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22/04/2018

TABERNA DE PRESTIGIO

Comida 31 de marzo de 2018

Continuamos con nuestra exploración por la zona de tabernero con más reputación de Madrid. Para este día elegimos uno de los grandes clásicos, Castelados.

Las expectativas eran altas y, como sólo ocurrir en algunas ocasiones, no se vieron del todo satisfechas.

Barra amplia muy concurrida, como imagino que será costumbre. Tomamos un vino y una copa de cava con sus correspondientes aperitivos mientras esperábamos a entrar en el comedor .

El comedor no es muy amplio, pero bastante luminoso gracias a sus grandes ventanales, la decoración es clásica, para mi gusto un poquito trasnochada, pero aquí lo importante es la comida.

Aperitivo de crema de guisantes, creo recordar, rica.

Para compartir un primero de ensalada de bacalao con setas bastante generosa. Bien sin más.

Como plato principal un lenguado para dos fuera de carta que ya teníamos ganas de tomarnos un buen pescadito en condiciones. Estaba muy fresco y bien ejecutado.

De postre tarta de manzana con helado de vainilla, un clásico. Bien.

Acompañamos con vino por copas.

La cuenta fueron unos 80€. La verdad que me resultó caro para una comida no más que correcta, con poco punch, quizás la comanda no fue muy acertada, pero la verdad es que como decía al principio, esperaba más de este templo de la cocina en la zona de Ibiza.

01/08/2017

Hermano gemelo de La Castela

Me asusté cuando vi el local tan nuevo, bonito, espacioso...

Será todo tan bueno como en la Castela? Sí, lo es y además se está más cómodo. Por eso es un hermano gemelo y no una copia descafeinada fruto del éxito.

Mirad las referencias de La Castela si os cabe alguna duda y entrad, nadie se arrepiente.

16/03/2017

Una de las mejores barras de Retiro y de Madrid

Castelados es una gran barra, abrió el pasado año pasado, pero va directa sin dudarlo a mi TOP 5. Vaya por delante que soy más fan de carpeta de su hermana La Castela, pero en este caso las segundas partes son casi igual de buenas.

¿Por qué? Por sus amplias tapas (incluidas con la consumición), sus raciones bien pensadas, la variedad de vinos por copa, su precio y por supuesto su servicio.

Es entrar en Castelados y sentir el mismo mimo y ambiente que en La Castela,
¡y eso es mucho decir!

Buen marisco (a estas horas no puedo escribir sobre comida), pinchos clásicos como el de rabo de toro y raciones clásicas de sus anteriores tabernas como son los espectacualres garbanzos con langostinos o una muy buena ensalada de rape y setas. En definitiva una barra exquisita donde seguir disfrutando del buen picoteo en la zona de Retiro.

Vayan temprano que luego se llena, como todo lo bueno (eso no es verdad, pero en este caso sí). Permítanme que al ser una barra no ponga evaluaciones como en otras ocasiones.

Síganme, no se corten y vean todas las críticas, valoraciones y documentos gráficos en lamandarinavaliente.wordpress.com o a través de Twitter en @lamandarinaval

28/02/2017

A veces, las segundas partes también son buenas

Comida domingo - febrero 2017

Cada vez nos gusta menos comer de mesa y mantel, adoramos las barras, y para este plan, nos parece que hoy por hoy lo mejor de Madrid se concentra en el barrio de Ibiza / Retiro y aledaños. Teníamos pendiente CASTELADOS, la sucursal de La Castela, una de las tabernas pioneras de la zona, y este domingo le pusimos remedio.

Se trata de un local más grande y luminoso que el original y, aunque no tiene el mismo encanto de las tabernas centenarias de Madrid, se está a gusto. La barra es amplia y practicable con mesitas altas y tienen un comedor más formal al fondo.

Domingo, hora del vermú después de misa y ambientazo. Nos tocó meter codos, pero en diez minutos nos hicimos con un hueco en la repisa de mármol situada enfrente de la barra y dos banquetas, triunfo total.

Tras unos vermús para hacer boca y repasar la carta, acompañados de varios aperitivos (unos buenos torreznos, setas y boquerones en tempura, aquí no se andan con chorradas) nos dejamos aconsejar y pedimos dos novedades de este sitio con respecto a la casa madre:

- Tortilla de bacalao con espárragos trigueros, tomate rallado y cebolla morada. Servida poco cuajada, y un acierto el acompañamiento del tomate y la cebolla para suavizar y refrescar.

- Chuletillas de cochinillo. Tostaditas y crujientes, acompañadas de ensalada de escarola. Todo un acierto, dura competencia para las chuletitas de conejo de su vecino Laredo.

Fieles a nuestras tradiciones terminamos con media de quesos, acompañados de un amontillado de Toro Albalá, pues no tenían Palo Cortado.

Ojo a la carta de vinos que tiene cositas interesantes sin necesidad de dejar un riñón en prenda. También nos dejamos aconsejar con el vino (y es que al camarero le conocemos porque es cliente de Angelita, no os digo más), y claro, entre nosotros nos entendemos... y nos puso un vinazo fuera del circuito, un tinto de monastrell, shiraz y viognier, llamado Vinazares, elaborado en Inazares, una pequeña aldea de la Sierra de Moratalla, donde se sitúa el viñedo más alto del continente europeo: entre 1400 y 1700 m de altitud. Obviamente, el vino estaba para hacerle un monumento (inciso, estamos en una taberna pero el vino a su temperatura y en copas Schott).

Pagamos poco más de 30 euros por cabeza, con un nivel de disfrute muy elevado. Lo pasamos tan bien o mejor que en la casa madre, y es que a veces segundas partes también son buenas. Venid!

Yanzoo

Ay las barras molan! pero lo de tener que hacer codos no tanto...

28 de febrero de 2017

1Falces

A mí me pasa al contrario, que cada vez soy más de mesa, mantel y cuchara de abuelo. Me estaré aburguesando.

28 de febrero de 2017