Tasca madrileña castiza donde se comen cosas ricas y se recibe a la gente con alegría.

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07/03/2017

Pequeña taberna interesante para picar.

Realmente poco se puede comentar acerca de este sitio. Se trata de un restaurante/taberna mini, de los mismos dueños que La Carmencita, situado cerca del metro de Chueca. El formato son raciones de todo tipo, de tamaño no muy grande y precio aparentemente bajo, aunque luego no es así.

El local es bastante pequeño, y se supone que es uno de sus encantos. Dispone de una barra grande y apenas 10 mesitas pequeñas repartidas por el poco espacio sobrante. Me llamó la atención que prácticamente el 100% del público era extranjero. En la barra atiende una camarera muy simpática y un cocinero que elabora platos fríos como las ensaladas de tomate.

La carta presenta bastante variedad, demasiada incluso. Desde las tipicas raciones tipo croquetas y ensaladilla pasando por arroces, carnes, marisco, latas, embutidos, quesos, revueltos, ensaladas de tomate... De todo. Se hace difícil de leer tanto por el formato de gran tamaño como por la disposición y las frases gilipollescas. Tampoco falta la denominación de origén de todos y cada uno de los productos: Vaca de, tomate de, rabas de, anchoas de, cecina de, arroz de... hasta los arándanos son de.

Empecé con 1\2 ración de CROQUETAS DE BACALAO que pedí por recomendación de la camarera. Sin mas.

Los tomates son uno de los protagonistas de la carta y la verdad es que los que estaban expuestos en la barra tenían buenísima pinta por lo que, aunque no es temporada, me apetecían y quise pedirlos. Mi elección fue el SOLOMILLO DE TOMATE y desgraciadamente no era gran cosa, apenas tenía sabor y la especie de pesto que viene como salsa le resta el poco sabor que podía tener. La decoración con tomates cherry y jamón me sobran en el conjunto.
Estoy seguro de que en temporada deben estar buenísimos pero la verdad es que estos decepcionaron.

Por último pedí los TACOS DE SOLOMILLO, se supone de vaca Frisona, pero también me pareció sin mas. Una carne con muy buena pinta pero realmente sin ningún sabor, aguada y un pelín pasado de punto para mi gusto.

De postre una correcta TARTA DE QUESO desestructurada con fresas.

El pan era bastante bueno.

Pagué 39€ sin vino, lo cual me parece muy subido de precio por lo que comí, y no lo veo justificado ni por cantidad ni por la calidad de la materia prima, que aunque quieran vender que es excelente, no lo es.

No obstante tiene su puntito de originalidad y como sitio informal para picar algo con un grupo reducido de amigos me parece que está bien. La otra opción es pedir a domicilio a través de Glovo o Deliveroo si no te apetece cocinar pero si comer algo que no sea fast food, aunque habría que ver como llega el pedido a casa.

07/02/2017

Estrellado dudoso

Después de una semana infernal de trabajo donde faltan las horas para terminar todo, llega por fin el día, se chuta la documentación y a coger un poco de aire.

Decido ir antes a ver una comedia, así que la elegida es "Bajo Terapia" en el Teatro Marquina de la calle Prim. Recomendable para echarte unas risas y ponerte en modo "juernes".

Miro por la zona y veo mi lista de pendientes; entre ellos y por citar algunos, Barra Atlántica y Celso y Manolo. Empezaré por este último.

La tasca me gusta, la carta impresa en dina enorme y con letras grandes que se agradece para los que andamos cortos de vista. Barra con taburetes y mesas pequeñas y local en forma de L.

- Pedimos mi antojo de ensaladilla rusa. (10,5 €) Tienen 3 variedades; con anchoas, ventresca y original. Pedimos la primera de ellas. El camarero saca un tupper y te lo sirve cuidadosamente poniendo como guinda por encima de la masa de ensaladilla un par de anchoas finitas finitas. Veo el plato y me decepciono, con las ganas que tenía de comer una ensaladilla y me la imaginaba tipo la máquina o similar y me encuentro con otra cosa. Para ser sincera, tengo que decir que quizás este no era el plato que tenía que haber pedido pero con la semana de locos que llevaba tampoco me dio tiempo a leer las opiniones de mis compañeros de 11870. ¡Qué rabia, porque luego me chivaron que las empanadillas era lo bueno de aquí!.

- Lo segundo que pedimos fue un plato de huevos de gallinas felices (me hizo todo la gracia lo de las gallinas felices, habría que verlas a las pobres cluecas) con jamón ibérico y boletus (9 €): el camarero me preguntó si con un huevo o con dos. ¿Qué pregunta es esta? ¿Alguien recuerda la última vez que se preparó una tortilla o un revuelto con un único huevo? Pues aquí el huevo extra, es decir, el segundo, lleva un precio adicional. Lo siento pero estas son las cosas que me ponen del revés. Subid el precio del plato y no seáis tan cutres de cobrar el huevo extra, que por otro lado, es lo propio si lo que estás pidiendo, es un plato de huevos, ¿no?

Mi sensación es agridulce, quizás mis expectativas eran muy altas pero, en todo caso, no creo que una ensaladilla sea un misterio y el detalle del huevo de oro pues no me gustó. Eso sí, la calidad muy buena. Tenían también mucha variedad de tomates que puedes ver sobre la barra.

No sé si merece o no una segunda oportunidad. Se agradecen comentarios compañeros ochenteros. Está claro que no pedí muy bien.

De beber, 3 copas bien servidas de vino tinto (variedad uva mencía)

Por si fueran de interés, los siguientes datos:
- Jueves febrero 2016
- 2 personas
- Picoteo cena
- 28 €

Alforomeo

Agree con la ensaladilla, tampoco los tomates me mataron, y desde luego la tabla de quesos ya cortada y cubierta de film (había varias ya dispuestas en una parte de detrás de la barra) fue un Fail total...

7 de febrero de 2017

03/07/2017

Sin decir que estaba malo, tampoco puedo decir que estaba malo.

Muy mala ensaladilla rusa (sosa, sin gracia) y aceptables pero escasa la ración de rabas (pulpo, calamar y un pescado rebozado).

Vendian como maravillosa la ensalada de tomates, no tuvimos el gusto.

No nos enamoró.

05/04/2016

Buenas tapas y raciones en Chueca

Informal, platos ricos como la Carmencita (es de los mismos) aunque me quedo con La Carmencita. Muy ruidoso y no muy cómodo para cualquiera, pero calidad asegurada y ambiente animado. La carta es tan grande y "artística" que es muy difícil manejarse para pedir. A mi me parece un poco caro para lo que es.

12/02/2016

Agradable

Aunque se hace llamar tasca, solo me lo pareció en la bonita y amplia barra. La luz tenue, la música de fondo, el ambiente sosegado... hacen que se parezca a otra cosa, pero no a una tasca.

Buena cerveza, el vino por copas regular -caliente en algún caso- y buen vermut.

Platos pequeños. Ensaladilla con anchoas rica. Tartar de tomate que al final no era más que una caprese. Tartar de solomillo al vozca un pelín fuerte de aliño para mi gusto y un error al pedir la tabla de quesos (las tenían ya realizadas y cubiertas con film)

Bonito y agradable para un encuentro tranquilo. Para tasca ya me voy a otro sitio.

10/07/2015

Buen sitio si no fuera por el precio de la bebida

En general, es un sitio donde se puede tapear con una buena RCP(RelaciónCalidadPrecio) si no bebes mucho. Tienen una carta de tomates ( de tomates que saben a tomate) como punto a destacar y una carta muy variada.

El único inconveniente es el precio de la bebida, por una copa de cerveza te meten 5.50€ además te cobran el pan por lo que la RCP se desvía.

Volveré pero bebiendo menos ( No veo razonable que la bebida supere a la comida en mi cuenta)

14/04/2015

Nueva vida al bareto castizo

Celso y Manolo no es el típico local "hipster” (aunque tenga un cierto regustillo moderno, que a nosotros nos encanta). Esta neotasca es la heredera de la antigua y mítica taberna Argüelles, uno de los bares más emblemáticos del barrio de Chueca, fundada en 1971 por los hermanos Celso y Manolo, que tras su barra sirvieron vermús, cañas y pinchos de tortilla durante casi medio siglo. Pero el tiempo pasa para todos y también lo hizo para los dos hermanos y su taberna, que decidieron que había llegado el momento de pasar el testigo. Una misión para la que confiaron en el talento creativo y gastronómico de Carlos y Lucía Zamora, que habían restaurado con éxito la vecina La Carmencita, una de las tabernas con más historia de Madrid. El fin de la historia, ya lo conocéis: nacía así ‘Celso y Manolo’ (rebautizado en honor a sus primeros dueños), una taberna neocastiza que se presenta con una propuesta gastronómica de raciones tradicionales con toques contemporáneos, también basada en productos de primera como La Carmencita, pero con un enfoque mucho más informal.

De Celso y Manolo nos ha enamorado su ambiente desenfadado, pícaro y divertido, que se pega a la piel nada más cruzar la puerta. La barra (la estrella del local, de mármol tricolor) siempre está llena de corrillos, actividad y risas: un buen rollo, en definitiva, que invita a sentarse en sus taburetes vivir y gozar al ritmo de una caña, dos, tres… o las que caigan. Las mesas, apretujadas y diminutas, son poco recomendables para grupos grandes y no van a gustar a quienes rehuyen el contacto físico (el local es muy pequeño), pero tienen cierto encanto bohemio que a nosotros nos conquistó.

¿Y la carta? Muy amplia, se presenta en una vistosa hoja-sábana (haciendo un guiño a la prensa de los años de la Taberna Argüelles), se centra principalmente en raciones y tapas de raíces tradicionales preparadas con una materia prima de gran calidad, proveniente en su mayor parte de pequeños productores ecológicos y artesanos. Clásicas empanadillas de atún, míticos bocadillos como el pepito de ternera o el de calamares, rabas de calamares de Santander, ensaladilla rusa, arroces, buenas conservas, ensaladas con productos de la huerta, pescados y carnes de primera… En su carta encontrarás sobre todo grandes clásicos de nuestra gastronomía y buenos productos casi sin tratar, todos ellos con un toque especial y preparados con mucho cariño.

Tenéis mucha más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/celso-y-manolo

Buen provecho e Eat & Love!

14/06/2015

Me gusta hasta próxima visita

Porque tiene una carta tan larga y apetecible que no hay más remedio que volver y volver...

Satisfactoria mi primera experiencia en esta tasca por la que había pasado tantas veces, sin éxito (es muy pequeña, mejor reservar o armarse de paciencia).
Decorativamente tasca renovada de iluminación tenue, barra de los años 50, suelo de toda la vida y cabeza de toro en la pared...de mimbre.
La carta larga, incluyendo platos de verduras y ensaladas, de tomates, una apetecible sección de quesos, carnes, arroces, aperitivos varios, como podéis ver en las fotos de arriba. Nosotras probamos la chuleta de tomate de Huesca, la ensaladilla clásica, el atúnrojo a la plancha con foie, las croquetas - espectaculares - y de postre, la tarta de limón. Un canto al producto. Todo a un nivel culinario espléndido. A mi modo de ver lo peor fue la tarta por exceso de dulce y de galleta pero en conjunto, buenísimo.

En el apartado negativo señalaría la falta de espacio (mesas bastante pequeñas, excepto las pegadas a la pared, algo más amplias), y muy juntas (de hecho los baños son enanos). No me gustan las mesas sin mantel y en esta, no te ponen ni un individual de papel. La acústica, además, es espantosa (para ser un local tan pequeño se monta un barullo importante).

Más preocupante es el apartado del servicio. Ayer (sábado), estaban "a por uvas". Tardaron bastante en atendernos y servirnos, largos tiempos de espera entre platos, sobre todo entre el último y el postre...también hasta que nos trajeron la cuenta (y encima se equivocaron). Me da la sensación de que la ineficacia se debe a un personal insuficiente para la demanda que tienen. Esto desluce una experiencia culinaria estupenda.

13/10/2014

Excelente Vermout y puesta en escena con cocina bonita pero insípida

Me gustan los sitios que tienen un nosequé, que se esfuerzan por vender algo más que comida.

Celso y Manolo es uno de ellos, y aunque su cocina es más bonita que sabrosa, alabo el esfuerzo de la creatividad y la pasión en estos tiempos de tormenta.

Lo primero que llama la atención del local es la luz. O más bien la ausencia de ella. No sé el efecto por la noche, pero de día tardas en acostumbrarte a su penumbra. Es realmente oscuro para mi gusto.

Aparte de eso, una buena barra clásica con un bañito modernete: mezcla de la tasca de toda la vida con esa sobriedad ausente de los cuadros de Hopper. Puñadito de mesas para comer más sentados, todas demasiado pegadas y con poco espacio. Entiendo el local como opción de barra, no de mesa.

La carta, modelo periódico, es un alarde de creatividad: cada nombre tiene gracia y hace que te apetezca pedir de todo. Luego lo que llega ya es otra historia.

Servicio también muy de Eduard Hopper, personajes serios que no miran. Pelín desesperante según en la parte de barra que te toque.

Nuestra opción:

1.- Vermout. Con su guinda y su oliva. Perfecto. 2,5 eur cada uno. Para volver una y otra vez.

2.- Chuletón de tomate. Una rodaja de tomate XXL coronada con mango y aliñada. Estaba bueno, aunque por 7 euros me pareció un poco subido de precio.

3.- Arroz trifásico. Una cazuela de arroz con ropa vieja y morcilla, me pasa al contrario del anterior, muy bien de precio, 8 euros, pero eran auténticos perdigones sin sabor alguno.

26 euros todo lo anterior.

Vimos buenas raciones de rabas, eso sí.

Conclusión: buena opción para un vermout, que es excelente, y alguna tapita, pero no me veo cenando ni comiendo allí.

25/05/2014

El Tándem de la Carmencita

Mayo 2014. Cena Viernes. 3

Sitios by Zama (11870.com/zama) con clara querencia a lo santanderino.

Propuesta [más] informal de la Taberna Carmencita (11870.com/pro/taberna-la-carmencita/acme) abierta "recién" y en la misma línea de recuperar locales o, en este caso, impedir que se pierdan clásicos de la zona como el Restaurante Argüelles, del que yo no había oido hablar en mi vida. Tenéis la historia en su web.

El sitio lo han dejado agradable. Decoración muy simple y aire de taberna, que es lo que es. No obstante es pequeño, no más de seis o siete mesas bajas, a veces compartidas y banquetas incómodas. No hay comedor como tal sólo una parte más recogida de la barra.

Servicio simpático y con muchas ganas de agradar. Resuelto a pesar de que sólo llevan un par de días abiertos. El que parecía el dueño muy interesado también en corregir fallos y preguntar por la experiencia. Bien.

La oferta se basa en producto de calidad, natural/ecológico, y preparaciones sencillas, de origen cántabro cuando se puede pero también de productores cercanos.

La carta es una página formato Heraldo de Madrid que te la ponen a modo de mantelito y que es un auténtico coñazo manejar. Yo a esto le daría una vuelta porque además es un poco caos: Fritos, marisquete, patés, bocadillos, arroces, quesos, bacalaos, atunes, salpicones, anchoas, ensaladillas, tomates, ternera de los 5 valles,....Ay! que me duele la cabeza.

Todas las propuestas entre 5 y 13 euros, asequibles en principio aunque la cosa engaña.

Medio asesorados por el intrépido camarero tomamos:

- Aperitivo: Un muy buen boquerón por barba. Recomiendo acompañarlo de su vermut artesanal, excelente si te gustan suaves. Un acierto.

- Cata de cuatro tomates: Rica la parte bien aliñada que no fue toda. Imagino que se corregirá con el rodaje.

- Caracolillos (caramuxos que chamamos nós, bígaros para los infieles). Estaban bien, me recordaron al terruño y también que es un plato simple al que quizás le venga mejor una salsita. ¿He dicho salsita?. Igual me estoy aburguesando.

- Revuelto atomatado de picadillo ibérico: Muy, muy bueno. Estupendo diría yo. Lleva quesito también.

- Tiras crujientes con salsa de queso. Lo pedimos a recomendación del camarero pero creo que irían más con nuestro gusto otras preparaciones como los taquitos de solomillo, que tenía pintaza. En el caso de las tiras, entre que van primero a la plancha y luego fritas y que el Tresviso, por su fuerte sabor, le quita el idem a cualquier otro ingrediente, pues se quedó en nada memorable. Eso sí la salsa estaba de tomar pan y moja.

¿Habéis tomado alguna vez Tresviso?. Nosotros lo compramos en el propio pueblo, sin saber de su fama. Nos los dieron envasado al vacío y al abrirlo casi morimos del intenso olor que tiene. No obstante lo recomiendo para los queseros.

- Mousse de Yogur. Sin más

Volviendo al tema, las raciones son muy pequeñas, escasas diría yo. Con lo cual se convierte en un picoteo carete, en mi opinión.

En tema bebidas, aparte del citado vermout, caña cibeles (2,6 larris each) y unas copas de vino. Quieren promocionar los vinos naturales, tipo Montia. Nos ofrecieron un blanco de Julian Meyer que estaba bueno. Eso sí a 3,5€ each.

No tienen cafés (aún) aunque amenazan conque sea de pota.

Así pues, lo descrito con una clara, un vermout y 3 copas de vino ascendió a casi 58€ total para dos.

Escribiendo esto y ojeando la cuenta me acabo de dar cuenta que también cobran la reposición de pan. 0,91 euros persona y vez por dos trocitos de pan/vez y esto me ha tocado los cojones. Es decir que 8 trocitos de pan cuestan más que un Kilo de Panic. Me parece un detalle tonto y muy muy feo.

Yo con pasarme a tomar un vermut y un revuelto atomatado en barra sería igual de feliz. Stop and go, vamos.

No acabamos de conectar nosotros con los Carmencita's businesses. Y eso que mira que nos gusta Santander.

Saludos cordiales.

PS: Por cierto, agradable coincidencia con Zama and Zamo, que por cierto nos deben impresiones de sus últimas visitas. Piñera, ¿Viridiana?

Sr Rodriguez

Por los pelos no vamos mañana, pero Ms dice que Alabaster

22 de mayo de 2014

Gath

No es mala elección,....!

22 de mayo de 2014

Sr Rodriguez

No me quejo, no.

22 de mayo de 2014

Gath

Tendrías delito,...

22 de mayo de 2014

acme

Igual tomarse un vermouth con un algo en Celso&Manolo y luego tirar para Alabaster sería un planazo pero claro habría que pedir papas,... 950 metros de agradable paseo por lo mejorcito de madrid...

22 de mayo de 2014

Sr Rodriguez

no seria mal plan pero a Alabaster vamos a la zona de picoteo (previa reserva y por los pelos por cierto). Si combinamos, lo haremos con algo cercano. Quiza un Garcia de la Navarra

22 de mayo de 2014

acme

Gran sitio Alabaster. Tengo pendiente el restaurante pero hay tanto que probar y tan poco tiempo y dinero...

22 de mayo de 2014

Gath

Tampoco es mal plan, García de la Navarra tiene mucha calidad, pero con la propuesta de Acme, andabais más, .....

22 de mayo de 2014

Sr Rodriguez

Igual si hay ganas lo hacemos al revés. El núcleo duro es para Alabaster. Si nos quedan ganas de paseo y un último vinito... igual

22 de mayo de 2014

Gath

Buena reseña.

24 de mayo de 2014

acme

Gracias Jose Luis. No es un sitio cómodo, te advierto. Vamos que si una barra de sushi es incómoda esto directamente es tortura china.

24 de mayo de 2014

Sr Rodriguez

Buena reseña y ganas de probar. Si te hubieras esperado un ratin hubieramos coincidido, nos pasamos a echar un vistacillo (y cotillear Chicote) y estuvimos charlando con Zama

24 de mayo de 2014

acme

Vaya, pues rotamos mesa con Zama....

24 de mayo de 2014

Sr Rodriguez

Nosotros cerramos dos bares con Zama...

24 de mayo de 2014

acme

Es que tienen pinta de tener mucho peligro esos dos...

24 de mayo de 2014

Miss Migas

Cobran la reposición de pan, WTF??? Qué cutres....

25 de mayo de 2014

acme

O se les ha ido la pelota totalmente o había un autómata en la registradora.

25 de mayo de 2014

zama

tenías que haberte quedado!!! Tras una conversación con Carlos Zamora y ver el mimo con el que habla de los platos, del local, de los muebles, de la decoración!!! Seguro que al menos le subes una estrella :)

26 de mayo de 2014

zama

caracolillos con salsita???

26 de mayo de 2014

acme

Calla, calla, que me van a quitar el carné... Tipo salsita de escargots,... Es que sabían bien pero no sabían a nada. Vamos como todos los caramuxos.

26 de mayo de 2014

21/10/2014

siguiendo la estela de la carmencita

local pequeño, ruidoso, mesas y sillas apiñadas donde mantener una conversación medio privada e íntima es misión imposible por la reducción de espacios vitales y la algarabía constante; apariencia de tasca ilustrada con la fórmula que hizo que La Carmencita tuviese tirón: platos de toda la vida, precios razonables, calidad aceptable. La carta es inmanejable, un giganteso pliego algo complicado de gestionar que no entra ni en la mesa, y menos para que cada uno tenga la suya. Entiendo que poner en manos de un diseñador estas cosas son tentadoras pero qué error! Servilletas de papel, sin mantel. Servicio majete, raciones tirando a pequeñas más que generosas (pero cobra sentido por el precio tan ajustado que tienen los platos). Buena cata de tomates, original plato que acompañan con 3 aceites de oliva distintos. Ensaladilla rusa pasable, en la que no se identifican ninguno de los ingredientes habituales y que no destaca por sabor. Más que digno steak tartare, bien aliñado. Rica tortilla de bacalao (ojo, te encuentras muchas espinas, cuidado!) y taquitos de chuletón muy ricos acompañados de patatas en red. Postres de toda la vida que son tentadores porque tienen flan, natillas, arroz con leche, leche frita, filloas... Todo suena genial pero siempre me da miedo elegir algo y que no esté a la altura de la memoria, y es que con este tipo de postres todos tenemos el sabor ideal en las neuronas. Cobran cada cesta de pan que reponen. Probé una botella de El Marciano, un vino de mi tierra (Avila) y fue una sorpresa super agradable. Precio ajustado: 70€ para una cena de 3 personas, sin postre.

acme

5 meses después y siguen con la carta inmanejable y cobrando el pan por persona y vez..... Unos máquinas

21 de octubre de 2014

Fernando Encinar

entiendo que cobren el pan porque el precio de los platos es muy ajustado; en ese caso, casi prefiero que me lo cobren y me pongan un buen pan. El riesgo es cobrarlo y que sean cuatro trozos de hogaza normalita

21 de octubre de 2014

02/01/2015

Reinventando las tasca de siempre

Buen sitio para comer lo de siempre pero con toque moderno. El sitio está muy bien decorado y la atención al cliente es muy buena. La ensaladilla rusa es de las mejores que hemos probado en Madrid. No te puedes irte sin probar sus bocatas históricos.

Punto negativo: las raciones de comida son un pelín escasas.

Aún así hay que hacerles una visita porque hay mucha calidad.

Más info en el post que le hicimos:
dandotumbosxmadrid.wordpress.com/2014/12/03/celso-y-manolo-reinvent...

spider72

mmm estoy más o menos de acuerdo. raciones son escasas y alguna cosilla muy mejorable, como el arroz...aún así el sitio tiene algo y unos vermouths de alucinar.

2 de enero de 2015

Dando Tumbos xMadrid

siiiii! llevas razón! :-)

2 de enero de 2015