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26/09/2017

Le subo a 4 estrellas

Comida de diario en un local en la calle Torrecilla del Leal (zona de Lavapies Norte), llamada Casa Pachuco.

Que no os eche para atras ni el local ni los baños en la planta baja del local. (Abstenerse gente con taconazos).

Local oscuro aunque tiene tres ventanales, 5 mesas asi que con eso ya veis las dimensiones del local. Buena musica ambiental.

Pero lo bueno esta por llegar, eso si tienes que esperar porque aqui se hace la comida en el acto. Habia menu pero nosotros pedimos para dos personas:

Gyozas de carne a la plancha. Excelente punto de la masa sin que quedara grasienta. Si estuvieras en un sitio más fino serian dumpings.

Salmon marinado en naranja, solo por este plato merece la pena hacerle una visita. Un trozo de salmon perfectamente marinado y hecho en el momento con trocitos de naranja.

Saam pequeño entrecot filiteado acompañado de encurtidos y salsas. No emociona pero quita el hambre.

Cremoso de chocolate con te verde para el postre. Casero.

Carta de vinos muy curiosa y a precios mas que competitivos. Pedimos un vino de Madrid de San Martin de Valdeiglesias de una cosecha de solo 500 botellas.

Le falta local, le falta personal, pero si os pilla un dia por la zona y llevais vaqueros , zapatillas y no teneis prisa podeis ir a probar la comida de Jose.

Si no cumplis con todos estos requisitos absteneros porque ya os digo yo que no os va a gustar el lugar.

22/01/2016

Buena experiencia

Comida viernes enero 2016

El local sigue siendo una castaña, pequeño y cutre, pero la comida de Jose es maravillosa. Para compartir pedimos:

- Dumplings rellenos de carne, seis piezas, marcadas en la plancha acompañados de salsa de soja. Estupendos, de los mejores que hemos probado.

- Salmón marinado en naranja. Un lomo de salmón templado, marinado al momento. Sabor suave y textura extraordinaria. Una delicia.

- Saam. Que consiste en un entrecot fileteado, acompañado de brotes de soja, encurtidos picantes y una salsa tipo mojo picón, acompañado de unas hojas de lechuga, para montártelo tú mismo. No estaban mal, pero nos pareció el plato más flojo de los tres.

De postre un cremoso de chocolate con bizcocho de té matcha correcto.

Carta de vinos original, referencias de calidad, pero poco conocidas. Por sugerencia de Jose tomamos una garnacha de Madrid: Pies Garnachus, de viñedos centenarios con una producción muy baja, que nos encantó.

Precios de derribo. 22 euros por barba por esta comida es un regalo. Venid.

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Buena experiencia en CASA PACHUCO, en la calle Tres Peces, cerca del Mercado de Antón Martín, donde últimamente están abriendo bastantes sitios interesantes. Local austero pero acogedor, tipo taberna, una barra y unas pocas mesas, no apto para grupos de más d seis personas. Estaba medio vacío cuando llegamos (un sábado a las 21:00) pero acabó llenándose. Carta corta y ecléctica de platos a compartir, donde conviven los callos con garbanzos junto a los taglietelle con verduras en salsa de ostras. Selección de vinos atractiva y a buen precio. 2 personas, como era cena y no había mucha hambre pedimos un “quinotto”, es decir, un risotto de quinoa, que es un pseudocereal procedente de Bolivia muy completo nutricionalmente y de buena digestión, con una textura entre el arroz y el trigo. La citada quinoa llegó hecha con tinta de calamar y sepia, sabor suculento y delicado, un plato muy conseguido. También pedimos unos huevos escalfados con setas (champiñón, seta de cardo y níscalos), muy rico el contraste de la melosidad del huevo con los hongos, acabamos mojando pan… De postre una tarta casera de queso, con una textura algo más firme de lo habitual, pero absolutamente deliciosa. Para beber, un Montsant joven, del que no recuerdo el nombre bastante bueno. Todo este festín no llegó a 40 euros. Relación calidad-precio excepcional que hará que probemos más cosas y repitamos muchas veces.

Javier B.

Muy de acuerdo con la crítica, pocos platos pero cuidados en un local difícil (ojo a los baños). Aún así merece mucho la pena

22 de enero de 2016

18/10/2015

Se queda a las puertas

Cada vez que estamos por Lavapiés y queremos tomar algo allí supone un tedio absoluto la búsqueda de un oasis en medio del desierto; todavía no he encontrado ningún bar de tapas en esa zona que realmente merezca la pena.

De Casa Pachuco me llamó la atención su carta: gyozas, curry rojo, pato teriyaki y otros platos que sonaban muy apetecibles y que iban más allá de las tostas con cosas o los huevos rotos y las patatas alioli.
Encontramos hueco en la barra, el local es muy pequeñico, solo tiene cuatro ó 5 mesas y una barra en la que caben unas 5 personas.

Vinitos por copas anunciados en una pizarra, buen precio y buena pinta, se salen de la norma, pedimos un Stibadia, muy buen Monterrei y un Val de Lenda que no probé pero pasó el aprobado por parte de mi compañero. De tapita viene una rebanada de pan del chino con humus, buen humus, pena de pan, un biscotte habría estado mucho mejor.
De comer quinoto negro con sepia y saam de ternera. El quinoto traía una mayonesa con jengibre y un toque de lemongrass (o eso me pareció) estaba rico pero le faltaba algo, algún sabor más fuerte y le sobraba el pelaco negro largo que apareció entre la quinoa (no se lo dije a la camarera, ya ves). El saam consistía en un entrecot cortado en dados y sellado a la plancha, hojas de cogollo de lechuga, mojo rojo canario y salsa de mostaza. El tamaño de la carne era imposible para comerlo de una pieza ya que se hacía una bola, así que lo partimos en minidados pero aun así, al ser trozos gordos se masticaban raramente, no entendí muy bien cómo encajaban las dos salsas ya que no tenía nada que ver una con otra; los cogollos tampoco se enrollan bien y le quitan sabor a la carne y pensé que al conjunto le faltaba cilantro, hierbabuena, setas, verduras, especias, yo qué sé... si es que acabamos pasando de los cogollos y untando en la salsa los trocitos de carne...

La intención de Pachuco es buena pero el resultado se queda cojo, a los platos les falta empaque y personalidad. De precio salió bien: 25€ dos personas.

02/04/2015

la gran sorpresa de la zona

En cada visita sorprenden con nuevos platos de fusión que se suman a los ya habituales e imprescindibles: la presa ibérica en salsa de teriyaki, el quinoto con sepia, los rollitos de carne que se hacen en hojas de lechuga... me encanta todo! La primera vez que fui probé una empanadilla con huevo frito dentro tan buena... no la he vuelto a ver en la carta, una pena la verdad.
Lo llevan dos chicos super majos que suplen la tardanza a veces excesiva (hay que armarse de paciencia) con mucha simpatía y amabilidad.
La tortilla que ponen siempre de tapa con la bebida está buenísima, de hecho últimamente he ido sólo a por ella, deliciosa :)
Local muy pequeño y un tanto incómodo si sois más de dos pero agradable, con ventanas grandes a la calle, que casi siempre está lleno.
Y la tarta de queso de postre, una obligación, hay que dejar hueco sí o sí.
Un gran descubrimiento entre Antón Martín y Lavapiés que ha ido ganando adeptos, a este paso van a tener que ampliar el local porque se les queda pequeño.

11/04/2014

Directo al TOP

ya tenemos nuevo hip. Sitio pequeñito, y con poca gaita a nivel decoración, pero con una comida maravillosa y tirada de precio.
Ceviches, presa en teriyaki, currys... presentados en unas cartas que son fundas de vinilo (forever changes de Love en una de ellas) y con muy buena música de fondo rollo Studio One el día que yo fui.
En la misma manzana (vecino de la Caleta) dos de los sitios más interesantes de Madrid en este momento
No te lo pienses y acude antes de que se forme colanakeima.

18/02/2013

agradable sorpresa

Una de las sorpresas agradables que han aparecido en Lavapiés. A nada que se corra la voz un poco más se hará favorito de mucha gente.

En un local un poco incómodo y pequeño, está este sitio que trata de sorprender con los platos que proponen. Me sorprendió para bien lo bueno que estaba todo, las ganas de hacerlo bien y los precios contenidos.

Recomiendo el ceviche de navajas con lubina, o los huevos Pachuco (con setas y hechos de una manera que sorprende).

Muy recomendables los vinos por copas para acompañar.

Desde luego una de las sorpresas del barrio, que no te tire para atrás el local (a ver si mejoran un poco) porque la cocina merece la pena.

Volveré sin duda a probar el resto de carta.

29/10/2013

No lo dejéis pasar...

El cebiche de Lubina y papaya no tiene nada que envidiar a los que se sirven en Miraflores o Barranco(Lima,Perú). El Curry rojo de Jabalí con arroz es de una complejidad asombrosa, para los amantes de los sabores picantes. El Quinotto negro con alioli de jengibre muy logrado sobre todo por la dificultad de encontrar el punto de estos nuevos cereales.
No conozco otro sitio donde encontrar semejante maestría en estas materias primas con estos precios.
Enhorabuena, volveremos!!!!!!!!!!!

buganva buganvilla + seguir 60 sitios

31/10/2013

Un sitio casero con cocina especial

Es un local pequeño y familiar. Cambia de carta según temporada, y de precios y cantidad está estupendo. Hamburguesa, salmorejo rico, ensalada, tallarines, ...
Me alegra que a este chico y a sus padres les haya salido bien el proyecto.

18/02/2013

Aunque el local no tiene ningún encanto nos llevamos una grata sorpresa con canto salía de la cocina.

Platos finos preparados con cariño y ganas de hacerlo más que bien.

Mis mejores deseos.

07/12/2012

Molina Molinilla lo descubrió en diciembre de 2012

Casa Pachuco

Según reza en la web, Casa Pachuco es: "Un lugar para disfrutar del vino, la música y la gastronomía donde el tapeo tradicional y la cocina creativa se mezclan para satisfacer paladares que no se conforman con cualquier cosa."
Yo doy fé de todo ello. ¡¡Casa Pachuco es un pasotazo!!