Canalla Bistro by Ricard Camarena

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29/07/2016

Bistrillo con aroma Crowdfunding

Los grandes se creen que todo antro que lleve su nombre será un éxito. Pues tienen razón. Pero de ahí a que comas bien…

Ese antro es un garito oscuro, cual almacén de bebidas, lleno hasta la bandera, con buen servicio y también frío, mucho frío en la temperatura ambiente. Si llego a tener un chándal (Dios qué palabra) me lo pongo. Deberían controlar esas temperaturas… la gente no paraba de comentarlo.

Nada a destacar. Entre tanto “sin sabor” quizás sobresale el Taco de cochinita.

La ensalzada ensaladilla me decepcionó, a mi pareja le pareció que no estaba mal (que no quiere decir que esté bien). La espuma de mahonesa con ese toque cítrico desentonaba sin aportar nada más que estética.

El famoso sándwich de Pastrami, no es nada de otro mundo, los hemos probado muchísimo mejor. Además estaba sobre-pimentado, y el pan excesivamente tostado.

El resto, plano, sin sorpresa, sin pena ni gloria. Quizás un postre; el tiramisú. Curioso porque lo sirven en rocas. Muy original.

En fin Ricard, no entendemos tu punto canalla, sino es para sostener ese pedazo de restaurante que tanto nos gusta.

Hay que decir que el precio no nos escoció porque lo tomamos como una donación para uno de los mejores restaurantes de España.

13/05/2016

El canalla de Richard Camarena

En nuestra visita a las fallas de Valencia, no podíamos dejar de visitar a Ricard Camarena, aunque fuera en su opción más canalla. Un restaurante diferente, en un local alargado decorado con cajas de madera, grafitis,…, en fin, con un aire fresco, informal y muy “canalla”. Servicio muy profesional y amable.
La Carta, muy cosmopolita, te hace viajar, gastronómicamente hablando, por distintos lugares del mundo:

Desde Cataluña y Valencia, con las Croquetas de pollo a l’ast: sabor excelentemente bien conseguido, con una magnífica textura, como debe ser una croqueta, y lo dice mi acompañante, una experta en ellas.

Pasando por China, con su Bocata al vapor de cerdo-Pekín: de sabor contundente. La carne en su punto, el toque refrescante del apio y ese pan al vapor hacen que te quedes con ganas de repetir. Contundente, sabroso.

O por cualquier pueblo mejicano, con un Taco mejicano de cochinita pilbil: jugoso, aunque fue el que menos me sorprendió, estaba bueno.

Llegando hasta Osaka, Japón, con una pizza diferente, la Pizza okonomiyaki (col, cebolleta china, bacon y bonito seco): una explosión de sabores. 

Saltando a Norteamérica, con la Costilla BBQ: costillar asado de cerdo lacado en una salsa de finas hierbas. Supertiernas, se deshacían en la boca. La mejor costilla que hemos comido.

Y por allí nos quedamos, en el Lower East Side de Nueva York, con su Sandwich de “Pastrami” estilo “Kat’z”: sandwinch enorme de costilla de vaca macerada, en su punto, dentro de unas sabrosas rebanadas de pan de centeno. A mi acompañante se le hizo un poco pesado. Yo, escribiendo esto hoy y recordándolo, no sé lo que daría por tener otro aquí a mi lado.

Hasta bajar a Latinoamérica con la Ostra (ceviche): siendo mi acompañante una enamorada de las ostras, esta le sorprendió.

Y de postre, oro parece… plata no es: trampantojo muy conseguido, visualmente perfecto. El interior, crema a base de fruta de la pasión, vainilla y plátano. La piel de plátano, perfecta, hecha con mango. Todo sobre una tierra de galleta de mantequilla y cacao que quizá fue lo que menos nos gustó.

En definitiva, un gratificante viaje de sabores y sensaciones gustativas.

Con 2 cañas, 1 copa de vino (La Malkerida) y 1 café: 64,15€.
 
Ah! Acordaos de reservar, siempre está lleno.

18-03-2016

17/10/2016

Desencantado y casi sin darnos cuenta, se nota que quieren despacharte cuanto antes.

15/8/14

10/10/2016

restaurante fusión, y a muy buen precio

Nos pedimos el menu degustación y la verdad que no hubo fallo, una variedad de los bocados mas canallas de ricard camarena, a destacar la panceta, las alitas de pollo y el ceviche.
muy buena relacion calidad precio

13/02/2016

Las tapas fusión de Ricard Camarena

Noviembre 2014

Buenísima ensaladilla rusa y nigiri de anguila. Ingredientes fusión, baos, tempuras. Todo bien y ambiente informal.

25/11/2015

Canalla Bistro. La mesa gamberra de Ricard Camarena.

Uno de los nombres que actualmente más se oye entre los fogones valencianos es el de Ricard Camarena. El chef de moda en la capital del Turia extiende sus tentáculos por toda la ciudad ofreciendo diversas propuestas gastronómicas para todos los gustos y bolsillos.

Entre sus actuales restaurantes se cuentan Ricard Camarena Restaurant (* Michelin), Central Bar, el recién inaugurado Habitual y Canalla Bistro. Y a este último es al que nos dirigimos para probar los platos más rebeldes del estrellado cocinero.

El local tiene un ambiente con identidad propia, desenfadado y cosmopolita, que te prepara perfectamente para lo que te vas a encontrar después.

Si una pega se le puede poner es el ritmo demasiado apresurado para tomarte nota ya que no ayuda en absoluto al disfrute de los platos. Si bien por otro lado destacar el trato excelente de los camareros.

Y ahora empecemos con el magnifico desfile de platos…

Sigue leyendo en...

gastrobloggia.com/2015/11/canalla-bistro-la-mesa-gamberra-de-ric...

10/08/2015

Ese local moderno que no puedes dejar de visitar

Venimos el domingo a comer con la recomendación de la pareja que nos acompaña. Ellos viven en Valencia y es uno de sus restaurantes informales preferidos. Moderno. Esa es la cuestión.

El local está en la línea de lo que últimamente parece haber hecho mella en nuestros chefs más "en la onda" . Materiales reciclados y minimalismo (en el sentido musical del término aplicado a la decoración: pocos elementos que se repiten en una serie con ligeras variaciones) Para nuestro gusto es algo oscuro y, sobre todo, quizás la única pega, estrecho. Le falta un metro más de pasillo para que los comensales no tengan que estar tan juntos y los camareros tengan paso franco.

Cumple con los requisitos de local moderno en boga. Uniformidad desenfadada y selección musical para que puedas tararear de vez en cuando. Pero pasemos a lo importante.

El servicio es joven, simpático y atento. En cuanto a la comida, algunas propuestas nos parecieron interesantes y/o divertidas, dignas de destacar: pastissets de aguardiente, boniato y foie; empanadillas de langostino al ajillo; cucuruchos crujientes de salmón y aguacate y el sándwich de pastrami. A los adultos nos sorprendió la panceta con salsa de hoisin, tatsoy y cacahuetes. A los niños les encantó el kebab de brascada de lomo. Fue lo que más les gustó.

Llegamos a los postres y ahí se merecen un sobresaliente, con mención honorífica para el melocotón helado y al corte de helado de Ferrero Rocher. También nos gustó (pero un poquito menos) la torrija y el chocolate en texturas. En cualquier caso, todo son propuestas a no desdeñar en absoluto. Deja sitio en la comida para disfrutarlos si eres goloso. Te valdrá la pena.

Un sitio para repetir cuando volvamos a Valencia.

10/03/2015

Visita obligada

Después de que varias personas me lo recomendaran por fin pude probarlo. La verdad es que cumple con todo lo que se dice de él. Es un restaurante de un cocinero de estrella Michelin a precio más que razonable. El local bonito, moderno y no demasiado grande. Buen y atento servicio. Y de la comida que decir, una gozada. Tomamos un menú, un ceviche y un sándwich de pastrami (venía adrede a por este) estaba todo buenísimo. Lo único que no me gustó, pero no sé si esto es así es que el menú es igual todos los días. Deberían ir variando un poco... De todos modos repetiremos para comprobarlo ;)

26/03/2014

Alta cocina del mundo, versión informal

Soles Repsol, edición 2014: 1 ☀️

Lunes 24 de Marzo, noche.

Ricard Camarena tiene tres locales en Valencia, el de muy alta cocina, que goza de una estrella Michelin y dos espacios con cocina informal, desenfadada, pero que tiene un público fiel, que habitualmente llena ambos locales.

El que nos ocupa, es un espacio muy cercano a la casa madre, tanto es así, que parte del personal, trabaja indistintamente en ambos locales, sabiendo desenvolverse perfectamente en un espacio alegre, desenfadado en el que predomina la risa y la alegría con el aire formal, correcto de la casa madre.

La decoración de este local, es muy original, decorada en paredes y mesas con maderas procedentes de cajas de naranjas, grafitis en paredes, muy canalla como indica el nombre del local.

Para ser lunes noche estaba algo más de la mitad del aforo cubierto, hablando con ellos nos dicen que el lunes es el día más flojo el resto de los días, está hasta el palo de la bandera.

Su cocina funciona con menús al mediodía, y carta a la noche. Se pueden encontrar versiones de platos de muchas partes del mundo: Thai, México, Vietnam, etc, versionadas, predominan los platos espaciados y/o picantes.

La cena fue frugal, veníamos de comida mediodía pantagruélica, nos decantamos por:

- Ensaladilla Ricard Camarena: Su versión canalla de la ensaladilla rusa, con una diferencia aparente, la mahonesa en formato espuma y con aceituna verde, le daba una acidez y una ligereza más que notable. Es un plato recomendable.
- Piadina de lomo a la pimienta: Similar al calzone, con un lomo muy bueno, pero, a nuestro juicio, plato sencillo y que a pesar del buen producto, le falta rock and Roll.
- Sándwich de Pastrami: El Pastrami lo hacen ellos, esta espectacular (Carne procedente de costillas de vaca, macerada y ahumada), pero, nos lo avisaron, es muy especiada, interviene, excesivamente, a nuestro juicio, mostaza antigua de grano grueso.

Es un lugar interesante.

06/12/2013

CANALLA BISTRO, BISTRO Y NO BISTRO

En un monográfico dedicado a Ricard Camarena el pasado fin de semana en Valencia hicimos comida en el Canalla Bistro. Aperitivo de lujo en Central Bar by Ricard Camarena y cena gastronómica en la casa madre Ricard Camarena colindante con el Canalla, de hecho comparten parte de la cocina e incluso parte del personal.

Formato informal con decoración rural chic en la que destacan las cajas de madera de naranjas (y las de Heineken), los grafitis y las mesas y banco corrido de madera en dos hileras, en el espacio principal del restaurante, una gran sala alargada, que finaliza en un pequeño espacio con barra a la cocina vista y un par de mesas más.

Servicio correcto, eficaz, pero ritmo muy rápido que no favorece disfrutar adecuadamente de los platos.

Carta amplia y global, con platos inspirados en distintos rincones del mundo con influencias niponas, mejicanas o árabes, pero con producto local y de temporada, seña de identidad de Ricard.

Nuestra idea era picar algo ya que nos esperaba una gran cena y queríamos disfrutarla con hambre (y no apetito como diría Inaki Camba, chef de ese templo del producto que es Arce). Aún así pedimos bastantes platos y platillos, la mayoría de ellos en medias raciones:

Ostra valenciana al ceviche (puede tomarse en varias versiones). Finísima y elegante (3,20€).

½ de ensaladilla Ricard Camarena, uno de los platos imprescindibles en Canalla. Muy rica, de sabor intenso, ENSALADILLA (con mayúsculas) (5,00€).

½ de buñuelos cremosos de bacalao, aunque realmente nos pusieron dos buñuelos, a sugerencia de la camarera, la ración eran seis (3€). Estaban muy buenos, pero la presentación dejaba que desear.

½ de tataki de presa ibérica sobre una cama de berenjena a la llama y brotes. El plato más acertado, muy bueno, la presa estupenda y el contraste con la berenjena a la llama muy interesante. (8€).

Bocata de cerdo pekín. Otro de los platos imprescindibles de Canalla, la elaboración es muy sencilla, podéis verla en youtube en un enlace en su propia web. El secreto está en la salsa, aunque el mollete también es muy bueno. En las imágenes parece mucho más grande de lo que realmente es, no más que dos bocados, pero está realmente rico (3,80€/u).

Y como platos principales taco de cochinita pibil (9,50€) y kebab de cordero (8,00€) y cortezas de patata (7,00€) que nos aconsejaron añadir aparte como acompañamiento.

Reconocer que los platos eran muy generosos, de hecho en nuestro caso esto contribuyó a que nos saturáramos, después de haber tomado ya bastantes entrantes, lo justo hubiera sido que nos aconsejaran, como lo hicieron en otros, media ración. No soy conocedora de la cocina mejicana, pero la cochinita me pareció que estaba rica, aunque como he comentado, imposible tomar una entera, demasiado potente para un paladar que, sin embargo, no se asusta del sabor.

El kebab fue lo decepcionante, falto de especias y también de sabor, poco moruno como lo describió mi pareja. Tuvimos ocasión de comentarlo con el jefe del restaurante madre al finalizar nuestra espectacular cena e, incluso, él estuvo de acuerdo con nosotros, deben revisarlo urgentemente puesto que un plato tan popular y conocido por todos no debe desmerecer a un chef como Ricard.

Las patatas parecen excesivamente contundentes, pero sin embargo, la ejecución era perfecta, sin rastro de aceite y aligeraban los bocados que acompañaban.

Copa de vino blanco verdejo y tres copa de vino tinto valenciano a 3€ cada una y un agua 2€ regaron el desfile de platos.

Como suele ser habitual en nuestro caso, prescindimos del postre, pero en esta ocasión sí me atreví con una copa de vino dulce Furtiva lágrima 2010 muy agradable (4€) y, por supuesto, un café (1,30€) y un té (1,50€). Precios muy ajustados en este apartado, algo que no suele ser habitual en muchos establecimientos.

Cuenta final 73,10€. Nos pareció razonable teniendo en cuenta que no escatimamos en platos ni bebida.

¿Sensación final? Quizás esperaba más, suele ser así cuando tus expectativas son como eran las mías; muy altas, demasiado altas, quizás, porque Canalla es un concepto más que razonable para un público muy variado que ofrece un poquito de todo con una muy buena ejecución y, sobre todo, muy buen producto. ¿Cocina bistro? No ¿Cocina canalla? Vale.

14/02/2014

Canalleando

Muy bien esta versión más informal de Camarena.

Carta sencilla, no demasiado larga pero suficiente con platos ricos (no pequeños) y muy bien resueltos.

Ensaladilla: Uno de los obligados, realmente muy rica.
Costillas con salsa teriyaki. Buenísimas, un gran costilla con un sabor brutal.
Sandwich de pastrami. Rico, carne crudita, con mostaza a la antigua... Muy rico aunque me quedo con los otros dos platos.

Carta de vinos con precios también razonables y representación local (como tiene que ser).

Con alguna caña, agua y un vino 45 € (22 €/persona), me parece un gran precio.

Servicio atento y muy agradable.

28/12/2013

Ricard Camarena

Un buen sitio al estilo Ricard Camarena, es decir, no defrauda. Comparte cocina con el restaurante. Para repetir una y mil veces.