Mario Céspedes y y Conchi Alvárez, propietarios de Ronda 14, son los responsables de Cilindro. Aquí disfrutarás de una propuesta gastronómica que fusiona la cocina criolla peruana y los guisos tradicionales asturianos, que tienen más protagonismo en la carta.

Ordenar por:

relevancia fecha

03/02/2018

Astur-peruano resultón

Cena febrero 2018

CILINDRO es el nuevo restaurante de fusión astur-peruana, abierto por los mismos de Ronda 14, en la parte alta del barrio de Salamanca. Local amplio, barra alargada a la entrada con mesas altas y un gran comedor en la planta baja decorado estilo colonial, plantas colgadas del techo, lámparas de bambú y cosas así.

Reservamos mesa en el comedor pensando que íbamos a estar más cómodos. La carta es corta, en plan raciones, pensada para pedir platos al centro y compartir. Posibilidad de pedir medias raciones en casi todo.

Entre cuatro, pedimos prácticamente toda la carta:
- Ceviche a la crema de rocoto y aguacate. Excelente, de los mejores probados, con un picor muy agradable y una leche de tigre para comérsela a cucharadas.
- Navaja templada con leche de tigre y ají mojo. El molusco chiquitito y fino, sin concha y sin pizca de arena. Ricas, aunque nos gustó más el ceviche.
- Rollito asturiano con estofado chifa. Se piden por unidades, de pasta brick crujiente, se sirven con una hoja de lechuga hoja de roble tipo los vietnamitas. Correctos.
- También por unidades, pedimos unos tortos de rabo de toro, unas mini tortas de harina de maiz, con un rico estofado de rabo muy sabroso y jugoso. Realmente buenos.
- Ají de pollo con arroz cremoso de coco. Tiras de pechuga a la brasa en una base de arroz. Correcto, aunque no esperéis un ají peruano tradicional.
- Lomo saltado marinado en su jugo y jalapeño. Finas lonchitas de lomo, casi crudo, estilo roast beef, sobre una base de arroz salteado con soja.

Como nos quedamos con un poco de hambre, y los postres no nos llamaban, rematamos con una ración de tamalitos con costilla deshuesada, entran cuatro en la ración.

En cuanto a los vinos, tienen una carta bastante completa, que toca muchas denominaciones. Empezamos con un Montnegre, un tinto mallorquín mediterráneo, y continuamos con un Mencía de Monterrei Benito Santos, que acompañaron muy bien todos los platos.

Servicio voluntarioso, pero un tanto despistado, necesitan rodaje. Ambiente excesivamente bullicioso. Con el comedor lleno había un ruido infernal, casi no nos oíamos entre nosotros en la mesa, van a tener que instalar paneles de corcho absorbentes porque esto es un problema. Pagamos 30 € por persona, un precio bastante comedido si tenemos en cuenta que nos cepillamos dos botellas de vino.

En cuanto a la cocina, da la sensación de que lo tienen todo preparado, montan el plato, golpe de horno y a la mesa, con resultados desiguales. El ceviche y el torto por ejemplo están extraordinarios, pero hay algunos platos, como los tamalitos o el lomo saltado, que saben casi igual porque llevan salsas muy parecidas. No obstante, el sitio es resultón, merece visita. Vayan!

07/03/2018

El Perú criollo a buen precio

Cilindro es la nueva aventura de Mario Céspedes y Conchi Alvarez que aterrizaron en Madrid hace ya tres años con la apertura de Ronda 14. Las sensaciones de este nuevo local transmiten algo más de pretensión frente a su anterior propuesta. El espacio se divide en dos plantas. En la primera se sitúa una alargada barra y un buen número de mesas altas, mientras que en la baja está el comedor con una capacidad de unos sesenta comensales. Personalmente creo que las mesas altas y el ligero bullicio se alinean más con esta línea de cocina de sabores intensos en la que compartir es casi obligatorio.

El “cilindro” hace referencia en Perú a un horno tradicional de fabricación casera con el cual se asan carnes principalmente con carbón. Se trata de un aparato de uso familiar y callejero que hace relativamente poco tiempo se ha comenzado a industrializar. Mediante agujeros en el cilindro se juega y controla el sabor ahumado característico de su uso. En este caso en la cocina el cilindro se ha modernizado y convertido en un Josper con el cual se rematan muchas de las degustaciones.

Culinariamente nos encontramos ante una cocina de relativa fusión. La base es peruana con leves incursiones en la cocina patria como pudieran ser el guiso de rabo de toro y el rollito asturiano. Frente a Ronda 14, en Cilindro, Mario Céspedes apuesta más por una cocina criolla con casi ninguna referencia a la cocina nikkei. Cabe destacar la presencia del guiso como esencia de la propuesta.  Posteriormente éstos se presentan con diferentes caras como el torto de maíz que viene relleno de rabo de toro, el rollito asturiano con estofado chifa de carne , la lengua que acompaña al  guiso de cordero o el pulpo que congenia con el de olluco. Elaboraciones concentradas y desengrasadas que apenas dejan mancha en el los platos tras cada degustación.

Cilindro destaca por su buena relación calidad precio, por la flexibilidad a la hora de realizar la comanda y por dotar de cierta contemporaneidad a la cocina criolla peruana a través de la limpieza de salsas y guisos. En relación al sabor, Cilindro se basa en ajíes y rocotós que dan como resultado esa intensidad picantosa que se presenta casi siempre por detrás de la degustación sin que se acabe adueñando del sabor general del plato. Potencia controlada que te alegra el mediodía de un lluvioso viernes. Sobresalen por encima del resto el pulpo con guiso de olluco, el torto de rabo de toro y ese ceviche académico que debe ser obligado pase de comienzo; mientras que merece una revisión los callos rachi al cilindro y la temperatura del conjunto de la dorada.

En definitiva un nuevo restaurante de otros emprendedores provenientes de fuera de Madrid que encuentran en la capital su verdadero espacio de expansión. Tanto por Ronda 14 como por los comienzos de Cilindro, se nota que saben lo que hacen. Cocina de verdad, con cierta personalidad y cuidado en el precio, probablemente las claves del negocio gastronómico en los próximos años.

Post completo con fotos en complicidadgastronomica.es/2018/03/cilindro

04/02/2018

A mi me gusta mas el otro,,,

Cena febrero 2018

Tenemos tan buena impresion del Ronda14, que queriamos probar ya este nueva sucursal. Asi que, aunque no pudimos reservar mesa por estar completo, nos dijeron que intentaramos en una mesa alta de la entrada. Pues llegamos a las 20,45 y pillamos la ultima. Local a reventar a las 10 y media cuando nos fuimos.

Local mono pero sin mas. Servicio que va corriendo. No es para tirar cohetes pero es simpatico y te atienden bastante agil. Los he visto bastante peores...

En cuanto a la comida, se trata mas o menos el mismo concepto qel Ronda: platos relativamente baratos, con pequeñas cantidades, de fusion japo-pèruana-asturiana. Lo que pasa que aqui desaparece japon y un poco Asturias, quedandose practicamente en peruana. Para mi pierde mucha de la gracia de esa mezcla.

Nosotros pedimos:
- Cebiche: Muy rico. No se le puede poner ninguna pega
- Navajas: Bien, sin tirar cohetes. Demasiado cilantro
- Bocaditos: Tambien estaban ricos, pero sin rock&roll
- Tortos de rabo de toro: Imprescindibles. Grandiosos.
- Lomo: Mucho arroz y poca carne. El cilantro remata la mala faena de este plato.
- Postres: Aceptables, tanto las tres leches como el de chocolate

El vino fue Guimaro, un Ribera Sacra que estaba bastante rico (lo mio con esta DO es casi obsesivo, pero es que solo sacar esa uvas de donde las sacan merecen mas de lo que se les paga)

Total cuenta: 40 euros por persona.

Pues eso, un tres estrellas de libro ("esta OK"), bastante por detras de la casa madre

Avelio

Coincido plenamente

4 de febrero de 2018

03/02/2018

Nuevo éxito de Mario Céspedes

Lo nuevo de Mario Céspedes (Ronda 14) en Madrid es de nuevo algo que sabe y suena a éxito asegurado.
En este nuevo local ha querido transportarnos a recetas más típicas de su país, sin perder ese punto asturiano tan acertado en ellas. El nombre del local, cilindro, además de una bonita forma, es un método de cocción de su tierra y que además de desconocido (o al menos en mi caso, perdonen la ignorancia de la que aquí escribe) da un toque la mar de especial a las carnes o el pulpo.

La carta es escueta pero muy apetecible y con la opción de probar muchas medias raciones (qué gusto). En este caso nos decantamos por un ceviche verde con huacatay y mango (media 8,45), rico pero algo escaso y sobre todo demasiado dulce para mi gusto. Exquisita la versión de callos rachi hechos al cilindro con morcilla asturiana (6,50 euros media), muy predominante el sabor de la morcilla, buenísima y con patata al estilo causa. Un plato especial, repleto de sabor y matices diferentes. También probamos la dorada frita con salsa de escabeche y ají panca (10,50 entera, no entiendo por qué no tiene media en este caso), en este caso creo que es el plato más flojo que probamos, quizá otros digan que es un plato "delicado", yo lo llamo falto de gracia y sabor. Por último, lo mejor en mi caso, un rollito asturiano (3,80 unidad) con vaca vieja, perfecto, riquísimo, donde reconozco todos aquellos sabores que han llevado a Mario Céspedes donde está. Excepcional. Al igual que el pulpo al cilindro con guiso de ollujo y aceituna botija, (8,90 euros la media), de nuevo un sabor puro, que te deja con ese regusto de querer repetir y repetir, que es creo que lo mejor que se puede decir de un plato. De los postres no puedo opinar, pero generalmente no suele ser lo mejor de estas casas. En cualquier caso me queda la curiosidad de probar el resto de los platos de la carta, acertada y concisa.

Local sencillo, algo más fino que los otros dos, aunque sin demasiado despliegue. Servicio atento pero en rodaje, sobre todo porque la mayoría de los platos salían algo fríos, no sé si por culpa de cocina, de sala o de ambos. Pequeños detalles fácilmente pulibles. Amplia carta de vinos y posibilidades por copa, con algunos curiosos, divertidos. Pan aparente pero que en cuanto se queda frío no vale ni la mitad...un clásico en tantos sitios.

Si siempre reivindico la presencia de ambos locales de ronda 14 en la Guía Michelín, creo que en este caso habrá que darle algo más de tiempo, de rodaje, pero sin duda tiene todo para convertirse en un gran hermano de los anteriores. No se lo pierdan, porque tiene pinta de que dentro de nada será imposible poder comer o cenar allí. Ah y ¡puxa asturies!

Local: 5,5
Bodega: 6
Servicio: 5
Cocina: 7
RCP: 7

Precio medio: 30/ 40 euros pp

03/02/2018

Viva Perú

Es cocina fusión pero tira más a peruana que asturiana.
Íbamos 4 y hemos probado muchas cosas. Lo mejor el ceviche, la dorada, los tortos y el lomo saltado. Nos gustó menos el ají de pollo y el tamal. El rollito asturiano estaba un poco soso, se lo comentamos al camarero y nos invitaron al plato. Un detallazo.
Bebimos cerveza asturiana para compartir muy rica.
El servicio super amable.
Las raciones un pelín escasas.
Muy recomendable la experiencia.

23/05/2018

Buen sitio

23/5/2018
Segunda visita, servicio amable y en general correcto. Comida rica, hoy especialmente me ha encantado el pulpo, para pedir sí o sí.

Local un poco ruidoso