Abierto en 1921, fundado por Julio Gil, esta taberna del barrio de Malasaña es conocida por sus exquisitas croquetas de diferentes sabores (espinacas, pasas y gorgonzola, picadillo, jamón...). También proponen otras tapas y raciones: tigres, albóndigas en salsa, huevos rotos, tortillitas de camarón o ensaladilla rusa.

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25/09/2015

Qué importan las croquetas

Aquí lo que cuenta es que todo dios las pide. Por probar, por que gustan, por que no gustan... Al final el olé, se lo lleva la señora por el hecho de estar allí al pie del cañón muchísimos años, en un barrio y zona por la que ha pasado de todo, y no todo bueno, alegre y limpio como ahora. Si estoy de acuerdo en que el local debería haberse mantenido más underground. castizo underground. La nostalgia aunque alimenta, no da de comer. Y la mahou siempre ha quitado la sed y exaltado la amistad.

01/04/2015

a por las croquetas!

Son cremosas, grandes y tienen mucho sabor, hay unas ocho variedades, para mí las mejores las que llevan gorgonzola y las de toda la vida, creo que de cocido o de jamón. Para acompañar papas con mojos por ejemplo y otras raciones más típicas. La ración de 12 vale unos 11 euros.
Con la reforma el local perdió encanto pero ganó en comodidad y limpieza. Hay pocas mesas pero en la barra también se está a gusto.
No me gusta mucho que sólo con la bebida no pongan tapa, aunque sea unas patatas fritas para acompañar la caña...

15/12/2014

La tasca castiza que frecuenta U2. Una joya del centro de Madrid

Dicen que las mejores croquetas de Madrid se sirven en Casa Julio, con las croquetas pasa lo mismo que con los jugadores de mus, todos son campeones del mundo pero a la hora de la verdad las cosas no están tan claras, todos los fanfarrones de los prolegómenos tienen que dar muchas gracias de que no exista una lista irrefutable, aunque es justo decir que el mundo sería más aburrido si esas listas existiesen; con la de las croquetas por su parte veremos más adelante si se puede hacer algo, en algún artículo próximo.

Casa Julio es mucho más que unas croquetas, personalmente sus croquetas no me parecen excepcionales, a un nivel sobre la media puede que si, pero es que hay mucha competencia; esta taberna de barrio es un lugar único en otros aspectos, un estilo y un ambiente propio que le ha convertido en uno de esos lugares de culto que generan fieles incondicionales, permanentemente a rebosar pero profundamente desconocidos para el gran público. Hacerse con un sitio del pequeño local, para entre empujones y camisetas sudorosas degustar alguno de sus platos típicos, supone una labor casi heroica según avanza la semana, y se torna en misión imposible al llegar el final de ésta.

Por su estrecha barra han pasado ilustres personalidades, desde Saramago hasta U2, personajes que adornan a través de recortes de prensa y fotografías las paredes de esta tasca. Casa Julio es el lugar de culto por definición, y lo es porque es imposible explicarle a un extraño porqué te gusta este lugar. ¿Quién es capaz de explicar a un profano lo perturbador de los escenarios y situaciones de Lynch, la inimitable atmósfera de las películas de Tarkovsky o la colosal imaginación de Miyazaki cuando otros solo ven extravagancias, metrajes infinitos o unos simples dibujo animados? Este tipo de lugares no requieren de explicación ni debería darla nadie, pues conectan con nuestra parte más personal, subjetiva y alejada de los criterios de la razón que anida en nuestro interior, habla de identidad, y ahí precisamente es dónde radica toda su magia. Para mí, Casa Julio es un reflejo de Madrid; tradicional, castizo y abierto al mundo. Un lugar que me recuerda que todos somos de barrio y que pocas cosas hay mejores que una caña y unas bravas.

Web: traslamesa.com
@traslamesa

21/01/2013

BUENAS CROQUETAS EN UN BAR ENANO Y AGOBIANTE

Tenía apuntado en mi lista de restaurantes pendientes el ir a Casa Julio a probar sus famosas croquetas. A mi las croquetas me vuelven loco así que allá que me fui. Era un sábado a mediodía y el local estaba lleno y además no paraba de entrar gente.

Nosotros éramos solo 2 y pudimos apoyar la comida malamente en una columna que hay pero vamos, que otra mucha gente se quedaba en medio del bar sujetando la caña y las croquetas con la mano.

Hay varias mesas donde sentarte aunque para tomar una croqueta no merece la pena. No obstante aquí puedes tomar más platos aparte de croquetas como huevos rotos, pincho tortilla, etc.

La ración de 6 croquetas son 5€.

Nosotros tomamos 3 croquetas de picadillo y 3 de setas. Riquísimas. Me la esperaba peor la verdad. Para la cantidad de croquetas que hacen por minuto uno no debería esperar mucha calidad pero coño, estaban buenísimas y bastante cremosas aunque para mi gusto un pelín espesa la masa, como un poco pesada.

No obstante, debo decir que merecen la pena totalmente.

Lo malo es que este bar se encuentra en una calle que no tiene nada, es decir, todo el mundo que pasaba por esta calle era para entrar a Casa Julio. Por tanto, si no vives por la zona, venir hasta aquí para tomar unas buenas croquetas en un sitio tan agobiante pues puede que no compense. Yo volvería muchas veces, pese al agobio, pero esa no es una zona que frecuente por lo que puede que pase un tiempo largo hasta que vuelva. Una pena que no me coja cerca de casa porque metería muchas horas entonces.

Pamplinero

Pues yo nunca le acabé de ver la gracia. Las croquetas son decentes pero no me parecen maravillosas y no valen las estrecheces del local ni el trato bastante hosco de los camareros. Eso sí, las hacen de muchas clases e ir por lo menos una vez es divertido.

1 de diciembre de 2015

10/05/2013

croquetas

Bueno, las croquetas estan ricas.. Pero son eso, croquetas. Y yo como las de mi madre aun no las he probado.

30/12/2010

Es la clásica tasca con solera y que rebosa autenticidad
lTanto el local como el ambiente tienen su gracia para los que gusten de lo auténtico.

Ahora bien, discrepo de todas las alabanzas que se han hecho a estas croquetas, las de jamón son buenas, pero tanto las de queso como las de espinacas no son para tanto.
Las raciones son hermosas y en ocasiones puede ser demasiado. Pero... mejor que sobre que no que...

Efectivamente por la noche hay ambientillo, aunque hace muchísimo calor.

Supongo que la visita de U2 les cambió la vida... La globalización es así....

Si tienes guiris que pasear por Madrid, les molará

26/03/2010

¡Qué grata sorpresa!

Después de encontrarnos con nuestras dos opciones de tapeo de ese día cerradas, decidimos "descubrir" algo nuevo y aterrizamos en Casa Julio cuando, al pasar por delante vimos circular por el bar un plato de croquetas con una pinta alucinante. No pudimos resistirnos. El bar está muy limpio, es pequeñito tipo tasca pero era pronto y no había mucha gente todavía. Ver a "la abuelita" rondando por el bar es una garantía de calidad, porque de esas manos solo pueden salir platos caseros y deliciosos.
Probamos las croquetas de distintos tipos, no son las mejores de Madrid, pero están buenas, las mejores son las de bacalao y las de espinacas. El problema está en que las hacen con manteca y son más cargantes que las de bechamel con mantequilla o aceite. Lo que sí estaba muy bueno fueron las albóndigas, jugositas y sabrositas. Las cañas también muy buenas, los vinos que tienen, aunque variados, son del montón, bebibles pero no espectaculares.

Conclusión: un gran descubrimiento cerca de casa, para visitar a menudo.

01/07/2008

otro de los bares con solera en malasaña.

pequeño, sucio y con encanto.

su especialidad, las croquetas. totamente recomendades (las de queso, para mi gusto demasiado empelagosas), la docena cuesta 8 euros.

si han estado u2 por algo sera...

de los baños mejor no hablamos.