En el barrio madrileño de Chamberí se encuentra este bar con cocina que ofrece la posibilidad de comer todos los días y a cualquier hora. Su carta se basa en platos mediterráneos de mercado, fundamentados en productos muy frescos y de calidad. Aquí se sirven desayunos, comidas, platos del día, cenas y cócteles.

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05/02/2010

Stupor mundi... o cuando nos da por un sitio en madrid, nos da pero bien

El éxito que está cosechando el Tomate es tan gigantesco que ya no hay quien reserve. O llamas con semanas de antelacion o no consigues mesa. Si tienes suerte, reserva porque merece la pena. Si está completo y quieres probar un buen sitio vete a In Situ (11870.com/pro/in-situ-restaurante). De lo mejorcito que he probado en mucho tiempo.

Pero si consigues mesa en Tomate disfrútalo. Es la primera experiencia del grupo catalán Tragaluz en Madrid. El sitio no ha podido ser mejor escogido: a escasos metros de Colón, en lo que fue durante años Okra, han reformado el viejo local para dejar un espacio diáfano, luminoso, un restaurante que podrías pensar que te has teletransportado al So-Ho o al Meat District de Nueva York por el look un puntito industrial, la amplitud, las mesas y la iluminación. Muy bien puesto. Con zona no fumadores (bien!) y donde el único (y gigantesco) fallo son unas horribles sillas incomodísimas, que serán todo lo vintage que quieras pero son para tirárselas a la cabeza al decorador que las haya escogido. No hay quien se siente en ninguna de ellas, y mira que probé las cuatro de mi mesa. Imposible disfrutar de la velada ahí sentado :( Ojalá lo remedien pronto porque sales con el cuerpo hecho un ocho.

La carta son 2 folios con propuestas para desayunar, comer, picotear y cenar. Pero más que suficiente para tener muchas cosas ricas para quedarte satisfecho. Tienen entradas bien buenas: unas alcachofas fritas que llegan a la mesa crujientes y que provocan la adición típica de las pipas (riquísimas) o unas espléndidas croquetas de ceps, que ya sin abrir resultan olorosas y al probarlas descubres que además de cremosas son muy finas. Yo pedí el bacalao y lo disfruté mucho: sabrosísimo, como se prepara ahora (sin terminarlo de desalar) y con un acompañamiento de pimientos del piquillo. La tarta tatin es de las mejores que hoy se pueden comer en Madrid y todo lo que vi servir en las mesas cercanas tenía una pinta magnífica. Habrá que volver para probarlo todo pero en general me dio la sensación que hay bastante por descubrir.

La carta de vinos me gustó mucho. Cortita pero con muchos de los vinos más interesantes que hay en estos momentos en el mercado. Tenían algunos por copas y en general los precios eran contenidos. No me gustó que al preguntar por una copa de blanco se les ve el plumero pelín nacionalista al sugerirte el blanco de la casa, un más que irregular Penedés que para otra vez mejor dejarlo pasar.

El servicio todavía anda un poco despistadete pero con algo de rodaje seguro que mejoran este aspecto y ganas no les faltan. Eso sí, son bien amables y voluntariosos y con cada cambio de plato te cambian los cubiertos. Un detalle. Buena cristalería y buena cubertería. Vajilla un poco sosa, sin nada relevante. Mantelillos y servilletas de papel.

Compartir unos entrantes, un segundo, postre, 1 copa de vino y café sale por unos 35 euros, así que el precio medio ronda entre los 30-45 euros si se pide botella de vino.

VonLettow

El tatín de manzana estará bueno, de acuerdo, pero no es tatin de manzana. Lo que te sirven se llama, simplemente, tarta de manzana.

7 de mayo de 2010

19/12/2012

para comer con los ojos

Precioso local, si no vas en hora punta, y muy bonito el plato que te ponen. Hasta ahí. La comida es bastante mejorable y está tan de moda (será por la mano de su decoradora) que suele estar hasta arriba y el ruido es insoportable.

12/01/2011

bonito por fuera

si buscas un sitio con una decoracion trabajadisima hasta el ultimo detalle donde la comida es algo secundario este es tu lugar, si por el contrario prefieres un buen plato en lugar de una silla de diseño, mejor piensa en otro restaurante.

en mi opinion hay mejores sitios para comer o cenar, ademas los precios son elevados para lo que ofrecen, pero el local es digno de mencion.

pedimos las patatas (no estaban malas, pero la presentacion fue penosa), ensalada de pato (lo que mas nos gusto y sorprendio) y un pizza de verduras (masa fina, aunque nos la sirvieron un poco quemada).

el ambiente es rematadamente pijo.

creo que el bar tomate se puede ir alguna vez pero no es un sitio de referencia.

02/06/2010

Éxito incomprensible

A fecha de hoy, y tras dos visitas a este restaurante, no entiendo su éxito apabullante y la imposibilidad de lograr una reserva, como si se tratase de un Diverxo o algo similar, cuando en el fondo no deja de ser un lugar informal, agradable y correcto para comidas, más cercano a un Biotza o así (pero, para mi gusto, incluso por debajo).
La decoración es original, pero no bonita. Tiene toques muy acertados y otros más discutibles (cuestión de gustos), entre los que merecen especial mención las comentadísimas sillas, que tienen por rasgo común su escasa comodidad.
La comida es correcta, sin más. Las alcachofas son de los platos más destacables y originales, ideales para un entrante. Las croquetas, por el contrario, llegaron algo secas -no recientes- y más frias por dentro que por fuera -recalentadas-. El risotto, grasiento en exceso y con un queso excesivamente fuerte, que afectaba tanto a la nariz como al paladar y restaba atractivo al plato. Y el solomillo, bueno, pero con una guarnición de lo más simple (patatas paja).
En definitiva, sería un sitio relativamente agradable para comer a diario, más en plan picoteo, pero que en mi opinión no justifica su larga lista de espera ni las dificultades para reservar. Un ejemplo de excelente marketing, nada más.

13/04/2010

Informal y agradable.

1. RESERVAS. Llama para reservar. Marca el numero uno. Musiquilla. Espera. Pasan los minutos. Cuelgas. Vuelves a intentarlo otros días a otras horas. Lo mismo. Al rato uelves a colgar. Otro intento. Hoy no colgamos aunque perdamos la tarde entera. Por fin cogen el teléfono: Uy, lo tenemos todo lleno hasta Mayo. Pero… un momento, para dos personas, les puedo hacer un hueco para el día que me han dicho (qué suerte, qué casualidad). Como es un hueco (supongo) no nos preguntan si fumamos o no.
Llaman para confirmar el día previsto. No oyes el teléfono. Al cabo de media hora te das cuenta y llamas al Tomate. Espera otra vez. Lo siento, no aparece su nombre ni su teléfono en nuestras reservas, Pero si nos acaban de llamar ustedes. Pues no, no hay reserva a su nombre. Señorita, vamos a ver si entramos en razón. Bueno, espere. Parece que sí les he encontrado. Por detrás se oye otra voz: estabas mirando la semana siguiente.

2. DECORACIÓN: Supuesto punto fuerte del Bar Tomate. Frente a la entrada, la barra del bar y más al fondo, el comedor de fumadores. Aquí está el horno de leña y las mesas comunitarias para compartir mantel (de papel) con desconocidos. Mesas casi desnudas, decoración escasa, sensación de frialdad (a pesar del ruido y el humo).
A la entrada, a la izquierda, el comedor de no fumadores, más amplio, más agradable, con grandes ventanales a la calle. Estanterías de madera, unas mesas de materiales sintéticos y otras de madera. Pequeños manteles de papel individuales. Techos altos con tuberías y metal, aspecto industrial. Lámparas bajas y unos farolillos como de verbena de pueblo, de un gusto, cuando menos, dudoso. ¿No te parece la decoración un poco fría, con tanto metal en el techo y las mesas tan desnudas? Sí no está mal, pero no es para tanto, ¿verdad? Por lo menos las mesas están bien separadas y se está a gusto.

3. AMBIENTE: mucha ropa cara, pijerío de todas (TODAS) las edades, botox a paletadas, extranjeros, incluso familias completas. Más o menos lo esperado.

4. COMIDA: Carta más amplia de lo esperado. Algunos platos se sirven durante todo el día. El resto, en horario de cocina más o menos habitual. Cocina sencilla, informal y sin pretensiones. Dicen que lo más recomendable son las especialidades al horno de leña. Parece que los precios son bastante contenidos.
Pedimos Alcachofas fritas (6,50 E.), nada grasientas, agradables aunque cansan un poco al final. Croquetas de ceps (8 E.), muy bien fritas, crujientes, pero están aromatizadas con un aceite de trufa sintético que, en vez de resaltar el sabor de los ceps, los anula parcialmente. Con todo, están ricas.
Luego nos decidimos por dos Pizzas, de masa fina, crujientes en el borde. La primera, muy buena, de tomates secos con burrata y albahaca (12 E.). La segunda de jamón de Parma, mozzarella y ruqueta (12 E.). Buena pero, de nuevo, ganaría sin el aceite de trufa.
De postre, una tarta fina de chocolate negro (6 E.), normalita.
Raciones justa, ni grandes ni pequeñas. Con un agua mineral y vino, 76, 25 E. en total (aunque hay que recalcar que el vino fue, aproximadamente la tercera parte del precio de la cena).

5. VINOS: Carta con pocas referencias, alguna interesante. Precios subiditos, sobre todo en comparación con la comida. Tomamos un muy buen Abadía Retuerta Vendimia Seleccinada 2008 (24 E.)

6. ATENCIÓN: amables y menos lentos de lo que esperábamos por otras referencias. Aunque en la reserva no nos preguntaron si fumábamos, y nos asignaron mesa en el comedor de fumadores (mucho menos acogedor y agradable), el encargado nos cambió de comedor sin problemas.

6. CONCLUSIÓN: Marketing a paletadas, sí. Trabajo de relaciones públicas, sí. Pero se come aceptablemente bien (de forma muy informal, claro), y se está a gusto. A precios razonables (excepto el vino).

7. EJERCICIO: Después de cenar e Bar Tomate (también valdría Un restaurante llamado t.a.r.t.a.n.), acudir otro día a un anodino VÍPs. Realizar una comanda semejante (no vale, por ejemplo, pedir un Abadía Retuerta en Tomate y dos cocacolas en VIPS). Comparar ambiente, servicio y cocina. Luego, comparar la cuenta final de cada restaurante.

17/05/2011

Estuve Este fin de semana, después de muchooooooo tiempo con ganas de conocerlo... la verdad se come bastante bien, probé:

- Risoto de Setas (Lo q mas me gusto)
- La ensalada de Burrata (ni fu ni fa)
- Patatas buthan (con queso + Pimientos de piquillo, exquisito)
- Espárragos rebozados + salsa romesto (estaban ok)
- Chipirones con huevo frito (lo recomendaban mucho a mi personalmente no me mato)
- Fresitas gratinadas a la pimienta (ufffffff sin palabras)
- Fondant de chocolate (Rico, pero muy normalito).

No soy muy fan de los postres pero creo q sin duda es lo mejor del sitio… la atención correcta pero realmente no me parecio un trato agradable no sé como explicarlo, se ven muy estirados no muy dados a la atención del cliente.

Precio por Persona + vino Aprox 43 €

25/09/2010

Enclave desenfadado del pijerío

El local es precioso y tiene ese estudiado aspecto de desaliño, de imperfección que cuesta tanto crear (sillas diferentes, lámparas también).
Equilibrio perfecto entre rústico e industrial, íntimo pero no demasiado.
Mesas de madera donde no se usan manteles para que la mesa se vea, restándole encanto a la sobremesa. Manteles y servilletas de papel, muy feo, muy actual.
La comida estuvo, para el tipo de restaurante de que hablamos, bastante bien: trigueros rebozados con un romesco muy bien hecho, una ensalada normalita de espinacas baby con bacon y manzana, un risotto con torta de casar que fue lo mejor de la cena, unos tomates al horno muy confitados y dulces y finalmente, el clásico bizcocho de chocolate que se sale al abrirlo. En conjunto, aprobado alto. Carta de vinos corta e inflada de precio.

Inconvenientes, aparte de los ya mencionados: hay bofetadas, a mi juicio inmerecidas, para reservar, y nos tuvieron más de 20 minutos esperando para sentarnos a la mesa. Además, me pareció que el servicio no controlaba los tiempos de los platos y que fallaron cuando les pedí la carta de vinos, me ignoraron durante un cuarto de hora y la botella apareció cuando ya nos habían traído los platos a la mesa. El remate fue que, aunque insistí en que quería zona de no fumadores, no me avisaron de que el espacio es diáfano y no hay división de zonas, con lo que al final, terminamos tragándonos el humo de las mesas de alrededor. En eso me sentí estafada.

04/02/2011

La decoración no esta mal, pero tampoco es nada del otro mundo.El personal atento y muy profesional.Se come bastante bien, pero existen muchos restaurantes en Madrid con la misma calidad y servicio, con precios mas asequibles ( debes ser que se paga por el barrio donde se encuentra ). Lo único negativo son los clientes que tienen las noches de diario, ya que estaba lleno de ejecutivos ( masculinos ) que finalizaban su día de trabajo cenando. Sobre todo los dos que nos sentaron al lado, tuvieron una actitud muy prepotente y trataron fatal al camarero.
Salimos dos personas por 84 € con dos copas de vino, ya que yo solo bebí agua.

03/05/2010

No me convenció mucho

Tras ser una de las últimas novedades del panorama madrileño, nos acercamos a probar este nuevo sitio.

El local precioso, muy bien decorado y amplio (mesas amplias pero sillas horribles, más que incómodas, incomodísimas).

Ibamos sin reserva, pero al tratarse de un día de diario pensamos que no habría problema... error... estaba todo reservado, pero nos hicieron sitio en la mesa compartida (una amplia y enorme mesa de madera en la que la gente comparte mesa, como si de un comedor se tratara). A mi particularmente no me importó pero a alguno de mis acompañantes no le hizo mucha gracia.

La carta está bastante bien, tiene un poco de todo para desayunar, comer, cenar o picar a cualquier hora. Eso sí los precios no están nada contenidos (sobre todo teniendo en cuenta la poca cantidad, unas sillas incomodísimas, la mesa compartida y las servilletas y los manteles de papel). Destacar las pizzas de masa muy muy fina en horno de leña (4 variedades), tamaño 1 persona (entre 12 y 15 €)

Pedimos las alcachofas fritas puesto que me gustan bastante y estaban recomendadas por algun usuario. Están buenas, pero a mi me gustan con un rebozado más fino (solo harina y bien escurrida), creo que la masa era un poco basta y le quitaba sabor a la alcachofa. En definitiva, yo en casa las hago mucho más buenas y es un plato muy sencillo de hacer. La ración un poco pequeña cuesta 8 € (algo que me pareció desorbitado)

Me gustaron mucho las hamburguesas (con salsa de champiñón o con salsa de queso, pero sin pan de hamburguesa). Muy recomendables y bien de precio (10 €)

Tambien tienen combinados (con alcohol y sin alcohol) muy recomendables y a 8 € (tambien bien de precio)
Postres poco pero buenos

Particularmente no me gusta para comer o cenar, prefiero ir a picar algo (hay demasiada gente esperando y algo de ruido)

Lo que no me gustó: la gente asidua (demasiado snob) y el servicio (creo que son de los que hacen distinciones, aunque con nosotros no hubo ningun problema).

Por lo demás ni fu ni fa

01/04/2010

Original

Hoy he estado comiendo e incluso en víspera de Semana Santa estaba lleno hasta la bandera. Por algo será, y no sólo por ser, al parecer, el sitio de moda del momento.

Me gustó:

- Decoración del local, francamente chulo, estilo Nueva York
- Servicio: el camarero que nos atendió muy amable y atento
- Carta de vinos: no muy extensa, pero algunos vinos muy originales
- Precio: es razonablemente asequible para el sitio donde está (nosotros salimos a 30.00 € sin postres).

La comida no creo que sea lo que más destaque de este lugar, pero sin embargo es bastante aceptable (alcachofas fritas muy ricas y originales). Considero que las raciones son algo escasas y eché de menos una mejor presentación. Respecto a los manteles y servilletas de papel..... pues nada, aunque no me gusta habrá que acostumbrarse, ya están por todas partes ;-)

23/02/2010

valoracion 6

es un sitio de buen hambiente, hay buen rollo entre los comensales y una decoracion muy acertada.
Las noches de los fin de semanas con musica son muy divertidas y vale la pena ir por lo meno una vez. valoracion 7
La calidad de la comida es otra historia: no llegan , lo siento, no consigo sacarle nada positivo ; es como el quierer y no poder.
todo parece prefabricado , falta gusto, cariño y profesionalidad en sus platos y lo peor son las pizzas : precocinadas ( las bases la tienen apiladas al lado del horno).
valoracion 4.5
para ir a pasarlo bien està OK
para ir a comer o cenar bien NO