Este sitio ha cerrado, si crees que esta información no es correcta: ponte en contacto con nosotros

Ver otros restaurantes cocina de mercado en Madrid

Caray - CERRADO

Caray es un espacio creado para vivir una experiencia gastronómica única en un ambiente cosmopolita.

Ordenar por:

relevancia fecha

12/10/2016

Gath lo descubrió en octubre de 2014

Cambios en cocina, ahora al frente de ella, Gianni Pinto (ex Sinfonia Rossini)

9-10-2016.

Cambios en la oferta gastronómica de este restaurante, ahora al frente de sus fogones se encuentra el cocinero Italiano Gianni Pinto, considerado, por los entendidos, como uno de los referentes de la cocina italiana en la capital.

Ya desde su anterior destino, Sinfonía Rossini, había interés por conocer sus propuestas, esas propuestas netamente italianas que tanta fama le habían proporcionado. Aunque aquí la oferta del restaurante está mas centrada en una fusión entre la cocina tradicional española y la italiana, se nota su mano.

La sala sigue tal como ya conocíamos, con sus mármoles, maderas finas, latones, y esa mezcla de colores verde esmeralda, negro y oro que le confieren un aspecto elegante y cosmopolita.

Mesas bien vestidas con separación suficiente entre ellas.

Personal de sala atento y amable.

Carta de vinos variada con precios medio altos. De ese capitulo, nos hemos decantado por un verdejo de vendimia nocturna, un Katherine Sierra del 2015, un vino con cuerpo y sabor agradable.

- Aperitivo: Ajoblanco. Correcto.

- 1/2 Vitello tonnato. Espléndido. Un redondo de ternera cocinado a baja temperatura y loncheado finamente, y debajo de las finas laminas, una salsa a base de huevo cocido, atún, alcaparras y anchoas. Buen producto, con un intenso sabor que pide mas cantidad.

- 1/2 Croquetas al estilo de Francis Paniego. No conozco las croquetas que pretende versionar, por ello no puedo hacer comparaciones, solo puedo decir que estaban muy buenas.

- Huevos poché, foie gras y espuma de parmigiano reggiano de 36 meses. Uno de los platos emblemáticos de este chef. Sabor delicado, un sabor que engancha, y cuando se produce la mezcla de la espuma de queso, el foie y el huevo, se convierte en un sabor delicioso, que pide mas.

- Bonito a la puttanesca. Si el bonito hubiera estado un poquito menos hecho, hubiera sido un plato importante. Salsa adictiva.

- Risotto de carabineros y boletus. Un importante y semicrudo carabinero preside uno de los mejores risottos que he tomado nunca. Un sabor a boletus que inunda la boca, con sus tropezones, con la melosidad de un estupendo arroz. Para repetir y recomendar.

- Panacotta. Típica panacotta que "baila" en el plato, cosa que no se ve todos los dias, solo por ese espectáculo, ademas de por su sabor, ya merece la pena.

- Tiramisu. Bien, pero mas normalita.

Cafés con hielo ponen punto final a esta visita que nos sorprende gratamente. La cocina de este chef nos transmite buenas sensaciones.


--------------------------

26-7-2015. Mediodia.

Primera visita "seria" a este lugar, para apreciar la bondad de su cocina, esa bondad de la que tantas opiniones existen.

El local es elegante, esta bien puesto, es agradable, esta bien atendido. No es el mejor ni el mas bonito en el que hemos estado, pero me gusta.

Cocina clasica, bien elaborada, propuestas interesantes, pero le falta algo, tal vez sea chispa, atrevimiento. Tambien es verdad que por el tipo de publico que acude a su sala, al menos lo que he visto hoy, salirse de esa linea de cocina, pudiera no ser positivo.

Buena carta de vinos con precios "normales". Hoy nos hemos decantado por un sabroso sauvignon blanc de Nueva Zelanda de nombre Brancott Estate del 2014 que ha funcionado muy bien.

Comenzamos con un suavecito ajoblanco y unos trozos de calamar frito y rebozado.

- Salmorejo cordobes, distribuido en dos raciones, con tres acompañamientos: jamon, huevo duro y cebollino. Muy fino y con un muy buen sabor. Con sinceridad, de los mejores que he tomado recientemente.

- Gambas gabardina invertidas. Plato recomendado por la critica, y que no nos ha convencido, es verdad que el producto es de buena calidad pero no encuentro fundamento de tanta fama.

- Merluza con verduritas y carabinero. Segun me cuentan, solo correcto y eso siendo generosa. Insulsa y sin ninguna gracia.

- Rape con arroz y zamburiñas. Junto con el salmorejo, lo mejor de la cocina. Dos generosos trozos de rape, perfectamente cocinado, con un arroz espectacular de sabor, o al menos, con esos sabores intensos que a mi me gustan.

- Raviolis de pera y mascarpone con natillas de almendra. Buen sabor y textura de las natillas de almendra, en los raviolis, no hemos apreciado ni la pera ni el mascarpone.

- Cafes con hielo y unos petit fours: buñuelos de chocolate, fruta y chocolate blanco, ponen punto final a esta visita.

Como resumen, cocina muy clásica, aunque bien elaborada, raciones generosas, sala amable, atenta, pero, de momento, habra que volver para decantar la balanza hacia el 3 o hacia el 4, por ahora le dejamos en el 3.

---------------------

Tiene al frente de la cocina a Miguel Ángel Román, cocinero y propietario de 'La Montería', con más de 30 años de experiencia.

El local ha sido diseñado por Lorenzo Castillo, uno de los 50 mejores interioristas del mundo.

acme

Jose Luis, eres un máquina. Estaban hoy casi poniendo el letrero y ya lo tienes guardado.

He pasado por delante y estaban colgando la carta. Seriota como el sitio y de buen tamaño con cosas sonoras como croquetas de ortiguillas, lascas de mango foie y crujiente, tartar de ciervo, gambas gabardina invertidas (ojo Miss que igual hay que pedir derechos...)

Primeros en el entorno de los 15 y segundo algo por encima de los 20. Me echa para atrás un poco el ambiente pero....

21 de octubre de 2014

Gath

Acme, a veces pero no siempre, las fuentes de informacion son fidedignas, pero lo importante, a mi juicio, es poner a disposicion de la aficion, toda la informacion disponible, ese es mi lema, y si me equivoco, que tambien sucede, pues se rectifica y ya esta.

21 de octubre de 2014

acme

totalmente de acuerdo Jose Luis

21 de octubre de 2014

Rosalía Martínez (Pi...

chicos, es de Miguel A. Román (La Montería) y está en el meliá fénix, verdad?

21 de octubre de 2014

Gath

En la esquina con Hermosilla.

21 de octubre de 2014

acme

Está en el Meliá pero fuera. ¿Es del de la Montería?. Se es así, muy a tener en cuenta.

21 de octubre de 2014

Gath

Segun mis fuentes, solo se ocupa de la cocina. Desconozco si forma parte del accionariado.

21 de octubre de 2014

acme

A explorar aunque intuyo un ticket de 50 larries y de ahí para Burgos.

21 de octubre de 2014

Jesús Bertrán del Pi...

Por lo que pude ver en la carta andará por ahí, unos 50. Tenían pensado arrancar este pasado finde. Su web, caraymadrid.com, está también a puntito de ver luz.

21 de octubre de 2014

acme

Si se comiese igual de bien que en la Montería, sería buen precio.

21 de octubre de 2014

Jesús Bertrán del Pi...

Eso solo hay una manera de averiguarlo ;)

21 de octubre de 2014

Miss Migas

Interesante!

13 de octubre de 2016

11/09/2016

Septiembre 16
Picoteo en mesas altas sábado noche.
Ya sin el asesoramiento de La Montería, giro total en la carta; ahora cuentan con un chef italiano que deja claro sus orígenes. Casi toda la carta con opción de medias raciones y precios contenidos.
Croquetas, anchoas y burrata, todo rico.
Abril'16
Lo bueno de Madrid en puentes y Semana Santa es que te puedes mover a gusto por la ciudad siempre que evites el centro.
Otro puntazo es el poder ir a sitios que habitualmente están petados sin problemas, y eso es lo que nos pasó ayer en Caray, mesa para 8 en el reservado , con una ocupación muy baja un sábado a mediodía.
Aperitivo en esa maravillosa barra y una vez sentados y después de in gazpacho y cuenco de aceite como aperitivo, probamos las croquetas de ortiguillas y jamón, chipirones y gambas en tempura ; todo correcto sin más . Los segundos son otra cosa, probé de nuevo el rape con tirabeques y colmenillas, atún plancha y tartar de atún, tartar de ciervo y merluza con carabinero, todos bien ejecutados ( la merluza lo más flojo); de postre unos buñuelos de chocolate que pasaron sin pena ni gloria.
A destacar el pan Y el servicio, a mejorar la temperatura de los platos, estaban tibios cuando los sirvieron.
Le subo otra estrella.

Febrero '16
Primera y espero que no ultima visita a Caray un sábado mediodía .
Local petado , nos acomodaron junto a la falsa chimenea donde tienes una visión total de la sala pero estas junto a la entrada de la cocina, donde el tráfico de los camareros es continuo.
Aperitivo en barra (preciosa) donde te reciben con un bienvenidos que no suele ser habitual, sobre todo cuando se está hasta los topes; personal superar amable y profesional.
Del local ya está todo dicho, me lo esperaba mucho más sobrecargado; no hay nada como comprobar las cosas por uno mismo.
Aperitivo en mesa de crema de verduras, mejillón en escabeche y aceite de primera.
Al centro: croquetas de ortiguillas, buenas pero no excepcionales. Boletus con huevo trufados, ricos; personalmente me hubiera gustado el huevo más cuajado.
Como principales, rape con tirabeques y solomillo de venado, todo bien ejecutado y presentado pero sin volverme loco. Para beber un Tres Picos que cumplió.
Los postres no me llamaron.
Con las 2 cervezas de barra salimos a 55€ barba pagados a gusto.
Sin duda recomendable y repetible.

20/07/2016

El Gran Gatsby

Restaurante competencia directa de Ten con Ten calcado en muchas cosas y que la verdad esta muy bien.

Gran sala y gran barra para tomar algo mientras esperas y/o despues de cenar.

Riquisimo el jamon y para mi, mención especial al tartar de ciervo servido con tres mostazas distintas.

Vengan, disfruten....igual esta Di Caprio!

10/04/2016

Bien

Este domingo por consejo del Sr. Rodríguez tuvimos el placer de comer en Caray.

La verdad es que el local esta muy chulo y me imagino que lo querrán explotar como coctelería además de restaurante. Tiene toda la pinta. Me imagino que el hotel le ha dado una vuelta al espacio y han logrado un bonito restaurante.

El servicio de 10, la verdad es que los camareros fueron todos muy profesionales, amables y rápidos. No hacía falta más que levantar una ceja y en pocos segundos tenías a uno en la mesa.

Para abrir boca el restaurante nos sirvió una crema de calabacín que no estaba mal y unas croquetas de jamón dignas de solo por ellas realizar la visita.

Pedimos de primero unas increíbles gambas en gabardina que no eran más que unas gambas a las que habían quitado el cascarón de su cabeza y preparadas en témpura. Excelentes. Continuamos con unas alcachofas con jamón que no eran nada del otro mundo, el jamón no era gran cosa y las alcachofas les iban a la zaga. Totalmente omitibles. Por último perdimos unas croquetas de ortiguillas que después de haber comido las de jamón también eran totalmente omitibles.

Nadie se quejó con los segundos. Pidieron unos boletus con huevo, un quinoto a la trufa y una ensalada de quinua con cangrejo real.

Por mi parte pedí un increíble steak tartar de ciervo. Realmente rico, abundante y bien presentado. El único fallo es que creo que debió de ser presentado ya que la mostaza no estaba mezclada con la carne y en principio parecía decorativa.

50 lereles por barba con cafés y dos botellas de vino.

Me gustó en general, los primeros quizás flojearon un poco, pero en general bien.

26/12/2015

Ay Caray

Me encanta entrar y ver esa majestuosa barra llena de copas y botellas de destilados. Dorados, verdes, predominan en la decoracion.
Ambiente de la milla de oro con mucho famosillo en los reservados...
En la noche de Navidad pocos lugares abiertos asi que junto a dos blogueros nos encaminamos a tomar unas tapitas...
Nos quedamos en la zona de las mesas altas...con comodas sillas .

La idea era tomar un vino con algo, pero al final nos liamos... pedimos para compartir un rico pulpo rebozado, presentado en una cestita con una cama de patatas paja y batata frita y un extraordinario risoto de setas. Para elegir el vino nos pusimos en manos de Valerio, que nos trajo un estupendo 3 Picos de Borsao.

En éstas estábamos cuando aparecen otros dos amiguetes del blog, circunstancia que nos obligó a ampliar la comanda con unas croquetas de ortiguillas aceptables, un excelente escabeche con lemon grass y un tartar de ciervo, con buen aliño, aunque no dejaba apreciar el sabor de la carne. Para acompañar estos últimos platos Valerio nos puso un rioja de nuevo cuño llamado Rayos Uva, que gustó en la mesa, aunque yo me quedo con el 3 Picos.

En resumen, una buena elección para un día de Navidad en el que la mayoría de los sitios están cerrados a cal y canto. Encontramos un ambiente agradable y cocina muy correcta.

En cuanto al servicio, muchas luces y alguna sombra. Nos tocó un camarero impoluto y cachas, que parecía sacado de un casting de Jose Luis Moreno. Muy amable aunque se liaba un poco con los platos y los vasos, que fueron cambiados varias veces aunque un poco a destiempo. Buen pan, aperitivo de salmorejo (muy bueno por cierto) y petit fours de parte de la casa.
Aqui hay que volver aunque solo sea por ver el ambiente...
De precio, acorde con lo esperado, unos 35 por barba. Para bajar la cena nos fuimos al Tatel, aunque esa ya es otra historia.

26/12/2015

Diciembre 2015. Picoteo de cena por Navidad. 4*-

Compruebo que he hecho 4 checkins en Caray (y las que he ido sin hacerlo) y aún no había comentado el sitio. Aún no había catado su comida y sólo me había dejado caer para un vinito o una copa.

El local es muy chulo, máxime sabiendo que es un restaurante de hotel que en este caso no se nota nada. Cierto que la zona de barra y mesas altas se queda demasiado en la puerta y generalmente tienen poco ambiente, pero la sala me parece muy bonita.

El servicio me parece que está muy arriba con los responsables de sala y va perdiendo en los camareros. Con buena voluntad pero con falta de tablas. Aún así, correctos.

Íbamos de picoteo, que estas fiestas hacen estragos en lo gastronómico y nos quedamos en unas ricas croquetas de ortiguillas, con buena cremosidad, estupenda ensalada de ventresca al lemongrass y un rico tartar de ciervo.

De beber, nos pusimos en manos del sumiller, del que pude probar una buena garnacha Tres Picos y un agradable Rayos Uva, Rioja que quedó la mar de bien. Tuve la intención de
ver el precio de los vinos pero no me dio tiempo. Si hay un alma caritativa que me aporte luz, agradecido quedo.

Lo dejamos en bien alto, casi notable (3++, 4-) porque de precio no van del todo bien y porque debemos profundizar un poco más.
Está claro que para comer de manera similar pero más barato hay opciones de sobra, sin ir más lejos La Montería, de donde provienen los cocineros, pero es cierto que el local y ciertos detalles se pagan.
A destacar los continuos pases de pan cada vez que faltaba, el doble aperitivo por culpa de los tardones que se incorporaron y unos dulcecitos de postre. Para un picoteo en mesa alta son detalles de agradecer (y por supuesto hay que pagarlos)

Volveremos

04/10/2015

Caray, una apertura directa al estrellato

4+

Caray es uno de esos sitios en los que una vez sentado en la mesa temes que la comida no esté a la altura de lo que has visto hasta ese momento. La decoración del local es lo mejor que he encontrado últimamente, elegante, cálida y acogedora; el servicio de sala también esta logradísimo alcanzando una atención y buen hacer dignos de mención.

La carta no es muy extensa pero la selección de platos está muy trabajada siendo muy apetecibles todas las opciones. Además, suelen tener siempre, completando la oferta, algún producto fuera de carta que sin lugar a duda será un acierto a la hora de elegir.

Para compartir son buenísimas sus croquetas de ortiguillas o su pulpo frito con puré de boniato, donde este último se presenta con unos finos tentáculos rebozados en harina muy ligera y acompañado de un puré que le va perfecto.

Otro entrante muy interesante es su huevo poché trufado acompañado de boletus de temporada. La mezcla de la yema con la seta es riquísima y el sabor es perfecto para acompañarlo con pan.

Sigue leyendo en cookinganddisfruting.es/2014/12/caray-una-apertura-directa-al-es...

Síguenos en Twitter (@cookdisfruting), Instagram (@cookingdisfruting) y Facebook!

11/02/2015

sorprendente

Últimamente los hoteles se están poniendo las pilas y están renovando o mejorando su oferta gastronómica. Ahora no eres nadie si no tienes un restaurante decente en tu hotel. Caray está en los bajos del Hotel Fénix.

La decoración es fantástica. Muy cuidada. Es un sitio que podrías encontrarte perfectamente en NY o Londres. Es una pena que resulte ruidosa al estar lleno (que dado el éxito que está teniendo, es casi siempre). Pero bueno, el que quiera silencio que se vaya a NY o Londres :-D

Es cocina de mercado/temporada y los platos están muy bien hechos. Se nota que tienen buen personal en la cocina. Bordan las frituras, especialmente las gambas y el pulpo (muy parecidos entre sí, yo sólo pediría uno de los dos).

Personal de sala eficaz y atento, incluso con la sala llena.

Tiene también una barra oval enorme y preciosa, que en "modo afterwork" lo va a petar.

Dado el tipo de local, ubicación y clientela, pensé que pintaba a rejón, pero me sorprendió que salimos a unos 45-50€ / barba. Así que felicidades. Dar esta calidad a estos precios en un local así, no debe de ser fácil.

Sin embargo. particularmente me molesta que me cobren 5 eurazos por el dichoso "aperitivo" para 2 personas (casi ya un impuesto revolucionario en muchos sitios). Creo que esto es una moda horrible y debería ser voluntario. Al menos no era nada cutre: aceite del bueno + salmorejo + cazón en adobo.

spider72

Buena reseña. De acuerdo en todo, aunque lo de la barra ha ido de más a menos. De tener un ambientillo parecido a Ten con Ten han pasado a que a partir de las 00:30 te medio echen...nos pasó el otro día (y era sábado).

11 de febrero de 2015

gordolobo

Gracias! quizá no sea para la noche, yo lo veo para afterwork. Pero claro, tb habría que pensar en acabar de cenar y que te dejaran tomarte una estirando piernas.

Me ha gustado el sitio, y que sea ruidoso lo hace un poco más gamberro.

Veo que tienes 10 checkins!! :-O

11 de febrero de 2015

spider72

Jajaja sí pero 8 de barra y 2 de cena...es que cuando me da x algo, me da...

11 de febrero de 2015

gordolobo

Caray! :-D

11 de febrero de 2015

Sr Rodriguez

Y eso en ¿2 meses? .......

11 de febrero de 2015

spider72

Pues mañana ceno ahí...

11 de febrero de 2015

Lady Spider76

No mires los checkins de Ten con Ten ..:-O

12 de febrero de 2015

Lady Spider76

Y estoy contigo, 5 eurazos de servicio es una pasada.

12 de febrero de 2015

gordolobo

ya los he visto @ladyspider, por cierto, no sé si conocéis que esto un poco oculto.

11870.com/ladyspider/check-in (míralo estando logada) :-D

12 de febrero de 2015

Lady Spider76

jajajajjaaj mola

12 de febrero de 2015

01/01/2015

Caray, qué sitio tan guay!

CARAY es un restaurante muy bien montado que han abierto recientemente al principio de la calle Hermosilla, en los bajos del Hotel Meliá Fénix. Decorado en plan elegante y lujoso, en tonos verdes y oscuros, latones dorados, madera y grabados colgados en las paredes. Buen ambiente, día de año nuevo y el restaurante a tope de gente. Clientela pija y madurita como corresponde a la zona.

Nada más entrar te recibe una barra de cócteles, con varias mesas altas alrededor y un cortador de jamón. Al fondo el restaurante propiamente dicho. Caray cuenta al frente de sus fogones con Miguel Ángel Román, el propietario de 'La Montería', toda una garantía.

Ofrecen una carta de cocina de mercado, preparaciones sencillas pero con algún toque creativo: gambas gabardina invertidas, arroces y risottos, tartar de ciervo, etc.

Dos personas. Nos acomodamos en una de las mesas altas con intención de tomar varias raciones. Por cierto, la mesa amplia y las sillas altas comodísimas. De aperitivo de la casa una tacita de un excelente salmorejo con guarnición de huevo duro y jamón ibérico, y un platito del suave y frutal aceite de oliva picual que utilizan para cocinar.

Pedimos, a compartir:

Una ración de croquetas de ortiguillas. Ocho piezas, nada grasientas, con un rebozado
fino. Estaban buenas, aunque nos gustan con el interior más líquido. Correctas.

Tempura de pulpo con crema de boniatos. Aquí el pulpo se presenta cortado en tiras como las rabas y tempurizado. Muy bueno.

Callos a la madrileña. Receta clásica, cortados bien menuditos y melosos, con una salsilla con el punto justo de picante de mojar y mojar pan. Extraordinarios, sin duda lo mejor de la comida.

De postre una rica tarta de queso con helado de yogur y mermelada de frutos rojos, muy rica, con un fuerte sabor a queso, ligera y nada empalagosa.

Carta de vinos muy extensa y variada de la que elegimos un tinto Lalama (mencía de la Ribera Sacra), servido excesivamente frío, pero que fue atemperándose a medida que íbamos comiendo. Ligero y fresco, resultó una elección muy acertada.

Pan de hogaza, moreno y blanco, servido a discreción. Buena vajilla y copas. No hay manteles pero las servilletas son de tela de buena calidad. Servicio un poco despistado (debía de ser el primer día de la camarera que nos tocó), suerte que su compañero estuvo al quite, y al final estuvimos muy bien atendidos.

Con un café (acompañado de unas galletitas de sésamo). La cuenta ascendió a unos 80 euros. Buena relación calidad-precio. Nos ha gustado mucho, volveremos a probar más cosas y lo recomendaremos.

P.D.: Un abrazo a los Sres. Spider, con quienes nos encontramos en el restaurante y mantuvimos una agradable charla, y feliz año para todos los demás foreros!

spider72

También sufrimos a la camarera...mon dieu

1 de enero de 2015

02/03/2015

Caray, ¡qué sorpresa!

Lo confesamos: solemos desconfiar de los restaurantes ‘pijos’. Muchos fiascos y muchos euros después de un sinfín de cenas nos han servido para constatar lo que seguramente ya sabes: en la mayoría de sitios de ‘postureo’ se come regular (o directamente mal) y se paga mucho. Una mala combinación que, no señor, no está justificada por aquello de ‘dejarse ver’: si vamos a gastar más, queremos comer mucho mejor (qué le vamos a hacer, es lo que tiene ser un ‘morro fino’).

Dicho esto, vamos a hablaros ya de una maravillosa excepción a la norma: Caray. Dirigido por el chef Miguel Ángel Román, del famoso y clásico restaurante La Montería, Caray es un restaurante muy elegante, con una decoración de inspiración clásica con protagonismo del dorado firmado por Lorenzo Castillo -uno de los mejores interioristas del mundo-, y una propuesta gastronómica tradicional con toques creativos, muy basada en productos de temporada de altísima calidad. Tenemos que destacar también la atención y el trato: educado, sin resultar pedante; cuidado, sin ser cargante y formal sin ser rancio. En definitiva: natural, genuino y ‘buenrrollero’ (¡qué difícil encontrar esto en un restaurante ‘exclusivo’!). Sólo tenemos un pero: el ambiente es un poco más maduro de lo que nos gusta a nosotros (especialmente a la hora de comer).

En su carta destacan platos sencillos, pero finos, basados en productos y sabores muy reconocibles, como los boletus con huevo poché trufado, el rodaballo, los callos… Algunos tienen algún punto extra de creatividad, como las gambas a la gabardina invertida, el pulpo frito con puré de boniato, la perdiz al curry o el tartar de ciervo tostado. Muy recomendables los platos de caza y las frituras, de textura y ejecución perfecta. Mención especial para la carta de vinos y el encantador sumiller del restaurante, Valerio Carrera, que te ayudará a elegir al ‘novio’ perfecto para tu cena y a encontrar vinos originales y minoritarios (como nos gustan a nosotros) con los que gozar al máximo de la experiencia. Nosotros comimos con La Atalaya, un tinto de Albacete elaborado con garnacha tintorera para paladares arriesgados, como el nuestro, que buscan siempre el factor sorpresa: nos encantó.

Tenéis mucha más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/wordpress/restaurante-caray-madrid

Buen provecho e Eat & Love!

spider72

Sí Caray es sin duda la sorpresa del año...y es que cenar sale por 40-40 y pocos con una calidad y un ambientazo muy chulo.

2 de marzo de 2015

16/11/2015

Me gusta Caray. Es más formal que otros sitios de la zona pero la comida es variada y cuando vas con un grupo amplio de gente es importante encontrar un poco de todo en la carta para que cada uno pueda elegir en función de sus gustos. Me gustan las ortiguillas, el pulpo, el rape con un arroz muy sabroso y la merluza. El atún también está bueno.

13/02/2015

Caray! que sitio tan chulo

Y por fin opinión de mesa...

Se me resistía este Caray a la hora de ir a mesa, pero la verdad es que no me ha defraudado.

De la decoración del local poco puedo añadir. Como puede leerse en varias reseñas esta decoración tipo Ruso, te gusta o te espanta, a mi particularmente me parece agradable (como restaurante que es, no para mi casa claro).

Me sigue pareciendo que la comida de Caray está un punto por encima de los locales de su estilo, se come mejor que por ejemplo en Ten con Ten o en Otto, y la RCP es mejor tambien. Así es que como opción para quedar bien con clientes, suegros (si no son de @Podemos), novias, novios o similar y que no te crucifiquen en la cuenta, es más que bueno.

Como opciones elegimos para 3:

El ya mítico pulpo frito. Poco puedo añadir, fritura perfecta y textura del pulpo exquisita. Un plato redondo.

Callos. Las nuevas modas se imponen y en breve los ceviches y tartares serán sustituidos por callos en las cartas de Madrid. Al tiempo. Muy finos y muy generosa ración que dio para que 3 platitos bien servidos.

Carrillera de .....(algún tipo de caza que no recuerdo). A mi me gustó mucho. Compacta y jugosa. La comparo con la carrillera que ponen en Otto y me entra la risa, Maria Luisa.

Pato....no se qué (es que era todo fuera de carta). No lo probé pero me cantan que bueno.

Perdiz al curry. Muy rico y con un toque original. De guarnición llevaba naranja confitada que le daba un toque especial.

Todos esto con dos postres (no muy destacables) aguas varias, cafés, una botella de Angelitos Negros y los ya reseñados aperitivos a 5€ fueron 147 euros para 3 personas.

Y certifico que salimos rodando.

Si arreglan el problema de la acústica se va a 4+, pero el ruido cuando está lleno es bastante molesto.

A destacar de manera positiva el servicio, es muy muy bueno y están atentos a todo.

Punto negativo, el pan, es infame.

Volveré

14/11/2014

Carta equilibrada, excelente servicio de sala

Hoy he comido en Caray y he disfrutado mucho tanto con la comida como con las atenciones recibidas. Caray pertenece a los mismos propietarios que La Monteria y los que conocemos a Miguel Angel sabemos de la calidad de sus platos y el compromiso con sus clientes. En la carta figuran algunos platos de La Monteria que tanto éxito le han dado; las setas, la caza, los pescados, los callos ....
El restaurante lleva poco tiempo abierto, apenas dos meses, pero ya presenta indicios de un prospero futuro.
En la sala está el hijo de Miguel Angel arropado por un gran equipo de profesionales dentro de un espacio magníficamente decorado.
Por cierto, el sommelier me ha sorprendido con un buen Rioja; Azpilicueta Origen.

Mónica Gutiérrez-Aller + seguir 72 sitios, 30 seguidores

15/12/2014

Un lujo asequible

En Caray se ha logrado combinar una decoración elegante y diferente con una cocina pura y sabrosa, con ingredientes de lujo y atención exquisita, que te cuento aquí:

lasmonicadasdemonica.blogspot.com.es/2014/12/caray-que-restaurante.html