BistrEau by Ángel León

Ordenar por:

relevancia fecha

26/01/2015

Opinión de "La Mesa". Cocina en directo y expericia de 10. LA mejor opción si no puedes ir a Aponiente.

El jueves 15 de enero se estrenó en Bistreau #LaMesa, así es que nosotros que teníamos reserva para el 16 en la sala, al final nos decidimos por rascarnos un poco más el bolsillo y hacernos una experiencia full. La Mesa.

2014 para mí ha sido un año cargado de experiencias culinarias, gastronómicas o como diría una buena amiga “disfrutólogas” de todos los tipos.

Desde que en diciembre de 2013 pisáramos DiverXo creo que hemos probado casi todo lo que ha estado al alcance de nuestra mano. Que este vicio de comer no es nada barato.

Bueno no me enrollo.

La Mesa es un concepto que para mí es completamente novedoso, ya que aunque he asistido a cenas con cocina en directo jamás he ido a un restaurante respaldado con 2 estrellas Michelin en el que cocinen en este caso, para 6 personas.

Al timón de este barco estaba el día 15 el mismo Ángel León para el pase de prensa y el 16 (día de nuestra visita) su mano derecha en Bistreau, Ismael Alonso. Gran maestro de ceremonias que nos hizo disfrutar de lo mejor de Aponiente durante más de 3 horas.

Echando un vistazo al menú 2014 de Aponiente, éste de Bistreau es casi idéntico. Esto unido a la exquisita decoración del Hotel Mandarín Oriental, hacen de la experiencia un lujo. Ideal para ocasiones especiales.

No voy a valorar los platos, como suelo hacer en los restaurantes de este nivel, ya que todos son de 10 y hay que dejar un poco de sorpresa al visitante.

Si no recuerdo mal fue una cena con 16 pases, a cual más loco, en el que pudimos ver a escasos 30 cm de nuestras narices cómo los ingredientes de cada pase se transformaban con nitrógeno, en sifones……un total de 4 personas trabajando para dar de cenar a 6 clientes en este caso. ¿Hay algo más exclusivo?.

Ostras en texturas, cortezas de morena, chistorras de boga, mantequillas de algas, arroz con plancton, sopas yódicas, navajas vivas con hielo seco, caballas, chocos, spaguetti, plátanos a la sal y hasta carne….de la mar. Todo un goce para los sentidos que te hace disfrutar como una niña en el circo. No son cocineros, son magos.

A destacar el impecable servicio de sala y el acertadísimo y cuidado maridaje que ofrecen Jesús Gómez y que sin duda vale hasta el último céntimo de su coste. 50€ en el menú largo.

Al final el menú largo se queda en unos bien pagados 130 euros pp sin maridaje. No es barato, la verdad. A tener en cuenta que no pasa como en otros estrellados o by estrellados. Aquí no se cobra ni el agua ni los cafés, y además ofrecen una copa al final de la cena que intuyo (esto no lo puedo confirmar) que también es by the face. Un buen detalle.

Grandes referencias de vinos generosos, algunos exclusivos maridan esta locura marina.
Al final por cosas de la vida es la primera vez que en un restaurante me traen una tarta de cumpleaños, así es que me acordaré de ese detalle (Gracias Ángel León) y de algún otro que tuvieron con nosotros toda la vida.

Como diría Martin Luther King …I Have a Dream…El Puerto de Santa María no se hará esperar.

27/01/2015

Cortezas de morena y chorizo de pescado. 6 comensales. 1 chef. Una experiencia submarina muy especial, sólo faltó un snorkel.

Buscando a Nemo, Bob Esponja y su piña, Úrsula la bruja del mar y tantos otros personales submarinos harán cola (nunca mejor dicho) para ir a nuestro nuevo Nautilus culinario, La Mesa del Bistreau.

Confieso que supe de Ángel León, alias el chef del mar, por el programa de la tele de los cocineros (nunca sé si es masterchef o topchef, que los confundo). El tío me pareció realmente simpático, muy alejado del tipo sobradillo que tienen otros de su oficio.

También le veo un aire a Paquirri (padre), aunque esto no aporta nada a esta crítica.

A lo que voy.

Ángel acaba de hacer una doble apertura, o double opening que dirían en la Pérfida Albión. Por un lado tenemos el Bistreau, una especie de middle-cost (porque muy low no es) dentro del hotel Mandarín Oriental y por otro La Mesa, una idem para 6 plazas dentro del Bistreau, a su vez taaaaambién dentro del mismo Mandarín Oriental.

Es decir, rollito muñeca rusa, dos locales dentro del mismo sitio.

Y digo dos porque mientras que en el Bistreau comes por unos 70-80 euros platos inspirados en A Poniente pero en plan informal, la propuesta de La Mesa es radicalmente opuesta: Un sumiller, un jefe de mesa, un chef y un cocinero para 6 personas.

Ni que decir tiene que el precio es acorde: 180 euros con maridaje, 130 euros sin él.

Yo no he ido a muchos locales con estrellas del gordito que se parece al malo de cazafantasmas, pero hasta ahora creo que es la experiencia con más sensación de exclusividad que he tenido. Sólo me faltaba ser ruso.

La propuesta es simple: una enorme mesa de mármol estilo Da Vinci, seis comensales en uno de los laterales e Ismael Alonso, nuevo chef ejecutivo del Mandarín Oriental al otro.

Cada plato es preparado (o al menos terminado) en tiempo real al mismo tiempo que es explicado con mimo.

Te enteras de cosas como que A Poniente tiene el único criadero de plancton del mundo, que te van a dar de comer navajas vivas o de que testean los embutidos del mar a base de darle botacas a los niños Gaditanos, que se los comen pensando que es chistorra.

Siempre hago críticas sin spoilers, y ésta no será diferente. Los platos de La Mesa hay que vivirlos y la sorpresa es importante.

Nitrógeno líquido, ostras liofilizadas, chorizos de pescado de roca, arroz con plancton...hasta el pan está hecho a partir de los bichitos verdes. Una experiencia diferente a cualquier cosa antes vista.

Me sentí como Kirk Douglas cuando se sienta a la mesa de James Mason, el Capitán Nemo de la peli de 20,000 leguas de viaje submarino. Sólo eché de menos el órgano de tubos.

Es una sorpresa de sabores y texturas continuo, avisados quedáis.

Caso aparte el maridaje. Hasta ahora de lo mejor que he probado. Todo a base de vinos generosos, amontillados, manzanillas y palos cortados. Puro Sur y puro Cádiz. Ni un sólo vino tinto. Ni falta que hacía..

DETALLES QUE NO SE VEN PERO ESTÁN: La atención es personalísima y se crea una situación de complicidad y colegueo muy chula a los dos lados de la mesa. Es cierto que la experiencia puede ser un poco seriota si tus compañeros de mesa son un poco rancios, cosa que nos pasó a nosotros, lo que nos obligó a un plus de "arsa-quillo-achilipú" para subir el nivel de rumbosidad, que aquello parecía el funeral de Mandela (bueno, quitando lo del traductor de sordos, que ahí se echaron unas risas...).

Era el cumpleaños de Lady Spider, y como final de fiesta Ángel/Ismael tuvieron el detallazo de aparecer con una tarta con velita. La cara de nuestros compañeros de mesa era un poema (eso sí no cantó ni uno).

Conclusión: para vivirlo sin duda, yo casi lo prefiero a ir hasta A poniente, por aquello de disfrutar de Barcelona después.

(consejo paleto-final: no dejéis de ir al baño. Los aseos son más rusos que Putin montando a caballo en camiseta de tirantes...hasta un sofá de capitoné tiene, no digo más).

Venid a Barcelona a buscar a Nemo.

Yanzoo

Se me salen los ojos de las cuencas con estas experiencias.
Está hoy el 11870 "a tope de power"...

26 de enero de 2015

spider72

Es lo que tiene...jajajaja.

27 de enero de 2015