Unos años antes de conseguir una merecida estrella en el barcelonés Disfrutar, allá por el año 2012, Mateu Casañas, Oriol Castro y Eduard Xatruch -todos ellos antiguos trabajadores de El Bulli- abrieron un restaurante en Cadaqués cuyos platos estaban pensados para servirse en el centro y ser compartidos por todos.

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24/11/2016

Creatividad en Cadaques

Miss Migas

Cueeeenta! Que yo a este quiero ir!

25 de noviembre de 2016

fresandco

Hace mas de un año de mi visita, hubo platos increibles, se nota la herencia bulliliana (ostras, atún y anchoa ajoblanco) y un par de mezclas que se no tenian mucho sentido.

Merece bastante la pena.

30 de noviembre de 2016

18/08/2015

Mediterráneamente sencillo

Semana de periplo vacacional por la Costa Brava que se ha aprovechado para conocer algunos de los restaurantes a priori más interesantes. Hemos comenzado por Compartir en la lejana Cadaqués. Tonos azules y blancos reflejos del Mar Mediterráneo. Agradable terraza que presenta un casi lleno en el segundo turno de un día entre semana.

Compartir es el primer restaurante abierto por el trío de jefes de cocina de El Bulli. Oriol, Eduard y Mateu (éste último es el que estaba en Compartir durante la visita). Muchas menos pretensiones gastronómicas que en el espacio barcelonés Disfrutar, lo cual se traduce en platos más sencillos, con menor implicación de las técnicas bullinianas y además un mayor grado de informalidad en el servicio.

La bienvenida resulta cálida con un pequeño y agradable gin fizz junto con unas cortezas con aceitunas negras, teniendo la gentileza de traer un san francisco sin alcohol para un niño. Detalle de alto nivel que coloca el listón medianamente y genera de repente cierto “buenrollismo”.

Como su propio nombre índice la mayoría de la carta está concebida para que se compartan todos los platos situándolos en el centro de la mesa. Únicamente existen algunas degustaciones en formato individual por su tamaño. El perfil de la carta me resulta heterogéneo, ciertamente mediterráneo, de bocados ligeros y con un mayor foco en el mar. La localización y la tendencia mandan.

La ostra japonesa es el primer bocado. Al molusco se le acompaña con alga wakame, huevas de salmón y salsa ponzu que refuerzan el punto marino y salino del bocado. Golpe de mar. Me gustan cuando las ostras no pierden su identidad con la guarnición.

Seguimos con el buey de mar, aguacate y yogur. Finamente presentado. La acidez del yogur y la untuosidad del aguacate resultan muy acertadas, mientras que el molusco se presenta mezclado con una especie de salsa rosa que le resta fuerza en el sabor yodado esperado. Ligeramente mejorable.

El mar sigue presente en las sardinas marinadas, yogur, hinojo y confitura de frutos rojos. El pescado resulta inmejorable en su tratamiento. Sardinas perfectamente limpias, de cómoda textura y sabor suave. Al combinar todos los secundarios, nos destaca por encima del resto el punto dulce de la mermelada. La humilde sardina necesita de más protagonismo, reduciendo las proporciones de los acompañantes.

Nos pasamos de un salto al campo con el huevo de pollita, parmentier de patata y trufa. Una combinación clásica que ejecutada a la perfección como en este caso es melosa y profunda. Dios bendiga a la primera persona que unió en el amor gastronómico a las patatas y los huevos. Le debemos mucho placer. Se disfruta.

Al preguntar por el plato estrella, nos conducen hacia el rollo de atún rojo con sabores mediterráneos. El cilindro también está relleno del túnido en forma de pequeños dados como si de un tartar no aliñado se tratase. Se le acompaña de alcaparras, tomate, caviar de aceite,… para aportar diferentes tonalidades tanto cromáticas como gustativas. Muy recomendable.

Finalizaríamos con un shabu-shabu de salmón y espárragos verdes. El pescado cortado en láminas muy finas se templa sobre una sopa miso de gran calidad. Aunque el calor aprieta, nos genera un bucle de cucharadas, llegando hasta el final. Acertado.

La tarta de queso con sorbete de cerezas es uno de esos platos que surgen desde la idea de la deconstrucción. Crema-espuma de queso, galleta, frutos rojos liofilizados y sorbete de cereza Agradable, en el que destaca el sorbete por su ligereza y gusto, así como el sabor de la composición de queso. Rico.

Cocina sin estridencias, tirando a sencilla, a la que en ocasiones le falta un golpe en la mesa en cuanto a la intensidad del gusto y al protagonismo de los supuestos ingredientes principales. Se echa en falta cierta claridad gustativa en platos como el buey de mar ó las sardinas. Sala muy atenta y cercana en un principio pero que a medida que pasa el tiempo se va alejando de la mesa.

Compartir: Mediterráneamente sencillo.

Post completo en : complicidadgastronomica.es/?p=5213

05/04/2015

Rico, rico!

Si pudiera darle a un botón y repetir una semana después lo haría. Sobre todo el postre.
oh
si
señor
coulant de avellana.

Recomendable, en mi economía como capricho. Los 45€ por cabeza no te los quita nadie.

04/04/2013

Quizás sea de los mejores restaurantes de Cadaqués. Antes de ir el poder de sugestión/expectativas es alto, ya que es el restaurante que han montado tres ex jefes de cocina (Oriol Castro, Mateu Casañas y Eduard Xatruch) del Bulli para desarrollar sus ideas propias.

El espacio donde está es inmejorable, en la parte vieja del pueblo, con 2 partes, un patio exterior enorme y acogedor, que con buen tiempo es una delicia y un sencillo/agradable espacio interior.

Todo el equipo de sala es joven y con muchas ganas de agradar, muy atentos y pendientes de todo.

La idea, de ahí el nombre del sitio, es compartir para poder probar cuantos más platos mejor. Se benefician de los fantásticos productos de la zona, están riquísimas las anchoas o sardinas, p.ej.

Muchos de los platos vienen con espumas, supongo que herencia de lo que hacían en el Bulli, personalmente las veo ya un poco demodé. Por opiniones de otros, deben de cambiar la carta a menudo, así que igual hay otras cosas cuando vayas.

Le iba a poner 3 estrellas, quizás porque no me acabó del todo, tal vez por llevar las expectativas muy altas; al final le he dado 4 porque tiene una relación calidad/precio muy buena (no es nada caro), porque el personal es encantador y porque el sitio es muy agradable.

En cualquier caso, si estás en Cadaqués, tienes que probarlo sí o sí.

19/06/2012

ulises69 lo descubrió en junio de 2012

Muy buena opción para comidas informales en Cadaqués

Cuando tres jefes de cocina de el Bulli se unen para montar un restaurante, seguro que el resultado va a ser como mínimo algo muy especial. Huyendo de artificios, el restaurante compartir, en el que participan Oriol Castro, Mateu Casañas y Eduard Xatruch basa su propuesta en platillos para compartir.
Así encontramos entrantes tradicionales pero siempre con un plus de originalidad, complementados con platos principales en 3 categorías: arroces, pescados y carnes. Todo, como ya he mencionado, para compartir, como indica el nombre del restaurante.
Tuvimos la suerte de ir a mediados de junio, fuera de plena temporada, a 2 meses de la inauguración. Por lo tanto, el restaurante estaba a un 60% aproximadamente. En los meses de verano, seguro que conseguir mesa será una tarea muy ardua. Si no al tiempo...
Porque aquí se come muy bien y a una excelente relación calidad precio. En nuestro caso compartimos 4 platillos: 1) Ensalada de tomate y fresas con parmesano y albahaca (muy buena y refrescante), 2) Anchoas trufadas, con aceite esferificado (excelentes de sabor y textura), 3) Tempura de langostinos y esparragos (con espuma de mole muy rica y tanto los langostinos como los espárragos deliciosos y en su punto) y 4) Buñuelos de bacalao con aire de miel (los buñuelos muy ligeros, espectaculares y el punto del aire de miel lo acababa de redondear). Los acompañamos con un pan de Triticum excelente.
De plato principal nos partimos una lubina con setas y algas, que si bien estaba buena la verdad no nos sorprendió tanto.
Para terminar compartimos 2 postres: 1) frutos rojos con su sorbete y sopa de lichis (buenos) y 2) Bombones líquidos de chocolate blanco con sorbete de mango (para pecar una y mil veces, una explosión de sabor en la boca).
Para beber, 3 cervezas y una copa de vino y un café.
Total, unos 45 Euros por barba. Dada la calidad de la comida, vale mucho la pena hacer una visita.
Lástima que Cadaqués no quede más cerca de Barcelona...

15/10/2012

Bueno, correcto y normal.

Un restaurante normal….. Teniendo en cuenta que los que dirigen este restaurante han sido las tres últimos Jefes de cocina del Bulli, uno no puede evitar tener grandes expectativas, un pequeño fallo… el restaurante es bonito y con una preciosa terraza, pero el primer indicio de decepción llega al ver la mesa con un camino y servilletas de papel (aun que papel de buena calidad que casi parecia de tela), la carta no muy buen estructurada, un titular llamativo como el atún rojo ibérico, otra decepción… en mi opinión un gran producto en si es buenísimo y si se manipula es para mejorarlo pero no es así es este caso (un tataki de atún mojado en la grasa del jamón). Por otro lado, buenísimas la ostras y el sahbu sahbu de salmón, correctos los boquerones con naranja y aceituna y para terminar un guiso de pollo con cigalas……………

En los postres la misma línea… buenos y poco sorprendentes.

Todo correcto, pero cunado se juntas tres grandes de la cocina como Oriol Castro, Mateu Casañas y Eduard Xatruch… simplemente uno espera mas, sobre todo si se va a propósito a probas su cocina.