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05/05/2016

Para turistas perdidos

Abril 2016

Había oído hablar de él pero nunca con demasiada alevosía y me llevaron en una cena de empresa donde no hubo lugar a tomar ninguna decisión. El local estaba lleno hasta la bandera y las mesas y la barra - de cara a la cocina - la llenaban fundamentalmente turistas.

Servicio simpático pero a la carrera, totalmente desbordado, y carta atractiva a primera vista pero con precios poco amables. Como éramos 8 personas pedimos todo a compartir diciendo que, por favor, nos ajustasen las cantidades, cosa que no hicieron caso.

Sí que sacaron dos raciones de ensaladilla rusa (5,40€) ya que cada una era de cuatro tenedores y sin gran aportación, bastante densa y apelmazada. Lo acompañamos de un muy rico pan de coca con tomate (2,65€/each).

Muy rica la tortilla de setas con papada (9,85€), finísima y sólo cuajada por un lado, lo mejor de la cena sin duda pero de tamaño ridículo, es una ración como para dos personas máximo. Tuvimos que pedir dos más. Y dos raciones fueron las que trajeron de fritura de pescado (14,80€) compuesta por una mini morena, 5 gambitas de playa, 4 aros de calamar cada una; muy vulgar aunque bien frita, nada grasienta.

Un mazacote insípido el Trinxat d'espigall con dos trocitos de bacalao confitado (13,50€), tan malo que ni entre ocho personas nos terminamos la ración. Correctos los mejillones al'all cremat, con el buen punto de la albahaca y el nabo encurtido (11,90€ - tocamos a dos mejillones cada uno). Las mollejas de ternera con gambas y alcachofas (20,40€) estaban muy ricas, bien blanqueadas y tiernas aunque con un exceso de dulce demasiado fuerte.

Los postres minúsculos y vulgares la tarta de queso (6,50€) y la crema catalana (4,25€) pero muy bueno el tocinillo de cielo (5€).

No eran ni las 00.30h cuando nos impusieron la cuenta en la mesa y nos dijeron que teníamos que irnos de malas maneras. Nos hubiésemos tomado allí alguna copa, hubiésemos pedido algo más de comer si no nos hubieran dicho que a las 23.30 la cocina ya estaba cerrada (el camarero que nos configuró las raciones claramente trajo de menos) y nos quedamos con un sinsabor importante teniendo claro que es un lugar sobrevalorado.

Helen Holms

Gracias por los comentarios Miss Migas, tomo nota!!

5 de mayo de 2016

Miss Migas

Como diría nuestra querida Avelia... "así me va, así lo cuento". =)

5 de mayo de 2016

spider72

perdón pero ese lema es mío!!!!!! cómo que Avelia!! :o

5 de mayo de 2016

Guillermo Castilla

Suele pasar con los locales que rodean al mega turístico Mercat de la Boquería.

6 de mayo de 2016

19/09/2016

Bar/casa de comidas interesante, reconocido en la primera edición de los premios de la guía Macarfi

24/06/2015

Precio excesivo

Lo situaría en la línea de La taverna del Clínic, aunque seguiría prefiriendo esta última. Se come básicamente en la barra, hay muy pocas mesas (¿dos?). Cocina vista, lo cual se agradece. Comida excelente pero precio excesivo para mi gusto.

15/12/2014

Golpe a mi fidelidad. Decepción a mi buen comer.

A ver cómo resumo esto sin dañar el restaurante y los buenos platos que aún (aún) tiene este local del cual fui (si, hablo en pasado) fan desde que abrió y que repito en barra cuando me acerco a Barcelona.

Barato no sale pero aún me acordaba de las medias raciones para probar de todo un poco en compañía, como debe de ser en este tipo de sitios con cocina abierta y una barra llena de espectadores que admira cómo cocinan delante de sus ojos su plato elegido con productos de calidad.

Bien; aquí llega el momento camarero-que-tiene-mucha-confianza-y- empieza a bromear contigo-sin conocerte- Un sobrado, vamos.

Restaurantes, cuidado con este tipo de trato al cliente.

Pregunta: aún se puede pedir medias raciones? Respuesta: No, ya los platos son medias raciones.

Pedimos pues, con cautela y vigilando no romper la tarjeta de crédito, y más cuando llevas a gente y no has parado de alabar el sitio.

Probamos, catamos, no nos impresionamos y a la media hora, y delante ( o sería mejor decir- al lado) de mi codo veo como sirven sin parar: MEDIAS raciones.

Con control y mientras noto como me hincho como la burbuja que compone mi cava, solicito hablar con el encargado a escuchas del camarero-de confianzas-. ¿Se pueden pedir medias raciones y a nosotros se nos ha negado?
Qué tipo de mafia anda en los sitios donde el colegueo da mas derecho a otros que pagan igual o más y con la misma moneda?? Este tipo de injusticias no las tolero y así lo hago saber en la verborrea que emana en mi boca y os ahorro aquí.

En ese momento Bar Cañete se cae de mi pedestal.

Pedimos la cuenta y nos queremos ir.

Julian, atento capitán nos invita a un plato de zamburriñas y cava aunque ya estábamos con el estómago cerrado y con ello demuestra su buen hacer. Fué muy amable. Gracias Julián.

Pero dudo que volvamos. Por cierto, las berenjenas, antes tan ricas y en corte rectangular y ahora cortados como chips que acumulan grasa al fondo y bañado en algo parecido a miel, ni lo pidáis.

Suerte.

25/03/2014

De lo mejor de Barcelona.

Comida informal muy bien resuelta. Precios a la altura de la comida. Los postres deben mejorar. En cuanto al resto fantástico. Es imprescindible ir pronto se pone a tope.

29/03/2012

Espectacular

Conocer personalmente al jefe de cocina ayuda, y si además se vuelca en que no falte de nada en tu mesa, el éxito está asegurado. La verdad es que el show que nos montó Josep Maria Masó fue espectacular, un autentico ir y venir de deliciosos platos (tortilla de patata maravillosa - fina y liquida-, bocadillitos de calamar, boquerones fritos con toque de comino, guisantes de temporada, gambas rojas plancha super frescas, pulpitos con alcachofa, carne de viejo con foie, en fin......) una de esas cenas inolvidables. Todo ello bien regado con sus respectivos caldos. Volveremos, aunque será dificil superarlo.

24/06/2013

Buena relación calidad precio

Un buen sitio donde tomar unas tapas en pleno centro de Barcelona, pero no pidáis tinto de verano, porque os lo cobrarán a precio de oro (6€)

25/09/2010

jesus nubiola lo descubrió en septiembre de 2010

Tapas caseras, sin pretenciones.

Acaba de abrir este bar muy cerca del Liceo. La filosofia es ser un bar de toda la vida de tapas y una indumentaria del servicio a la antigua. No hay espacio para mesas, se trata de una barra muy larga en la que el bis-a-bis con el camarero es el plato del día.

Acaban de abrir y el trato es excepcional teniendo un buen surtido de tapas y destilados.

Habrá que estar al tanto.

+ observaciongastronomica.blogspot.com/2010/09/bar-canetebarcelona.html

24/11/2010

las tapas más pequeñas NO están más buenas

Con una buena puesta en escena y mejor servicio, correcto y agradable, cayeron mis expectativas al ver y degustar las tapas.

Aunque puedo afirmar que en general estaban ricas y bien conseguidas, no entiendo esta tendencia de las mini tapas. Como si tuvieran que ser más buenas por ser más pequeñas.

Lo entendería en un menú degustación en el que la suma haga que cada una deba ser más pequeña pero nunca en una carta donde uno elige al gusto.

Incluso tendría una razón en tapas de ingredientes carísimos pero no fue el caso en muchas de ellas.

Resultado: estás obligado a gastarte la pasta como si te pegaras un homenaje y acabas sin la sensación de haberlo hecho.

Una pena.

30/10/2013

Si alguien me preguntara un sitio para tomar unas tapas, uno de los que recomendaría sin duda seria el Cañete, para empezar me gusta su nombre, nada de anglicismos ni juegos de palabras, un nombre bien castizo que transpira "buen rollo", un sitio donde disfrutaras seguro y lo pasaras bien. También me gusta el local, situado al lado del Liceo a escasos metros de la superpoblada Rambla, un local largo y estrecho, presidido por la barra, siempre abarrotada en las horas punta, que recorre todo el local. Solo hay espacio para un par de mesas altas al final del local. En este tipo de establecimientos, como en Paco Meralgo o Tapaç 24, el confort no es su punto fuerte, ruidoso, poco espacio, taburetes, pero tampoco llega a ser incomodo. Me gusta que la cocina este a la vista, sentarte y degustar sus platillos mientras ves todo el fragor de la batalla en cocina es un bonito espectáculo, lastima que el día que fui, ya eran pasadas las 16 h por lo que todo estaba más calmado.
Por ultimo y más importante me gusta su cocina, en plena moda de gastrobares y neotapas, una cocina de matices, insinuaciones y de nuevos conceptos, es necesaria una cocina como la del Cañete, una cocina sabrosa, "rica", contundente, basada en nuestra memoria gastronómica

Leer el articulo completo en gastrofiliav20.wordpress.com/2011/05/27/bar-canete-ii

15/11/2011

Alto tapeo

Aplaudo este tipo de iniciativas y retocaría cosas, sí, pero es un placer tener al alcance bares que se preocupan tanto de los detalles.
Más en:
elfrancotiradorgourmet.blogspot.com/2011/11/bar-canete-barcelona.html

10/05/2011

Estupendo para tapear por el casco antiguo. Está al ladito de las Ramblas. El local es moderno y muy agradable y el producto de gran calidad. Tienen muchas tapas tradicionales. No es barato pero vale la pena.

Ana

A pesar de la incomodidad del sitio, el camarero que nos ha atendido ha hecho lo mejor posible para que nos encontremos a gusto. La comida buena....no mata....las croquetas solo saben a bechamel. Han traído 3 y nos han cobrado 4....a 7€.... las zamburiñas....apenas han sido 4!....y por ellas hemos pagado 17,85 mas iva!!!. El precio de los vinos....intocables!....y no hay opción de alguno de 15€.....el más barato 25€ y no es ninguna maravilla. Realmente la comida no estaría mal si no fuera por el precio excesivo....pienso que se pasan demasiado. Me he sentido estafada y no te quedas con buen sabor de boca cuando sales de allí. Una pena porque nos gusta salir de tapeo, al menos una vez por semana, pero sin duda, no volveremos ni lo recomendaremos. ver comentario completo

22 de julio de 2012

04/10/2010

Gran decepción

El sábado pasado, animada por los comentarios de varios compañeros y la publicación en el "Que fem" de "la Vanguardia" de la crítica del Bar Cañete, situado en pleno barrio del Raval de Barcelona, decidimos ir a probarlo.
Probablemente mis expectativas eran muy elevadas y quizás por eso la desilusión fue mayor. Que un chef como Guillem Oliva (con una trayectoria profesional importante), participe en una exhibición semejante de cocina mediocre como poco me sorprendió.
Me enorgullece decir, que mi madre ejecutaría con una maestría insuperable, cualquiera de las ofertas de la carta del Cañete . Quizás el haber vivido ese nivel de cocina en casa, haga que sea mucho más crítica.
Empezamos con unas albóndigas con sepia (normalitas), un rabo de buey con un puré o parmentier de patata (muy bueno),un cochinillo impresentable y seco al paladar (juro que no había ni 50 gramos en la ración), un tomate de Montserrat que venía nadando literalmente en aceite de oliva. La tapa de callos, impresentable y vergonzosa. Una ración de no más de 50 grs. de callos, nadando en un agua caliente , con alguna mancha roja que yo identifiqué como ¿pimentón?. El pan de acompañamiento (4 rodajas gomosas de baguette), que ellos aseguran que es de la panadería Crostó, absoutamente incomestible.
Todo lo descrito y 4 cañas, 45 euros. Ya no tuve el valor ni de probar los postres. ¿Eso es un bar de tapas, de los de siempre? Me temo que el planteamiento, no es el correcto.
No creo que volvamos más.

La Biblioteca Gourma...

bon dia Tete, soy Guillem, gracias y tomo nota, yo tampoco estoy satisfecho de muchas cosas pero estoy trabajando muy duro para coger rapidamente una buena regularidad.
hace años un grandisimo cocinero, me comento que para tener un buen criterio de un restaurante debia visitarlo minimo dos veces... mi juventud y prepotencia del momento me hacia pensar que él estaba equivocado y que yo con todo lo que sabia no necesitaba una segunda visita para conocer una casa... con el tiempo estas palabras se me aparecen continuamente....
si lo crees oportuno danos un mes y una visita mas
si vuelves pregunta por mi, me gustara conoceros.
una vez mas tomo nota.
un saludo, guillem....

5 de octubre de 2010

Elisa

Bon dia Guillem,
el sólo hecho de reconocer que quizás las cosas no van como tienen que ir, ya dice mucho a tu favor. Así es que tomo nota respecto a que para tener un criterio formado de un lugar, hay que visitarlo al menos un par de veces. Tal vez sólo así, podré pensar que la primera impresión NO siempre es la que cuenta...
Prometo una segunda visita.
Un saludo ,
Esther Fuentes (Tête de Moin)

5 de octubre de 2010