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10/05/2016

Innovación, fusión y producto local

Hoy estamos de auténtica enhorabuena, dado que visitamos al bueno de Aitor Elizegi, uno de los chef con más éxito de toda Bizkaia. Este siempre ha estado embarcado en multitud de aventuras gastronómicas, si bien esta vez nos centraremos en su lugar fetiche, que no es otro que el Bascook situado en Bilbao. Desde luego que el nombre del lugar ya nos está dando una pista de lo que nos vamos a encontrar: una cocina basada en el producto local. Pero no es sólo eso, porque al mismo tiempo nos encontramos ante un estilo culinario innovador, desenfadado y de fusión.

En cuanto a la ubicación del lugar, es ideal; prácticamente se encuentra en pleno centro de la villa vizcaína, junto al Palacio de Justicia, tratándose de un espacio bellísimo, tras la reforma por la que apostó Aitor. En concreto, en 2010 acabó toda su reconstrucción, convirtiendo un antiguo almacén de sal, en un lugar gastronómico coqueto y elegante, donde del pasado sólo quedan las paredes de piedra. Y si a ello le añadimos que nos sentaron en un reservado, pues miel sobre hojuelas. Allí nos recibió un personal atentísimo con una carta muy original y sorprendente. En realidad, más que una carta se trata de un periódico en el que se recogen anécdotas de la villa y sus lugares más emblemáticos.

Comencemos con la fiesta. Entrantes a gogó y a cual más original: wok de pasta, cebolla de Zalla y pimientos asados en leña. Ejemplo clarísimo de la importancia del producto local y siempre el guiño a otros lugares y cocinas. Sin duda. La forma de preparar la pasta y el aliño con frutos secos es muy de inspiración asiática. Soberbio.

Más. El que fue por votación popular el plato más aclamado de la velada: raviolis de bosque y trufa, pomada de champiñón y capuccino de avellanas. Novedoso, sabroso y cautivador. Todos los allí presentes, sin excepción alguna, si sentíamos disgusto por algo, es por no poder repetir inmediatamente dicho manjar. Recomendable 100%.

Tercer entrante y definitivo: nigiri de aguacate, gel de soja y maíces del mundo. Ya ven Bascook continúa con la sintonía de aunar y fusionar multitud de cocinas del mundo. En este caso nos llevamos un trocito de Japón y México a nuestros paladares embriagados.

Los platos principales, del mismo modo, fueron abundantes y muy variados. Para empezar unos huevos rotos, pero, evidentemente, no al uso. El estilo Bascook debe de estar presente y así es. Huevos eco con patata rota y longaniza Joselito brasa. Producto local (huevos ecológicos y patata alavesa) y de primera (Joselito, garantía de éxito), que convierte un plato común en algo mágico.

Sigamos con las sorpresas gastronómicas. Un suave, fresco y delicado ceviche creo que es una buena elección. En concreto, ceviche de anzuelo, tempura de pulpo y pomada de alga nori ¡¡Qué mejor que una brillante fusión de la cocina peruana-japonesa, que sin lugar a dudas, es la que mejor marida!! Exquisito el pulpo elaborado con las directrices japonesas y mención especial a dicha alga marina japonesa por su aportación sabrosa, y sobre todo, por sus propiedades medicinales.

A continuación otro de los platos que se llevó los aplausos de los allí presentes, tanto por su originalidad, como por su gusto delicioso: tempura tinta de kokotxas con crema de patata en salsa verde y habitas. Dos joyas locales de la tierra y del mar, como las kokotxas y dichas verduras en el mismo plato ¡¡Vaya lujo!! Las habas de impresión y la elaboración de las kokotxas novedosa, pero soberbia.

Sigamos con el pescado. Oportunidad para degustar uno de los símbolos del Bascook, que no es otro que el bacalao. En esta ocasión nos deleitaron con un bacalao confitado, pil-pil de porrusalda y pomada de sopa de ajo. Si en Bilbao la preparación de este pescado es una religión, Aitor es uno de los mesías. Se lo aseguro.

Y antes de que se impacienten, llegamos al momento de la carne: rabo y carrillera con pesto y sal de Idiazabal. Carne que se deshacía, sin apenas tener que realizar esfuerzo alguno, dado que su textura era sutil, tierna y delicada. Y un punto más, por haber tenido la genial idea de añadir al plato el pesto. Mezcla perfecta.

Otro momento espectacular de la noche fueron los postres. Tuvimos el placer de degustar un trío de dulces muy diverso. Empecemos, por qué no, con algo digestivo. Gin tonic helado, tartar de scheppes y macarrón de yuzu. El macarrón, como siempre una delicia, y no digamos nada de la elección del sabor, el yuzu. Un cítrico japonés que sirvió de ayuda para que nuestros estómagos comenzaran a dar señales a la máquina digestiva. Y lo demás, por supuesto, inigualable.

Para saciar el gusto de los comensales más golosos, siempre existe un lugar para el chocolate, y en nuestro caso, evidentemente, no podía ser una excepción. 100% chocolate cake caliente y toque de cacahuete. Advertirles a los amantes del noble cacao, que afronten el plato con cierta moderación, puesto que, en caso contrario, el a priori derrotado bombón les puede amargar la velada. Sean prudentes; la tentación es así de peligrosa.

Y por último, no podía faltar el postre estrella de la casa: torrija con crema de flan y helado de flan. Otro de los ilusionismos gastronómicos de Aitor son las torrijas. Fantásticas; es más, insuperables diría yo. Con un helado que no le va a la zaga, el cual está adornado de los más que conocidos peta-zetas, los cuales crean una sensación más que curiosa en la garganta. Por cierto, Aitor ha optado por añadir este ingrediente en la mayoría de sus postres. Marca de la casa.

Sueños, magia, paz, relax, tranquilidad, misterio gastronómico y mucho más es Bascook. Disfrútenlo.


Última visita: 30/04/16

Web del restaurante
Ver ubicación

Barroeta Aldamar, 8
48001 Bilbao

94 400 99 77

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2016/05/innovacion-fusion-y-producto-...

12/03/2014

¡Qué bueno es Bascook y qué difícil me resulta describirlo!
La carta de Bascook es bastante ecléctica, con una acertadísima mezcla entre tradición, vanguardia, mestizaje y, por encima de cualquier cosa, respeto por un producto de gran calidad.
Las propuestas son tan variadas que pueden encajar en un comensal más y menos tradicional.
Platos sobresalientes: "foie dorado, gyozas de manitas y hongo con sirope de cebolla roja", "guacamoleyuzu, cangrejo crujiente y palomitas de gamba a la gallega", "kokotxas rebozadas con begihaundis y pimientos asados"...
El único pinchazo que hemos tenido ha sido el "socarret de bull, carpaccio de cigala + chicharrón de alitas", ya que la mezcla entre la cigala y las alitas... no nos pareció una mezcla tan acertada, pero si sigue en la carta, será porque gusta.
Los postres están también al mismo nivel. Precio 35-45 €/p.
Por último, el local es precioso, es un antiguo almacén de sal y han sabido darle un toque muy especial.
Carta con precios en su web.

je suis béatrice

A mí el Bascook me encantó...

12 de marzo de 2014

15/07/2013

Sorpresa en Bilbao

Recomendable para Ir entre semana porque tiene el menú del día en el que puedes elegir varios platos de la carta. El local es grande y muy agradable , los camareros majos y la comida , una sorpresa. Leyendo después las críticas del once ocho he visto que el cocinero es conocido.
Pedimos: makis de Gilda y rollitos (mejor los makis)
Bacalao al Píl Píl y hamburguesa ( esta la ponen sin pan y con unos macarrones de acompañamiento La carne estaba buena pero no le cogieron el punto.
Los postres son uno de sus puntos fuertes. La torrija estaba de escándalo.
Y de colofón final ,una carta de tés súper original . Pido un Matcha y me lo traen con la escobita para batirlo (es la 1a vez que lo veo en un restaurante que encima no es un japo ).
De precio ,con dos copas de vino a 30 x cabeza.
Recomendable .

02/06/2011

la (buena) calidad y el precio

Soy admirador de la cocina de Aitor Elizegi y de la persona. He seguido su trayectoria allá por donde ha puesto su sello. El Gaminiz, el Baita y ahora Bascook. Y por eso no puedo ser imparcial. Entrar a uno de sus locales es como ir a un concierto del Boss. sabes que te va a sorprender, que la cosa irá siempre para arriba en cuanto a emociones y que se va dejar la piel para que te vayas con una sonrisa.

Dice el refrán que es de necios confundir calidad con precio. Algunos no sólo lo confunden sino que te confunden e intentan hacerte pagar de más por lo que sin duda es menos. Otros, los honestos, como Aitor, hacen lo que siempre se ha llamado justiprecio. Algo que, si además ofrece calidad, resulta de lo más gratificante.

Eso es lo que nos ofrece Bascook en nuestra primera visita. Un carrusel de sensaciones que comienza desde la recepción, sigue por las escaleras, llega a la sala preparada con mimo para hacer que uno se sienta a gusto, con intimidad, sin ruido y con la luz precisa para que cada plato se muestre en todo su color.

El personal de sala es gente amable, colaboradores, que saben lo que recomiendan y cómo lo hacen. Sin agobiar, con atención coreografiada.

Y la carta, con platos que salen de la imaginación de un loco o un sabio. Con combinaciones imposibles, con viajes a los mundos culinarios que han marcado al cocinero.

Y los platos. Yo como buen marine "Semper Fidelis" al bacalao de Elizegi y encantado de este bacalao 2.0 que en su receta va acompañado de pimientos de los verdad, como los que hacemos en casa, asados y pelados a mano y con un confite con un salero que no se puede aguantar. Y el cerdo vasco (no tranquilos, que no miro a nadie concreto) sobre un pure de patatas con costra y que explosiona en la boca. Y los postres. Y el pan. ¡viva el buen pan! Y el verdejo recomendado que es un feliz encuentro con frutas en la boca, con toques cítricos, un caldo equilibrado y sin subirse a la parra de los precios.

Y en la minuta, y regresamos en eterno retorno en debate entre calidad y precio. Si hay que elegir, ha pensado Aitor, porque no dar las dos cosas: buena calidad a un mejor precio.

La próxima vez trataremos de no alargar tanto la tertulia, para dejar descansar al personal, pero, porque no decirlo, en agosto, y con el trato, dan ganas de quedarse a vivir en Bascook.

Otro día hablaremos, también, de la dinamización cultural/gastronomica. De iniciativas como el Kurding Club, del magazine que se edita en la casa, del blog del cocinero y así un largo etcétera.

Para un primer día, es una sobredosis de emoción.

17/07/2011

Cocina creativa que olvidó que es cocina.

Estuve este sábado comiendo allí, y la verdad, discrepo bastante con las amables críticas predominantes.

El local, bastante chulo, con paredes de piedrecitas, mesas relativamente separadas, espacios diferenciados; la acústica bien, con música de fondo, y un poco oscuro, para mi gusto. Pero ambiente conseguido, en general. Manteles individuales de papel.

Tras explicarnos la distribución de la carta (carta original, todo hay que decirlo) y los platos fuera de carta (en realidad, el plato, porque omitió el otro que había- supongo que por olvido), nos trayeron un aoeritivo: un vaso de chupito de un té rosa que no nos dijeros de qué era, pero sabía a azúcar que tiraba para atrás, yo no me lo bebí.

Como habíamos desayunado bastante tarde, íbamos sin mucha hambre, así que pedimos unas patatas bravas para compartir, y luego dos platos principales y un postre.

Las bravas, ya sabemos que es un error pedirlas en el país vasco, pero bueno... siempre caes. La ración, escasa (afortunadamente). Las patatas, un poco crudas por dentro; la salsa brava, qué decir... consistía en unos grumos rojo oscuros cuyo sabor recordaba bastante al chorizo... no nos gustaron.

De segundo, yo pedí bacalao con cebolla confitada y pil pil de hongos. Mi acompañante, el pescado del día (Mero de Plentzia).
Mi bacalao venía en un plato hondo, tapado completamente por la salsa. Consistía en unos filetitos pequeñísimos de bacalao, y con piel. Además de incómodo de comer, no me gustó nada. El bacalao, sin más, no sabía a nada, estaba cocinado aparte de la salsa. La cebolla confitada no sabía a cebolla (ni a nada agradable). Mi compañero de mesa confirmó mi impresión. Su mero, algo mejor, aunque muy normalito.

De postre, pedimos una tarta tatin para compartir y cafés. La tarta, para compartir no era, a pesar de costar sus 8 euros, porque serían unos 30-40g. Pero, de nuevo, la escasez de la ración fue afortunada, porque de tatin no tenía más que el nombre y la manzana; la base era un hojaldre seco y malísimo... un bluf...

El servicio fue correcto, pero tampoco muy atento. Además, hubo una confusión con los cafés, si bien fue solventada con eficacia, que no con amabilidad.

La cuenta, 70 euros.

Me parece caro y, sobre todo, que no está a la altura. Como dice un comentario anterior, lo importante no es el nombre del plato, sino la comida en sí.

No volvería.

19/06/2010

Joselu Blanco lo descubrió en junio de 2010

Super Bien!

Hoy hemos ido por primera vez y hemos optado por platos Km0, que están elaborados con materias primas producidas a una distancia máxima de 100km del Restaurante. Producto y cocina inmejorable, y para rematar a un precio mas que razonable. El Local está bastante bien, aunque podría haber aplicado alguno de los conceptos del menu al diseño. Yo volveré a menudo!

Paco J. + seguir 27 sitios

04/01/2011

El mayor esfuerzo debería aplicarse al plato en sí; no al nombre del plato.

Platos: Increible salsa del bacalao pil pil, pero creo que bacalao y salsa estaban cocinados por separado; Buey picado, flojo para lo que me esperaba, la cebolla desecada que traía la venden en ikea;
Postres: decepcionantes el de mi acompañante y el mío (bizcocho reseco de zanahoria y espagheti insípido de café)
Buena selección de cervezas: la que pedí en carta marcaba 3€ y me la cobraron a 5.
Excelente y variado el pan. aunque comas de menú te cargan 2.5€ por él, un detalle feo, más aun siendo menú.
Camareros: nos atendieron dos, uno era un BORDE (calvo con gafas), el otro un encanto (también con gafas). Gracias al primero no dejamos ni un céntimo de propina.
Conclusión: Se come muy bien, pero la relación calidad precio del menú del día es baja. 25€ persona? me duele decirlo pero en este tipo de cocina, el Kikara sigue siendo mejor, y más económico.
*Volvería? Tal vez cuando deje de estar de moda, pero creo que no. Siendo indulgente le doy 3 estrellas.

14/01/2011

Hoy hemos estado comiendo en el restaurante Bascook del famoso cocinero Elizagi y la verdad es que nos ha encantado.
hemos concertado un menú de los mas variado y sabroso.
Hemos probado un shusi de Gilda espectacular, una cascarilla a la brasa fascinante, todo con el sello de este magnifico cocinero.
El local esta decorado con mucho gusto.
Los platos bién presentados y muy gustosos, no cabe duda que ha sido una bonita experiencia.
El servicio nos ha encantado, se ha encargado de recibirnos y de concertar el menú la señorita Garazi que ha sido muy amable con nosotros en todo momento.
Nos han explicado en todo momento en que consistían los platos que degustabamos dandonos una breve explicación muy gentilmente el hermano del propietario, de nombre Alberto según me han comentado.
Resumiendo, Bascook es una experiencia de obligada visita en Bilbao.

19/10/2010

Gastro-guays

Fuimos un lunes, así que pudimos comer "de menú", que es básicamente elegir entre unas opciones determinadas de la carta.

Mucho nombre en los platos, pero a mi no me encantaron. Correcto, pero me esperaba bastante más. Puede ser la elección de platos, pero en un sitio así espero que todo sea sobresaliente...

Buena atención y un local muy por encima de la media Bilbaina. Da gusto ir a sitios así de chulos y tan bien atendidos.

Los camareros llevaban un broche de Patricio Estrella, y oiga, yo soy fans :D

En el baño tienen Dyson Airblade para secar las manos, ¡+1 para ellos!

09/01/2011

Ayer estuvimos cenando con unos amigos en Bascook.
POR FIN conseguimos mesa después de mucho intentarlo!!!!!!!!
Comimos un maki vegetal buenisimo, las croquetas de queso con una bechamel finísima, los mejillones a la brasa espectaculares, yo probé bacalao al pil pil y me encantó.
los postres deliciosos.
La decoración será de lo mejor de Bilbao, muy por encima de la media de los locales de Bilbao.
El servicio super ágil y amable la recomendación que nos hicieron de los vinos muy acertada (conociamos pocos vinos)
Volveré con mas gente, en un lugar tan bién atendido y con una relación calidad precio tan buena siempre aciertas.

20/10/2010

Innovador concepto de restaurante. Me gustó mucho.
Tal vez un poco escaso de cantidad pero reconozco que fui a cenar un día que no había comido, así que no sé cómo de justo fui.
La cena: 2 entrantes para 3 + plato principal + postre (espectaculares los postres).
Bebida agua y cerveza. Precio: 36/persona.
No me pareció muy barato, pero teniendo en cuenta el nivel de los platos creo que está bien.
El precio "ajustado" para tratarse de cocinero+conica "de copete" se debe al concepto innovador (algo así como alta-cocina+low-cost): decoración moderna y original, manteles individuales de papel, la carta es un periódico que combian noticias curiosas con el propio menú.
Muy original. Recomendado totalmente.
El edificio es el antiguo almacén de sal de Bilbao y la decoración hace honoir a sus raíces.

24/07/2010

Bascook, un bluffff!! El típico sitio de moda porque acaba de abrir y tiene un diseño chulo, pero a la hora de la verdad la comida bastante mala. Las croquetas potosas de verdad. Los camareros poco espabilados, el vino desconocido y barato porque se supone que no te la quieren meter y a la hora del a verdad: RAKA, cuentón que te cagas, entre otras cosas, porque pides dos postres y te cobran seis y de agua pides una y te cobran dos. Así que una recomendación si se os ocurre ir: REVISAD BIEN LA CUENTA!!! Le calculo de sitio chic a tope de Bilbao un año como mucho.