Después de 20 años vuelve a Chueca el restaurante para disfrutar y compartir buenos momentos junto a la Plaza Vazquez de Mella.

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26/04/2016

Psé. Psá.

A ver, si estás por Chueca, por calle Infantas, mejor elegir Garbel que el Tigre o el Respiro. Pues oye.

Yo a este sitio no lo pillo. No lo entiendo, de veras (y no vamos a hacer bromas sobre entender). ¿Una moto? ¿Camareros vestidos con mono de mecánico? ¿Una barra moderna? ¿Un interior elegante y oscuro o tenuemente iluminado? ¿Una pared llena de graffitis? ¿Qué es esto? ¿Qué somos, Portland?

Iba con la idea prefijada que era un sitio de bocadillos gourmet. Ni más lejos de la realidad. Porque la carta es una mezcla de todo y de nada. Me inquieta. Al mismo tiempo que la decoración. No sé qué me quieren decir en este lugar.

Los camareros fueron majos y atentos. Los tiempos OK. Y como una es cabezona de nacimiento, pedí el menú de bocadillo. Y he de confesar y confieso, que la tortilla con pimientos estaba rica, perfecta de sal, sabor, cuajada.... y el pan, crujiente.
La ensalada muy pobre y muy pequeña. Un poco de cebolla, mezclum verde y 2 rodajitas de tomate rojo sin sabor. Pedí café (es Nespresso) porque el postre, aunque casero, era una especie de mousse de chocolate blanco que se me antojaba muy empalagosa.

Lo salvo por la ubicación, porque la tortilla sí estaba buena y por los camareros amables.
Pero lo demás se lo dejo a Iker... inquietante.

Alexo

Si es que sois masocas....! Solo con ver el sitio ya dan ganas de salir huyendo.....

19 de octubre de 2016

02/02/2016

La dueña es la nieta de su fundador, que abrió este sitio en 1940 hasta cerrarlo en el 2000. Se formaban colas infinitas para sus famosos bocadillos de calamares y de tortilla. Hoy vuelve a abrir con el mismo "contenido" pero con distinta "forma": sigue siendo una taberna madrileña pero en una versión más moderna. Sirven bocadillos, platos para compartir, platos de cuchara...