En el barrio madrileño de Chamberí se encuentra este bar con cocina que ofrece la posibilidad de comer todos los días y a cualquier hora. Su carta se basa en platos mediterráneos de mercado, fundamentados en productos muy frescos y de calidad. Aquí se sirven desayunos, comidas, platos del día, cenas y cócteles.

Ordenar por:

relevancia fecha

03/07/2010

Sitio de moda

Uno de esos sitios super de moda en los que es difícil conseguir mesa. La primera aventura en Madrid del grupo Tragaluz que tanto éxito ha tenido en Barcelona con sitios como Komomoto, Bestial, Omm, etc.

Han traído a Madrid el mismo tipo de concepto que les ha dado tanto éxito en Barcelona: decoración impecable, gente guapa, trato casual, carta mediterranea y precios comedidos. No es de extrañar que esté lleno si te importa más el ambientillo que la comida, que también parece venir emplatada desde Barcelona. Comer sale por unos 40 euros.

Si llamas y está lleno yo recomendaría estos otros sitios con el mismo tipo de ambientillo de diseño:
- Sudestada 11870.com/pro/sudestada-madrid
- Le Garage 11870.com/pro/le-garage
- In Situ 11870.com/pro/in-situ-restaurante
- BeChic 11870.com/pro/restaurante-bechic-loft
- La Capilla de la Bolsa 11870.com/pro/la-capilla-la-bolsa

Otras opciones algo más baratas serían:
- Lamucca 11870.com/pro/lamucca
- Como me lo como 11870.com/pro/como-me-lo-como
- Casa Fidel 11870.com/pro/casa-fidel-madrid
- A 2 Velas 11870.com/pro/a-2-velas
O cualquiera de los del grupo de Bazaar, La Gloria de Montera, La Finca de Susana, Public, Ginger o Delic

Sin manteles, servilletas de papel

29/12/2011

Muy buen ambiente y comida rica

Hoy por fín he ido a comer.
El ambiente muy bueno, un local de moda esta claro. Incluso había algún famoso.
La comida toda muy correcta y el trato muy bueno sobre todo por la chica que recoge las reservas, íbamos con una silla y nos puso en un sitio inmejorable.
En resumen, lo recomiendo y volveré.

Sólo un pero, yo creo que el precio de todo es normal salvo los postres, cobrar 7€ por un postre me parece un precio alto para que encima la cantidad sea pequeña.

14/11/2011

Mal vamos

He llegado a la conclusión de que me he vuelto viejo pues no termino de asimilar las nuevas tendencias de la restauración madrileña. Y no hablo de lo que se cocina sino del tipo de servicio. Me pondré en plan abuelo cebolleta: En mis tiempos ibas a un restaurante por primera vez y un amable maître te recibía como si fueras todos los días y unos camareros agradables y discretos te atendían de igual manera. Ahora, vas a un sitio de esos "pijos de moda" y te recibe una señora o señor que te saluda lo justo, “te gestiona” como un “producto” que figura en una lista y te aparca en la barra a esperar o en la mesa si hay sitio. Posteriormente el servicio de mesa te atiende con un ritual de manual, con la justa deferencia para no caer en la grosería. Todo muy bien “procedimentalizado”, todos cortésmente fríos. Estas son mis disquisiciones después de ir un par de veces al Bar Tomate.

A lo dicho anteriormente, que puede interpretarse como subjetiva percepción, añado un dato objetivo que viene a demostrar que el procedimiento no funciona. En mi última visita (dos personas) nos aparcaron en la barra hasta que la mesa estuviera preparada. Mal empezamos. Pedimos dos riojas crianza y la camarera nos sorprende con un “sólo tenemos reserva”, ¡vaya, pero si hay crianzas en la carta! Mal seguimos. Pedimos, pues, dos Marqués de Murrieta, único vino de Rioja en barra, y ¡Atención! Una vez servido, la señorita nos exige el pago inmediato ¡Como si estuviéramos en un cutre cuchitril noctámbulo! Mal acabamos. El vino en cuestión a 4,50€ la copa. Es obvio que aquella ocurrencia no era fruto de una manía personal de la camarera, sino del procedimiento de la casa, que parece ser una extraña mezcolanza entre el que se sigue en un toma-copas cutre y una cadena de hamburgueserías: Primero paga y luego bebe. De pinta, pintamos bien, quiero decir que no la tenemos de irnos sin pagar de los sitios. Por si algún forofo duda.

Del aparcamiento de la barra pasamos al de la mesa y nos sentamos a cenar calentitos. ¿Qué cenamos? Unas alcachofas fritas, que por cierto celíacos y personas a régimen, son rebozadas; un carpaccio de carne que está bien y una hamburguesa normal con unas malas patatas fritas. De vino una botella de Emilio Moro joven, pues esa noche ya estábamos hartos de Rioja.

El asunto en total, pidiendo platos muy baratitos y con la broma de la barra, se puso en 60€.

Creo que queda todo dicho.

03/04/2010

Lugar de moda

¿como pueda ser que éste sitio haya sido visto 700 veces en un sólo día ( y estamos a las 19:00h)??? Algo debe tener....
--------
Después de no parar de oir hablar de este lugar, al final fuimos a conocerlo. Dicen que conseguir mesa es complicado, nosotros la conseguimos con unos 5 días de antelación.

El lugar es fantástico. Está cerca de Colón, en los bajos de un edificio residencial de la zona. Los ventanales a la calle son enormes y eso me encantó porque hace al local mucho más amplio.

La decoración es algo rústica con toques divertidos. Las lámparas en forma de libro son geniales y las mesas de madera también me llamaron la atención. Lo que más me gustó es que las mesas estaban muy espaciadas entre ellas, lo que hacía que puedas estar muy tranquilo.

La carta no es muy extensa y podría decir que la cocina es mediterránea. Las típicas croquetas, ensaladas, atún, solomillo... Platos creativos a base de ingredientes simples. Ultimamente veo mucho esto. Volvemos a los orígenes. Sin embargo, debo decir que la comida no me sorprendió demasiado. Las croquetas eran muy normalitas, el solomillo estaba adornado con las tipicas patatitas finas, el atun con las tipicas espinacas y el postre de chocolate era eso, chocolate.

La atención fue muy buena. Siempre pendientes de nosotros y sin meternos prisa entre los platos. Nos recomendaron un vino porque el que pedimos no lo tenían y la elección fue fantástica.

Unos 40€/persona con copilla final incluida.

05/02/2010

Stupor mundi... o cuando nos da por un sitio en madrid, nos da pero bien

El éxito que está cosechando el Tomate es tan gigantesco que ya no hay quien reserve. O llamas con semanas de antelacion o no consigues mesa. Si tienes suerte, reserva porque merece la pena. Si está completo y quieres probar un buen sitio vete a In Situ (11870.com/pro/in-situ-restaurante). De lo mejorcito que he probado en mucho tiempo.

Pero si consigues mesa en Tomate disfrútalo. Es la primera experiencia del grupo catalán Tragaluz en Madrid. El sitio no ha podido ser mejor escogido: a escasos metros de Colón, en lo que fue durante años Okra, han reformado el viejo local para dejar un espacio diáfano, luminoso, un restaurante que podrías pensar que te has teletransportado al So-Ho o al Meat District de Nueva York por el look un puntito industrial, la amplitud, las mesas y la iluminación. Muy bien puesto. Con zona no fumadores (bien!) y donde el único (y gigantesco) fallo son unas horribles sillas incomodísimas, que serán todo lo vintage que quieras pero son para tirárselas a la cabeza al decorador que las haya escogido. No hay quien se siente en ninguna de ellas, y mira que probé las cuatro de mi mesa. Imposible disfrutar de la velada ahí sentado :( Ojalá lo remedien pronto porque sales con el cuerpo hecho un ocho.

La carta son 2 folios con propuestas para desayunar, comer, picotear y cenar. Pero más que suficiente para tener muchas cosas ricas para quedarte satisfecho. Tienen entradas bien buenas: unas alcachofas fritas que llegan a la mesa crujientes y que provocan la adición típica de las pipas (riquísimas) o unas espléndidas croquetas de ceps, que ya sin abrir resultan olorosas y al probarlas descubres que además de cremosas son muy finas. Yo pedí el bacalao y lo disfruté mucho: sabrosísimo, como se prepara ahora (sin terminarlo de desalar) y con un acompañamiento de pimientos del piquillo. La tarta tatin es de las mejores que hoy se pueden comer en Madrid y todo lo que vi servir en las mesas cercanas tenía una pinta magnífica. Habrá que volver para probarlo todo pero en general me dio la sensación que hay bastante por descubrir.

La carta de vinos me gustó mucho. Cortita pero con muchos de los vinos más interesantes que hay en estos momentos en el mercado. Tenían algunos por copas y en general los precios eran contenidos. No me gustó que al preguntar por una copa de blanco se les ve el plumero pelín nacionalista al sugerirte el blanco de la casa, un más que irregular Penedés que para otra vez mejor dejarlo pasar.

El servicio todavía anda un poco despistadete pero con algo de rodaje seguro que mejoran este aspecto y ganas no les faltan. Eso sí, son bien amables y voluntariosos y con cada cambio de plato te cambian los cubiertos. Un detalle. Buena cristalería y buena cubertería. Vajilla un poco sosa, sin nada relevante. Mantelillos y servilletas de papel.

Compartir unos entrantes, un segundo, postre, 1 copa de vino y café sale por unos 35 euros, así que el precio medio ronda entre los 30-45 euros si se pide botella de vino.

VonLettow

El tatín de manzana estará bueno, de acuerdo, pero no es tatin de manzana. Lo que te sirven se llama, simplemente, tarta de manzana.

7 de mayo de 2010

19/12/2012

para comer con los ojos

Precioso local, si no vas en hora punta, y muy bonito el plato que te ponen. Hasta ahí. La comida es bastante mejorable y está tan de moda (será por la mano de su decoradora) que suele estar hasta arriba y el ruido es insoportable.

10/03/2013

Entorno cool a buen precio

A mejorar, cinco minutos antes de las 12 de la noche, pusieron la música como si estuvieras en un concierto. No se entiende!!
Posibilidad de tomar copas hasta las 2.30am

18/02/2011

A mi me parece un VIPs, mejorado

Wanabe, Wanabe, Wanabe...
Yo fui a cenar acompañado un jueves cualquiera, al llegar lo encontré lleno de gente lo cual me dio buena espina, la decoración es preciosa "bueno a mi acompañante así le parecia", para que nos vamos a engañar. y el sitio parece que esta bastante de moda (nos dieron mesa para 15 min y la verdad es que fueron 10)..
Cosas que no me gustaron:
La comida. (sin más, la hamburguesa sinceramente no sabia literalmente a nada), igual que en el VIPs. Pero mas pequeña y mas cara, habían quitado del menú el atún "lo cual me importa un bledo si no fuera porque no me explicaron porqué".
Nos tomamos un vino en la barra esperando y nada mas servir el camarero nos dice que le paguemos "viva el tasca pepe".. 8 Euros por dos blancos, sin una miserable tapa..., (es que hay que pagar a todos los del grupo). "Me parece mal pagar nada más ser servido en un sitio que se las da de molón", "sera porque la gente se va del restaurante sin pagar??" que triste.
El servicio, justo y poco más, nada del otro mundo, un poco mediocre.
Precios, ni caros ni barato, pero ya sabes si pagas 11€ por una hamburguesa de 50g de carne es caro "no es por la cantidad, es por el sabor"??... y un blanco por 4€?..
La decoración a mi acompañante le encanto, a mi, ni fu ni fa.. pero es cuestión de gustos..
Personalmente no creo que vuelta, quizás a tomar una copa con un grupo, pero no seré yo el que proponga hace el Wanabe..

02/11/2012

Lo recomiendo.

Fui dos veces a comer a Bar Tomate y la verdad que siempre comi muy bien. La decoracion del lugar es increible, la atencion y la calidad de la comida fue buena. Me parece un lugar muy recomendable.

12/01/2011

bonito por fuera

si buscas un sitio con una decoracion trabajadisima hasta el ultimo detalle donde la comida es algo secundario este es tu lugar, si por el contrario prefieres un buen plato en lugar de una silla de diseño, mejor piensa en otro restaurante.

en mi opinion hay mejores sitios para comer o cenar, ademas los precios son elevados para lo que ofrecen, pero el local es digno de mencion.

pedimos las patatas (no estaban malas, pero la presentacion fue penosa), ensalada de pato (lo que mas nos gusto y sorprendio) y un pizza de verduras (masa fina, aunque nos la sirvieron un poco quemada).

el ambiente es rematadamente pijo.

creo que el bar tomate se puede ir alguna vez pero no es un sitio de referencia.