El buque insignia de Paco Quirós en Madrid, en Cañadio se puede tanto picar algo en la barra como disfrutar de su fantástico salón. Sus platos son tradicionales pero llenos de suculencia, con producto de primera y siempre cuidados hasta el extremo. Un espacio versátil con el que nunca fallaras vayas con quien vayas.

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08/03/2017

Muy buena cocina con buen servicio de sala

5-3-2017.

Mas de un año después de la ultima visita - ausencia no siempre imputable a nuestro interés, en mas de una ocasión nos hemos encontrado con todas la mesas ocupadas -, retornamos a este lugar y nos encontramos con la misma situación ya conocida. Salas a rebosar, ambientazo, nivel de ruido importante y una cocina de base tradicional muy bien elaborada.

Tan solo un aspecto diferenciador respecto a visitas anteriores, un solo jefe de sala para ambas plantas, lo cual, y a pesar de su interés, hace que en algunas mesas el tiempo de tomar comandas se ha demorado excesivamente, lo cual - es justo recalcarlo-, no ha incidido en el ritmo de sacado de platos.

De la oferta liquida hoy nos hemos decantado por un Antonio Montero Autor. Un blanco joven, DO Ribeiro, elaborado con uvas Treixadura, Torrontes, Loureira y Albariño, con buen historial de galardones. Mas que correcto pero sin llegar a enamorar.

De la oferta solida

- Buñuelo de bacalao y gazpacho de aceituna verde. Aperitivo del día, que sirve de muestra e introducción a la cocina del lugar.

- Rabas. Plato emblemático y que no puede faltar en la comanda.

- Cachón en su tinta con arroz blanco meloso. Mucho había leído sobre la calidad de esta preparación. No diré que esta mala, ni mucho menos, pero no es la versión que mas me satisface. No es mi plato.

- Taco de merluza con pil pil de hongos. Excelente calidad de producto con una salsa suave que deja su huella de sabor sin anular el producto principal.

- Taco de rape con suquet de mejillones. Platazo. Una muy buena combinación de sabores.

- Tarta de queso. Otro clásico para incluir en la comanda. Imprescindible. Poco mas que añadir.

Cafe con hielo, te rojo y chupitos de crema de orujo obsequio de la casa, ponen punto final a la visita.

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3-01-2016. Mediodía.

Nueva visita, por aquello de sentar buenas bases para comenzar el año con buen pie.

Como era esperable, aqui se come muy muy bien, y sales con sonrisa de oreja a oreja.

Ya desde el aperitivo inicial (buñuelos de patata y bacalao, y crema tibia de calabaza), la sensacion de disfrute se empieza a notar.

Sube algun peldaño con las famosas rabas y unas explendidas anchoas de Santoña con carnosos pimientos asados.

Y sigue con las sabrosas albondigas de calamar y bonito en salsa roja, los escalopines rellenos de jamon y queso de Liebana acompañados con una salsa de patata y boletus para mojar pan, y unas puntas de solomillo con bacon y foie.

Y claro el remate del disfrute llega a lo mas alto con la afamada tarta de queso, de la que no nos cansamos.

Cafes con hielo, chupitos de crema de orujo, carretera y manta y hasta la proxima.

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12-10-2015. Mediodia

Casi año y medio desde la ultima visita "formal" a este lugar ejemplo del buen comer, y que viendo lo contentos que salimos, todavia no me exlico el porqué no venimos con mas frecuencia.

Sigue como le dejamos, salas llenas, pero todas todas, incluso doblando mesas; servicio cordial, atento, con ganas de agradar; cocina espléndida, rematada en el capitulo de postres, con esa tarta de queso que ya es una de las mas aclamadas no solo de Madrid sino de toda España.

Carta de vinos, variada con buena represntacion de casi todas las DO's, y con precios comedidos. En este capitulo nos decantamos por un Do Ferreiro, un albariño harto conocido que ha acompañado mas que correctamente la ingesta de hoy.

Ingesta que comienza con dos aperitivos: una templada crema de calabacin y unos buñuelos de bacalao, mas que correctos.

Las archi famosas rabas de calamar, tan estupendas como siempre, inician el disfrute, al que le sigue, una ensalada de tomate de Cantabria con bonito escabechado en la casa, sobre un fondo de salmorejo. Muy buena calidad del bonito, sobresaliente de sabor, con el contrapunto de un carnoso tomate. Esplendida ensalada.

Vamos con los principales.

Albondigas de bonito y calamar sobre salsa roja con unos copos de bonito seco. Esplendidas albondigas, textura, sabor, .... , para repetir.

Pochas de Cantabria con bacalao al pilpil. Primera vez que habia, siquiera oido un plato de estas caracteristicas. Conocia combinaciones de legumbres con diferentes productos, pero no las pochas con un bacalao al pilpil, y la verdad es que ha sorprendido muy gratamente. No solo no desentona la legumbre, sino que le aporta un toque muy agradable. Platazo.

El cierre, a nivel de postre y como no podia ser menos, se centra en su famosisima tarta de queso, pues bien, que puedo decir que no se haya dicho ya, pues eso, super rica, adictiva y para repetir y recomendar.

Cafes con hielo, petit fours y chupitos, en plural, de crema de orujo, obsequio de la casa ponen fin a la visita, a la que seguiran mas, espero que con menos distancia temporal.
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1-6-2014. Mediodía

Comienzo de mes, y para comenzar con buena energía, nada mejor que rendir visita a este gran local.

Sin embargo, he de decir, que somos más de restaurante que de barra, por ello no he seguido las recomendaciones de algún ilustre de este portal, y no hemos degustado su afamada tortilla.

Antes de comenzar, también he de remarcar que sólo público fotos de los nuevos platos, de los platos repetitivos, desisto de aportar para no ser repetitivo, sin embargo, sobre una de las fotos nuevas, emito una dedicatoria especial, que espero sea bien aceptada, va de buen rollo.

La sala sigue igual que en la visita precedente, ocupación plena, buena sala, personal más que agradable, profesional, y muy atentos.

De la comida, en sí, poco puedo aportar que no se haya dicho con anterioridad.

Aperitivo previo, con un gazpacho de fresa (se deja tomar, buen sabor) y unos buñuelos de patata y bacalao (aunque este pez y yo no somos amigos, he de reconocer que estaba muy bueno)

Todo para compartir:

- Rabas de calamar: En su línea de siempre, es decir, muy buenas
- Albóndigas caseras de atún: Buenísimas, a instancias de la sala, sólo pusieron dos, que pena, nos hubiéramos comido alguna más. (Hay foto)
- Solomillo "Buena mujer": Plato ya repetitivo, igual que en la anterior visita, francamente bueno.
- Lomos de merluza rebozada con pimientos: Excelente producto, comparable en calidad al género utilizado por Alabaster. Rebozado muy ligero, sin grasa, una gozada. (Hay foto)

Como postres, compartidos:

- Tarta de queso: En su línea, nada que añadir a lo que todos los foros dicen de este postre.
- Arroz con leche a estilo asturiano: Por un momento me he sentido transportado al mismísimo Prendes, la única diferencia es que no lleva el azúcar caramelizado por encima, particularmente, lo agradezco. Por lo demás, cerraba los ojos, y sentía el mismo sabor que en el mítico Casa Gerardo. (Hay foto)

Con un Monte Blanco, Verdejo, de Ramon Bilbao, unos cafés con hielo y unos pacharanes, cortesía de la casa, finalizamos la visita, cargamos las pilas para empezar bien el mes y salimos con sonrisa de oreja a oreja.

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27-10-2013. Mediodia

Primera visita a este restaurante, tan jaleado por la crítica y por los comensales, y después de la experiencia, confieso que habrá más visitas. Hemos quedado plenamente satisfechos.

Excelente servicio de sala, muy amables, atentos, pendientes de las mesas, explicando los platos, etc

Buena y amplia carta de vinos, con precios razonables.

Buena cocina, sabrosa, variada y muy apetitosa. El bonito, en sus variedades: hamburguesa y albóndigas, estaban agotados, luego ya hay un motivo más para volver.

Comenzamos con un aperitivo, de chupito de gazpacho y unos buñuelos de patata con bacalao. El gazpacho un tanto anodino, los buñuelos plenos de sabor.

Comenzamos siguiendo el consejo del maitre, en cuanta a la cantidad, con:

Medias raciones de rabas y croquetas de chorizo: Las croquetas son un puntazo, estaban buenísimas, para haber pedido la ración completa. Las rabas, a mi me gusta apreciar más el sabor del calamar y si es peludin, más todavía, estaban bien, pero podía el sabor del rebozado frente al calamar.

Como principales:

Solomillo "Buena mujer" con cebolleta y variado de setas: Muy bueno, la carne en su punto exacto, tierna, jugosa, como para repetir.

Rape sobre patatas panaderas: Buen plato, ración generosa.

Como postre, y como no podía ser menos:

Tarta de queso: Sencillamente, para levitar, la mejor que hemos tomado en muchísimo tiempo, suave, delicada, cremosa. Sólo una pega, pedimos un ración para compartir, y debimos haber pedido al menos dos raciones. Ya tenemos otro motivo para volver.
Este postre, por si sólo, justifica la visita a este lugar.

Para acompañar el café, fuimos obsequiados con una crema de orujo, muy buena.

Excelente restaurante, con brillante cocina y un muy amable servicio de sala.

Para volver.

acme

Excelente reseña una vez más Jose Luis.

Mi gratitud eterna a Cañadio viene del restaurante. El de aquí más incluso que el de Santander y a pesar también de mis fiascos en la Maruca.

La barra es complicada, siempre hay demasiada gente.

1 de junio de 2014

24/07/2017

Materia prima bien hecha

Le tenía yo ganas al Cañadio de Madrid, hace años conocí el de Santander y recordaba a la dueña hablarme de su apertura en Madrid.
Dos zonas bien de limitadas, la de abajo más informal y la de arriba más puestecita.
Antxoas excelentes, rabas de primera, ricas las almejas con una salada jugosa.

Probé el cogote, riquísimo, es steak tarta (faltó ofrecer cata) y un asado estilo redondo muy bueno.
Bodega amplia, no echas nada en falta. Buen servicio, atentos y amables cuando hubo que devolver un par de botellas.
Buena tarta de queso.

Volveré, sin duda.

10/12/2016

LA IMPRONTA DE PACO QUIRÓS EN MADRID

Mi tendencia innata a decantarme por restaurantes con influencias de otros lugares del mundo, me resta casi por completo la oportunidad y el placer de conocer otras casas de corte clásico, basadas en el producto de nuestra tierra, en las que su máxima es dar de comer rico y hacer disfrutar al comensal con elaboraciones de siempre en las que se ensalza el producto con el valor añadido de la sabiduría gastronómica del siglo XXI.

Pero afortunadamente, de cuando en cuando surge algo especial que me ayuda a romper con esta tendencia y descubro arrepentida que existe otro mundo culinario aquí mismo que me está esperando con los brazos abiertos.

Y gracias a la invitación que otra amiga y yo hicimos a una gran amiga común con claras preferencias por la cocina con fundamento, tuve el placer de conocer la cocina del gran Paco Quirós en Madrid en su restaurante Cañadío, al que por cierto, a pesar de lo dicho anteriormente, hacía tiempo que tenía en mi larga lista de pendientes.

La ocasión lo merecía con creces, así es que la mar de contentas nos plantamos las tres el domingo 6 de noviembre de 2016 en la joya de la corona del cada vez más amplio reino del chef santanderino, con permiso de la Bien Aparecida, que a pesar de ser el rey del reino, aún tiene poco tiempo.

Como ya todos sabéis (creo que sólo faltaba yo y algún otro foodie de esta congregación igual de despistado), el local no es amplio, con barra a la entrada que debe estar a reventar todos los días del año, comedor informal en planta semisótano y comedor formal en la primera planta en el que, por supuesto, reservamos. Con no más de ocho mesas, el espacio resulta acogedor, con un banco corrido con cómodos cojines al fondo para aprovechar al máximo el espacio y las mesas con una separación razonable.

Servicio joven y experimentado, aunque el ritmo fue algo precipitado, especialmente hasta que nos sirvieron los principales.

Tomamos un vino blanco de aperitivo en la barra/sala de la entrada que terminamos ya en la mesa porque abajo, como digo, no cabía un alfiler. Un Monte Blanco verdejo de Ramón Bilbao que por extraño que parezca no habíamos probado nunca y que nos encanto, de hecho más de una ya nos lo hemos agenciado para tomar en casa.

Comenzamos con un aperitivo de buñuelo de bacalao rico y un chupito de una crema muy suave que ya no recuerdo.

Para compartir las míticas rabas (17€) que no podíamos dejar de probar y que no decepcionaron, aunque debo decir que en mis muchos años de veraneo en Santander las he tomado mejores, pero es indiscutible que probablemente no tengan competidor en la capital. Eso sí, las cobran a precio de oro.

Y pastel de perdiz con salmorejo (14€), ración generosa, muy equilibrado, en su punto justo de potencia tratándose de caza e ideal para untar y untar acompañando la agradable charla.
Pero creo que como ya habéis dicho muchos por estos lares, Cañadío se pone de tiros largos con los platos principales. Dos de las comensales tomamos rabo de vaca (una ovación para Quirós por no llamar a las cosas lo que no son) con mollejas rebozadas (20€), para llorar de alegría, un platazo, rabo deshuesado tiernísimo y meloso con un fondo de guiso con fundamento y unas mollejas con un rebozado perfecto.

La homenajeada tomó un mar y montaña, manitas de cerdo rellenas de cigala (20€) que igualmente eran una delicia.

Acompañamos el comercio con una botella de Atecca Oriente del que no recuerdo la denominación de origen, pero que nos resultó curioso que la bodega se lo embotellaba a Lavinia. Muy rico a un precio muy razonable, 16€.

Y como colofón de la estupenda comida, dos tartas de queso para las tres que muy acertadamente tuvimos la previsión de solicitar al tomarnos la comanda, que después se agotan. Y en este punto confieso que este día conocí otra dimensión de los postres que hasta ahora, profana en esta materia, no había conocido; golosos y no golosos del mundo!!! Venid a Cañadío sólo por este manjar, os aseguro que no podéis haceros una idea como es esta tarta hasta que no la probéis, y lo dice una persona que siempre sustituye el postre por una manzanilla, imaginaos! Los 8,50 € por ración lo merece. Un 20 sobre 10.

Y cerramos esta comida que permanecerá en nuestro recuerdo por la cocina y sobre todo, por la compañía, con la infusión de manzanilla y un poleo (3,50€/u) muy subidas de precio y un café (2,25€)

Servicio de pan 2,20€/pax. Las copas de vino no nos la cobraron. Total 139,85€, 40€ por persona, que a pesar de que en algunos puntos como café e infusiones no son contenidos, es una RCP estupenda haciendo una valoración general de cocina, servicio y sala.

Si sois de los que perdéis el culo (con perdón) por la fusión, lo asiático, y la cocina del mundo, como yo y aún no conocéis Cañadío, estáis tardando, no conocer esta casa es casi casi un pecado capital. Mi próxima parada La Primera, de cabeza.

09/10/2017

Sitio elegante y materia prima estupenda.

Sept 2017:
Estábamos de celebración de cumple, así que la ocasión merecía un homenaje. Y este sitio tenía el perfil.
Restaurante elegante de esos a los que antaño nos llevaban los padres.
Como entrantes pedimos unas croquetas de chorizo impresionantes. Cremosas hasta hartarte. Buenísimas.
Pedimos también unas rabas que estaban muy bien hechas. Muy ricas. Y un tartar de salmón estupendo.
De segundo pedimos Cogote de merluza, normalito. Steak tartar (rico) y hamburguesa de bonito (normalita).
Eramos tres personas y de postre pedimos... tres tartas de queso. Ninguno estaba dispuesto a compartir. Y después de probarla entiendes el motivo. De sobresaliente.
Un sitio para estupendo pero algo carete. Salimos a 61€/persona.
Personal muy atento aunque bastante acelerado. Había que pillarles al vuelo, siempre corriendo.
Admiten tickets de empresa. Genial.

11/12/2016

Gran descubrimiento

Nos lo da a conocer nuestro amigo @javierguenechea, pues habíamos quedado para otro sitio pero bendita cancelación. Parece ser que el sitio tiene señorío en Santander a través de la cocina de Paco Quirós. Yo soy muy de tapas y ya pasaré en otra ocasión para probar la barra del piso inferior, pero en esta ocasión subimos al restaurante de la primera planta a degustar su cocina. De entrantes: Rabas, muy crujientes y sin aceite, antxoas, un placer para degustar con calma y almejas en su punto de cocción para proporcionar todo el sabor que tienen.
Yo me pedí el cogote de merluza, muy recomendable, mis compañeros el steak tartar, para mi después de probarlo, no era el plato más sobresaliente y un redondo de asado que mostraba una carne tierna y con una salsa muy apetecible.
Buena bodega, y aunque tuvimos algún problema con alguna botella, lo solventaron sin ningún problema por su parte. Traeré a mi chica sin dudar !!

Cristina Bertrand Pi...

Si os gustó tenéis que ir a La Primera, el nuevo de Paco Quirós que está genial también

hace 9 meses

29/03/2017

Buena barra y mejor restaurante

Cañadio es uno de esos clasicos y fijos en cualquier lista en Madrid. Bien es ciero que aun estando en el Barrio de Salamanca, esta un pelin a desmano.

Barra con pinchos muy agradables y con buen ambiente.

Restaurante en dos versiones, una mas seria y otra, pegada a la barra, en la que se pueden pedir platos de ambas cartas, tanto de la barra como del restaurante mas serio.

Alla vamos...

1. Rabas - Las mejores de Madrid
2. Croquetas de chorizo a la olla - Potentes, con muy buen sabor.
3. Huevo escalfado con setas, foie y trufa - Correcto.
4. Costilla asada a baja temperatura - Plato muy bueno, coccion perfecta y pure de patatas sabroso.

Si tengo que comparar, creo que el local de Santander esta mucho mejor que el Madrid, pero claro, cuando echas de menos el norte y quieres rabas, Cañadio es la mejor opcion de Madrid.

31/07/2016

Servicio, atención y Producto.....What else?

junio 2016.....Magnifica experiencia en Cañadio, local que tenia un montón de ganas de conocer pero por uno u otro motivo se me había resistido hasta ahora. Aprovechando una efeméride especial reservamos un miércoles al mediodía en la planta de arriba, donde apenas caben 9 o 10 mesitas. Aforo al 100%. Desde luego esta sala es mas luminosa y algo mas intima, pero las mesas están demasiado juntas y el espacio estrujado al máximo. La próxima vez iremos abajo, donde esta la cocina a la vista y hay algo mas de bullicio.
Debo destacar el servicio y la atención. Así da gusto...... de escuela...cercanos pero sin tomarse licencias, profesionales, pero sin ir de listos.... muy bien.
Y a la comanda.....
De aperitivo unos buñuelos de bacalao, clasicismo en estado puro. Pedimos para compartir, el pastel de cabracho, suave de textura pero de intenso sabor, croquetas de chorizo (1 ración), muy buenas de sabor pero algo pesadas y grasientas (me dieron, de hecho, la tardecita), las famosas rabas (media) que vinieron en su punto de fritura, pero un pelin subidas de sal, en cualquier caso buen producto.
De segundo, bacalao con salsa de setas, impecable el punto y muy buen sabor, solomillo ibérico con fua, otro tanto y las albondigas de bonito que a mi me gustaron mucho aunque eche en falta algo de sabor al pescado. Todas las raciones con una presentación impecable y tremendas de tamaño. Nos pusieron tb por cortesía de la casa, media ración de steak tartar con helado de wasabi que a mi mujer se le antojo probarlo y que no nos cobraron (....puntazo..!!) y que a mi me pareció el mejor plato del día.
Con 2 raciones de tarta de queso de postre, imprescindible, varias botellas de agua y un tinto del Somontano que me pareció perfecto, algo menos de 170E para 4 personas que salieron rodando por la sala.
Resumiendo y acabando. Muy buenas impresiones, una velada perfecta y una fama merecida que desde luego se saben trabajar día a día. Me sobran razones para volver.

10/07/2017

Mala suerte?

Comida julio 2017

No me gusto. Asi de sencillo. Quizas sea un bicho raro, pero lo cierto es que no me gustó.

No voy a negar que el sitio esta bien y que la atencion no es mala. Pero justito para un sitio de su categoria.

Y tampoco es que la comida este mala pero sí con altibajos pues el tartar de atun estaba rico pero mi costilla de vaca estaba mas bien reseca. Lo que si me alucino fueron los 17 lereles por una racion de rabas bastante escasa.

Lo mejor: precio de los vinos muy contenidos y por supuesto la tarta de queso mejor del mundo.

Total: 52 euros por cabeza bebiendo poco, lo que da una RCP bastante regulera.

03/02/2017

Santander en Madrid

Aquí probarás dos cosas, que te costará encontrar en la capital: las rabas y la GRAN tarta de queso.Calidad de primera, a precios totalmente correctos. Además, tiene una barra de pinchos muy variada y deliciosa, donde podrás tomar algunas raciones y como no, su tarta de queso. Imprescindible y maravilloso Cañadío.

10/06/2016

Materia prima

Quizás el mejor restaurante que he estado este año tanto en producto como en servicio. Su fórmula no es nueva pero siempre funciona: Excelente RCP.

Además aunque en la carta no lo concreta se puede pedir medias raciones de todos los platos de la carta (como ya mencionó Sergiete, gracias), lo que permite probar distintos platos en el mismo acto.

Tomamos:

ANCHOAS SANTOÑA, siendo Cántabros no podían estar más que excelentes.

ENSALADA BACALAO, a pesar de ser media ración fue bastante generosa. Una capa de lechuga, jengibre, tomate y por arriba un magnifico bacalao.

ALMEJAS SALSA ROJA, cojonudas tanto el producto como la salsa. Para sopar!!!

ALBONDIGAS DE BONITO. Brutales tanto en textura como sabor.

STEAK TARTAR. Se presenta con helado de wasabi como novedad. Rico aunque un pelín picante.

COULANT DE CHOCOLATE CON SAL Y ACEITE, muy bueno el contraste salado y dulce.

Y para finalizar y darle 5 estrellas, una invitación a medio gin tonic.

Sergiete

¿Y qué pasó con esa tarta de queso?

10 de junio de 2016

spider72

En efecto...no hay tarta de queso no hay experiencia completa. Yo el único fallo que le puedo sacar es que está siempre petado y que el local es un poco justo. Pero vamos, que eso es culpa del boogie.

10 de junio de 2016

Fran Sáez

Joeer... Se me olvidó. Tendré que volver!!!

10 de junio de 2016

Miss Migas

Coulant de chocolate??? Cuando lo he leído ha sido un.... Vaya, en Cañadio hay otros postres que no son tarta de queso y después de 20 visitas yo no lo sabía.
Franciso, para la próxima no te la pierdas, y el cachón en su tinta y las croquetas de chorizo son también muy top.

11 de junio de 2016

Yanzoo

Esas almejas son brutales!! doy fe.

13 de junio de 2016

06/06/2016

¡Qué tapeo más rico!

Marzo 2016.

Cañadío bien vale una misa. Siempre, siempre, siempre como bien allí. Esta última vez un poco de despiste entre los camareros pero fue enterarse la jefa de sala y empezarnos a mimar.

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Octubre 2015 aunque también unas cuantas visitas desde la opinión de abajo. Cañadío me parece imbatible en trato, calidad y precio. Ayer tocó tortilla con pimiento (1'90€) el pincho, que es casi 1/4 de tortilla cuidao, el tartar hay que pedirlo siempre, además puedes pedir 1/2 ración. 1/2 de rabas también cayeron, fritura genial y el toquecito de pimentón le queda de cine, como novedad pedimos cachón en su tinta con arroz cremoso, de esto también se puede pedir media ración, estaba delicioso, el arroz tenía queso y empastaba perfectamente con la salsita negra. De postre hay que pedir siempre la tarta de queso, la porción a 7'50€ resulta cara hasta que te la llevan a la mesa y la pruebas, eso es de otra galaxia.

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A Cañadío llevaba persiguiéndole meses y meses. Lo hemos ido retrasando por lejanía, por tipo de público y porque dicen que siempre esta lleno (y me lo creo), así que pensar en ir hasta allí para no encontrar sitio siempre nos echaba para atrás pero ayer decidimos que era el día, que estaríamos allí antes de las 14h y que si no había sitio esperaríamos (el comedor estaba completo, me dijieron).

Terraza nada recomendable, la música de fondo son coches y más coches y además te cobran el 20% más (esto es una ida de olla). Pues nada, llegamos y chiringuito lleno, tanteamos a ver quién se va y justo la mesa alta pegada a la zona camareros está pagando, triunfo total, es muy buen sitio.
Las mesas altas están vestidas con mantel blanco y servilletas de tela, WOW, ¡pero si es para tomar unas cañas!
Los camareros, aunque un poco desbordados, nos atienden bien y aconsejan dónde cortar la comanda, que estamos ya pidiendo suficiente.

Pedimos la tortilla famosa, había que probarla. Está muy buena, saladita, jugosa pero no me acerco hasta Diego de León simplemente para probarla again, ni siquiera por el precio (1'90€, baratísima).
Los pinchos de la barra son sorprendentes pero solo pedimos el de bacalao en tempura, buena tajada y textura pero no aporta nada nuevo además de carete (3'05€).

1/2 de rabas (6'10€), al igual que la tortilla pensé que había que probarlos. Es una media ración enorme y además llena bastante. Están realmente buenas, está bien como opción si quieres cebarte pero hace que ya no puedas pedir otros platos que, al menos en carta, tienen muy buena pinta (pastel de cabracho o perdiz, salmorejo, cachón con arroz meloso...).

1/2 Steak tartar, no está en la carta de raciones pero te lo sirven igualmente. Este fue sin duda el plato estrella, este sí merece una excursión a Cañadío, ¡qué cosa más rica! Y yo reticente con los "tartares" de carne. De precio me parece alucinante, 10'95€.

También hay postre estrella, cómo no: la tartaza de queso con su textura increíble, nada empalagosa, nada excesiva, genial para compartir porque es bastante grande. 6'6€ que cuesta el bicho pero pagados con mucho gusto.

Las cañas estaban muy bien tiradas pero tanto el bacalao como las rabas no casan bien con la cerveza, he aprendido que en la próxima, que la habrá porque me queda mucha carta y tartar que probar, tengo que pedir vinito.

Salimos muy bien comidos y servidos por 34'10€ 2 personas. ¿Alguien da más por menos?

Gath

Eandrada, sin desmerecer la barra, tienes que probar la opcion del restaurante, creeme os va a gustar, ..... , habra que ....

8 de marzo de 2015

EandradA

Claro claro, si la barra tiene ese nivel cómo será el restaurante.

8 de marzo de 2015

Gath

Eandrada, ... , habrá que....

8 de marzo de 2015

Bermar

Barra flipa. Restaurante megaflipa.

8 de marzo de 2015

EandradA

Habrá que, habrá qué, solo nos falta el cuándo.

8 de marzo de 2015

Avelio

Ean, yo también te recomiendo que no dejes de visitar el restaurante, la comida buenísima y el servicio majérrimo.

8 de marzo de 2015

EandradA

Yaaaaa, lo que pasa es que no queréis que ahorre ;D

8 de marzo de 2015

acme

En la barra puedes tb pedir cualquier plato de la carta del resraurante

8 de marzo de 2015

acme

discrepo en lo de la tortilla, es como la tónica y crepo en lo del tartar, imprescindible.

8 de marzo de 2015

je suis béatrice

Pues para mi el restaurante es uno de mis favoritos...

9 de marzo de 2015

Miss Migas

qué bien se come en cañadio, qué envidia al leerte =)

18 de octubre de 2015

EandradA

Pon una fecha...

19 de octubre de 2015

spider72

Yo voy!

20 de octubre de 2015

Miss Migas

menos el sábado mediodia y el jueves noche soy toda vuestra :-)

20 de octubre de 2015

spider72

Esto promete...pues yo me adhiero whenever/wherever

Pero si se decide ir a cañadío...hay que reservar YA de los YAS

Que luego se peta

20 de octubre de 2015

01/07/2016

Del grupo, el mejor, incluyendo la "Casa Madre" de Santander

Terraza, y aunque hace calor y tarda en refrescar, la excelente comida ayuda a olvidar los rigores del verano.

Mesas bien vestidas, unas lámparas individuales para regular la intensidad a tu gusto y ambiente tranquilo y relajado. Solo por mejorar un servicio algo atorado por la cantidad de gente. Aun así, amabilidad y profesionalidad.

7 personas, todo al centro, muchas raciones y todo bueno: Ensalada de Tomate con cebolla (no había bonito, lástima) muy buena, fresca y con sabor. Croquetas de chorizo, cremosas, suculentas, pero no lo mejor. Rabas, un clásico, el tema es que comparado con el resto parece sin serlo, un plato de segunda. Albóndigas de bonito y calamar, muy suaves y jugosas, vamos mejorando. Tartar de bonito... lo mejor que he comido en muuucho tiempo, cortado en generosos tacos y con el aliño justo para degustar la materia prima. Una delicia. Taco de rape absolutamente espectacular, firme pero jugoso. Y por último, la tarta de queso, que fue el fin de fiesta más apropiado.

Por cierto, esperar 7 personas en la zona de la barra con una cerveza es incomodisimo por la cantidad de gente que hay. No obstante creo que es, después de haber estado en todos los restaurantes de Quirós, el mejor, sin con esto decir que los demás no merezcan una gran valoración,

Volveré que hay cosas que me han quedado en el tintero... Y a por ese tartar de bonito!!!

02/05/2016

Producto, guiso, simpatía y buen hacer. ¡Cómo me tira la Tierruca!

Enero 2016 + Abril 2016: opinión de barra.

Me gusta dejarme caer por la zona de la barra/mesas altas de Cañadio de cuando en cuando, es un valor seguro para cuando se quiere comer bien y sin tonterías. Los pinchos siempre están ricos, sea cual sea el que se escoja, la tortilla de patatas es buena y poder componer un menú a partir de medias raciones es siempre un plus.

En enero se lo presenté a un amigo que ya me ha contado que ha tenido que repetir un par de veces más y en Abril comí con otros dos amigos que no lo conocían y volví a triunfar, es una apuesta segura.

Las croquetas de chorizo son un vicio, los buñuelos de bacalao (que sirven de aperitivo en la sala y no tienen en la carta, hay que pedir que pongan uno por persona, porfavor, porfavor, destrangis) me tienen ganada el alma y las rabas son todo un clásico que aquí ejecutan a la perfección, nada grasientas y con un punto de dulzor de la gran calidad del cefalópodo. El pastel de cabracho está muy rico, un peldaño por encima que el de perdiz que se pierde un poco con el salmorejo y pasando a los platos condundentes he de admitir que tengo adicción por su cachón en su tinta con risotto o sus albóndigas de bonito y sepia, para no dejar de mojar pan. En la última visita estuvo un poco por debajo la parte "cárnica" que se representaba por unas sosas manitas rellenas de cigala y el rabo de vaca con mollejas y puré trufado, quizás el cocinero de esta partida no tenía el día, aún así estaban correctos los dos platos.

La tarta de queso es obligatoria asi que dejen hueco. Por 30-35€ en la barra se come de medias raciones mejor que un marqués así que volveré, volveré, volveré.

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Marzo 2015.

Hablar de éxito gastronómico cántabro fuera de las fronteras de la provincia es sinónimo ineludible de un nombre propio: Paco Quirós. Tras años cosechando grandes críticas por su buena cocina, de fundamento y tradicional pero refinada, muy a la estela de lo que el cocinero vivió con el movimiento de la Nueva Cocina Vasca, este carismático cántabro decidió aliarse con Beatriz Fernández y Jesús Alonso para abrir una sucursal de su emblemático Cañadio en la capital española. Este no sería más que el desembarco de una cocina ortodoxa, de producto supremo, de preparaciones perfectas, puro sabor y cuidado con una barra de pinchos muy a tener en cuenta y un servicio de sala atentísimo y encantador al que luego se le sumaría la apertura de un hermano pequeño, asentado en las mismas premisas pero con un ticket medio ligeramente inferior, orientado a un público más general. Con La Maruca, Quirós conquistaba la concurrida calle Velázquez desde finales del 2013 y hacía llegar con mimo y notable ejecución las mayores delicias de Santander algo que se prolongará en el tiempo gracias a una nueva apertura que el de Santander está preparando en la capital, ¿con qué nos sorprenderá esta vez?

Fantástico sabor de boca con el que salí hace unos días tras una comida en el Cañadio de la Calle Conde de Peñalver donde, tras unos deliciosos buñuelos de bacalao y un chupito de espeso gazpacho de fresa, casi para tomar con cuchara, nos dimos un festín cuyos entrantes fueron su....

Para leer todo: cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20150314/canadio-la-plaz...

Avelio

Excelente reseña Miss. A nosotros La Maruca nos gustó tanto o más que la casa madre. Lástima que siempre estén tan petados, aunque me alegro por ellos, pues es un reconocimiento a las cosas bien hechas. Muy buena noticia que vayan a abrir otro local. A ver si hay suerte y me lo ponen cerquita de casa... y por cierto enhorabuena también a vosotros, los "tasqueros" porque en poco más de un mes os habéis consolidado como una dirección imprescindible en la Capital. ;-)

14 de marzo de 2015

acme

Avelio, Lo nuevo el Quirós es en Jorge Juan. En todo de acuerdo menos en lo de la Maruca :-).

14 de marzo de 2015

26/03/2016

Ole, ole y ole!

Marzo 2016

Semana Santa, el momento perfecto para moverse por Madrid, no hay tráfico ni atascos, mucha gente se ha ido de la capital, lo que hace que circular e ir a diferentes sitios sea una delicia, así fue una ocasión ideal para comer en familia.

Poco a poco mis progenitores se van fiando de mi criterio a la hora de elegir un restaurante así que para afianzarme en esta postura, reserve en Cañadio (todo un acierto) restaurante en el cual no había estado previamente pero tenía plena confianza en las reseñas de tan buenos usuarios de los que sigo por esta web.

Llame con unos cuantos días de antelación por que me imaginaba como estaría y ya no quedaba mesa en el restaurante y nos reservaron una en la zona intermedia de mesas bajas al lado de la cocina, en la que se puede pedir con ambas cartas, así que por mi genial y a todos les pareció buena idea.

Efectivamente llegamos y no cabía un alma ni en la terraza ni en la barra ni en ningún sitio, nos acomodamos en la mesa y me sorprendió la cantidad de personal que iba sin parar de un lado para otro y la perfecta organización entre los mismos incluido la cocina claro, ni una voz alta y ni un olor ya que la cocina al estar abierta, tienen que tener unos extractores de humo de tamaño industrial.

Unos aperitivos por parte de la casa para empezar: Crema de Calabaza, caliente y sabrosa y Buñuelos de Bacalao, muy de semana santa el tema buñuelo y como no podia ser de otro modo perfectos.

En los entrantes optamos por Alcachofas fritas (fuera de carta) este plato sencillo, que es dificil que falle y que esta riquisimo, para comerte una ración tu solo sin darte cuenta. Las famosas Rabas aparecieron en escena, un buen producto y un rebozado perfecto y sabroso, siempre he sido muy fan de las rabas y no me canso de comerlas y estás sin duda de las mejores que he probado muy ricas.

Llegan los principales con diferencia de gustos, yo encantado, mas platos a probar. Yo pedí Corvina con pisto (fuera de carta), mi primera opción era rodaballo pero se había acabado así que la decisión fue sencilla a la par que acertada. Un pescado muy bueno y en el punto perfecto, jugoso y con el pil pil y el pisto estaba perfectamente equilibrado, además de que era una ración generosa, desde mi punto de vista fue el plato que mas me gustó. El Lenguado no es de mis pescados favoritos, pero el de Cañadio me lo habría comido gustosamente. La Ternera de leche creo que se llamaba muy rico también, al igual que las Albondigas que me parecieron muy top, para nada me esperaba ese sabor tan bueno.

En el capitulo de los postres estaba claro que hay que probar la Tarta de Queso y mi padre que sin trabajar el dulce tomó un par de cucharadas lo que significa que estaba buena o muy buena, a mi me encantó realmente buena. El segundo fue una Torrija que al igual que los buñuelos estamos en temporada, también me gustó pero me quedo con la Tarta sin duda.

Que bien comimos y que bien lo pasamos, mis padres salieron encantados que también es importante, aunque ya habían estado en la Maruca me pareció imprescindible probar al hermano mayor.

El personal super profesional, atento y agradable. Un 10 para estos chicos (que la mayoría o la totalidad eran jovenes).

De precio, no llegó a 40 per capita incluyendo una Botella de Ramon Bilbao, mas agua y alguna cerveza.

Me mola Cañadio tanto este restaurante como la Plaza de Santander donde se montan unos botellones de escandalo en verano. Ha pasado a ser uno de mis favoritos.

¡Que viva la Tierruca!

Gath

Buena reseña. Sin duda hiciste una muy buena eleccion, Cañadio es un sitio de donde siempre sales con sonrisa de oreja a oreja, y deseando volver.

26 de marzo de 2016

Avelio

Cañadío nunca falla

26 de marzo de 2016

Miss Migas

Cañadío, como ya han dicho Gath y Avelio, es un valor seguro. La barra además, donde se pueden pedir medias raciones y picar algún pincho (muy buenos, por cierto) es ideal para cualquier día para comer como un rey a menos de 20€. Me alegra que os gustase.

26 de marzo de 2016

CubaLibre

Los pinchos no los pude ver porque la barra estaba totalmente ocupada, sin duda buen síntoma.

26 de marzo de 2016