En el barrio madrileño de Chamberí se encuentra este bar con cocina que ofrece la posibilidad de comer todos los días y a cualquier hora. Su carta se basa en platos mediterráneos de mercado, fundamentados en productos muy frescos y de calidad. Aquí se sirven desayunos, comidas, platos del día, cenas y cócteles.

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17/06/2013

bar tomate

Sitio muy chulo, con comida buena a un precio asequible. las raciones son abundantes.

02/06/2010

Éxito incomprensible

A fecha de hoy, y tras dos visitas a este restaurante, no entiendo su éxito apabullante y la imposibilidad de lograr una reserva, como si se tratase de un Diverxo o algo similar, cuando en el fondo no deja de ser un lugar informal, agradable y correcto para comidas, más cercano a un Biotza o así (pero, para mi gusto, incluso por debajo).
La decoración es original, pero no bonita. Tiene toques muy acertados y otros más discutibles (cuestión de gustos), entre los que merecen especial mención las comentadísimas sillas, que tienen por rasgo común su escasa comodidad.
La comida es correcta, sin más. Las alcachofas son de los platos más destacables y originales, ideales para un entrante. Las croquetas, por el contrario, llegaron algo secas -no recientes- y más frias por dentro que por fuera -recalentadas-. El risotto, grasiento en exceso y con un queso excesivamente fuerte, que afectaba tanto a la nariz como al paladar y restaba atractivo al plato. Y el solomillo, bueno, pero con una guarnición de lo más simple (patatas paja).
En definitiva, sería un sitio relativamente agradable para comer a diario, más en plan picoteo, pero que en mi opinión no justifica su larga lista de espera ni las dificultades para reservar. Un ejemplo de excelente marketing, nada más.

30/08/2011

fashion

Poco que añadir a lo dicho ya, salvo que a mi me gusta.
De pijín a super pijín a medida que avanza la noche. Local muy chulo ( al estilo de los del mismo grupo en Barcelona) y la comida decente para una cena informal. El servicio neutro pero amable en general.

Me gustaron especialmente el ceviche de salmón y mero y las sencillas sardinitas en tosta con tomate.

13/04/2010

Informal y agradable.

1. RESERVAS. Llama para reservar. Marca el numero uno. Musiquilla. Espera. Pasan los minutos. Cuelgas. Vuelves a intentarlo otros días a otras horas. Lo mismo. Al rato uelves a colgar. Otro intento. Hoy no colgamos aunque perdamos la tarde entera. Por fin cogen el teléfono: Uy, lo tenemos todo lleno hasta Mayo. Pero… un momento, para dos personas, les puedo hacer un hueco para el día que me han dicho (qué suerte, qué casualidad). Como es un hueco (supongo) no nos preguntan si fumamos o no.
Llaman para confirmar el día previsto. No oyes el teléfono. Al cabo de media hora te das cuenta y llamas al Tomate. Espera otra vez. Lo siento, no aparece su nombre ni su teléfono en nuestras reservas, Pero si nos acaban de llamar ustedes. Pues no, no hay reserva a su nombre. Señorita, vamos a ver si entramos en razón. Bueno, espere. Parece que sí les he encontrado. Por detrás se oye otra voz: estabas mirando la semana siguiente.

2. DECORACIÓN: Supuesto punto fuerte del Bar Tomate. Frente a la entrada, la barra del bar y más al fondo, el comedor de fumadores. Aquí está el horno de leña y las mesas comunitarias para compartir mantel (de papel) con desconocidos. Mesas casi desnudas, decoración escasa, sensación de frialdad (a pesar del ruido y el humo).
A la entrada, a la izquierda, el comedor de no fumadores, más amplio, más agradable, con grandes ventanales a la calle. Estanterías de madera, unas mesas de materiales sintéticos y otras de madera. Pequeños manteles de papel individuales. Techos altos con tuberías y metal, aspecto industrial. Lámparas bajas y unos farolillos como de verbena de pueblo, de un gusto, cuando menos, dudoso. ¿No te parece la decoración un poco fría, con tanto metal en el techo y las mesas tan desnudas? Sí no está mal, pero no es para tanto, ¿verdad? Por lo menos las mesas están bien separadas y se está a gusto.

3. AMBIENTE: mucha ropa cara, pijerío de todas (TODAS) las edades, botox a paletadas, extranjeros, incluso familias completas. Más o menos lo esperado.

4. COMIDA: Carta más amplia de lo esperado. Algunos platos se sirven durante todo el día. El resto, en horario de cocina más o menos habitual. Cocina sencilla, informal y sin pretensiones. Dicen que lo más recomendable son las especialidades al horno de leña. Parece que los precios son bastante contenidos.
Pedimos Alcachofas fritas (6,50 E.), nada grasientas, agradables aunque cansan un poco al final. Croquetas de ceps (8 E.), muy bien fritas, crujientes, pero están aromatizadas con un aceite de trufa sintético que, en vez de resaltar el sabor de los ceps, los anula parcialmente. Con todo, están ricas.
Luego nos decidimos por dos Pizzas, de masa fina, crujientes en el borde. La primera, muy buena, de tomates secos con burrata y albahaca (12 E.). La segunda de jamón de Parma, mozzarella y ruqueta (12 E.). Buena pero, de nuevo, ganaría sin el aceite de trufa.
De postre, una tarta fina de chocolate negro (6 E.), normalita.
Raciones justa, ni grandes ni pequeñas. Con un agua mineral y vino, 76, 25 E. en total (aunque hay que recalcar que el vino fue, aproximadamente la tercera parte del precio de la cena).

5. VINOS: Carta con pocas referencias, alguna interesante. Precios subiditos, sobre todo en comparación con la comida. Tomamos un muy buen Abadía Retuerta Vendimia Seleccinada 2008 (24 E.)

6. ATENCIÓN: amables y menos lentos de lo que esperábamos por otras referencias. Aunque en la reserva no nos preguntaron si fumábamos, y nos asignaron mesa en el comedor de fumadores (mucho menos acogedor y agradable), el encargado nos cambió de comedor sin problemas.

6. CONCLUSIÓN: Marketing a paletadas, sí. Trabajo de relaciones públicas, sí. Pero se come aceptablemente bien (de forma muy informal, claro), y se está a gusto. A precios razonables (excepto el vino).

7. EJERCICIO: Después de cenar e Bar Tomate (también valdría Un restaurante llamado t.a.r.t.a.n.), acudir otro día a un anodino VÍPs. Realizar una comanda semejante (no vale, por ejemplo, pedir un Abadía Retuerta en Tomate y dos cocacolas en VIPS). Comparar ambiente, servicio y cocina. Luego, comparar la cuenta final de cada restaurante.

17/05/2011

Estuve Este fin de semana, después de muchooooooo tiempo con ganas de conocerlo... la verdad se come bastante bien, probé:

- Risoto de Setas (Lo q mas me gusto)
- La ensalada de Burrata (ni fu ni fa)
- Patatas buthan (con queso + Pimientos de piquillo, exquisito)
- Espárragos rebozados + salsa romesto (estaban ok)
- Chipirones con huevo frito (lo recomendaban mucho a mi personalmente no me mato)
- Fresitas gratinadas a la pimienta (ufffffff sin palabras)
- Fondant de chocolate (Rico, pero muy normalito).

No soy muy fan de los postres pero creo q sin duda es lo mejor del sitio… la atención correcta pero realmente no me parecio un trato agradable no sé como explicarlo, se ven muy estirados no muy dados a la atención del cliente.

Precio por Persona + vino Aprox 43 €

25/09/2010

Enclave desenfadado del pijerío

El local es precioso y tiene ese estudiado aspecto de desaliño, de imperfección que cuesta tanto crear (sillas diferentes, lámparas también).
Equilibrio perfecto entre rústico e industrial, íntimo pero no demasiado.
Mesas de madera donde no se usan manteles para que la mesa se vea, restándole encanto a la sobremesa. Manteles y servilletas de papel, muy feo, muy actual.
La comida estuvo, para el tipo de restaurante de que hablamos, bastante bien: trigueros rebozados con un romesco muy bien hecho, una ensalada normalita de espinacas baby con bacon y manzana, un risotto con torta de casar que fue lo mejor de la cena, unos tomates al horno muy confitados y dulces y finalmente, el clásico bizcocho de chocolate que se sale al abrirlo. En conjunto, aprobado alto. Carta de vinos corta e inflada de precio.

Inconvenientes, aparte de los ya mencionados: hay bofetadas, a mi juicio inmerecidas, para reservar, y nos tuvieron más de 20 minutos esperando para sentarnos a la mesa. Además, me pareció que el servicio no controlaba los tiempos de los platos y que fallaron cuando les pedí la carta de vinos, me ignoraron durante un cuarto de hora y la botella apareció cuando ya nos habían traído los platos a la mesa. El remate fue que, aunque insistí en que quería zona de no fumadores, no me avisaron de que el espacio es diáfano y no hay división de zonas, con lo que al final, terminamos tragándonos el humo de las mesas de alrededor. En eso me sentí estafada.

31/03/2011

pasan los años y sigue estando de moda

Últimamente es muy difícil conseguir sitio, se ve que se ha puesto de moda en Madrid. Y no me extraña, a mi también me encanta. El local es chulísimo, me recuerda un poco al Shad Thames de Londres, como dice fencinar, con un punto industrial. La comida me gustó tambien muchísimo, hasta el pan. Después de cenar, hay bastante ambientillo y buena música para tomarte una copa.

02/01/2012

He estado un par de veces, la primera bastante bien, la comida rica, las alcachofas y tomates muy buenos.
La segunda el trato fue bastante malo, rozando la mala educación, llego una persona tarde y pusieron todos los problemas del mundo para que cenara, sitio para no volver.

Jorge Camacho

Las alcachofas fritas son un timo; los tomates, interesantes, aunque la salsa parece agridulce de un restaurante chino; las croquetas y las patatas, pasables; lo que sí me gustó, y mucho, fue el arroz con setas y alcachofas; el bacalao también estaba muy bueno.

Molestó el detalle pijo-timo-cutre de que no sirvan jarras de agua con la excusa de que no tienen jarras. ¿Por qué obligan a consumir agua embotellada? En una ciudad como Madrid, es algo absurdo. Claro que hay que tener ganas de plantarse para pedir el libro de reclamaciones, y yo no estaba por la labor.

En definitiva, que al Tomate no creo que vuelva.

4 de abril de 2012

04/02/2011

La decoración no esta mal, pero tampoco es nada del otro mundo.El personal atento y muy profesional.Se come bastante bien, pero existen muchos restaurantes en Madrid con la misma calidad y servicio, con precios mas asequibles ( debes ser que se paga por el barrio donde se encuentra ). Lo único negativo son los clientes que tienen las noches de diario, ya que estaba lleno de ejecutivos ( masculinos ) que finalizaban su día de trabajo cenando. Sobre todo los dos que nos sentaron al lado, tuvieron una actitud muy prepotente y trataron fatal al camarero.
Salimos dos personas por 84 € con dos copas de vino, ya que yo solo bebí agua.

24/07/2012

Mucha personalidad y sabor...

son lugares como este que hacen Madrid una de las mejores ciudades del mundo... platos clasicos pero con un toque moderno, buenos vinos y buen ambiente...

bravo!

03/05/2010

No me convenció mucho

Tras ser una de las últimas novedades del panorama madrileño, nos acercamos a probar este nuevo sitio.

El local precioso, muy bien decorado y amplio (mesas amplias pero sillas horribles, más que incómodas, incomodísimas).

Ibamos sin reserva, pero al tratarse de un día de diario pensamos que no habría problema... error... estaba todo reservado, pero nos hicieron sitio en la mesa compartida (una amplia y enorme mesa de madera en la que la gente comparte mesa, como si de un comedor se tratara). A mi particularmente no me importó pero a alguno de mis acompañantes no le hizo mucha gracia.

La carta está bastante bien, tiene un poco de todo para desayunar, comer, cenar o picar a cualquier hora. Eso sí los precios no están nada contenidos (sobre todo teniendo en cuenta la poca cantidad, unas sillas incomodísimas, la mesa compartida y las servilletas y los manteles de papel). Destacar las pizzas de masa muy muy fina en horno de leña (4 variedades), tamaño 1 persona (entre 12 y 15 €)

Pedimos las alcachofas fritas puesto que me gustan bastante y estaban recomendadas por algun usuario. Están buenas, pero a mi me gustan con un rebozado más fino (solo harina y bien escurrida), creo que la masa era un poco basta y le quitaba sabor a la alcachofa. En definitiva, yo en casa las hago mucho más buenas y es un plato muy sencillo de hacer. La ración un poco pequeña cuesta 8 € (algo que me pareció desorbitado)

Me gustaron mucho las hamburguesas (con salsa de champiñón o con salsa de queso, pero sin pan de hamburguesa). Muy recomendables y bien de precio (10 €)

Tambien tienen combinados (con alcohol y sin alcohol) muy recomendables y a 8 € (tambien bien de precio)
Postres poco pero buenos

Particularmente no me gusta para comer o cenar, prefiero ir a picar algo (hay demasiada gente esperando y algo de ruido)

Lo que no me gustó: la gente asidua (demasiado snob) y el servicio (creo que son de los que hacen distinciones, aunque con nosotros no hubo ningun problema).

Por lo demás ni fu ni fa

28/06/2010

las modas son así

de fama inmerecida. fui a una comida de trabajo, nos pusieron en zona de fumadores. ambiente muy pijo (de esos pijos que dejan de ser divertidos pero que mi acompañante decía que pensaba ya no existían). la comida, entre correcta y pichín pichán, igual que el servicio. además, en 6 meses han subido precios por la cantidad de gente que va. la verdad no lo entiendo. las modas son así