Casa Benigna es un pequeño (unas 10 mesas, mitad redondas mitad cuadradas) restaurante familiar y personalEste año cumple su 25 aniversario desde que lo inagurásemos en el ver...

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02/05/2017

si te gusta el arroz, es tu sitio

Restaurante pequeño y familiar (al final de la comida se pasan los dueños a ver qué te ha parecido). Muy original el arroz ahumado. Todo muy bueno y con mimo. Para repetir.

12/05/2016

Dicen que es una de las mejores arrocerías de Madrid (quien me llevó me dijo que de España). Local semiclandestino (hay que llamar a un aldabón). Justo al lado tienen concertado un parking y te sale gratis. Cosa curiosa: Lo llevan unos filipinos. Decoración también curiosa: intenta recrear un patio marinero (incluso con ropa tendida).

De los primeros, yo destaco un lomo de salmón ahumado por ellos. También nos pusieron berenjena con pato y unos tomates

De los arroces probamos un arroz perfumado de Oriente hecho tipo abanda, que yo simplemente diría que pasable. El arroz bomba con pato estaba mucho mejor y más potente de sabor.

con vino, cafés, licores y copas, 65€ de media. Me parece un pelín subido.

05/04/2016

Buen arroz, buen ambiente y buen aceite

Si te gusta el arroz y no te importa pagar un precio alto por él, esta es una muy buena elección. Norberto, el cocinero (o dueño, no lo sé) te trae una bandeja llena de tacitas con los diferentes tipos de arroces y su recomendación, en nuestro caso uno de Calasparra buenísimo. Un aceite estupendo -que hacen unos amigos suyos- en un ambiente super familiar con muy poquitas mesas. Norberto explica su innovadora filosofía culinaria, donde enlaza gastronomía y dieta, que predica a diario en su blog: ( gastrodieta.blogspot.com )Dicen que a las 00h sale a cantar dos canciones, pero eso me lo perdí. Me gustó muchísimo todo. Eso sí, no solo no sales lleno, sino quizá la comida un pelín escasa.

emgcarra

Firmo todo lo dicho por la Sra. de Miera. Ambiente muy acogedor. Lo único que no me gustó fué que me cobraran el café 7 veces, estaba tan de buen rollo, que lo noté ya en casa...

26 de junio de 2010

29/11/2014

Arroz muy bueno .. habitualmente

El arroz solía estar muy bueno, en sus distintas variedades, de preparación y arroces. Las últimas veces no me ha convencido, tal vez sea mi percepción.
El dicho de "zapatero, a tus zapatos" me zumbó por la cabeza. El dueño te cuenta la teoría del índice glucémico y lo malo que es el arroz, te recomienda quinoa y tal y tal .. prefiero leerlo o que me lo cuente un médico (noooo!) .. como si un torero se quejase del maltrato animal.
En fin, que me parece que si se centrase en los fogones, la cosa mejoraría y tendría mayor regularidad (el restaurante, digo).

En cualquier caso, el arroz suele esta muuy bueno .. habitualmente.
Los entrantes son simplemente aceptables y los vinos idem (rehúye recomendaciones, por dios!)

06/04/2014

INSOSTENIBLE

Casa Benigna ha pasado por diversas épocas, siempre alrededor de unos buenos arroces. Comenzó hace muchos años siendo un buen sitio y de precio aceptable. Luego se desmadró llegando a ser una locura de caro. Muchos clientes lo abandonamos. Volvimos cuando nos enteramos de que volvía a ser un sitio asequible (nunca barato) y ahora, en nuestra última visita, me ha parecido que se están equivocando nuevamente.
Norberto Jorge es un tipo interesante, estudioso y buen conversador, que cuenta anécdotas de varios tipos alrededor de la comida en general, los arroces y la dietética. Parece que ahora quiere ir alejándose del “grano" (?) e investigar nuevas cosas persiguiendo tradiciones actualizadas y la salud de los clientes.
Hemos comido tres personas, empezando por lo que llaman en la carta Complementos: unas barritas de vegetales (pepino, pimiento, cebolla, zanahoria) con una salsa ligera de aguacate, dos tipos de aceites y un balsámico, y una pequeña terrina de un guiso de verduras con bacalao. Todo está bien pero creo que los obligatorios 6 € por persona están fuera de lugar.
Como plato de entrada Norberto nos convidó a un excelente trozo de salmón ahumado por él, que nos pareció buenísimo. Luego tomamos una ración de arenques ahumados a los tres gustos que también nos gustaron.
Como inexcusables arroces compartimos una patella para uno de la marina (abanda con ñoras y posiblemente trocitos de calamar) y una patella para dos de la sierra (con conejo y caracoles). Como siempre, los arroces de Casa Benigna están francamente buenos aunque creo que todos se parecen demasiado entre si y les falta algo de sabor. La locura injustificable es que una ración de arroz abanda cueste 27 € y las dos de arroz con conejo y caracoles 58 € (a 29 € la ración).
Nos bebimos dos botellas de verdejo El perro verde que no está mal aunque tampoco es de recibo que cobren 23 € por botella.
Con tres cafés y chupitos de invitación la cuenta ha sido de 167,90 €.
El local es agradable y algo misterioso. El servicio, correcto.
El precio, de escándalo. Además de hablar de sostenibilidad en la cocina me parece que Norberto debería preocuparse un poco por la de los precios.
Por la comida me parece que le habría puesto tres estrellas pero se lo dejo en dos debido los precios insostenibles.
Creo que tardaré en volver.

Adreid.

Tenía pendiente escribir sobre él próximamente y no se si hacerlo o calcar tu opinión directamente.

6 de abril de 2014

Gath

Desde hace mucho tiempo, pensaba en ir algún día, pero después de tu comentario y de otros que he leído en otros foros, seguirá en espera de tiempos mejores,.....

6 de abril de 2014

Norberto Jorge Garci...

Querido Antonio
Ya te he hecho llegar por teléfono mis lamentos sobre el desencuentro entre lo que cobramos y lo que tu aprecias que vale nuestro trabajo.
Te agradezco la atención que, no obstante nos dedicas y la molestia de avisarme de tu punto de vista.
Espero que como me has prometido te veamos de nuevo por la Benigna, que aunque algo cascada y siempre a la búsqueda de la suculencia, saludable y sostenible, sigue dale que dale, y ya son 25 años desde aquel día de Junio de 1990 (crisis incluidas).
Saludos de tu seguro servidor
norbe

6 de abril de 2014

01/05/2014

Buenos momentos

El martes de esta semana estuve en Casa Benigna. Hacia tiempo que no iba por allí, pero me volví a encontrar como en casa.

El lugar tiene su punto. Acogedor, muy pocas mesas, prácticamente lleno. Te hacen sentirte bien. Doña Carmen te recuerda como sí hubieras estado allí ayer. Servicio impecable.

Me gustó la nueva -quizá antigua pero yo no la conocía- filosofía de Norberto obsesionado en sus investigaciones gastronómicas con los aspectos de salud. Si te gusta cocinar, como es mi caso, es un privilegio charlar con el.

Fuimos cuatro amigos y pasamos un magnífico rato que es de lo que se trataba. Los aceites son realmente para mojar, especialmente el picual. Los ahumados, hechos en casa por Norberto muy cuidados. en su punto.

De segundo, los arroces, probamos dos patellas para cuatro. No quedó nada y eso que tripitimos. Los dos magníficos, pero el de pollo, sublime en mi opinión.

Postres, el tatin rico, sin exhuberancias. Todo regado del vino de la casa, ecológico y estupendo pues cayeron tres botellas.

De precio estaba un poco preocupado por algún comentario que había leído ir aquí, pero a mi para lo que es Madrid y la calidad del lugar y de la comida, me pareció razonable, 235 para cuatro. Sin copas aunque nos dijeron que estábamos invitados, pero después de las tres botellas no era plan. Los cafés a cuenta de la casa.

Intentare ir más a menudo. Me sentí a gusto, sin agobios y disfrutando. Lo recomiendo.

20/03/2014

Una apuesta mediterránea deliciosa.

Cuando entras en Casa Benigna, entras en un ambiente familiar decorado en blanco y azul, muy mediterráneo como su carta. Allí, sentada en una mesa camilla, te recibe Doña Carmen, la madre de Norberto Jorge el responsable de esta deliciosa cocina... goo.gl/wiHMEo

11/03/2013

Muy acogedor. El arroz un poco duro para mi gusto

Muy agradable el sitio, hay que llamar a la puerta para entrar, te abre la dueña, parece como el salón de tu casa, se cena sin prisas, sin agobios... Un gustazo en ese sentido.

La comida la verdad me decepcionó un poco. Venía con las expectativas muy altas por los otros comentarios, pero el arroz en patella se queda un poco duro y además yo pensé que tendría un agradable toque de socarrat y no es para nada así. No estaba mal pero tampoco espectacular. Comentó el maitre que el cocinero estaba enfermo y estaba un ayudante, quizás fuera por eso. Los entrantes, correctos (arenque, bacalao, berenjena) y los postres lo mejor, estaban bastante ricos todos, incluido un sorbete de fresa casero.

21/04/2014

Cada vez que voy me gusta mas, la pega es el precio que sin vino son 40€. El arroz abanda cautiva.
El sitio es totalmente peculiar, con la dueña alli (ochenta y pico años muy bien llevados) saludando a todo el mundo.

16/12/2012

Arrocería atípìca en mi barrio, Prosperidad, en una calle que como la mayoría, no dice nada. En cualquier caso, ya según entras te das cuenta que los dueños tienen estilo y está decorada de una forma muy agradable (en tonos azules y blancos).
Para empezar diré que el restaurante han procurado situarlo en un rango de calidad alto, lo cual llama la atención por el barrio donde está (salvo que lo conozcas pasa completamente desapercibido).
En cuanto a la comida, como dicen los foreros, su especialidad es el arroz, hecho en un artilugio muy efectivo, la patella (de la cual presumen mucho). Además de arroces, también tienen algunos toques de comida del norte de Europa en los entrantes (la mujer del dueño es Noruega).
El ambien es muy familiar; además del dueño, suele estar su madre que es una señora encantadora (ambos te explican con todo detalles los platos). El servicio es atento y rápido.
Nosotros tomamos unos entrantes variados (platitos de setas con huevo, judias con bacalao, arenques ahumados y berenjenas), todos ellos de calidad y cocinados en su punto. De plato principal, arroz con marisco y pescado (arroz seco, que es el que hacen ellos), a mi juicio muy bueno, aunque si he ponerle una pega es que el "marisco y pescado" debió costar mucho encontrarlo en el mercado ese día....era más bien escaso, De postre, mousse de chocolate (no era una mousse, pero estaba bien hecho). De precio, 43 por barba (bebiendo un par de cervezas cada uno, dos copas de vino, café y un guisqui). No me parece caro para la calidad que dan (sospecho que han bajado los precios). Nos invitaron al postre. En conclusión, me parece un sitio de calidad, un pelín caro, pero merece la pena.

17/02/2011

Como en el salón de casa de tu madre

Comer en Casa Benigna es como hacerlo en casa de tus padres, con sus mesas antiguas entre estanterìas repletas de libros y un perchero con ropa ;) A mi un sitio donde comes entre libros ya me ha ganado.

Tras la oleada de sitios minimalistas y de decoración fashion-moderna-todosiguales, se agradece seguir encontrando este tipo de sitios, donde la dueña, una señora mayor que sale a ver si has comido bien te toca el hombro mientras te pregunta si todo bien.

La comida es tradicional, a base de arroces, muy buenos. Probé el a banda y uno con caracoles y conejo, los dos ricos. la carta es corta, y algo extraña en cuanto te sales de los arroces, con platos tradicionales mezclados con sashimi...algo difícil de clasificar.

La carta de vinos es sencillamente magnífica. A quien le guste el vino le recomiendo echar un vistazo a la carta, con desglose de atributos "curpo, nariz, madera, boca, etc..." y una puntuación. Ahí es nada.

El precio me pareció algo elevado (aprox. 50€) para la zona, en una calle industrial, perdido entre naves de oficinas. Pero comer en casa de tus padres tiene un precio.

El alma mater del lugar, Norberto, es un experto en arroces, de todos los tipos, colores, sabores, lo que puedas llegar a imaginar. Si le muestras interés, encantado te contará las más diversas formas de prepararlo y escogerlo. Además le gusta probar y experimentar con el arroz, como el arroz ahumado, que él mismo ahuma en casa, y que le da un sabor a los arroces sencillamente increíble (doy fe porque lo probé).

Si te gustan los arroces y te interesa saber más, éste es tu lugar.

05/01/2012

Restaurante familar. Especialidad en arroces

Un restaurante en las antípodas de lo que hoy abunda en Madrid: un local apartado de las zonas comerciales del centro, perdido en un callejón de Ciudad Jardín, sin ninguna pretensión de ser glamuroso, magníficamente atendido por la familia fundadora (Dña. Carmen y su hijo Norberto) y en donde prima, por encima de todo, el culto a la calidad de la materia.

La carta es corta, destacando los arroces cocinados en "patella", una suerte de paellera muy plana, en la que la capa de arroz queda finísima y tipo socarrat. Nosotros probamos el marinero (hay otras dos variedades: huerta y monte) y la verdad es que estaba espectacular, tanto de punto como de sabor.

Por lo demás, cuatro o cinco entrantes, alguna carne y pescado, y tres postres contados. Hay poco donde elegir, pero todo lo hacen bien.

En vinos hay diversas DO, aunque pocas referencias en cada una.

Tiene parking concertado en la puerta contigua, lo cual es muy cómodo.

Cenar sale por unos 50€ por cabeza.