La Taberna data de el año 1896 y fue adquirida por Don Manuel Seijo Salgado en el año 1929,actualmente la regentan sus nietos que son la tercera generación.Es un pequeño local...

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27/06/2013

Los mejores churros

Este es un sitio de esos de "ambiente intelectual", donde van señores trajeados, muchos sexagenarios con buen porte y saber estar.

La barra por las mañanas es un ajetreo de cafés y churros. Los camareros me parece que son de los que llevan ahí toda la vida; el típico camarero profesional madrileño, con camisa blanca y pajarita.

Los churros son una delicia, carnosos por dentro y nada aceitosos. Y redonditos! Me cobraron por 4 churros con chocolate 2,80 €. Riquísimos.

La decoración es muy elegante: gran reloj de pared, cajas registradoras antigüas, espejos, lamparas colgantes y mesas de mármol.

20/12/2012

Croquetas aprobado, el resto ya se verá

Sólo he estado por las famosas CROQUETAS, y la verdad, TIENEN MERECIDA SU FAMA. La bechamel muy cremosa, el exterior sùper crujiente y lo fundamental tremendamente caseras. Las venden por unidades con un precio medio razonable.

Respecto al resto de la carta no tengo ni idea, no la he probado, pero según creo es cocina típica madrileña como callos y este tipo de platos. El local castizo antiguo de principio de siglo con mesas de madera y barra a la antigua usanza.

Los camareros parcos en palabras pero competentes. Si tienes suerte (aunque en estos momentos no sé si lo es....) puedes ver algún político, por la cercanía al Congreso. También guiris con cara de curiosidad y público del teatro la Zarzuela.

Repetiré y está vez de carta....pero por ver que tal, sólo por eso.

14/05/2014

De toda la vida

Taberna de toda la vida donde tomarse unas cañas con un pincho de Tortilla y unas croquetas. Ninguna de las tres cosas decepciona. Para volver sin problemas.

16/06/2012

Croqueta democrática

Junio 2012

¡Cómo ha cambiado el asunto político desde que hice mi primer comentario! De esto sólo hace 7 meses.

Hoy hemos vuelto. Bueno, como muchos días en este tiempo, y las croquetas y la buena atención siguen igual.

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Noviembre 2011

La noche del 23F Casa Manolo no echó el cierre para atender a periodistas y familiares de los diputados secuestrados que acudían a tomar café, o un buen coñac, durante la tensa espera. Pero la fama se la llevó el Hotel Palace. En este bar, apenas hace un mes, el diario El País reunía a todos los portavoces parlamentarios, en amor y compañía, para tomar un café de fin de legislatura (11870.com/pro/casa-manolo/media/95b04a43). Casa Manolo es, sin duda, el bar más "democrático" de Madrid pues a él no sólo acuden diputados, ministros y periodistas, sino también ujieres, policías y funcionarios que, según la hora, se entremezclan con actores y espectadores del Teatro de la Zarzuela y con el pueblo llano en general.

Casa Manolo, hace bien poco, fue remozado manteniendo su decoración y mejorando su iluminación. Allí permanecen inalterables su importante barra de mármol, la ya inútil caja registradora, sus mesas de mármol y sus sillas de madera. Conserva todo su sabor y aspecto de bar de los años 30.

El servicio es ya mezcla de oriundos y foráneos, pero todos mantienen profesionalidad y distancia.

En Casa Manolo se desayuna, se picotea, se come y se cena (temprano). Y en cualquiera de esas posibles visitas se podrán degustar auténticas delicias de la más rancia gastronomía madrileña.

Para desayunar sus churros hechos en la casa son, en mi opinión, los mejores de Madrid.

Para picotear es imprescindible tomar su croqueta, tamaño grandecito, perfecta masa con jamón y un toque de nuez moscada, y frita en su punto.

Además, para seguir picoteando, comer o cenar, mis platos estrellas, todos ellos en raciones importantes, son: La tortilla de patatas individual con salsa de chipirones o de callos, las espinacas con piñones y pasas, el revuelto de bacalao, la carrillada, las albóndigas, el rabo de toro y los chipirones en su tinta; tambien un filete o unos huevos fritos con chorizo idem. Para los que gusten tienen fama la lengua estofada, los riñones y la codornices estofadas.

De postres no opino pues no he pedido.

De bodega no muchas referencias, pero tienen un par de vinos aceptables para salvar la situación. Para los aficionados tienen vermut de grifo.

Los precios son contenidos. La croqueta creo que está a 1,20€ y las raciones y platos entre los 10€ y los 15€.

Casa Manolo es un bar que me encanta porque habiendo hablado de él hasta en The New York Times, es un lugar de lo más normal en el que la gente no se ocupa del que tiene al lado.

17/09/2012

No decepciona

Aparentemente escondido pero estratégicamente situado, entre el Congreso y el teatro de la Zarzuela. Es un sitio que voy con relativa frecuencia y que nunca decepciona si tienes claro lo que ofrece.
Decoración decimonónica de taberna. Veladores de marmol y sillas de madera. Limpio.
Para picar algo recomiendo las croquetas (se piden por unidades). Son grandes y de textura cremosa (aunque tienen una textura un poco harinosa).
También la tortilla con salsa de callos y la morcilla de Burgos frita en láminas finas.
Bien de precio, pero ojo que el pan lo cobran a 1,5 euros.

31/01/2012

Manolo y Ana

Diferentes avatares de mi ajetreada vida funcionarial me habían impedido comentar hasta ahora lo que es un clásico entre los clásicos, el Manolo, donde se mezcla la farándula del Teatro de la Zarzuela con los políticos provinientes del cercano Congreso de los Diputados. Así de fetén.

Lo cierto es que Casa Manolo es un sitio muy socorrido al que acudir a cualquier hora del día a tomar una caña, comer o cenar razonablemente bien a un precio moderado. Además de las famosas croquetas, me gustan los chipirones rellenos, el bacalao a la vizcaína y la tarta de manzana. Pero en general todo tiene buena pinta.

Un apunte final. Como ocurre con frecuencia en este tipo de tabernas, el pan es malo de solemnidad... ¿Por qué? si tienes buen pan sospecho que ya no te consideran un sitio típico de Madrid, donde el primer pan decente está cuando llegas a Segovia. Luego somos muy finos para otras cosas. Debe ser la polución que nos tiene trastornados. Concluyo por tanto que la culpa del mal pan es de Ana Botella.

Ana Camarero Lopez

La comida no esta mal, pero el camarero de barra es un mal educado y grosero, deberia ser un poco mas amable con los clientes que pasamos por este lugar tan agradable a excepción de este personaje vulgar.

31 de enero de 2012

Ana Camarero Lopez

Toda la razón del mundo, simplemente un impresentable no respeta a ninguna persona sin importar condición ni edad, voy al teatro y no volveré nunca más a este sitio gracias a este energúmeno.

14 de noviembre de 2012

11/02/2011

Churros recién hechos

Uno de mis sitios favoritos para quedar a desayunar. Los churros están siempre recién hechos y el ambientillo del Madrid de siempre tiene un encanto especial. Al estar junto a Las Cortes no es extraño encontrarse en el desayuno a algún político del momento.

Tiene la enorme ventaja de tener algo para cada momento del día. A mediodía es también una buena opción para comer comida casera de toda la vida, especialmente ahora que ya no hay humos del tabaco. Comer sale por unos 25-30 euros.

Por la tarde es todo un clásico salir en los intermedios del Teatro de la Zarzuela (que está justo enfrente) para tomarse una croqueta.

Manteles y servilletas de tela.

07/06/2012

Imprescindibles croquetas

Bar necesario para croqueteros y croqueteras y para amantes del bar castizo. Situado frente al Teatro de la Zarzuela y junto al Congreso de los Diputados, tiene un aire de bar antiguo que te transporta al siglo XIX.

Sólo he comido sus croquetas (magníficas) en la barra junto a un vermú y para mí es una parada obligatoria cuando se pasa por allí.

15/06/2012

Un piscolabis

Casi imposible no tomar un combinado croqueta-caña antes de entrar en el Teatro de La Zarzuela, ¡una fuerza te atrae sin remedio a su barraaa!

11/03/2010

Con qué poco nos conformamos

Los churros no están mal, quizás sean los mejores de Madrid, pero de donde yo soy los churros no tienen nada que ver con estos. El camarero de la barra es la persona más antipática y mal educada que te puedes echar a la cara. Poner la oreja en una mesa llena de políticos no tiene precio.

Ana Camarero Lopez

Totalmente de acuerdo, el camarero de barra es un antipatico impresentable, una lastima que nadie le llame la atención, es de pena el sujeto.

2 de febrero de 2012