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29/06/2017

Casa Marcial, la mezcla perfecta entre la cocina de 2 épocas

Casa Marcial ha supuesto sin lugar a dudas, en lo que llevamos de 2017, el mejor descubrimiento del año. Ya había probado la cocina de Nacho Manzano pero siempre en otros formatos diferentes a su casa madre, y siempre me había encantado, con lo que las expectativas ya eran altas, y aun así la realidad es que ha superado toda esperanza.

Esta temporada Casa Marcial ofrece 2 menús diferentes y cada uno de ellos en su versión corta o larga. Las opciones son el menú terruño, más de temporada, y el menú raíces, donde puedes encontrar los grandes clásicos de la casa. Sin duda, si es vuestra primera visita, os recomiendo la opción raíces, disfrutaréis plato a plato de un menú redondo donde los haya.

Si tengo que destacar algo es la increíble virtud de llevar al máximo una mezcla perfecta de cocina tradicional con técnicas actuales. Todo lo que van a probar en Casa Marcial tiene una base clásica, un producto de cercanía o una receta de toda la vida, pero todo ello está llevado a la excelencia pura para que esa base, ese producto o esa receta se presenten en su versión más exquisita.

En cuanto a los platos todos a altísimo nivel. Por supuesto clasicazos increíbles de la casa como las croquetas, unas de las mejores que se pueden llevar a la boca, o la fabada, sabrosa y suave. Platos de pescado o marisco como sus almejas con licuado de perejil y algas, un plato fresquísimo; su ensalada de merluza, brutal, o su salmonete a la sal, puro sabor a mar.

SI QUIERES VER LAS FOTOS Y SEGUIR LEYENDO ENTRA EN:
cookinganddisfruting.es/2017/06/casa-marcial-la-mezcla-perfecta-...

26/09/2016

Sentida decepción

Esperaba mucho, eso es verdad. Y me decepcionó.

Es complicado explicarlo, probablemente uno por uno acabe diciendo que todo estaba bien, pero probablemente es ese es el problema, que esperaba mucho más que un “bien”.

El lugar, es muy especial, muy asturiano, probablemente lo mejor es ir a comer y no a cenar si no quieres tener algún susto con la carretera y sus cien curvas de vuelta a Arriondas, Cangas o donde te estés quedando a dormir. Quién sabe, quizá deberían poner unas habitaciones, un pequeño hotel para que aquellos que hacen una escapada casi exclusivamente para comer en su casa se sientan más cómodos y puedan maridar la comida con su amplia bodega.

Si quieres seguir la crónica completa, análisis de los platos, fotos y demás menesteres puedes leerla en lamandarinavaliente.wordpress.com/2016/08/18/blog-post-title-3

28/08/2015

No padre

Agosto 2015. Almuerzo Domingo. 3-- ( por el precio incluso menos)

Nada de lo que yo diga ni va, ni pretende poner en duda la opinión general de crítica y público acerca de las bondades de esta casa y la excelencia de su/s cocinero/s. Es más, seguro que el mejor criterio de todos ellos les permita argumentar el porqué de ese "sí" a Casa Marcial mucho mejor que a mi transmitir este rotundo "no" que sólo se sustenta en nuestra reciente visita a este estupendo entorno a las afueras de Arriondas y en el que mi nivel de disfrute resultó ser tan alarmante como inesperadamente bajo.

Eso sí, a mi me servirá como nota no mental para volver a recordarme que también las balas de más de 250€/pareja te pueden salir por la culata y que en mi caso esto pasa con más frecuencia de la que mi bolsillo se merece soportar. Esta ha sido sin duda una de ellas. Ha sido la peor. A mi de nota no mental y a alguno, espero, para que cuando pretenda gastarse este pastizal en una ocasión especial escoja bien o que al menos se tome su tiempo escogiendo, vaya.

Al turrón:

Casa Marcial está en un entorno espectacular. Pena que una vez dentro no lo disfrutes. Es más, a disposición del cliente sólo hay dos pequeñas azoteas para que 4 privilegiados tomen café con vistazas, si no llueve claro. Y ayer llovía....

Vistas "hailas" pero deben estar en la zona privada de la casa [creo, al menos ayer y/o para mi, no eran públicas] , reformada y con amplias cristaleras sobre el valle. Hablando de reformas, también le vendría bien una a la sala de arriba: suelo resquebrajado, sonoridad deficiente, poca distancia entre mesas... Bueno, ya se sabe. Muerto el perro todos son pulgas. Además, lo de la sala de arriba fue voluntario que nuestra mesa inicial estaba en el que parece comedor principal o al menos en el que ofician los primeros espadas.
Pedimos mus a esta sala por el ruido. Techos bajos y efecto amplificador de una mesa de seis o más que, al menos yo no estaba dispuesto a que me diesen el almuerzo. Imagino que fue un error pero ojo que tampoco me pareció cómoda y, en conjunto, es la peor sala de todos los restaurantes de este nivel en los que he tenido la oportunidad de estar.

Servicio correcto, que no sensacional y con despistes que, nuevamente, no creo que deban ser tan frecuentes como fueron, al menos en sitios de este ticket. Y esto te lo dice uno de pueblo. Por poner un ejemplo ilustrativo, para conseguir que nos pusiesen el café tuve que entrar, literalmente, en la cocina a reclamarlo. Así como te lo digo.

Tres menús, corto (60€), tradicional (89€) y largo (115€), todos esta vez con IVA. Uno no viene hasta aquí arriba para tomar el aperitivo así que órdago a la grande.

4 aperitivos, 9 platos y 2 postres. Pues bien, tres pases fuera de serie. A saber: rollo de bonito, salmonete a la sal (preparado en la mesa sólo con el calor de la sal y el pez envuelto en algas) y la ensalada de merluza, sublime aunque, en mi opinión, fallando en la presentación.

Del resto, mucho silencio y algún fail, salvándose el fondo de perejil de las lapas (la lapa en sí es lo que es, por mucho que se tenga la extravagancia de introducirla en la cocina de este templo ) y el fondo del tuétano de brecol. Por cierto les sugiero observen la instantánea de este plato, que lleva tallarines (sí sí, tallarines) y dos trozos de anchoa. Creo que con dos buenas anchoas, que seguro que lo eran, Casa Marcial dió de comer anchoas a los treinta y pico comensales que visitamos su casa. Mi ignorancia provinciana me impide entenderlo.

¡Miento!, también rico el plato de fabes. Original guiso, muy desgrasado pero conservando un potente sabor. Extravagante también el final del salado con una buena menestra de 30 verduras en diferentes texturas y un caldo de carne para darle un pretendido empaque que en mi opnión no llegó.

Los dos menús, con un sencillo La Pola (carta de vinos subida de precio como es habitual), agua y cafés invitación de la casa por las molestias, 263 larries de puro dolor.

No me gusta y no volveré pero por el sabor de algunos de los platos, los descritos, no iba a ser justo cascarle menos de 3 estrellas.


No padre.

Afortunadamente y hoy más que nunca, lo mejor, siempre, la compañía. Hasta lo pasamos bien tirando el dinero en este rinconcito de nuestro querido norte. Con esto te hacías con un estore Bandalux de los buenos...

Nota mental: Tasquería, Abastos, Solla, Montia, Hokuto,....

Miss Migas

Vaya, no OS ha tratado bien el Mr. ???

23 de agosto de 2015

acme

Coño, estaba Mr.?

23 de agosto de 2015

Miss Migas

Por lo menos eso es lo que me ha contado a mí... Pero luego ya sabes, que unos se van a comprar tabaco y....

23 de agosto de 2015

05/06/2014

Muchas más que 5 estrellas

No sería forma de empezar a hablar de Casa Marcial sin mencionar el enclave donde se encuentra: a escasos kilómetros de Arriondas y a unos pocos más de Ribadesella, sinuosas curvas en una estrecha carretera hacen que te adentres en un paraje natural inédito y llegues a una antigua casa renovada, con su construcción moderna adyacente, cuyo parking alberga, sin duda alguna, una de las vistas más bonitas de todo el principado. Lugar de peregrinaje, este restaurante regentado por la familia Manzano y con Nacho como director de la cocina se ha convertido en uno de los referentes de la cocina de vanguardia tanto Asturiana como española. Dos son las estrellas de las que presume el establecimiento pero, sin caer en la importancia o no de los premios, lo que está claro es que Casa Marcial obsequia al comensal de una coherencia, finura y saber hacer esenciales para que la experiencia sea superlativa y siempre con ganas de más. Cuando una viaja en solitario la gente se sorprende, pensando que siempre llegarías acompañada, pero hay ciertos momentos en el que la quietud y la soledad con uno mismo lo único que hacen es potenciar las sensaciones. Si bien me gustaría haber compartido mesa con algún ser querido, para que disfrutase tanto como lo hice yo, en mi aventura particular he de decir que me sentí más que arropada en casa de los Manzano. El servicio es híper atento y amable, su hermana Sandra dirige la sala con saber hacer y siempre una sonrisa y Nacho, no hay más que verle para darse cuenta de que es un grande, es de esas personas que se les ve en la cara.

De mi visita y de lo poco que pude hablar con Nacho, porque tenía luego otros compromisos que atender, entendí que su profesionalidad en la cocina está arraigada a unas ideas perfectamente claras de las que le gusta explicar el por qué. La tradición la ha renovado de la mejor manera posible y así, en su menú más clásico revisa los platos típicos de la zona ejecutándolos de una forma excelente: melosidad, textura, sabor…etc, mientras que en el menú degustación va un poco más allá empleando técnicas de lo más vanguardistas sin nunca olvidarse de las raíces. Combinaciones de ingredientes arriesgadas pero que funcionan, tratamientos de la materia prima en su punto exacto, sutileza, equilibrio, elaboraciones complicadas que se esconden en platos que aparentan sencillez, naturalidad, ligereza y… diversión. Lo cierto es que parece complicado que un restaurante como este pueda tener pretensiones económicas estando situado en un pueblo alejado, como dirían muchos, de la mano de Dios. Quizás sea esa la razón por la que los Manzano se han desdoblado y han hecho de las largas horas de trabajo su forma de vida, extendiéndose a Gijón con formatos como La Salgar que dirige Esther, una de las hermanas, y que el año pasado la premiaron con la primera estrella Michelín, Ibérica en Londres, donde las raciones son la esencia y cuyo recientemente estrenado tercer local es una clara muestra del éxito que está teniendo, Gloria en Oviedo, una casa de comidas homenaje a su abuela, y el Catering que atiende distintos eventos en un sinfín de lugares. Tras una fantástica sidra en la barra de abajo mientras charlaba un rato con Nacho, me subieron al comedor de arriba, elegante y sobrio sin perder un toque de rusticidad que lo hace perfectamente acogedor. Y allí esperé que llegase lo que decidiese la cocina que tenía que llegar, ¡y qué rico todo! Menús largos de esos en los que ningún plato falla, redondos, con sentido, bien estructurados y tras los cuales no te marchas a casa como si te hubieras comido un buey entero y no pudieses comer durante los próximos siete días.

De aperitivos, una mini tosta de brioche de avellanas con crema de nata ahumada y salmón seco y, aunque no formasen parte del menú gastronómico, probé también una de las mejores, sino la mejor, croqueta de jamón del mundo (con permiso de Francis Paniego) y un riquísimo torto con revuelto de cebolla caramelizada y queso cabrales, clásicos de Casa Marcial.

Sensacional el tercero de Sardina ahumada con coliflor, gel de tomate, huevas de arenque y piel de leche, un plato que por lo que leo sobre el restaurante ha ido evolucionando y la forma en la que lo probé yo me fascinó por su equilibrio y puntillosa sutilidad.

Empezamos con un Caldo de Pato azulón con fideos de escanda, pepino al aroma de Gin Tonic y Jamón de Pato, el líquido de gran sabor pero completamente clarificado con unos fideos que se deshacían en boca y un bocado final del pato a modo de brocheta. Pasando al primer plato como tal, Centollo, deshielo de bacalao y consomé, una potente crema de centollo con hierbas marinas acompañado por un suave caldo del propio animal.

nmenso el plato de las Verduras Blancas, cada una de.....


PARA LEER TODO: cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20140604/casa-marcial-as...

Gath

Que envidia me das,....!!!

17 de mayo de 2014

acme

Fantástica reseña.

Por cierto, mira que es bonita Asturias y mira que es fea Arriondas "town". Hablo desde la más profunca ignorancia como siempre, que yo a Arriondas sólo he ido de paso o a cenar y, por lo menos el entorno del Corral del Indianu es más feo que pegarle a un padre.

5 de junio de 2014

Miss Migas

Totalmente de acuerdo. Arriondas town da hasta medito. Y mira que podrían haber hecho algo mono allí....

5 de junio de 2014

acme

Bueno, si voy, por un casual, a can Marcial. ¿Qué digo, que vengo de parte de los Migas?.

23 de junio de 2015

Miss Migas

Que conste que mi reseña fue antes de trabajar allí y de conocer al Mr.

23 de junio de 2015

acme

irrelevante....:-) . ¿Algún sitio, truco que deba conocer?.

23 de junio de 2015

24/06/2015

2 estrellas michelin: Merece la pena deviarse de su camino.

Junio 2015.

20/03/2014

Estrella y media

Optamos por el menú degustación, un menú de unos ocho platos muy interesantes, basados en la cocina y materias primas de Asturias, pero con una vuelta.

Los aperitivos curiosos, sobre todo el suero de queso. Los cinco platos bastante espectaculares con mención especial a la sardina ahumada. Los quesos muy provocadores, tenían un sabor que rozaba lo agresivo. Lo mismo con el postre que buscaba (y conseguía) dar una textura muy especial a una mousse de chocolate con cebolla frita. Muy atrevido, pero el sabor no me gustó nada.

El servicio fue muy amable, y tenían el detalle de dejarte la hoja con los platos del menú, con lo que luego se echaba de menos que al servir te dijeran algo más que el mismo nombre del plato que tenías en la hoja. Aún así, muy atentos y agradables. Tuvimos la mala suerte de coger un día con varios grupos muy ruidosos, con lo que había que hablar a gritos. El entorno del restaurante era espectacular, pero una vez dentro, nuestra mesa no tenía ningún interés.

01/08/2013

Uno de los templos de la gastronomía asturiana

No sé muy bien qué resulta más espectacular, si la brillantez del restaurante en sí o el hecho de encontrarse en un pueblecito perdido en las estribaciones de la Sierra del Sueve, donde a nadie se le ocurriría pensar que puede haber un establecimiento de este nivel.

La cocina de Nacho Manzano reúne lo mejor de la tradición asturiana y la cocina de vanguardia. La carta en sí es relativamente corta, pero sus menús de degustación están muy bien pensados. Para los que quieran conocer la cocina más "típica" tiene un menú basado en platos tradicionales (fabada, tortos de maíz, chorizo, etc.) mientras que para los más atrevidos tiene un menú gastronómico por 65 euros (vino a parte) sencillamente espectacular con 12 miniplatos, incluyendo su celebrada panceta crujiente con vinagreta de fabada.

El servico está a la altura (en mí caso tuve la suerte de que el propio Nacho Manzano atendiera nuestra mesa) y la carta de vinos también y a buenos precios. Si el día lo permite merece la pena dar un paseo por el pueblo y acercarse al mirador del Fito.

En septiembre de 2011, ya con dos estrellas Michelín, he vuelto y comprobado que todo sigue igual de bien. En esta ocasión optamos por el menú tradicional, francamente logrado (arroz con pitu, fabada, tortos de maíz y un arroz con leche de los de verdad, cremoso pero con la textura del grano de arroz, sin llegar a ser pura crema como en otros sitios). De todas formas, para probar cocina tradicional hay muchos lugares buenos en Asturias, y creo que para captar todo el talento de Nacho Manzano es mejor atreverse con el menú gastronómico.

02/10/2011

En las profundidades de Asturias

Después de una mañana de ruta por los Lagos de Covadonga, rodeadas de vacas pastando a sus anchas sobre ese verde asturiano y unas increíbles vistas reparadoras de cuerpo y alma, la elección del restaurante nos resultó de lo más acertada.
El sitio, espectacular, el servicio, sosegado y amable y la comida, magnífica.
El entorno es idílico (Sierra del Sueve), sólo recorrer el camino de la carretera de La Salgar hasta llegar al restaurante merece mucho la pena. Quién diría que en ese recóndito lugar, paraíso de la naturaleza, se sitúa este rincón gastronómico con 2 estrellas Michelín, pero, ¡así es Asturias!, sorprendente.
Preferimos opinar de un restaurante de esta categoría habiendo tomado su Menú Degustación, para que nuestra opinión pueda ser lo más amplia y acertada posible, sin embargo, nuestro estómago no nos lo permitió en esta ocasión y decidimos hacer una comida algo más corta (entrante-plato-postre).
Aperitivo de la casa: Mantequilla de cítricos y granizado de gazpacho con crujiente de jamón (muy bien para empezar)
En primer lugar unos entrantes: para mí, miniverduras fresquísimas y en su punto; para ella, La fabada, muy, muy buena, pero si tuviéramos que elegir, quizá (y sólo quizá) nos quedaríamos con la de Casa Gerardo.
Y como plato principal: para mí, el pollo de corral asturiano, el pitu de caleya, guisado con raviolis de sus menudillos, de intensísimo sabor, ¡sublime!, todavía lo recuerdo; para ella, Cochinillo confitado con espuma ligeramente picante y piña glaseada, diferente tanto en la presentación como al paladar, nos encantó.
Y de postre, como no podía ser de otra forma para unas amantes del queso, Quesos asturianos con sus contrastes, en el que destacaba un desconocido para nosotras Gamoneo o Gamonéu, seco y ahumado, muy buenos.
En ausencia de Sumiller, la maître y Jefe de Sala se encarga de esta labor (correcta).
Como colofón, café en una espectacular terraza exterior, acompañado de la cortesía de la casa, una fabulosa puesta en escena de nubes de lima, bombones en forma de cucaracha y unas originalísimas trufas enterradas en polvo de galleta de chocolate dentro de un cofre. Y en este ambiente y con esos paisajes, daban ganas de quedarse allí a vivir.
En fin, un día de esos que no se olvidan.

15/11/2013

Un imprescindible en Asturias

Nos encanta todo de este restaurante: ubicación, cocina y atención, es una parada obligada cuando vamos a Asturias.

Ver más:mad-queens.blogspot.com.es/2013/09/un-restaurante-en-la-montana.html

10/10/2010

Casa Marcial - Dos estrellas en Asturias

En Arriondas, un pueblo conocido por ser la salida del descenso del Sella y que no llega a los 3 mil habitantes, se da el curioso caso de que existen dos restaurantes con estrella Michelín: "El corral del Indianu" con una galardón y "Casa Marcial", el restaurante de Nacho Manzano, que posee dos estrellas. A este segundo nos fuimos con la intención de probar su menú gastronómico.

Después de conducir por la carretera de La Salgar llegamos a un sencillo caserón de modesta fachada y en un paraje de "Paraíso Natural". El sitio y su decoración invitaban a entrar pero parece que sus trabajadores no ya que el recibimiento fue extraño, un seco esperen (por parte del propio Nacho), sin ofrecernos un aperitivo para la espera y en una sala con sofás y revistas; daba la sensación de estar en una peluquería.

Una vez en la mesa tuvimos la segunda decepción, primero nos tomaron nota de la comida y, ya con los aperitivos en la mesa, no teníamos más bebida que el agua. Cuando conseguimos que nos tomaran nota del vino decidimos pedir un Viña Ardanza Reserva del 2.000 y tras esperar un rato más nos comunicaron que no había. A cambio nos ofrecieron un rioja del año que tenía un precio desorbitado (sic).

Los menús contenían errores y el mismo menú, en cartas distintas, difería en algún plato. Tras aclararlo, nos dijeron que eran cartas del año pasado (segundo sic), nos decidimos por el menú gastronómico, donde prevalecían platos de mar, quizá en demasia:

- Mantequilla con esencia de limón, para los que gustan de tomar mantequilla antes de comer
- Bonito con espuma de sandia, división de opiniones entre los comensales, a mi gusto riquísimo
- Ensalada de calabacín y aguacate con emulsión de salazón de anchoas.
- Piel de sardina con anchoa, sencillo, curioso y delicioso.
- Vieira rustida con tocino ibérico y tartar de ostra
- Chipirón de anzuelo frito en sartén
- Jugo de fabada escabechado con verduras germinadas, foie y brotes de maíz. El toque astur.
- Salmón salvaje de Noruega con coliflor picante y hierbas ahumadas.
- Bacalao
- Lomo de cordero con sus mollejas y yogur especiado
- Bergamota con velo de mandarina y culís de menta
- Pastelitos y bombones

La comida, que al final es a los que se va, es notable. Con altibajos pero muy buena. El servicio bastante malo, caos con la bebida, la camarera que explicaba los platos no hablaba castellano y no se le entendía bien y retraso en los postres.

En definitiva, un sitio de grandes platos pero un poco pretencioso. Eso si, merece la pena probarlo, por su entorno y porque el precio es accesible, 80 euros el menú, la mitad que otros dos estrellas españoles. Y quizá merezca la pena volver para probar el menú asturiano. Ya veremos.

Más recomendaciones en elenaprieto.es

22/03/2012

Una experiencia realmente increible en este magnífico restaurante situado en la cima de una colina‚ al que se accede después de un largo y sinuoso camino.
Esto es alta cocina asturiana y lo demás son tonterias.
El servicio nos pareció realmente excelente y discreto, lo que se agradece. Nacho Manzano es un auténntico maestro de los fogones.
Altísima calidad en todos y cada uno de sus platos‚ desde los más tradicionales como el arroz de pitu de caleya (con marcado sabor‚ aún salivo al recordarlo... ) a los más vanguardistas.
Probamos varios entrantes entre los que recuerdo un plato: Un carabinero abierto por la mitad del cual sólo se había cocinado la parte de la cabeza y el resto de cuerpo crudo‚ a modo de carpaccio, realmente increible.
Otra tapita de pulpo con gelatina de su jugo y almejas fue como para vitorear a este hombre, que bueno!!!.
El surtido de mantequillas y panes también muy buenos.
Compartimos los segundos platos (servidos en dos platos individuales para cada comensal) y‚ a juzgar por la cantidad que había en cada plato, más bien parecía una ración completa, sobre todo la de arroz con pitu, descomunal...
La frescura y el punto del pescado no hacía más que sumar puntos y más puntos a esta experiencia.
Los postres‚ buenos‚ probamos un surtido variado.
Nacho nos sugirió acompañar la comida con vinos de su elección de principio a fin. Uno de los tintos, Petalos del Bierzo, muy recomendable (muy buenos también los dos tipos de vinos dulces para los postres‚ uno de ellos con un poco de aguja que resultó sorprendente)
La factura me parecio más que correcta para tan buen servicio y calidad en semejante festin. Todo esto, más los cafés y una copa por persona. Teniendo en cuenta que teníamos hora para las 2 y media de la tarde y salimos a las 7 y pico... pagamos unos 60 euros por persona. (Eramos un grupo de 18).
Vosotros direis... a mi no me resultó excesivo en absoluto. Me parece más caro y me cabrea más pagar 20 euros y que me den mal de comer.
Ya tengo reserva para las vacaciones de este verano.