarillo dejó un poco que desear. La carne llena de nervios y el ají apenas se notaba.Muy flojillo.
De postre un té verde muy bueno y bien servido en su taza con colador y un helado muy correcto para un menú del día.
Vi pasar raciones de la carta que me parecieron muy interesantes y que probablemente me harán pasarme otro día a probar.

01/10/2014

Menú del día con un RCP impresionante

Poco más que contar del Restaurante Bacira y de su carta.

01/10/2014

Hace unos meses comer de forma más o menos divertida por la zona de Quevedo-Iglesia era completamente imposible, me refiero a comer de Menú diario, ese que utilizamos los curritos para seguir el día.

El menú de Bacira cuenta con 3 entrantes, 3 platos principales y tres postres a elegir, y la verdad es que cuesta un poco decidirse por alguno. Todo ello al módico precio de 13,90 euros.

Por ese precio estoy acostumbrada a paella los jueves, con filete y patatas y postre de plástico....

A lo que vamos.

De entrante me decidí por un huevo poché con migas. No me volvió loca, pero estaba muy bueno. Quizá le sobraban algo de migas ya que al mezclar con el huevo era imposible amalgamar todo. Pero soy consciente que siendo un menú es más que correcto.

De principal yakitori (2 brochetas enormes) acompañadas de arroz. Aquí lo único que fallaba era el arroz, que para mi gusto estaba pelín pasado. Pero repito, no puedo exigir más a un menú a ese precio, aunque este detalle del arroz es fácil de corregir.

De postre un helado de limón con pasas al ron. Luego un café y a salir rodando a la oficina.

Me verán las caras más de un día en Bacira para tomar su menú.

Por cierto, comimos en la barra...estaba lleno hasta la bandera.

Las cinco estrellas evidentemente son por su servicio a la carta. Si sólo hubiera ido a tomar menú del día serían 4.

21/12/2014

Fusión a buenos precios en Chamberí

Los vecinos de Chamberí estamos de enhorabuena en cuanto a fusión se refiere porque en un año hemos dado la bienvenida a sitios entre otros. como Nakeima un sitio desenfadado y con pura fusión o este Bacira con menos fusión pero un local mejor decorado y más formal. Y a un nivel de precio más que ajustado ( 30€).

En mi visita a Bacira nos pusieron de aperitivo un chupito de sopa miso que además de estar bastante sabrosa ayuda a entrar un poco en calor. Empezamos bien.

Pedimos a la carta y el primer plato en llegar fue la anguila ahumada. Un éxito, muy buen sabor, al degustarlo se podía identificar claramente todos los sabores (anguila, ricota,tomates secos , quinoa). Soy un fan de la anguila y me gustó bastante el plato.

Huevo a 65º grados con sus migas, patatas y chorizo. Una ración bastante pequeña, un plato correcto pero nada destacable.

La albóndiga de rabo de toro con la parafernalia del humo que inunda la sala para "deleite" del resto de comensales. Ración tirando a pequeña también, gran sabor y textura de la albóndiga, muy buena salsa. Gran plato.

Nigiri de vieiras. Un nigiri correcto. Bueno pero tampoco me aportó nada extra.

Por último el mollete japonés de mollejas, pimientos rojos, chimichurri y cebolletas. Me gustó mucho la combinación de los ingredientes y el resultado del conjunto.

De postre la tarta de chocolate. Correcta pero poco sorprendente.

Como resumen, comida más que correcta, con algunos platos de fusión bastante conseguidos, raciones tirando a pequeñas pero a precios comedidos. Salimos a 30€ por persona con una cerveza por persona.

Un sitio para volver una y otra vez. Hay que reservar con tiempo 2-3 semanas.

15/12/2014

La sensación de esta temporada.Cocina fusión y buenos vinos

Esta de moda y todavía no se ha puesto de moda. Algo incomprensible, pero la saturación y lista de espera que puede llegar a tener, si todo sigue como hasta hora, puede alcanzar los insanos niveles de Triciclo o Nakeima. Comida fusión, lugar de encuentro entre Asia y América, directa, muy directa, sin indescifrables elaboraciones pero con una acertada precisión en cada uno de los ingredientes y en cómo funcionan en conjunto. Hay guiños nacionales y al mediterráneo. En dos líneas ya hemos abarcado más de la mitad del globo, y si algún pero he de poner es que el tiro no esta muy centrado. La cocina fusión es un arma de doble filo, pues aunque cabe todo, teóricamente, en ocasiones se convierte en una cocina sin intención y con un poco de cada. No es el caso estrictamente, y el saber hacer de los cocineros hace olvidar estos detalles, que sin duda es algo injusto exigir a un restaurante de tan reciente inauguración, pero a los que apuntan alto se les exige desde el primer día, y Bacira va a por todas.

El servicio flojo, lento, aunque no preocupante, algunos detalles de caos organizativo que si inquietan. La carta de vinos sorprende, se nota el trabajo que hay detrás, realizada con gran acierto. Me gustó la anguila ahumada, me sorprendieron las albóndigas y me dejo ciertamente indiferente el steak tartare. Bacira es uno de los hits de la temporada, ha enamorado a los foodies de la capital, que llenan sus mesas a diario, sin embargo tiene un gran margen de mejora y debe aprovecharlo, pues el potencial es inmenso a tenor de sus comienzos.

Web: traslamesa.com
@traslamesa

25/08/2014

Interesante propuesta

Animados por las buenas críticas que está cosechando por estos lares, y en compañía de una pareja de amigos que también escriben por aquí, acudimos a este local esperando disfrutar de una buena velada.
- La comida:
Tienen una carta no demasiado extensa, pero con muchas cosas apetitosas como para poder probarlas todas de una vez. Muchos de los platos se pueden pedir por medias raciones. Pedimos todo para compartir, así que pudimos probar muchas cosas. Por orden de llegada a la mesa: aperitivo de la casa de patatas con mojo (correcto), anguila ahumada con ricotta (un bocado sencillamente exquisito), ceviche de corvina (bien resuelto, pero por ser adictos a la comida peruana los hemos probado mejores), tiradito de vieiras (muy fino, con un punto picante), risoteo de setas con jamón (excelente sabor), raviolis rellenos de morcilla con salsa de piquillos (delicioso relleno), atún rojo a la plancha (dos grandes tacos de atún marcados, muy rico) y las ya famosas albóndigas de rabo de toro ahumadas (más allá de la parafernalia de la presentación, otro bocado magnífico). De postre compartimos el pan de especias con helado, y el drácula, dos postres muy ricos.
- El local:
Desenfadado y agradable, un poco bullicioso cuando se llena.
- El servicio:
A la altura de la comida. Nos tocó una camarera muy amable que estuvo pendiente de nosotros en todo momento, pero sin agobiarnos; además, a pesar de que fuimos los últimos en dejar el restaurante, nos dejaron estar tranquilamente en la mesa.
- Conclusión:
Grata sorpresa y buena relación calidad precio. Seguiremos confiando en el criterio de la gente de 11870 a la que seguimos, y sin duda nos volverán a ver el pelo.

01/09/2014

Cocina fusión mediterráneo-japonesa, sencillamente excelente

Me animé a visitar Bacira por las buenas críticas que está cosechando, este verano tanto en medios de comunicación como en redes sociales, y lo cierto es que solo puedo decir que ME ENCANTÓ. Sí, con mayúsculas.

Acudí al local con dos amigas la noche del 15 de agosto, en pleno puente, y lo primero que nos sorprendió gratamente fue el local, decorado con mucho gusto para recrear un espacio que resulta muy agradable, junto con el ambiente, de lo más animado (máxime teniendo en cuenta el factor "agosto" + "puente").

Enseguida nos tomaron nota de las bebidas y pasamos a estudiar la carta, que está llena de entrantes y principales a cual más apetecible. Al final, guiados en todo momento por el servicio, pedimos la ensalada césar (súper recomendable por el punto del pollo y la forma en la que se consume, que permite apreciar la mezcla en toda su plenitud), la anguila ahumada con queso ricotta y pasta de miso (ESPECTACULAR, lo que más me gustó de la noche por su sabor y textura, realmente conseguidas), la albóndiga de rabo de toro (un MUST de este lugar, por presentación, experiencia gastronómica, textura y sabor, riquísimo!!!), el risotteo (con pasta y setas, delicioso) y una ración de migas para compartir, que nos encantaron igualmente.

A destacar el servicio, atento y súper agradable, dispuesto en todo momento a resolver dudas y muy didáctico a la hora de servir cada plato (te explican brevemente pero de forma clara qué era cada cosa y como estaba cocinada). De 10.

Y después de tanta cosa buena... llegamos el postre. Queríamos pedirlo todo, pero al ser solo tres dedicimos compartir un chocolate al cubo y un drácula, ambos riquísimos y realmente sorprendentes! Aunque me quedo con el Drácula, por su capacidad para reproducir el sabor del polo drácula de toda la vida, pero integrando fruta, helado y el toque de Coca-Cola.

Finalmente pedimos la cuenta (unos 25 euros por persona) y nos marchamos más que satisfechas y con muchas ganas de volver!

En general, un sitio que va a dar mucho que hablar y que es totalmente recomendable.

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Uno más!!! Y todos de acuerdo...bacira es grande!!!

1 de septiembre de 2014

01/05/2015

con ganas de volver

probamos unos 7 platos. Los que mas me gustaron el tratar de atun y sobretodo el mollete de molleja y nos quedamos con ganas de probar mas.
Aceptan cheques.
Pagamos 212€ / 7 pax

06/08/2014

Experiencia muy positiva

La cocina busca la sorpresa y lo consigue con unas mezclas de sabores curiosas y muy ricas. Las raciones eran correctas de tamaño y está muy bien que hubiese medias raciones de la mayoría de los platos. El local está decorado con muchísimo gusto, está todo muy cuidado, quizás un poco demasiado fuerte el ambientador (aunque me gustó el olor, creo que podría interferir con la sutileza de algunos platos). Lo mejor, el postre "Chocolate al cubo". El servicio fue muy amable y la experiencia global es muy positiva. Volveremos.

007claudia

Olvidaba mencionar el precio. Comimos nigiri de vieira (6€ por dos nigiris, lo más caro sin duda, aunque muy interesante sabor), una especie de tiradito de chicharro (1/2), anguila con ricotta (1/2), tartar de atún con aguacate y pomelo (1/2) y pulpo a la parrilla con puré de patata y butifarra. De postre, chocolate al cubo. Una coca-cola y agua para beber. Total: 56 euros. Para mi gusto, un poquito demasiado caro (teniendo en cuenta que no tomamos vino ni otras bebidas) pero me gustaría repetir. Es una propuesta interesante.

6 de agosto de 2014

29/08/2014

Otro must RCP

Sábado del puente de Agosto (2014). Madrid es una delicia, salvo por una cosa, muchos restaurantes referencia están cerrados, pero ahí está Bacira, que como está empezando aún no se permite cerrar.
El local es amplio, con bonitos azulejos, tonos blancos y líneas limpias. Agradable. Tiene algo que no engancha, que se olvida fácilmente, que no tiene punch: el nombre BACIRA no remite a nada. Pero bueno, es solo un pequeño apunte.
Nos traen la carta y todo nos gusta, se sale de los lugares comunes de muchos sitios de este estilo, y apetece pedir todo, sobre todo en los entrantes. En los segundos, las opciones son más escasas y aquí si que tenemos cosas que mas trilladas (steak tartar, atun rojo, pulpo a la parrilla…).
Pedimos:
Gazpacho de cereza con helado de Jenjibre y carpaccio de langostino(9€). Riquísimo y muy fresco, la combinación es espectacular.
Media ración de anguila(5€). Rica, aunque no percibí el ahumado, la mezcla de todo casa muy bien.
Media tiradito Vieira(7€), el que menos me gustó. Pero puede que no le acabe de coger el punto a las especialidades peruanas .
Segundos; como dije, nada que llame la atención porque son platos vistos y revisitados, aún así...:
Pulpo a la parrilla ligeramente ahumado (12€), ese ahumado es el que hace que destaque sobre otros que he probado, pero nos gusta cuando está mas marcado en la parrilla y le da es punto especial. Este no lo tenía. La crema de patata estaba rica, que además aprovechan para las albóndigas.
Albondigas de rabo de toro (15€); muy buenas, lo mejor de la cena, untuosas, sabrosas sin estar fuertes, combinan muy bien con el puré. Traen 3.
De postre pedimos el drácula, postre original que en el primer bocado te traslada al famoso helado, pero que después, quizá porque las fresas no eran de temporada, se hace algo anodino.
Con cafés, agua y vino (La maldición 2013 15€) total 76€
Mas que correcta relación calidad precio.
Como detalle, los cocineros son los que sirven cada uno de los platos y los explican, aunque de manera somera y apresurada.
Al final, se acercó uno de los tres (el que aparentaba mayor simpatía) a preguntarnos que tal todo.
Creo que subirían muchos enteros si innovasen mas en la carta, aún así, 4 estrellas de manual

06/08/2014

Espectacular

Fui hace un par de semanas con mi hermano. Los platos están todos muy ricos.

Para empezar, tomamos media ración de tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa, otra media ración de ceviche de corvina y una ración de anguila ahumada. Se me saltaban los lagrimones :)

De segunfo, compartimos Bacalao confitado y las albóndigas guisadas de rabo de toro. Rico, rico rico.

De postre el drácula y el postre de tres chocolates. ¡Sin palabras!.

El servicio es inmejorable. Un cinco estrellas sin duda. Espero que mantengan el nivel.

El precio razonable (40€ - 45 € / persona).

¡Hoy repito!

09/08/2014

Muy buena cena en un ambiente relajado

Estuvimos en Bacira hoy, fuimos al ver los buenos comentarios y aprovechando que están abiertos ahora en Agosto.

Llegamos pronto y aprovechamos que ofrecen platos en media ración para probar varios. Pedimos de entrante los nigiris de viera, la anguila con queso ricotta y miso, el gazpacho de cereza y el tartar de atún. Todos muy buenos, pero los que más nos gustaron fueron el gazpacho de cereza que lleva helado de jengibre y tartar de langostino y el tartar de atún con pomelo, estaban exquisitos y diferentes que es en esencia lo que buscas en un restaurante fusión.

De segundos pedimos el pulpo con patata y butifarra negra y las carrilleras de ternera, ambas excelentes opciones. Personalmente me gustaron más las carrilleras que tenían una textura y sabor perfectos.

De postre una mezcla de fresas, frambuesas, helado de vainilla y salsa de cola llamada "nuestra versión del Dracula" que estaba muy refrescante y resultó ideal para finalizar la cena junto a un vino dulce "el novio perfecto" y café.

Tienen una carta de vinos corta pero buena, aunque esta noche solo pedimos un albariño muy bueno.

Servicio muy amable y el precio me pareció bueno, aprox. 40€ x persona.

Espero que les vaya fenomenal, volveremos seguro.

Muy recomendado!