Un proyecto comprometido con la filosofía del movimiento Slow Food repleto de historias cuyo pilar principal es la memoria de unos alimentos que nos traen recuerdos de otros tiempos. Cultivados por manos artesanas y reinventados por expertos culinarios que han sabido ver en ellos la singularidad nacida de la tradición,

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05/05/2017

Quizá mejor para merendar

Cena viernes 2 personas. Local lleno.

Carta extensa y original, con opciones para celiacos, veganos y ovolacteovegetarianos (lo que me ha costado escribir esta última palabra...sólo por el esfuerzo de decirlo no me hago)
De aquí me entusiasma la idea de los licuados con frutas y verduras frescas.
Además los domingos ofrece brunch durante todo el día...pero no me gusta que sea rollo buffet. Me llama más desayunar cualquier otro día que se puede elegir a la carta.

El local es IDEAL. Preciosísimo.
El servicio muy lentorro, para el segundo plato tuvimos que esperar 20 minutacos, espero que fuese una cosa puntual.

En cuanto al comercio, a compartir entre 2 cenamos:

- ZUMO GREEN MINT: Licuado de hojas verdes, naranja, hinojo, romero, piña y menta. Combinación de sabores que funciona a la perfección, ninguno destaca sobre los demás y que da como resultado una bebida con cuerpo, no en plan aguachirri. Está delicioso y sentencio desde ya que es lo que más me gustó de la cena y que volveré muchas veces a por él.

- COCA PIZZA: No espereis una pizza al uso, esto es una base muy fina y crujiente con verduras de la huerta: berenjena,tomate pasificado, crema de almendras, tapenade (aceitunas) brotes y lascas de queso. Según el ingrediente que pilles en cada mordisco está más o menos sabrosa, lo fundamental es siempre pillar queso.

-BERENJENA ASADA: servida con crema de almendra y almendra picada. La berenjena está bien cocinada y muy jugosa, pero el conjunto del plato es sosete en general. Con más salsa hubiese mejorado en sabor.

-SPAGUETTI ROJO: De nuevo no espereis spaguettis al uso, estos en vez de ser de pasta son de calabacín, tiras de calabacín con pesto rojo, pescado y katsoubushi (finas láminas de bonito seco) Bien el conjunto aunque me supieron mucho a katsoubushi y poco a pesto…si me invierten la proporción podría pedirlos de nuevo.

-GOFRE DE CALABAZA: Buenísimo, recién hecho y con cierto dulzor que le aporta la pasta de calabaza. Lo sirven con helado de leche quemada que nos comentaron se puede cambiar perfectamente por otro al gusto si el sabor de la leche quemada es demasié como fue nuestro caso.

En cuanto a la cuenta, ni 20 euros por persona. El precio medio debe ser algo superior puesto que esa noche no cenamos mucho pero dudo que supere los 30.

Quizá lo mejor para acertar 100% sea venir a merendar cualquier día dado que lo mejor de la cena fue el batido y el gofre, y de comida sólo repetiría la pizza aunque reconozco que no me importaría volver y probar alguna que otra cosa.

01/03/2017

Disrupción

En un Madrid repleto de suelos de cemento pulido, paredes de ladrillo visto y sillas de distintos colores y formas, de tartar de salmón con aguacate y brownies precocinados, en un Madrid donde llamas para hacer una reserva y te atiende una centralita, donde los decoradores han hecho su agosto pero los clientes están aburridos hasta la médula de comer siempre lo mismo... de repente aparece, como un soplo de aire fresco, un local no sólo nuevo sino diferente, con un punto internacional y con ubicación propia de embajada de Luxemburgo.

Bump Green se caracteriza por servir comida orgánica en un entorno verdaderamente agradable, incluyendo a los camareros. A la entrada tiene una pequeña tienda de productos naturales, donde entiendo que nadie va a hacer la compra pero sí es una forma ideal de aprovechar ese espacio construyendo marca desde el principio, transmitiendo la idea de que los productos que te van a llevar a la mesa son frescos y saludables, recién traídos del mercado.

Lo cierto es que siempre que voy pido lo mismo, y me gusta tanto que me cuesta salir de este pequeño redil que suponen las pastas vegetales (en concreto unos spaghetti de calabacín con pesto) , las cocas de verduras o de algas, la rosquilleta de cacahuete, cremas (como la de calabaza y jengibre) o una excelente ternera gallega en forma de "croca ecológica sobre brasas y verduras". Tanto el tatin de manzana como el gofre de calabaza con helado son de echar una lagrimilla.

20/04/2016

Cena un martes a las 9!

Fuimos a cenar 3 amigas un martes, muy pronto, así que no sé si suele estar lleno o que tipo de ambiente tiene, porque no había mucha gente por la hora y el día.

LOCAL: muy bien puesto, hay como tres zonas, la de entrada como una terraza interior muy acogedora, y luego el comedor del fondo, con un anexo a la izquierda separado (que podría funcionar como reservado) donde cenamos nosotras. Ese espacio cerrado es el que tiene como un jardín vertical y las letras de BUMP GREEN iluminadas, muy chulo.

La COMIDA es normal, pedimos un tartar de salmón (la salsa le quitaba un poco el sabor) , la ensalada de quinoa (normal, auqnue también es verdad que estoy en busca de una combinación con la quinoa que quede bien, porque la mayoría que he probado quedan un poco insipidas) y la burguer bumpgreen (lo mejor, grande y con buen punto la carne)

LO MEJOR: tiene mucha variedad para poder desayunar, tomar un cafe o incluso una tarta de merienda, y comer o cenar... quizás sea buen sitio para desayunar o para tomar un café por velzquez

LO PEOR: el postre en teoría era un tiramisu y resultó ser un panettone :-)

PRECIO: barato, para el local, la ubicación y lo atentos que fueron los camareros, salimos a 25 € cada una con postre y copas de vino.

02/08/2017

Decoración preciosa!
Trato bien.
El nutribowl....ñam ñam
ceviche de mango mejorable
Berenjenas interesantes
Smoothies ricos
Texturas de cacao viene del cielo

18/02/2016

Lo verde empieza en Los Pirineos.

BumpGreen tenía muy buena pinta. Por fin Madrid estaba recuperando terreno con Barcelona, dónde locales como Celeri defienden una opción de comida basada en productos naturales biológicos y una vuelta a una forma de comer pausada y basada en la materia prima sin artificios.

Lo más parecido que hay en Madrid a esto quizá sea La Huerta de Tudela, que defiende una excelente cocina verde (indudable aunque luego tenga otros puntos negativos que en mi opinión le restan enteros) y de una forma más clásica Floren Domezain y sus verduras.

Este Bump Green sin embargo me ha parecido poco más que un local bien decorado estilo hippy-chic "somos biológicos" con una cocina plana y sencilla que a base de serlo es hasta triste.

El local es a priori agradable y muy bien decorado. Aquí sí que le han puesto interés. Ladrillo visto, lámparas de cristal...todo tiene un toque vintage-chic-natural que de entrada, funciona. En la carta se indica que todo lo que se ve, se vende.

Ya empiezo a ver que le damos a todo...no suele ser un buen detalle este tipo de mezclas. O somos restauradores o somos decoradores. A setas o a Rolex, que diría el Vasco.

Carta pequeñita de tamaño pero completa en opciones. Un poco complicada de leer, con mucho mensaje en los lados recomendado que si zumos detox, que si esto o lo otro, o detallando el origen de la carnes o las verduras.

De nuevo (y esto desgraciadamente no es novedad) el servicio no lo es tal. Un par de chicas veinteañeras muy happies y seguro que muy pro-todo lo bio, no lo dudo, pero que no tienen ni idea de atender una sala de restaurante. No hablamos de rodaje, hablamos UNA VEZ MÁS de gastar una cantidad de dinero considerable en un local y luego coger a gente sin ningún tipo de formación para la Sala. Pues no da igual.

Primer detalle. La persona que nos atiende, francesa, puede que hable bien español, pero no para servir una mesa. No tiene nada que ver con la nacionalidad, evidentemente, pero si esto es un negocio, estos detalles hay que cuidarlos.

Así nos dice que "aún no tenemos carta de vino porque acabamos de abrir hace una semana" (sin comentarios).

Y que nos puede ofrecer "La tentación o Ribera". Ya después nos aclara que el Ribera es Tagonius. Y ya está. Deduzco que La tentación es Rioja. Pero eso, lo deduzco.

El pan se paga aparte (3 euros). Lo sé porque lo leo en la carta, pero en ningún caso se ofrece. El resultado es que durante los 10-15 minutos que tarda la comida, aquí se defiende un slow-food que asegura que la comida es natural y hecha al momento, estás con el vino y nada más. Ni una oliva, ni un de nada.

NUESTRA OPCIÓN:

ENSALADA BUMPGREEN. 9.50 eur. Un trasunto de ensaladilla rusa sobre fondo de puré de guisantes presentada con una tosta de tapioca verde. Recomendación de la casa, se come bien pero ya denota una falta de fuerza que será denominador común en el resto de platos.

PESCADO "DE DESCARTE". 14 euros. que en este caso era Corvina. Servida al horno sobre una base de puré de asadillo. Tristísima presentación, apenas un trozo de pescado en un plato negro, fue lo mejor de la cena. Muy notable el sabor de la base, un puré que incluía cebollinos y ajos tiernos. Eso salva el resto del plato. Normal.ca

CACHENA DE TERNERA AUTÓCTONA GALLEGA. Se añade que "criada en libertad", como la peli de Liberad a Willy. Apenas unos trozos de una ternera correcta pero completamente sosa y de nuevo con una presentación más triste que un marathon de Charles Dickens. Seguro que es muy sana, eso sí.

Llegados a este punto seguimos teniendo hambre, así que nos decidimos por un cuarto plato:

HAMBURGUESA DE RABO DE TORO. Aquí la segunda persona que lleva la sala nos pregunta: "¿con qué punto quiere la carne?".

Me quedo ojiplático. ¿Punto en el rabo de toro desmigado?. Preguntamos que cómo puede ser eso, si se supone que es estofado, pero se nos comenta que sí, que en la plancha le dan un punto u otro.

Como no tenemos ni idea, nos dejamos llevar: "pues ponlo como lo hagáis normalmente".

A los 5 minutos llega el encargado y nos aclara que "perdonad, la chica es nueva, aún no conoce los platos y se ha confundido". Sin comentarios. Una cosa es no saber que es una salsa velouté, por ej, y otra preguntar el punto del rabo de toro. Por favor.

En cualquier caso el plato en sí es un mollete con rabo de toro desmigado que si bien no sorprende está muy bueno y se defiende muy bien.

POSTRES: un flan casero de calabaza que funciona regular y de tamaño XXS y una coca de zanahoria y coco que nos comimos dos veces, porque la primera se sirvió sólo la base, totalmente quemada por fuera, y sin pedirlo, se sirvió la segunda "ya preparada". Correcta sin más.

Total con una botella de La Tentación, muy correcta aunque caliente, 80 euros dos personas.

DETALLES QUE NO SE VEN PERO ESTÁN:

Se puede ser bio y defender la comida sana y la vuelta a los productos naturales sin envolverlo todo en un celofán de "hipsterismo y moderneo". En una parte del local se empeñan en proyectar frases del estilo "algo se mueve en tu interior", "lo necesitabas", dibujos florales con la mención "shiny happy people" y cosas de estilo "estoy encantado de haberme conocido, osea". De vez en cuando un logo de Mahou, eso sí.

Una de las camareras, terminado el servicio, con 3 mesas en el local (eran las 23:30) sale cambiada se sienta en una mesa de al lado y se toma una cervecita, mientras responde wassaps y charla con el encargado. Lo siento pero esto no es serio, por muy Lolailo que yo sea como cliente.

CONCLUSIÓN: no sé si esto está pensado para ser una franquicia, no sé si realmente saben lo que hacen pero al igual que los romanos diferenciaban entre La Auctoritas y la Potestas, hace falta mucho más que tener un local bonito para ser un restaurador. Si es que es eso lo que buscan en Bump Green, que no lo tengo yo muy claro.

Gath

Interesante y aleccionadora reseña. Habra que dejar el sitio en espera .....

18 de febrero de 2016

spider72

@Gath ya sabes que esto es según a como uno de va. En cualquier caso...opinión personalera.

Yo esperaba mucho más de la cocina "verde" de este sitio. Veremos a ver...porque el local es complicado y el público de la zona no sé yo si es muy de eso. Edulis era un magnífico sitio con una cocina notable y acabó regular.

18 de febrero de 2016

Gath

Cuando tuve conocimiento de esta apertura, me parecio interesante por lo que suponia de "ruptura" con la oferta existente en la zona. Pero tu comentario me deja un poco asi, se repiten los vicios tan en boga ultimamente, ... , todo vale con tal de vender...., en fin, el tiempo suele poner a cada uno en su sitio.

18 de febrero de 2016

spider72

Bueno, eso pensé yo. En mi opinión es un local del estilo de La Jefa, el Perro y la Galleta o similar. Locales muy bonitos con una cocina sencilla pensado para un público divertido que tampoco pida mucho más. Pero me quedo con la cocina de La Jefa, por ejemplo.

18 de febrero de 2016

Avelio

Pues hasta donde yo sé el Tagonius es un vino de Madrid, o sea que será Ribera, pero Ribera del Manzanares...

18 de febrero de 2016

spider72

debo decir que me "pareció" entender Tagonius. y desde luego unido a la palabra Ribera. Pero vaya usted a saber...

18 de febrero de 2016

EmPepo

Efectivamente, si nombró un Tagonius pertenece a Vinos de Madrid con uva Cabernet Sauvignon, Syrah y Tempranilllo.
pero gracias Spider 72 por esta desmigada opinión.

10 de marzo de 2016

11/02/2016

Gath lo descubrió en febrero de 2016

Ya operativo, ocupa el local donde hasta no hace mucho tiempo, se encontraba Edulis.