Bodega Cigaleña

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13/10/2016

Caldo

Parada técnica para hacer cuenta de los vinos que tanta fama le han dado a Bodega Cigaleña.
Pedimos un par de Borgoñas, bien conservados a temperatura ambiente, el problema es cuando la temperatura ambiente del local es parecida a la de Sevilla en Agosto.
Se lo comentamos al camarero y nos dijo que estaban estudiando cómo solucionar el problema.
- Algo habrá que hacer!.

Buenos los pinchos, sobretodo el CABEZON DE MARISCO, una especie de tigre, pero con la cabeza de la nécora y rellena de su carne.

Te recomendamos:

06/03/2014

Barra con solera

Este es el típico sitio que tienes catalogado como "de padres" hasta que entra en tu agenda de lleno porque... ya somos o estamos rodeados de padres aunque no nos lo queramos creer. Me encanta tomarme un vino en la barra. Para raciones me parece caro.

01/03/2012

Como dice el compañero JCB, un auténtico lugar de culto para amantes de los buenos vinos de cualquier parte del mundo. Me consta que hay gente que se viene expresamente de Madrid para disfrutar de vinos que allí les valdrían el doble o el triple (y hablamos de vinos de 3 dígitos). Pero es que además la comida es deliciosa. Sin complicaciones, eso es verdad, pero para quien busque eso ya hay otras alternativas. En fin, un lugar imprescindible.

25/03/2012

De tapas por Santander

Un clásico del cañeo santanderino. Siempre está lleno. Raciones algo carillas

30/07/2008

El templo del vino en Santander

Como su propio nombre indica, sus fundadores eran originarios de Cigales, provincia de Valladolid, y el negocio sigue regentado por sus descendientes.
Lo más típico del local son las numerosísimas botellas de vino que adornan las paredes y techo del mismo, casi todas piezas de museo ya que son de conocidas bodegas y con más de 50 años de vida.
La carta de vinos, como no podía ser de otra forma, es de las mejores de Cantabria y el sumiller te aconsejará sabiamente en función de tus gustos y tu presupuesto.
La comida es básicamente castellana: chacinas, lechazo, chuletón, embutidos, estofados y demás cocina "contundente" preparada con gran maestría. Un placer.
El precio se suele ver afectado por el vino elegido, ya que acude mucha gente a degustar caldos difícilmente encontrables en otros restaurantes, pero dos personas pueden comer "a gusto" por unos 60 - 70 €.
Si disfrutas del vino, tienes que ir.