En un antiguo puesto de pescadería en la esquina del emergente Mercado de Antón Martín, con un entorno en plena regeneración encontrarás Buns & Bones. Propuesta canalla, street food de calidad y olor a brasa. No te resistas, come con las manos y ¡mánchate!

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15/03/2017

Pues a nosotros nos ha triunfao de lo lindo

La vida de la realeza no es sencilla como pensáis. Todo el día conferenciando, importantes reuniones para tomar decisiones de alta trascendencia, de aquí para allá, sabiendo que un país entero depende de lo que hagamos. Por eso, en días como este, con tanta faena y tanta discusión, se agradece que nuestra expedición gastronómica a la vecina España tenga un saldo exitoso. Hemos triunfado, y está bien que lo digamos.

Nuestra lista de sitios pendientes crecía de manera muy descontrolada, exagerada diría. Cada vez que Fulano o Mengano hablaban de un sitio, a la lista. La traída al mundo de la heredera ha frenado el ritmo de proyectos y al tiempo ha permitido, con mucha habilidad, que este listado decrezca. Disciplina, rigor, todo lo que se exige a unos monarcas como los de antaño.

Así que hemos llegado al Buns and Bones esta mañana sabiendo que conquistábamos una cima más. No fue tan fácil encontrarlo, tal vez por nuestra pedrada mental. Está el sitio en la Calle Santa Isabel, en los bajos del Mercado de Antón Martín, en el exterior. Y así se indica en todas partes. Uno, como es impaciente, se recorre todo el mercado buscando el sitio en cuestión. Es que no estamos a lo que hay que estar. Pero bueno, al final se encuentra, porque en realidad, que demonios, sí que es tan fácil encontrarlo. Lo que pasa es que tengo yo recuerdos de esa zona y de un antiguo cliente con una vida interesantísima, un tipo que traicionó a su mujer con una filipina y luego la filipina le pegaba a él, un tema sórdido pero que tenía partes cómicas cuando uno conocía el asunto más en profundidad.

Me lío. Buns and Bones, en los bajos del mercado, calle Santa Isabel. Un local más bien estrecho, con dos mesas bajas grandes, dos mesas altas con taburetes altos y taburetes altos en la barra contra la ventana. No era muy tarde y no había mucha gente, más cómodo para nosotros. Cuando uno va con Lady Di y todas sus circunstancias es bueno buscar los días de menor concurrencia. Habría que hacer un listado de “Trucos y lugares a donde ir cuando se tiene heredera al trono”. El tema del Buns and Bones es un concepto chiripitifláutico. Se divide en tres partes: buns, esto es, panes, que son los baos, tan presentes en nuestra vida ultimamente. Bones, esto es, huesos, que vienen a ser carnes y otras cosas hechas a la parrilla. Y “ni buns ni bones”, de todo un poco fuera de las anteriores categorías. Más postres. Más bebidas.

Como somos aventureros cual Leguineche en “El camino más corto”, decidimos probar un poco de cada apartado. Todo muy bien asesorado por una camarera eficaz, atenta y de extraordinario sentido del humor. En el apartado de “ni buns ni bones” nuestra elección fue la thai salad, una ensalada de hojas verdes con mango, papaya, tomate y un aliño con un toque picante. Todo un acierto.

Pasamos a los “buns”. Nunca habíamos comido de esto y de repente estamos en racha. Dos baos, uno de gambón en tempura al ajillo japonés y otro de tonkatsu (presa ibérica, ensalada de col y salsa tonkatsu). ¡Vaya dos delicias! Como diría el Guerra, cuando comió su primer kebab en la calle San Mateo, esto “sabe a Dios”. No se con cual quedarme, de hecho me gustaría seguir comiéndolos hasta reventar y volver a ser gordo. O probar toda la carta. Si estas dos muestras fueron así, ¿cómo sería la totalidad? Porque la carta apuntaba cosas muy interesantes que aconsejan repetir. Todavía me relamo.

En el apartado de “bones”, nuestros ojos nos llevaron a “churrascazo”, un pedazo de carne enorme (800-1000 gr, anuncia la carta) con una salsa española levemente picante (intuyo que es esto, las zanahorias y demás enseres del guiso, batidos, aderezados con algo picante) y dos patatitas asadas. Era para compartir, pero alegremente me habría enchufado uno entero. Yo en estas circunstancias reconozco que pierdo el entendimiento. Tengo un problema y es que soy un poco como Joe Pesci en “Casino”, en cuanto me provocan pierdo el control, y el churrascazo me provocaba. Madre mía, en serio, yo tal vez deba volver a ser gordo, insisto. Ante cosas así ¿por qué no? Ya dice el Xiquet que una persona de nuestra familia nunca debería pesar por debajo de 80kg. Menos mal que no me ha dado por la drogaína.

Estaba tan motivado que en lugar del clásico postre a compartir , decidí que un postre para la Reina y otro para mí. Que los dos serían compartidos, claro. Una pannacota de te verde que hizo nuestras delicias y una mousse de chocolate oscuro bien densota, un perfecto colofón.

Pedimos la cuenta:

- Camarera, la cuenta, por favor
- Son cincuenta
- ¿Sin cuenta? ¡Qué detalle! ¡Hasta luego!

Noooo. En serio, esto se va de madre. La cuenta fueron 62 euros, con dos bebidas por cabeza, a 31 lereles per testa, un precio más que bueno teniendo en cuenta que nos pusimos como el Kiko (Rivera Pantoja) .

Ya nos dijo el gran Miguel Juste que “volver no es repetir”, y aunque repetiríamos de muy buen grado exactamente lo mismo, el olfato me dice que hay que volver y probar otras cosas de la carta, a ver si es que ha sido un día de suerte o es que estamos ante un torpedo sensacional.

Buns and Bones, Calle Santa Isabel, 5 (Bajos de Mercado de Antón Martín). Tienen otras direcciones en San Bernardo y Guzmán el Bueno

seRRaloR

Qué bueno tío! Te acabo de descubrir. Acabo de leer esta opinión y no puedo parar de reírme... Además cumple su función de informar de lo bueno y/o malo del sitio en cuestión. Muchas gracias por hacerlo tan bien.

18 de mayo de 2017

22/08/2016

Sin pena ni gloria

Pues sí, los Baos están de moda, y ahí está el riesgo, que prima la fórmula sobre el contenido. Los Bao me parecieron normalitos, muy normalitos, el de costillas con 5 especias chinas, no solo no aparecen las especias sino que está bañado en salsa barbacoa, algo incomprensible,. El de gambón en tempura al ajillo japonés, un poco mejor pero tampoco sin locuras. Y el de Meat balls con guiso de tomate especiado, sabroso pero no lo veo en bao. Algunas cosas que no pedimos pero vimos tenían buena pinta como la dorada al horno o el costillar, igual la cosa mejora por ese lado. En definitiva si quieres un buen Bao, vete al Flaco o al Tuk Tuk. Aquí solo se han subido al carro.

25/09/2017

Hemos ido varias veces y es q su carta es corta pero deliciosa. En nuestra última visita nuestro gran descubrimiento fue el poke de atún... un plato q volveremos a comer muchas veces.
Los gambones crujientes en salsa cremosa y picante son un must.
Y claro... no hay q dejar de probar los buns....

17/02/2016

Fan del Bao y de comer con las manos oiga!

7/2/2015

Comida entre amigos, 4 personas.

Local pequeño, con el rollo de estar comiendo en una especie de Container dentro del merado de Antón Martín, me gustó. Eran las 15 del domingo y como era de esperar el local estaba lleno, pero conseguimos sentarnos, el personal que nos atendió me pareció correcto.

Pedimos prácticamente todos los baos que había, mi chica y yo probamos:
COSTILLA A LAS 5 ESPECIAS CHINAS (4,20€) GAMBÓN EN TEMPURA CON AJILLO JAPONES (4,60€) PATO PEKINES (4,80€) PORK BELLY (4,40€) BACALAO CON BERROS (4,60€)
Todos sabrosos, pero por original me quedo con el de gambón, interesante juego de texturas (crujiente - tierno) y el toque del ajillo japones, el de Pato Pekines estaba muy rico, pero no deja de ser el sabor más típico de Bao (con el inconfundible sabor a salsa Hoisin)

De segundo tienen varias cosas todas ellas hechas en parrilla, pedimos para compartir, un CHULETÓN y una ENSALADA DE POLLO MARINADO Y PIÑA interesante el toque de la piña a la ensalada, funcionaba muy bien.

Total con varias cañas y vinos por copas salimos a 25€ p.p, por lo que por precios muy ajustados puede disfrutar de ricos sabores internacionales, repetiremos.

Avelio

Mercado de San Antón?

15 de febrero de 2016

Avelio

No serà Antón Martín...

15 de febrero de 2016

fresandco

totalmente Avelio, un UPPS en toda regla

17 de febrero de 2016

15/04/2016

Bajando

No están en Malasaña, pero comienzan a malasañizarse. Dícese del que baja la calidad del plato cuando ya es un local conocido.

A mí por lo menos me ha pasado.

Hace seis meses adoraba sus buns. La última vez que los probé me (nos) resultaron peores. Un mal día lo tiene cualquiera? por supuesto! Pero ya van dos.

06/03/2016

Marzo 2016

Con la moda de los buns no es difícil encontrarlos en muchas cartas de los sitios modernos de hoy en día, pero la variedad que ofrecen aquí se agradece.

El local no es grande y todo en mesas altas salvo una mesa grande a la entrada. Lo bueno es que por el tipo de comida hay mucha rotación, por lo que si no tienes sitio, con esperar 5-10 minutos sobra. Lo malo es que yo preferiría un ritmo más tranquilo de local, con menos ajetreo, aunque si le da más rollete streetfood.

Probamos 3 buns (albondigas, pollo frito y pato) que estaban muy buenos. El de albóndigas quizás fue el que más me gustó. Rematamos con un costillar BBQ, que te lo sirven en tabla de madera con un par de patatas al horno. Muy tierna la carne y la salsa muy rica. La única pena fue compartirlo...

Con 3 cervezas, 35€. Buena RCP.

En general muy buen sabor de boca, habrá que volver. Aunque para mi el mejor bun hasta ahora sigue siendo el de Chuka y el mejor costillar el del Kitchen154.

15/02/2016

Fiebre street en el Mercado de Antón Martín

La cocina callejera arrasa y, para muestra, un botón: Buns & Bones, un resultón local en los bajos del revitalizado Mercado de Antón Martín (ojo a esta otra tendencia de recuperación de mercados municipales que viene pisando fuerte) especializado en buns -esos deliciosos bollitos chinos de pan al vapor rellenos de los que también os hemos hablado en Eat & Love– y bones -ricos platos de carne a la parrilla-.

Buns & Bones es un proyecto de Marco Martínez, el responsable de locales como Carbones 13 (uno de nuestros favoritos para perder el Norte bebiendo gintonics) o Matute, que ha contado con el asesoramiento de los chicos de Triciclo, uno de nuestros restaurantes preferidos. Situado en un antigua pescadería, el local no puede tener un aire más street: decorado en hormigón visto de forma muy sencilla, está completamente abierto a la calle. Desde la cocina vista al espacio abierto con mesas altas y taburetes, Buns & Bones se integra completamente en el ambiente callejero y de mercado de barrio que le rodea.

¿Y la carta? Corta, pero intensa. La estrella, como comentábamos, son los buns, que aquí encontrarás de mil tipos (de carne, de marisco, vegetales…): algunos más clásicos como el de pork belly, y otros súper originales y muy recomendables como el de cangrejo con padrones y romesco o gambón en tempura al ajillo japonés. Además, la oferta con los bones (huesos), platos de carne y marisco con un producto excelente (procedente del propio mercado) preparados de forma sencilla y sabrosa a la parrilla: encontrarás chuletón; churrasco marinado; pollo estilo tandoori; bogavante y costillas de cerdo con salsa barbacoa casera (apoteósicas). Y para los que no quieran ni buns ni bones, siepre hay alguna que otra opción de aires exóticos en carta, como edamame, metzes o verduras en tempura, además de ricos postres y cócteles. ¡Ah!, por cierto, también puedes disfrutar de Buns & Bones en tu casa gracias a Take Eat Easy.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:
eatandlovemadrid.es/buns-bones

Buen provecho e Eat & Love!

24/01/2016

Buena idea, falta algo

Por fin coincidió pasar cerca y tenia pendientes 3 sitios de este mercado. EL BUns era uno y allí que fui. Esta vez solo y para comer.

EL local bien adecuado para la comida. Nada especial tampoco.

Tenia ganas de Buns, así que pedí 2 y media de costillas. Previa consulta con el camarero sobre la cantidad y los platos mas aclamados, quedamos en lo siguiente.

Bun de Langostinos que estaba bueno. Bastante rico. Han metido en el bun el archiconocido plato de langostinos en tempura con salsa picante del suhi 99 y ahora te lo encuentras casi hasta en el brillante. Esta rico pero no me sorprende.

Bun de pato. Pues mas de lo mismo. EL Pato lacado de Pekin en un Bao. RIco, si, pero tampoco sorprende.

Media de costillas. Siento disentir con muchos pero a mi no me gustan las costillas que se desmenuzan y se deshacen con solo mirarlas. Me gusta la textura mas entera. Y estas son así. Me gustaron bastante. Ademas tenían mucha carne encima, así que media fue bastante.

Creo que necesito hacer otra pasada para terminar de definirme. Mientras tanto se queda con 3*.

Pamplinero

De acuerdo en todo, los langostinos tigre en tempura con mayonesa picante del 99 Sushi Bar lo tienes en unos cuarenta sitios. Yo aquí comí de buns y no me pareció nada del otro mundo.

25 de enero de 2016

04/02/2016

Buns y costillas

Me gustó bastante. Primero un bun de gambón para hacer boca y después costillas y chuletón para compartir. Todo muy bueno. Además, bien de precio