Nace del "respeto al producto, la pasión por la hospitalidad y el gusto por el vino". Su objetivo no es otro que el de hacer disfrutar a todo aquel que lo visite gracias a una propuesta gastronómica basada en la temporalidad del producto y su calidad. Destacan platos como la yema y callos a la madrileña.

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26/04/2018

Calidez, cocina y gran relación calidad-precio. Ahora también Sábados.

Poco mas se puede añadir sobre Clos, que fue una de las aperturas mas sonadas de 2017 y ya ha sido visitado por medio Madrid. En estos cinco escasos meses ha conseguido poner de acuerdo a todo el mundo, y es que la crítica es unánime. No hay a quien no le haya gustado Clos.

Al margen de la inauguración, la sorpresa inicial tuvo como protagonista su atípico horario, de Lunes a Viernes; sin duda una decisión de alto riesgo para una nueva apertura y reservado para pocos -muy pocos- restaurantes altamente consolidados. Finalmente el horario ha sido modificado recientemente, añadiendo las cenas en Sábado, un horario aún atípico aunque mas razonable, con Kabuki como ejemplo. Mientras tanto, el único restaurante que consigue mantenerse abriendo solo entre semana es Dstage.

Clos llega desde Marbella de la mano del dueño de Skina, y se ha instalado en el local pegado a Sasha boom (anteriormente Lakasa). La decoración simple, con luz tenue y cocina y bodega vista me recordó a la de los restaurantes nórdicos; locales con calidez, donde se está muy a gusto y hace que se disfrute mas la comida. El servicio es joven, atento, eficiente y con ganas de agradar, y es el valor diferencial que tiene Clos, además del vino.

En carta existen dos opciones, un menú degustación a 70€ y otro a 50€, este con tres platos a elegir y mas enfocado a comidas. Las elaboraciones son ligeras, con pases de pocos ingredientes (muy en la línea de cocina que mas está pegando ahora, después del boom de la comida fusión), buenos fondos como elemento común y cocina tradicional como base.

La carta de vinos es una de las joyas del lugar -ya el nombre del restaurante es una declaración de intenciones-. Tienen referencias muy interesantes con bastantes opciones económicas, y las sirven con mimo en cristalería Zalto, solo vistas hasta entonces por mi en restaurantes 3 estrellas (DiverXO, El Celler de Can Roca y Enigma, que las tendrá en tiempo record), lo cual dice todo.

Empezamos con CALLOS DE BACALAO Y SU CORTEZA CRUJIENTE. Mucho sabor del pescado en un juego de diferentes texturas. Otro contraste, en este caso de sabores dulce y yodado es el ERIZO Y PERA, que recuerda mucho a la anguila y pera de La Tasquita de Enfrente.

La YEMA DE HUEVO CON CALLOS es untuosidad al cuadrado. Me gustó probarlo de nuevo, ya que esta creación de Eneko Atxa fue de las cosas que mas me sorprendió en Azurmendi, en la mejor comida que recuerdo. Solo cambia el fondo que va dentro de la yema, en este caso de callos.
El cocinero trabajó en Azurmendi y es un claro homenaje, aunque en estos casos pienso que es de justicia hacer mención al creador.

El CARDO Y HORTALIZAS CON CREMA PARMENTIER es una oda a la verdura de invierno, mientras que el COCHINILLO CON ALUBIAS DE TOLOSA es para repetir directamente. En estos platos vemos las dos características de la cocina de Clos: estacionalidad y refinamiento de lo tradicional.

Como en una montaña rusa se rebaja de nuevo la intensidad con HUERTA DE INVIERNO, pase elaborado mediante guisante, puré de coliflor, seta de cardo y almendra, para volver a subir con el ARROZ DE PICHÓN, con un punto de cocción de la pechuga óptimo.

Para terminar los salados MERLUZA Y SU PIL PIL y un sublime CIERVO CON FRUTOS ROJOS, de nuevo con el punto perfecto ambos. Nueve pases, cero fallos; las sensaciones me recuerdan a Cebo, y pienso que Clos puede ser el próximo estrella Michelín de la capital.

Los postres mantienen el nivel, empezando por la elaboración CHOCOLATE BLANCO, LIMA Y LIMÓN, con ese punto cítrico tan adecuado después de los salados, que da paso al espectacular HOJALDRE Y HELADO DE AVELLANA. ¡Qué hojaldre!.

Por último el CREMOSO DE CHOCOLATE CON LIGERA COMPOTA DE CAQUI Y HELADO DE LECHE CREMOSO, buen punto final a este menú que tanto ha dado que hablar.

El precio no llegó a los 100€ por persona debido a que, al ser día de diario, no tomamos mucho vino, razón por la cual me faltó algo y la cena no llego a la categoría de festival. No obstante es una mesa en la que por su sencillez y trato agradable dan ganas de querer refugiarse y repetir. Clos encaja en Madrid, y es una apertura que le viene muy bien.

03/11/2018

Encantado de conocerles

Cena noviembre-2018

Volvemos al lugar de los hechos... y nos sigue encantando

Mismo local, mismo servicio, misma cristaleria, ... Y con mantel blanco y planchado, que parece mentira que tengamos que decirlo.

E igual o mejor cocina y bebida. Ahora tienen tres menus: corto, largo y grandes exitos. Nosotros que veniamos desganados fuimos a por el largo

Hoy cayo:
- Calldito de carne, con una curiosa presentacion de cafe con leche y churros
- Oreja. Superior ese criujiente
- Colinabo con caviar. Rico
- Carabineros. Nivel 11, con esa yema de huevo rellena del caldo de las cabezas.
- Cocido. Unico pinchacillo.
- Merluza. Perfectamente cocinada, sin aditamentos
- Codorniz. Salsa adictiva
- Prepostre de sorbete
- Natillas.Muy ricas
- Chocolate. Grandiosa presentacion y sabor

Bien asesorados en los vinos (nada subidos de precios) nos pimplamos un blanco portugues del alentejo (seco pero con toques de fruta) y un San Roman, un vino de toro que me enamoro (con cuerpo pero nada alcoholico ni complejo). De postre, un moscatel que nos endulzo aun mas la noche

Con unos poleos, y tras mas de tres horas de cena (hubo algunos parones de cocina, todo hay que decirlo), pagamos justo 100 pavos por cabeza

Claramente el mejor en Madrid a este nivel de precio
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Cena abril-2018

Creo que es difícil poner ninguna pega este sitio.

El local es correcto, sin estridencias. El servicio es de 10 pues tiene esa mezcla perfecta de respeto, disposición y cercanía que me encanta.

Lanzados al tema de beber y comer, indicar lo siguiente:

De comer, yo nunca me resisto al menú largo así que allá que vamos:
- caldito de pollo
- bacalao (mas rica la corteza de la piel que los callos en si, pero sin desmerecer)
- alcachofas (simple peor exquisito)
- yema de huevo (sorpresivo y adictivo)
- alubias con cochinillo (homérico)
- Espárragos (fenomenal)
- Arroz de pichón (ponme una ración entera que esto me sabe a poco)
- Merluza (en tempura con una salsa de pimientos que estaba mejor que el pescado)
- Carnaza (parecia carrilera de lo melosa que estaba)
- Tres postres:Coco con piña, pana cota y otro de chocolate. A cada cual mejor, aunque a mi el de chocolate con naranja me supo a gloria

De beber nos recomendaron un bierzo alucinante, mezcla de pier nor y Mencia que era perfecto para el largo viaje que tuvimos

No se me olvide indicar que el pan, que hacen ellos, esta para hacerle la ola

Pero ya donde se salen es en la relación disfruté por euro pagado. Son 100 pavos por barba, no nos vamos a engañar... pero es que nunca ha sido barato viajar en un rolls

Por ultima, quizas el unico pero: es un menu pesadote para cena, asi que mejor id a comer

nindiola

Es muy dificil ponerles una pega, tienes toda la razón. Incluso el precio sin ser barato no es el hostión que te puedes imaginar cuando empiezan a servirte.

hace 7 meses

30/01/2018

Un grande recién abierto

Abierto a finales de 2017 va directo a mis favoritos. Tiene opción de menú degustación o a la carta (escogiendo un primero, un segundo y un postre). Es magnifico. Calidad a tope, materia prima de primera y respeto escrupuloso por el tratamiento. Muy buena carta de vinos! Para repetir muchas veces.

24/01/2018

De 10

De 10 en todo. Servicio, cocina, local...

Muy a tener en cuenta cuando quieras comer por encima de lo normal. No es barato, pero tampoco prohibitivo.

Helen Holms

Me lo apunto!! Gracias Nindiola!

hace 10 meses

nindiola

Un must

hace 10 meses

19/02/2018

Skina en Madrid

Tenia muchas ganas de ir a Clos, ya que se prevé que sea una de las aperturas de Madrid del año 2018 (aunque abrió a finales del año pasado).

Desde el principio sientes que Clos es un sitio diferente, con una decoración simple pero muy acertada y un servicio muy pendiente.

En cuanto a la comida, dos opciones a elegir, la primera, un menú de tres platos que consiste en un primero, segundo y postre, a elegir entre cuatro platos en cada sección.

La segunda, un menú degustación de 13 platos, incluidos 3 postres que rozan la perfección todos ellos, dando una armonía y sentido al menú increíble.

Pedido el menú degustación, se merecen una mención especial varias platos del mismo, siendo el cardo, la huerta de invierno, las alubias de Tolosa con cochinillo, el arroz de pichón y el ciervo, platos sorprendentes que ya merecen solo por ellos, la visita.

Los postres también perfectos, suaves.

Carta de vinos sorprendente, corta pero con mucha variedad.

Para mi sin duda, la gran apertura de Madrid de 2018, por ahora.

En esta manía que tenemos todos de hacer rankings de restaurantes, Clos subirá como la espuma en todos, en el mío, se mete en un Top 10 mas que merecido.

09/01/2018

Rico pero mejorable

Día de fiesta todo cerrado y ahí está cerca de casa,nuevo y con buena pinta,allá que nos vamos.El sitio pequeño y mono,el trato estupendo y la comida con altibajos.Probamos el menú y quizás si pusiesen menos platos y elevasen un poco el sabor.........
El vino que pedimos no lo tenían y nos lo cambio por otro que no estaba mal.
Los postres buenos,el hojaldre mayusculo

06/01/2018

Gath lo descubrió en septiembre de 2017

Igualdad entre pros y contras. Habra que seguir evolucion.

El desembarco en Madrid de Skina (Marbella)

22/10/2018

Un must en Madrid

Segunda visita y cada vez mejor. Por sala, por servicio y por comida es un cinco estrellas de libro

27/12/2017

Producto, sabor, elegancia. ¡Muy bien!

Alexo

A mi Skina me gustó mucho. Lástima de local..

hace 11 meses

Miss Migas

Pues este te encantará

hace 11 meses