Ordenar por:

relevancia fecha

13/05/2018

Todo a la parrilla sabe mejor

Cena mayo 2018

Localazo con enorme barra y musicote, que nos recordó mucho al Portal de Alicante. Aunque vayan a la zona de barra pidan la carta de restaurante.

Culinariamente, lo que más mola es pedir cualquier cosa que echen a unas maravillosas parrillas de carbón con poleas que se ven a través de una cristalera (con un impresionante sistema de extracción pues no huele en absoluto), en nuestro caso espárrago blanco, chipirones y chistorra, las tres cosas a cual mejor.

Rematamos con unos buñuelos de Idiazabal que no estaban mal.

La carta de vinos variada y a precios sensatos, cayó un Nita del Priorat que estaba riquísimo, servido a buena temperatura en copas Schott. Servicio un poco perdido y muy nervioso, empezó la cosa malamente porque nos estaban sirviendo todo a velocidad supersónica, pero se lo dijimos, se relajaron y lo arreglaron.

En esta visita de reconocimiento me ha convencido. Volveremos en breve a probar la carnaza (a mediodía claro). 35 por persona.

25/06/2018

Cocina con unas instalaciones espectaculares.

Mayo-2018

Carbón Negro es una de las últimas aperturas en la capital, y que, por sus características y propuestas culinarias, acapara la atención tanto de crítica como de público ávido de nuevas sensaciones.

Si tenemos en cuenta que su oferta gastronómica está basada en la cocina casera donde la parrilla no solo ocupa un papel predominante en sus propuestas, sino que se convierte en el principal reclamo del lugar junto con la utilización de una materia prima de primer nivel, se plantea la duda acerca de si el retorno a la cocina casera, a la cocina “de toda la vida” puede encuadrarse dentro de las nuevas sensaciones antes aludidas. Personalmente, no lo creo, aunque la afluencia de público puede dar que pensar.

Lo primero que llama la atención es el enorme espacio y la inversión que han debido utilizar para poder ofrecer unas instalaciones sencillamente espectaculares.

Reseña completa y fotos en comercongusto.es/carbon-negro

07/06/2018

Mucho ruido pero menos nueces

La sonora apertura de Carbón Negro me ha llamado la atención como para visitarlo. Proyecto de elevada ambición de negocio con una fuerte inversión en una remodelación a conciencia que para ser recuperada tiene que contar por cientos sus clientes diarios. A mi modo de ver, en lo culinario las pretensiones son algo menores prevaleciendo el espacio y su emplazamiento, la supuesta comodidad y el dejarse ver.

El concepto, un asador tradicional en lo gastronómico y moderno en su envoltorio en pleno barrio de Salamanca. Al mando de las cocinas y las parrillas han colocado a Gonzalo Armas que era el jefe de las mismas en el exitoso Filandón.

Las parrillas y la barra son el eje central de un espacio de dos niveles y techos amplios. En él, la piedra, por cierto no excesivamente bien acabada, es el elemento decorativo de anclaje con ese clasicismo culinario del Norte de España que Carbón Negro plantea.
Gastronómicamente la propuesta principal gira alrededor de unas atractivas parrillas Josper que se manejan con poleas al estilo Etxebarri. Sabemos que al utilizar brasa como técnica principal, la relevancia del producto aumenta y en Carbón Negro diría que el género es bueno pero no llega al notable alto.

Post completo en complicidadgastronomica.es/2018/06/carbon-negro

13/08/2018

Sin poder decir que se coma mal, que tampoco impresiona a nadie, y sin poder decir que el local no es grandioso, un poco hortera quizás, diré que este Carbón Negro es el ejemplo de local de moda abierto a bombo y platillo después de invertir un pastón, cuya única gracia (aparate del ya mencionado local) es que la cocina esta hecha a la brasa y todos sabemos que todo a la brasa sabe mejor.

Precio excesivisimo, pagamos 70 por barba, servicio un poco lento.

Como anécdota contar que éramos una mesa de siete y en la mesa de al lado apareció mi amigo F con una señorita que no era su novia. Muchas risas y explicaciones (que nadie pidió) muy como conexas de F. Para que digan que Madrid no es un pueblo.

En resumen, más de lo mismo, precio muy alto, más la moda que la realidad. Bien si quiere quedar bien con alguien de fuera de Madrid y no encuentra mesa en Amazonico.

Por 70 léreles se puede comer en Madrid muchísimo mejor.

Prwll

Coincido plenamente

hace 11 meses

17/06/2018

Y no se puede hacer mas lento..

Comida junio-18

Me acuerdo de un programa de magia en la tele hace muchos años, donde habia un mago argentino manco, que hacia los trucos de carta con una sola mano, cuya muletilla era siempre "Y no se puede hacer mas lento" pues todo lo hacia super despacio. Un tio muy bueno.

Pues bien, hoy en esta sitio me he acordado del mago, pues entrando a las 2 a comer hemos salido a las 5, sin haber pedido cosas muy raras. Menos mal que la comida era distendida y teniamos temas para hablar, pero ....27 minutos para traer unos sorbetes de limon... ya les vale

Pues eso, el ying y el yang: localazo de impresion y sobre todo comida simple y sencilla de alto nivel (vamos, que si te llevan con los ojos tapados te piensas que estas en el Filandon).
Muy rica ensalaldilla, riquisimos buluelos, ricas anchoas pero carisimas, aceptables esparragos y muy decentes berberechos. De principal, aceptable pollo, muy buenas cocochas y fastuosos chipirones. Nivel de postre aceptable (yo lo controlo por la tarta de queso, y no es la de Cañadio o la de Miss Migas ni mucho menos peroestaba justo en el siguiente nivel)

Bebiendo Hombre Bala, la factura se nos fue a 54 pavos por cabeza. RCP pagable con un servicio y una cocina mas agil, y con un servicio mas simpatico y empatico. De seguir asi, habra que seguri haciendo excursiones a El Pardo

24/10/2018

La tarta de queso tiene nivel

El sitio es muy chulo, muy de postureo, pelín incómodas las mesas, servicio rápido y atento, la comida a la brasa estaba buena sin maravillar, las croquetas son de nivel básico. La tarta de la que todo el mundo habla estaba muy buena, no diría la mejor pero de categoría alta. Pue eso, otro más.

11/06/2018

Bien pero le falta

Sitio espectacular, pero tenían un problema enorme de humo cuando llegamos. Comida bien pero le falta un poco para estar al nivel del local. Servicio bueno pero lento a la hora de la comanda... nada que no se pueda arreglar con el tiempo. Habrá que volver a ver como evoluciona...