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10/10/2018

Puntuación 7

Este local me encanta y es un sitio donde suelo ir con mis ligues... espero que no me lean... el sitio es precioso y la comida es correcta.

Y comparto la opinión del resto de la gente, el servicio es malo. Una vez me vino un camarero que no era profesional. Me llamó 'chiqui' y me traía todos los platos. No majo. Vuelve por donde has venido. No he venido al McDonald y ni mucho menos somos amigos para que me llames 'chiqui'. Se pasó de frenada.

Aún así, es un sitio que me gusta. Aunque sea mientras espero mi turno en Pizzaiolo y me vengo a este local a por una cervecita. Por cierto, no tienen cervezas del grupo Mahou, sino Heineken.

05/11/2017

Buena comida, excepcional local...pero...aysss le falta algo (además de servicio)

Bosco de Lobos es uno de los restaurantes más bonitos a los que he ido en Madrid.
Empezando así una crítica parece que todo va a ir cuesta abajo...y un poco sí, pero no del todo.
Bosco de Lobos se encuentra en el COAM (colegio de arquitectos), un emplazamiento que resulta ser un oasis en el centro de Madrid, un cubo de cristal donde aislarse del ruido y disfrutar del verde que lo rodea y la tranquilidad. Por unos momentos, uno se siente en Escandinavia, quizá por la madera que predomina en el interior, los libros, sin duda una sensación reconfortante. Seguimos, nos traen la carta y sencillamente todo tiene buena pinta, platos italianos pero con toques diferentes en algunas de sus combinaciones. Seguimos....ausencia total del servicio, tiene mérito ser un servicio regular y no muy atento cuando aún no han llegado la mitad de las reservas, hay que ser muy pasota. Y es una pena porque creo que es lo que falla estrepitosamente aquí. Uno pensaría que la cocina va a ser mala, al darle tanta importancia al lugar y la decoración,.. pero no es así, en Bosco de Lobos no se come mal, para nada. Destacaría especialmente las pizzas, en concreto una muy buena combinación de alcachofas, botarga y mozarella desmenuzada encima de una cama de rucola. Buena masa y muy buen tomate en la base. También buenos los papardelle con ragú de carne al vino tinto, en su punto de cocción la pasta que es llamativamente buena aunque no la hagan ellos. Por último pedimos una buena crema de mascarpone, rica pero sin más.
Me quedo con la sensación de qué pasaría si el servicio fuera mejor y el grupo que lleva este restaurante le pusiera algo más de ilusión y gracia. Porque la comida está bien, le falta ese puntito de más que creo que le daría un salto potente y por supuesto cuentan con un marco incomparable.

Bodega: buena variedad por copas, precio algo subido. 5
Local: 9 (lo peor, lo lejos que hay que ir para llegar al servicio, madre santa)
Servicio: 3
Cocina: 6 (lo mejor las pizzas)
Precio medio: 25/30 pp
RCP: 5,5

Síganme, no se corten y vean todas las críticas, valoraciones y documentos gráficos en lamandarinavaliente.wordpress.com o a través de Twitter en @lamandarinaval

03/07/2017

Todo local.

A ver local bonito, muy bonito. Servicio muy malo. Tanto que nos fuimos después de media hora esperando un mínimo de caso (no recibimos ninguno con el local a media entrada)

Alvaro Armenteros

¿Media hora sin haceros caso? ¡pues ya le has dado una estrella de más!

4 de julio de 2017

nindiola

Si, Alvaro, tienes razón. La verdad es que tenía buena pinta, el local, pero los camareros era como si fuesemos trasnparentes.

7 de julio de 2017

15/11/2015

Del estilo de Ana la Santa!

Local dentro del COAM, con una terraza acristalada que desde fuera parece una biblioteca, otra terraza al aire libre con suelo de madera, y un local dentro, con la cocina vista en el medio y techos altos.

Fuimos a picar algo después de Valgame Dios. Llegamos cerca de las 12 (cuando cierran la cocina) así que menos pastas y arroces nos dejaron pedir lo que quisiéramos. Pedimos recomendaciones a la camarera, nos dijo que los carpaccios estaban buenos, así que escogimos el de ternera y le pedimos otra que no fuera cruda (porque una de nosotras no comía nada crudo) y nos recomendó las tortitas, que llevan atún ¡crudo! Así que habrá que volver a probar otros platos, porque no estuvimos muy acertados.

El carpaccio de ternera para mi gusto tenía demasiada hoja encima (me quedo con el de Sala de Despiece antes) y las tortitas, bien, pero arriesgado para recomendar porque pican y es un sabor muy estilo un plato de fusión peruano crudo (que no a todo el mundo le gusta)

El ambiente del estilo a Ana la Santa y todos los que están abriendo ahora en Madrid del rollo, a las 11 suben la música y está bien para la primera copa.

30/09/2015

Ambiente diferente, comida rica

Un sitio al que merece la pena ir sólo por el ambiente que se respira.

Comer dentro del colegio de arquitectos de Madrid, en plena naturaleza dentro de la urbe madrileña se agradece y mucho.

Decoración estilo nórdica, acogedora y elegante, una vajilla para enamorarse, camareros jóvenes y desenfadados y cocina mediterraneamente inclinada hacia los sabores italianos.

Como aperitivos o entrantes probamos: las tortitas de maíz, sashimi de atún y mayonesa de chipotle, que me parecieron deliciosas, una combinación de sabores muy buena; la foaccacia de stracchino, prosccuito di parma, rúcula y tomate semiseco, sencilla pero con buen sabor, el pan no es el típico de foaccacia y el stracchino, que es un queso originario de Lombardía, le da un toque muy bueno; por último tomamos los bun de porchetta y berenjena con miel y mostaza, estaban bien hechos y sabrosos.

De segundo me pedí la lasagna clásica boloñesa, que tenía un sabor exquisito, y lo que más me gustó es que no rebosaba bechamel insípida como ocurre en muchos sitios. Se notaba una salsa boloñesa casera.

Tuve ocasión de probar los platos de mis acompañantes y he de destacar las verduras a la brasa, muy bien cocinadas y sazonadas, en versión baby, lo que le proporciona al plato una presentación exquisita.

La pizza de taleggio, espárragos verdes y pancetta arrotolata demasiado salada a mi parecer.

Me quedé con ganas de probar los spaghetti vongole, que desfilaban repetidamente por las mesas de alrededor y pintaban muy bien.

Los postres no valen de mucho, el vasito de nuttela es muy amargo y el cheesecake sin grandes pretensiones. Quizá destacaría un poco más la panacotta de maracuyá, pero todos ellos presentados en vasito pierden en originalidad. Digamos que los postres no son su gran fuerte.

Una pega, es que, entre los primeros platos y los segundos hubo mucho tiempo de demora.

05/09/2015

PARA NO VOLVER

Ayer fui con unos amigos a cenar a este restaurante y la verdad es que no se lo recomendaría a nadie. A pesar de que el local es bonito, la cómida es muy floja. El tamaño de los entrantes es rídiculo, por lo que la relación calidad precio es mala. Pedimos un ceviche de pez mantequilla y una alcachofa frita y aunque estaban ricos de sabor, eran tan pequeños que sólo nos dió para probar un bocado a cada uno de los cuatro comensales y son entrantes de 10 euros!!A todos nos sorprendió que fuera tan escaso.
Además fue lo único que no estaba mal, mi marido se comió después una hamburguesa y era literalmente incomestible y yo me pedí una pasta que estaba insipida. Y lo cierto es que hay que poner mucho de tu parte para que una hamburguesa o unos tallarines no estén buenos!!si es algo sencillísimo.Además el vino blanco que pedimos ni si quiera estaba frío, y colocan la cubitera en el suelo!!!y sin trapo!!así que te tienes que agachar para cogerlo y te chorrea sobre todos los platos. Por último los postres también flojos, pedimos una cheescake y te traen literalmente una especie de cuajada dentro de un vaso, sin galleta ni nada...en fín,a no ser que lo "cool" sea pagar por algo que no tiene ninguna calidad, no entiendo como se puede calificar así a este sitio....nunca lo recomendaría, yo sin duda no vuelvo!!

02/08/2015

El sitio

Sin duda el sitio es lo mejor. Enclavado en el Colegio de Arquitectos de Madrid, en un bonito jardín que nos hace evadirnos de la urbe como si estuviéramos en medio del campo.

En cuanto a la comida, esta basada en una carta fundamentalmente italiana con algún toque de otros lares (caviches, tartakis..). La comida esta buena pero nada del otro mundo.

A mejorar, el sistema de reserva de la terraza aún teniendo reserva no había disponibilidad.

27/06/2015

Muy cool y eso

Algo carete aunque el sitio merece la pena para estar de relajo una tarde de finde. Postres entre 5-6€ aunque no todos igual de buenos. Habrá que volver a probar esas pizzas hechas en horno de leña. Gente guapa y ambiente de ver y dejarse ver. No os tengo que explicar nada más.

26/09/2014

cocina italiana y terraza de moda dentro del COAM

Llega el post más delicioso de la semana, con el que seguro que os entra hambre mientras lo disfrutáis, tanto como a mí mientras lo escribo. Un #Bdeli dedicado a Bosco de Lobos, un restaurante que tiene poco tiempo y que está en pleno Colegio de Arquitectos de Madrid.

Dada su ubicación, y como no podía ser de otro modo, llama la atención primeramente por su preciosa decoración. Un espacio con grandes cristaleras abiertas a un agradable jardín y una biblioteca, alojan las mesas de madera del local.

En la carta, platos de cocina con toques mediterráneos e italianos con precios en general comedidos. Nosotros el día que fuimos a visitarlo nos dimos un homenaje, lo reconozco, y elegimos sin mirar precios. No solemos hacerlo porque al final nos gustan las cosas sencillas y que la cuenta no suba en exceso. Pero últimamente celebramos un montón jaja (cambio de casa, la barriguilla…). Eso sí, pedimos para compartir! Unos suculentos mejillones y una pasta con bogavante que echo de menos cada día jajaja. Y de postre, tiramisú!

Otros platos de la carta son ensaladas, pizzas, risottos, carpaccios, sopas frías…

Precio medio 25 a 35 euros. Bon appetit!

Más info y fotos en:

elblogdebarbaracrespo.com/2014/05/bdeli-bosco-de-lobos.html