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23/03/2019

sencillamente sabroso

Restaurante pequeño y con carta corta, buen servicio y buena comida.
Comida asturiana, donde no falta el cachopo (no lo probé, aunque estaba recomendado).
La ensaladilla rusa muy sabrosa y particular, el skrei al horno muy bueno, el chorizo a la sidra idem, etc.
El postre "queña" estupendo, y el café "de pota" muy bueno también.
El precio sin dispararse, lo cual es la mejor forma de terminar la comida.
El único pero es la carta de vinos, deberían tener un poco más de variedad, con distintas graduaciones de calidad y precios. Para compensar (un poco), admiten que traigas tú la botella , con 9 euros por descorche.

14/04/2015

Asturiano

Casa Ormaza es un restaurante asturiano, pequeño, con apenas cinco mesas, atendido por solo una persona. El servicio es rápido y eficaz, sin agobiar.
La carta es reducida, pero con la suficiente variedad.
De aperitivo te ponen mondas de patata, curioso y muy ricas.
Nosotros tomamos para compartir tortilla de Betanzos, magnifica, cuajada en su punto. No es tan buena como la de La Penela, pero casi. También pedimos la ensaladilla de la casa, muy correcta.
Las raciones de los entrantes,quizás un poco justas.
De segundo tomamos el pescado del día, lenguado, muy rico aunque para mi gusto abusaron un poco del pimentón. Todos los días hay también algún plato de cuchara. En este caso era garbanzos con brandada de bacalao, con muy buena pinta.
El vino de la casa, un rioja alavesa, muy corriente. Pueden ofrecer vinos mucho mejores por ese precio.
Con postre y con una copa salimos por 45 euros. Un poco caro teniendo en cuenta que fuimos con una oferta de El tenedor.
Parece ser que tienen un par de platos de carne que son especialidad de la casa y que tienen mucha fama, la carne gobernada y las codornices. En esta ocasión no las pedimos así que habrá que dejarlo para otra ocasión.

27/08/2013

De esas sorpresas que te llevas de vez en cuando y cuando menos te lo esperas. Habíamos reservado para comida familiar sin haber estado nunca y cuando llegamos a la puerta la verdad es que se nos cayó un poco el alma a los pies... vacío y con pinta de haber tenido tiempos mucho mejores hace muchos años.

La sorpresa llegó dentro, un sitio muy pequeño y coqueto y aunque estabamos un poco justos en la mesa, no se veía para nada el aire de dejadez que prometía la fachada del lugar.

Nos atendió la cocinera y dueña (no sé si en días con más reservas tienen más servicio, pero ese día para la mesa de 5 que eramos, estaba ella sola) encantadora y atentísima que estuvo respondiendo a todas nuestras preguntas gastronómicas sin poner ni un pero.

Nos trajo para hacer rato unas pieles de patata con sal, de las que habríamos podido pedir kilo y medio para empezar. Otro día cuento como las hace, que a la pobre la pusimos a explicarnos como se hacía aquella maravilla, pero lo dicho, exquisitas.

Para compartir pedimos unos espárragos cojonudos rebozados con una salsa de piquillos que estaban buenísimos, el rebozado crujiente y nada grasiento, la salsa, ligera, untuosa... perfecta. Unas croquetas de cabrales y gamoneu de ovación y vuelta al ruedo: crujientes por fuera y casi líquidas por dentro (tenemos que volver, porque nos explicó como conseguía que quedasen así pero me olvidé de apuntarlo), sobre un puré de reineta que le daba el contrapunto perfecto. De segundo un arroz negro muy muy bueno de sabor, pero para mi gusto demasiado parecido al rissoto de textura, aquí se nota la educación francesa de la cocinera que si bien hace que raye la perfección en los fritos, las salsas, las bechameles y demás, hace que el arroz lo haga como ellos, con algo de nata... Un steak tartar picado a mano y muy rico... aunque para mi el premio se lo siguen llevando Lobbo, O'Pazo y del desaparecido restaurante del desparecido Brookei.

Lo dicho, una gratísima sorpresa, muy rico todo, muy acogedor el restaurante y la dueña/cocinera fantástica. Para volver más de una vez.

22/04/2013

IMpresionante

Cuando llegamos encontramos un cutre bar desde fuera... sinceramente, una pasada, todo muy rico, servicio amable y cercano, lo unico que falla es el local demasiado pequeño y con mesas enanas, éramos 5 y la verdad estábamos un poco apretadillos de mas.

Salimos a mas o menos 50 euros por barba, con botellas dos de vino, postres, tres primeros y segundo para cada uno, y cafes. No me pareció caro para lo que fue.

15/03/2011

alta comida asturiana

Casa Ormaza empezó en El Viso, después pasó unos años en la calle Zurbano y ahora lleva ya un tiempo en la calle Infanta María Teresa. Me encantó las cuatro o cinco veces cuando estaban en Zurbano y me ha alegrado redescubrir que siguen manteniendo el nivel. Se come de maravilla y el servicio es amabilísimo

La sala es sencilla y hogareña, como queriendo bajar las expectativas para sorprender con la que quizá sea la mejor cocina asturiana de Madrid. Tienen siempre estupendos platos fuera de carta con verduras o pescados del día, vale la pena dejarse aconsejar por la encantadora dueña. Estupendas las setas, las croquetas, la ensaladilla, el lenguado a feira y la tarta ormaza de postre, imperdible.

Comer sale por unos 40-50 euros.

Servilletas y manteles de tela

19/10/2013

estupendo y tranquilo

Estupendo. Una vez pasada la primera impresión al llegar, de ¿donde hemos venido?, el resultado es fenomenal.

La primera sorpresa es el aperitivo de la casa: Mondas de patata fritas con la tecnica necesaria para que queden un poco hinchadas. Una comida que antiguamente se daba a los cerdos que se engordaban para la matanza en las casa de pueblo, y que resultan muy sabrosas

Restaurante pequeño, con una cocina de alta calidad:ensaladilla jugosa, lenguado a feira cocido en sidra realmente original en su textura y unos platos de caza logrados.

Ideal para una cena relajada tras una semana ajetreada. Coste medio unos 50 euros. Lo unico que bajo un poco las expectativas fueron unas alcachofas, de muy buena calidad pero que me parecieron de bote. El acompañamiento con crujiente de panceta muy logrado.

20/03/2011

cocina casera (y asturiana)

en su nuevo emplazamiento la cocina sigue siendo casera-casera, de calidad y cuidada con cariño. el local es pequeñito, parecido a un bistrot francés. la carta está llena de cosas ricas: la ensaladilla, las minicroquetas de queso (deliciosas), o un lenguado a feria preparado como el pulpo muy original. muy agradable.

28/01/2011

Ian lo descubrió en abril de 2007

Un restaurante tranquilo, de trato excelente y comida a la altura

Casa Ormaza ya tiene varios años, aunque estaban antes en otras ubicaciones. Acaba de abrir en Zurbano y sinceramente os lo recomiendo. Su creadora, asturiana, ya tiene mucha experiencia en la cocina y ha reinventado la cocina tradicional. Tiene platos excepcionales como las migas con aceite de pimientos y chorizo a la sidra, croquetas de cabrales y gamoneu, y el atún con cebolla caramelizada y salsa de foie. Y un largo etcétera de platos apetecibles. La comida rondará los 30-40€ con vino. La decoración es tranquila e íntima y el servicio atento y rápido. No he probado su steak tartare (que siempre me ha parecido un "plato test" para los restaurantes)... pero queda pendiente.

22/07/2009

Ambiente familiar

Un sitio muy interesante este pequeño restaurante de apenas cinco mesas al final de la calle Serrano. Lo importante de esta casa es el ambiente familiar y la cocina de Paloma García-Lomas, a la que muchos recordarán hace quince años en su restaurante de Oteruelo del Valle, en el valle del Lozoya. Hace trece años Paloma llegó a la capital, a un pequeño hotel en el Viso. Luego se trasladó a la calle Zurbano, y hace pocos meses a este emplazamiento.
En la carta, los platos de siempre de Paloma, con raíces asturianas, raciones contundentes y sabores de siempre actualizados..
Entre sus mejores cosas, las croquetas (más bien buñuelos) de cabrales y gamonedo con manzana; la barrita de pan rellena de huevo frito; las dos morcillas (de Burgos y asturiana) con plátano; la merluza frita, levemente pasada por harina, fresca y jugosa, aunque unos pimientos confitados le aportan un toque demasiado dulce; o el steak tartar de solomillo, picado a mano y bien aderezado.
Postres igual de tradicionales: cremoso arroz con leche; tarta casera llamada Queña, a base de galletas y leche merengada. Lástima de la carta de vinos, escasísima.

19/07/2010

Buen restaurante, que cambia demasiado de sitio (yo ya le recuerdo 3 ubicaciones).
El tartar recibió algún premio y las croquetas de cabrales, sobresaliente.

30/01/2010

Como en casa

Casa Ormaza es un retsurante pequeño pequeño, parece que estás en el salón de tu casa. El trato del personal acompaña porque son agradabilísimos y parece que estás en familia.

La cara es muy corta pero todo está muy bueno, aunque ya está muy recomendado no puedo dejar de hablar de labarrita con huevos y las croquetas de cabrales.

Los postres también estaban muy buenos, sobre todo una tarta que no me acuerdo cómo se llamaba. Repetiré.

30/10/2007

Tranquilo y buen servicio

Restaurante muy tranquilo. Poco ruidoso.
Idel para poder hablar con los comensales.
Carta reducida pero de calidad aceptable.
Esta bueno el solomillo de atun y las rabas con pimientos.
40€.
Buen servicio con dueña atenta al frente.