Un restaurante especializado en cocina de Sichuán, ofrece Huoguo u olla caliente, y una extensa carta de especialidades chinas de cocina tradicional y moderna

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28/02/2017

Un chino bien montao

Cena en sábado con niños y todo. A lo loco.

Casa Lafu tiene buenas referencias y además sirven hot pot, que es un plato no demasiado habitual por estas latitudes. El caso es que yo ya lo conocía de otro chino bastante más cutre en la calle Hermosilla (Yue Lai). Si aquel es un antraco genunio con camareros que en muchos casos no hablan español, este es un lugar bastante más cuidado, a otro nivel de local y servicio. Eso si, el nombre de "caldero mongol" del Yue Lai es insuperable :)

El sitio es grande, con unas pocas mesas abajo, más tranquilas, y el comedor principal arriba. En mi visita, hasta la bandera. Público mixto (nacional y asiático). La estrella, a tenor de un vistazo por las mesas, es el hot pot. Y no íbamos a ser menos

Servicio bastante atento, con una jefa de sala pendiente de todo y bastantes camareros con los que se puede entender uno.

Aparte del formulario específico para el hot pot y que se pide aparte, la carta apabulla. Es enorme, con muchísimas fotos muy pro, y con muchos platos.

Nos decantamos por un hot pot de dos caldos: uno de rabo de toro con tomante y otro de Sichuan que figuraba como el más picante. Y vaya si lo es...
Los caldos están buenos, pero el picante es muy muy picante. Lo habría pedido más rebajado. De ingredientes para la cazuela, pedimos: setas enoki, falda de ternera, col china y langostinos. Genero bueno.
Debo decir que estando rico, guardo mejor recuerdo de los caldos del otro sitio.

Acompañamos con unos dumplings con gamba, un arroz estilo sanghai y una carne de churrasco en salsa, y un pollo con sésamo para los más peques. Muy buenos platos.

Volveré, pero prescindiré del hot pot. Si tengo antojo volvería al Yue Lai antes que a este. Creo que este sitio tiene más potencial en el resto de platos de carta. Observé platos de pescado y marisco con muy buena pinta.

De precio, no me parece caro para su ubicación, calidad y atención. Eso si, es mucho más caro que cualquier chino de batalla.

23/02/2017

Shizuán y Shanghái en la Gran Vía

Restaurante con una decoración sobria, con dos plantas. En la superior, reservada para las hot pot, las mesas tienen buen tamaño y un espacio correcto entre ellas. No así en la planta baja que son más pequeñas y "ajuntadas".

Los únicos autóctonos, nosotros y el maitre. El resto del personal y clientes, chinos y algunos de estos últimos con pinta de tener bastante "poderío".

Más que carta, tienen un book fotográfico, vistoso y con mucha variedad de platos, lo que dificulta la elección.

Al final, nos decidimos por la Huo Guo (olla caliente o hot pot) para lo que te dan a escoger entre varios tipos de caldo, varias salsas de acompañamiento y una hoja con múltiples ingredientes para la olla: carnes, pescados, empanadillas, setas, verduras, tallarines...

La camarera nos ayudó a elegir (creo que un poquito al alza) y, también, nos indicó que pidiéramos algo más como entrantes. Nos decidimos por una ensalada de tofu, riquísima con un aliño excelente, y por unas vieiras con tallarines, muy frescas, de buen tamaño y muy ricas también.

Nuestra olla consistió en una cazuela dividida en dos partes, una con caldo normal (no picante pero sabroso) y la otra con caldo shizuanés, picante en grado medio. Un inciso: ¡Ja!, me río del grado medio y un consejo dirigido a paladares no blindados: pedid el grado suave o ni eso. Aquí si te dicen que pica es que pica.

De ingredientes, pedimos: presa ibérica, sepia, albóndigas de ternera, un par de tipos de empanadillas, un par de verduras (una de ellas como una especie de espinacas, más suaves), una mezcla variada de setas, sepia, paté de gambas y dos tipos de tallarines (normales y de soja) y alguna cosa más.

La habilidad, o falta de la misma, para echar las cosas en el caldo, cocinarlas, repescarlas y zampárselas convierten este plato en algo muy divertido. Algunas cosas nos gustaron más que las otras, bien la presa ibérica y las albóndigas, muy suaves las "espinacas", riquísimas las setas enoki... Las empanadillas corrientes y sin gracia (mejores en otros sitios).

Las cantidades más que suficientes. De hecho, los entrantes estuvieron de más (aunque no me arrepiento ya que me gustaron muchísimo). Vimos como a clientes que no acabaron con todo, les prepararon las sobras en tupers.

El precio final lo desconozco pero los precios de la carta no me parecieron baratos.

No descarto volver para explorar un poco la carta.

25/04/2016

"Hot Pot" en la Gran Vía

Comida domingo - abril 2016

Visita a CASA LAFU, restaurante chino abierto en la calle Flor Baja por los dueños de El Bund, y especializado en cocina sichuanesa. Se trata de un local distribuido en dos plantas y decorado con estilo, nada hortera, muy zen.

La especialidad de la casa es el Huo Guo, “olla caliente” o “Hot Pot”, plato de origen mongol, que más que una comida, es una ceremonia en la que participan todos los comensales. En el centro de la mesa hierve una olla con un caldo aromático, en el que se cocinan pequeñas porciones de alimentos variados durante más o menos tiempo, según el gusto de cada uno, al estilo de la fondue.

Para hacer hervir la olla, en el centro de la mesa, debajo del mantel, hay una placa de inducción encima de la cual se sitúa la olla con el caldo. Primero se elige el tipo de caldo, y el nivel de picante, una salsa por comensal, y por último se escogen los ingredientes: todos frescos, la mayoría crudos: carnes pescados, verduras, mariscos, tallarines, dim-sum, etc., que cocinaremos sumergiéndolos en el caldo hirviendo. Recomiendan 3 platillos por persona.

Tres personas, nuestra elección fue una olla de caldo para dos, de rabo de toro con tomate, sin mucho picante. Como ingredientes: lonchas finas de presa de cerdo ibérico, dim-sum de huevo relleno de carne, tallarines caseros, y patata en rodajas, y un bol de salsa de soja normal y otra con cacahuete. Pues los ingredientes frescos eran de primera calidad, estaba todo muy bueno, y nos ha parecido muy divertida la experiencia.

Aparte del Hot Pot pedimos unos dim-sum al vapor, sabrosos y muy jugosos, y un cucurucho de pollo al sésamo, tierno y con un rebozado ligero, muy bueno también. De postre unos buñuelos de arroz en almibar, un poco empalagosos.

Carta de vinos muy completa, inesperada en un oriental, de la que escogimos un tinto de Madrid, Las Retamas, que acompañó estupendamente la comida. Servicio muy amable, explicando perfectamente el funcionamiento del invento. Por cierto, si queréis la olla caliente, reservad en la primera planta del restaurante, que es donde tienen las mesas preparadas.

Junto con la cuenta traen uvas y una rodaja de melón preparada, cortesía de la casa. Además no nos ha parecido nada caro, hemos salido rodando por unos 25 euros por cabeza. Nos lo hemos pasado piruleta. Volveremos.

Yanzoo

Pasé por la puerta no hace mucho y pensé a ver quién lo explora ... jeje

25 de abril de 2016

02/12/2015

Muy buen menú

Me gustó: bien de cantidad y opciones, precio ajustado y sabor auténtico. Muy buen servicio. Volveré para comer de carta.

03/07/2015

Gath lo descubrió en julio de 2015

Cocina tipica de la region de Sichuan, en el centro de China.