Clandestino

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08/10/2011

Uno de mis favoritos de a diario...

El sitio no es nada del otro mundo, pero el ambiente (entre semana, en fin de semana es imposible, aparte de muy ruidoso) es muy agradable. Aunque suele haber rotación de personal, en general son muy agradables, cercanos y eficientes. La carta es muy corta pero exquisita. Realmente no es un sitio para llevar a alguien con quien no tengas demasiada confianza (ambiente un tanto alternativo e incluso podría parecer... cutre) pero se come de maravilla por un precio aceptable y el ambiente es muy bueno. Puedes comer a la carta a cualquier hora (punto positivo).

21/12/2010

Restaurante en una calle escondida, entre calle Granada y Plaza Uncibay, es grande, decorado a la rústica, pero tremendamente ruidoso, no sólo por el parloteo de la gente sino por la música ambiental, más propia de un pub o discoteca. Así que la visita, la comida, se vio empañada por ese ruido de fondo. La ensalada de humus estaba bastante rica, servida en un plato precioso, grande, con ribetes de miel de caña en los bordes. Así que eso, y la decoración, daban al local un aire exótico, que jodía el chill-out. Los baños, cutres. Tomamos cerveza sólo. No es caro, pero la comida tampoco es gran cosa.

13/10/2010

Muy acertada la oferta gastronómica. Mezclan cocina francesa, española, sudamericana, italiana y española.
El timbal de corvina al jenjibre fue un hito!

Yolanda Jiménez

la comida muy buena y abundante,pero el servicio pesimo en atencion y la rapidez brilla por su ausencia,por cierto encima q tardaron una barbaridad en atendernos estabamos terminando de comer y estaban subiendo las sillas y limpiando a nuestro alrrededor,ese detalle feisimo y molesto.

19 de abril de 2011

20/01/2009

Clandestino, un buen sitio para empezar

ADÁN: El Clandestino está cerca de todas partes, pero a la vuelta de una de esas esquinas que nunca gira nadie. Yo lo conocí cuando abrió, no me acuerdo ni cómo; el caso es que unos amigos y yo cogimos afición a sentarnos a media tarde en los grandes sofás, a escuchar un poco de acid jazz y tomar café (no teníamos ni 18 y ya éramos así de pedantes). Era un buen sitio, con luz cálida y suave para charlar y suspirar un poco: en aquel entonces el Clandestino tenía las camareras más guapas del centro de Málaga. Cuando empecé a tener dinero para cenar algo que no fuese un kebab, éste fue uno de los primeros sitios a los que fui. Aunque tengo que decir que las camareras ya no son tan guapas.

EVA: Ni falta que hace (aunque quizás sea porque, desde "aquellos maravillosos años", los años no pasan en balde ni para esas diosas de la bandeja). A lo importante: la carta es de ésas que ofrecen una selección rica pero reducida; si no eres demasiado escéptico salivarás desde el principio. Igual con los vinos, accesibles pero elegidos cuidadosamente. Es el restaurante perfecto para iniciarse en el sibaritismo, ése que puede colgar una pequeña etiqueta de distinción a cualquier hijo de vecino (véase: local que incluye carpaccio en su oferta pero que tiene un estuco rural y centros florales de plástico). Aún así, el ambiente es bastante agradable, ideal para parejitas. Eso sí, cuidado con que a tu chico se le antoje algo fuera de carta.

ADÁN: Por eso no te preocupes, que yo soy muy de atenerme a las recomendaciones del chef. Hay que decir que el Clandestino es un restaurante de una rara especie: cocina de autor, con recetas originales y una presentación muy cuidada, del que sales harto de comer y a un precio razonable. Yo soy de los que se ponen de mala leche si se cumple la ecuación "platos grandes = raciones pequeñas"; en este lugar probarás platos que te sabrán a nuevo, pero no tendrás la sensación al salir de que lo que te apetece es un buen bocata. La carta, bastante completa, incluye ensaladas (que nadie se pierda la Namberguan), pastas, carnes y pescados, además de unos postres exquisitos y una pizarra aparte con las recomendaciones del mes (y una caligrafía bastante chula). Sin olvidar una oferta de bebidas y cócteles bastante correcta.

EVA: Como ejemplo, el susodicho carpaccio y tu Namberguan como entrantes, a los que sumar un plato para compartir –si bien las pastas no son su fuerte- te dejan satisfecho el estómago y el paladar por un módico precio, incluyendo un par de copas de ribera y algo dulce. Como tiene el punto justo de pretensión sales al corazón de Málaga tan contento que ni te fijas en el estupendo libanés del final de la calle. Pero eso es otra historia…

PRECIO MEDIO PARA DOS: 50 €

A TENER EN CUENTA: Aparcar en la zona es misión imposible. No aceptan reservas y suele llenarse, así que conviene ir con tiempo. Los sofás son comodísimos.

clandestinoresto.com

25/04/2007

El primero

Clandestino fue el primero de los muchos restaurantes de fusión o nueva cocina que tan de moda se han puesto en Málaga, y en mi opinión es el mejor, tanto por el sitio como por la carta.

Ahora bien, no es un sitio representativo de la comida malagueña típica, así que si vienes de fuera y quieres algo más clásico, busca por las cercanías Las Garrafas o Bodega Quitapenas.

27/02/2007

Normal

Aunque hay a mucha gente que le gusta, yo lo encuentro de ambiente muy cargado.

Suele haber colas, y la relación comida/precio es también normal en mi opinión, aunque hay quien dice que el salmón esta muy rico.

10/04/2007

Calidad/Precio

Buena calidad por el precio, no reservan por eso hay colas, hay que probar las ensaladas y el solomillo de buey con chimichurri

04/04/2008

Comida refrescante

Comida sin muchas pretensiones, pero te sorprende. Muy dinámico y juvenil. Buen precio.

25/11/2007

Un restaurante atractivo con un menú que cambia constantemente. Tienen sobre todo pasta y ensaladas.