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17/11/2015

Con Amor pero sin emoción

14/11/2015

Reconozco que no fui a comer a Con amor con la mejor predisposición. Estaba previsto que la comida fuese en La Tasquería, restaurante al que llevaba meses deseando ir por primera vez, pero una vez más no conseguimos reserva. La Tasquería está teniendo tal éxito que no se puede llamar sólo con dos días de antelación con la idea de encontrar mesa para comer un sábado.

La alternativa propuesta por el sufrido organizador tras el fracaso en el intento de reservar en La Tasquería fue Con amor, que él ya conocía y deseaba repetir. Además tenía una promoción del 30% de descuento en carta con El Tenedor, así que allí que nos fuimos. El restorán, que está en la zona de Ríos Rosas, tan de moda para abrir un negocio de restauración de un tiempo a esta parte,no parece que lleve más de cinco o seis años abierto. Tiene una decoración tan burguesa como sus aspiraciones y el público al que se dirige, ¡hasta la decoración es de García de Vinuesa (placa explicativa de camino al aseo)! No pretendo ser snob porque esto, y lo recalco, no es malo. Siempre lo he dicho, se pueden hacer bien las cosas en muchos segmentos. Con amor juega en la liga de nuevos restaurantes burgueses con una carta fundamentalmente clásica pero con algunos toques de renovación sin alharacas, es decir, “sota, caballo y rey” o “tataki de atún, carrilleras y nosequé de wagyu” con los parmentieres, reducciones de PX y burratas de rigor.

Éramos tres por lo que pedimos dos entrantes, tres segundos y dos postres. Un par de botellas de agua y tres cervezas. Comanda sin sobresaltos.

Entrantes:
BERENJENAS REBOZADAS CON SALMOREJO: Fui yo el que insistió en pedir este entrante tras el atento estudio del resto de reseñas en 11870 y coincido con lo que alguien comentaba de que si las berenjenas rebozadas quedan blandurrias la gracia del plato de comerlas mojando en el salmorejo como patatas fritas se pierde como se perdió el crujiente. El salmorejo a mí me pareció industrial pero es muy posible que sea una falta mía de paladar porque con el salmorejo me pasa como con el coulant de chocolate, casi todos me parecen industriales. Quizás porque generalmente lo son.

TEMPURA DE GAMBÓN CON CREMOSA DE KIMUCHI: El gambón no es precisamente de Huelva y la tempura en realidad es gabardina porque es mucho más gruesa pero, ojo, también mejor, es más crujiente y con la salsa está muy rico. Pero vamos a llamarle “tempura” aunque no lo sea no sea que la Cool Police irrumpa y haga una redada en el local, debieron pensar en Con amor. Oquei.

Segundos:
JARRETE DE CORDERO CON PURÉ DE CALABAZA: El segundo lo elegí al más puro estilo “amarrategui”, riesgo conceptual cero. Sin embargo, riesgo de ejecución alto porque el Norit puede ser un anciano o se les puede ir la mano en el horno. Y tengo que decir que el punto de cordero era perfecto y la calidad de la carne alta. Muy rico. Se echaba en falta algo más de guarnición además del puretito de calabaza que también repitieron en la costilla de Wagyu. Ponle patatinas aunque sean parmentieres, que es cordero, por el amor de Dios.

TACO DE ATÚN SELLADO A LA PLANCHA CON SÉSAMO BLANCO Y NEGRO: El tataki gordo. A título personal el plato de la carta que más pereza me daba pero quien lo pidió es amante del atún y dijo que muy rico y muy bien.

COSTILLA DE WAGYU CON NOSEQUÉ: No oí grandes aplausos pero no dejaron más que el hueso, así que digo yo que malo no estaría. Aquí también puretito de calabaza que va con todo, había que darle salida.

Postres: Un BROWNIE de chocolate con helado y un TOCINO DE CIELO. Los dos correctos y con menos riesgos que con las Letras del Tesoro.

Este tipo de restaurantes te gusta o no te gusta. No es cocina de autor. No hay ni un solo plato que no hayas visto en la carta de por lo menos cinco restaurantes más ( o muy similar) en Madrid. No te va a sorprender absolutamente nada. Pero la comida en general está buena, es correcta.

Con el descuento salió por 37 EUR PAX. A muchos les va a dar una pereza inmensa venir a este sitio y que pagando eso con o sin descuento no les pongan debajo de la nariz nada que les sorprenda mínimamente. A otros precisamente les va a gustar saber exactamente a qué se exponen y lo pagarán gustosos. Con amor es ante todo honesto, su razón de ser son precisamente estos segundos, si no quizás se llamaría “Con emoción”.

Miss Migas

Fantástica reseña. Personalmente es un sitio que me gustó por lo que dices, es una cocina honesta, quizás demasiado anclada en el sota-caballo-rey de los sitios de moda de la capital, ¡menos mal que no hay ceviche!
De todas formas, de aquí recuerdo "con amor" su solomillo wellington por encargo, riquísimo.

17 de noviembre de 2015

Pamplinero

Muchas gracias, doña Migas!
Por el solomillo preguntamos pero, claro, era por encargo :-/
No sé si es que nos hemos acostumbrado a que por el mismo PAX (sin el descuento) o apenas unos pocos euros más nos sorprendan de verdad en otros restaurantes y acabemos menospreciando cualquier cosa que no sea eso cuando estos otros restoranes son dignos y no prometen más de lo que ofrecen.
Tengo la descabellada teoría de que todos estos platos innovadores que llegaron a nuestros restaurantes en plena burbuja para vendernos una idea de la democratización de la sofisticación y se repiten en corta-y-pega hasta la saciedad con mejor o peor fortuna (carrilladas, ceviches, tatakis, tartares, reducciones de PX, lechos de parmentier de patata, hamburguesas de Kobe, coulants, etc) en diez años se habrán convertido en platos viejunos como el cóctel de mariscos o los espárragos dos salsas.

17 de noviembre de 2015

Miss Migas

Personalmente, estos lugares en los que empiezan a mezclar ceviches con baos o que intentan vender Kobe a 15€ la hamburguesa (¿hasta cuándo seguirán intentando timarnos poniendo nombres rimbombantes en las cartas?) habrán tenido su boom pero nunca podrán mantenerse en el tiempo, por muy barato que nos resulte. La competencia ahora es muy alta y sobrevivirán los que tengan unas raíces fuertes, una esencia clara y una oferta que realmente motive al comensal. Ya verá usted que por esos 37€ se da un festín, y de los buenos, en La Tasquería.

17 de noviembre de 2015

Pamplinero

Ya hay ganas, y del menú a cuatro manos con el chef del restaurante del hotel Echaurren del próximo lunes en La Tasquería creo que también me quedo con las ídem :-/

17 de noviembre de 2015

20/03/2014

Un amor desmedido

Hace unos años, no había restaurante bueno que se preciase que no tuviese en su carta el maravilloso solomillo Wellington. Pero ya sabemos que esto va por modas y lo que antes se consideraba como lo más pasó a mejor vida y, años más tarde, ya echamos de menos no encontrarlo casi por ninguna parte; creo que son esas cosas, las que luego echamos de menos, las que marcan un referente en cualquier ámbito, no como las ensaladas de queso de cabra que se nos han acabado atragantando en la garganta después de su boom.

La cuestión es que me gusta hablar de los sitios en los que tengo una buena experiencia y trasladarlos de la forma más verídica posible, visito desde los chinos más cutres hasta los restaurantes más elogiados buscando fundamentalmente una cosa: buena comida. Claro que dependiendo del precio a esto se le suman un sinfín más de atributos y la valoración final tendrá mucho que ver con la relación de éste con la calidad; todo es siempre subjetivo, my dears. Y la última visita ha sido de esas que merecen ser reseñadas.

Unas aceitunas y un pan tierno y caliente abrieron la velada dando pronto paso a todo lo que Juanjo quiso que probáramos. Primero unas cremosas croquetas de rabo de toro, con una muy buena bechamel y crujiente rebozado pero quizás un poco faltas de sabor, siempre es difícil atacar esta preparación si no es con la ayuda de gelatina; no he probado croquetas de rabo de toro mejores que las del Suculent de Barcelona, todo un vicio. Luego las clásicas berenjenas fritas con salmorejo, dejadas sudar previamente y luego pasadas por leche y harina, cortadas muy finitas. Muy ricas y muy bueno también el salmorejo, quizás un pelín suave de ajo y sal para mi gusto, pero ya saben, la susodicha también cocina corta de sal siempre pero luego le gustan las cosas saladitas.

Probamos también la tempera de langostino tigre con mayonesa kimuchi y algas wakame, en honor por supuesto a la de 99 sushi bar. Rica la salsa y bien....

Si queréis terminar de leer: cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20140320/un-amor-desmedi...

EspaciosSecretos

Muy bueno el post lady !! Por cierto te falta la gran foto por poner que solo tengo yo!!! jaja

20 de marzo de 2014

Miss Migas

Quiero la foto de la búsqueda pero yaaaaaaaaaa!!!!

Ay, pues igual sí, pero no sé cómo mirarlo, soy una cenutria informática. Voy a cotillear a ver si consigo verlo =)

21 de marzo de 2014

EspaciosSecretos

Creo que te la puedes descargar de mi instagram pero si no te la mando por mail

21 de marzo de 2014

26/05/2014

TERRIBLE ARROZ

De entrada el sitio me echaba un poco para atrás por el nombre y más cuando leí que el decorador era el famoso García de Vinuesa, pero algún comentario en este portal hizo que me decidiera. Nunca lo hubiera hecho.
Comimos tres, empezando por “pan (cubiertos)" a razón de 2 € por persona. A cambio nos pusieron un plato de patatas fritas de bolsa.
Compartimos tres primeros: burrata rellena de guacamole que estaba buena, tempura de gambón con cremosa de kimuchi, un intento de parecerse a la tempura de langostinos tigre del 99 Sushi Bar pero a años luz de ella; de todas maneras, no estaba mal, y unas berenjenas con salmorejo lamentables: el salmorejo estaba aceptable pero las rodajas de berenjena eran blandurrias, muy mal fritas y algunas medio crudas. Pésimo plato este último.
Después pedimos para los tres un arroz para dos de pollo y setas (a 16 € más iva la ración). Terrible arroz, llenísimo de colorante y con mucho regusto a químico. Malas las setas y el pollo irreconocible de sabor en aquel mejunje. Uno de los peores arroces de nuestra vida.
Como postre un brownie con helado de vainilla, regular.
Antes de comer, una copa de verdejo y una coca cola. Para comer, una botella de tinto de Cuatro Pagos, rioja, que no estaba mal aunque era demasiado corpulento.
Con un café, la cuenta nos salió por 124,63 €. Nos pareció carísimo por una mala comida.
La decoración tan fea como cabía esperar del famoso interiorista: feísimas tapicerías y un batuburrillo de lámparas cilíndricas doradas colgando del techo. Aunque nos contaron que esta decoración era heredada de anteriores restaurantes la han acabado de estropear con unos espantosos cuadros por toda la pared.
El servicio correcto.
Por los dos primeros entrantes podría ponerle dos estrellas pero las berenjenas y el terrible arroz me hacen dejarlo en una.
No volveremos.

acme

Pues sí que ha bajado el sitio sí. Y a 40 lereles! ¿fuiste sin oferta del tenedor?.

26 de mayo de 2014

Antonio Carbonell

Si, fui sin “el tenedor"....Seguro que muchos han comido más o menos bien aquí, pero nosotros no; y no tiene que ver con el precio.

26 de mayo de 2014

acme

sin duda. Recuerdo que las berenjenas me gustaron mucho aquel día y el arroz también estaba bueno pero fue ya hace algún tiempo

26 de mayo de 2014

Miss Migas

Vaya... sí que ha tenido que cambiar en poco. Mis berenjenas estaban buenísimas, finitas y súper crujientes! Cierto lo de la tempera de langostino, no puede estar blandurria.... pero recuerdo con gloria el wellington: qué salsa!

26 de mayo de 2014

EandradA

Yo tomé ese arroz y el pollo estaba reguleras, le sobraba totalmente, lo demás estuvo bien sin más.

26 de mayo de 2014

25/03/2014

Viva el solomillo Wellington!!!

Un proyecto personal del joven Juanjo Canals criado en las cocinas del Restaurante Doña Paca del que sus padres son propietarios y que nos presenta una carta en la que conviven la cocina más tradicional con elaboraciones más actuales dando siempre el protagonismo al producto y con una máxima que obedece al nombre del restaurante, cocinar con mucho cariño.

En la zona se suele aparcar sin problemas. Si utilizas el transporte público, Gregorio Marañón sería la parada de Metro más cercana.

El local diseñado por Ignacio García de Vinuesa es precioso. Se divide en tres partes: la sala principal en la que tienen capacidad para 50 comensales, una sala en el piso superior con capacidad para otros 25 y un reservado para 12 personas también en el piso superior.

He visitado el restaurante en dos ocasiones y no tardaré mucho en visitarlo de nuevo para probar los arroces de los que su chef se siente tan orgulloso.
- See more at: espaciossecretos.com/2014/03/24/restaurante-con-amor/#sthash.LkRtr1j...

Rosalía Martínez (Pi...

porque el solomillo wellington no es en ningún caso comida viejuna!

25 de marzo de 2014

EspaciosSecretos

jajaja Y si lo fuese daría igual porque está tremendo !!

25 de marzo de 2014

29/03/2014

Servicio Excelente, comida rica pero precio alto

Nos encanto el servicio y la comida buena pero precios elevados.
Comimos berenjenas (muy ricas pero ración enorme y algo aceitosas), tempura de gambón (rico pero esperaba más), tartar de atún (bueno pero el guacamole le quitaba demasiado sabor) y steak tartar (perfecto, para mi lo mejor). De postre tarta de queso espectacular.
Salimos a 70€ con decuento del tenedor. Caro sin el descuento.

Ratatouille + seguir 300 sitios, 35 seguidores

13/09/2013

Muy bien con la promoción, sino es caro

Acudi con una reserva del 40% del tenedor, y menos mal¡¡¡porque sino seria realmente caro

El local es el antiguo Brokei, local dificil en una calle muy poco transitada

El sitio sigue tan chulo como antes me gusta mucho

Probamos

Burrata, espectacular de buena, 13€

Tempura de gambon, correcta sin mas, 15€

Tartar de atún, muy bueno, 18€

Solomillo de Parmentier, 20€, también estaba bueno

para beber, carta de vinos correcta, probamos el valdelacasa de toro que ya conocía (17€)

Agua, 3,50 y pan 2€ persona

Sin promocion habrían sido 90€, realmente caro, con la promoción se quedo en 70,50

Resumiendo para ir con promoción tiene una relación calidad precio fantastica, sino me parece caro

01/07/2013

No hay decoración de San Valentín, tranquilos.

Buscábamos descuento y arrocería, encontramos Con Amor, el relevo del Brookei y otros muchos restaurantes. Es que Espronceda es una calle rara, tienes que ir ahí expresamente, no queda de paso.
Total, Con Amor, local muy amplio con dos plantas, buen ambiente: pijillos, familias, madre e hijo... Camareros con tablas pero, muy acertado el comentario de Acme, a veces algo listillos. No nos pusieron aperitivo, me sorprendió, pero nos atendieron muy rápido. Pedimos croquetitas de rabo de toro, ricas pero no sorprendentes, bien podrían llevar dentro morcillo o cualquier otra carne. Tempura de gambón, este sí nos llamó la atención, es una tempura cubierta con una salsa pero al mismo tiempo crujiente, cuidadito porque llena bastante, mejor compartir. El gambón no era de gran calidad pero la salsa y la tempura lo camuflan muy bien.
Arroz con pollo y setas... trocitos de pechuga que perfectamente los podrían eliminar, no le aportan nada al plato, no es pollo muy bueno, la verdad. Las setas están muy tiernas. El arroz tiene pimentón, me da la sensación, y por el comentario de la mesa de al lado, de que todos los arroces tienen el mismo fondo y que ese sabor le resta sabor a los ingredientes.
Para beber un Gewürztraminer de 17€ y brownie rico de postre. Con el descuento del 40% se nos quedó la cuenta en 66'55€, sin descuento habría resultado caro.

No lo tengo en la lista "para volver".

30/06/2013

Excelente opción con eltenedor

Junio 2013. Almuerzo Domingo.

En el antiguo local del Estik, donde por cierto asistí hace años a un vergonzoso espectáculo en la mesa de al lado donde tres corbateados-engominados se zampaban cada un plato de carne de kobe-wagyu que creo recordar andaba por los 80€, pedían el vino más caro y luego copas hasta salir cocidos como centollos del sitio camino de ya os imagináis dónde. Por supuesto pagaba mamá. De esas siembras,... Me gustaría saber dónde andan ahora esos tres pájaros. En fin.

Edito: Apoyo documental: estoesotrahistoria.lacoctelera.net/post/2006/05/26/kobe-burger-85-eu...


El sitio está bien montado. Elegante sin pasarse, cálido y tranquilo aunque con las mesas demasiado estrechas y juntas, lo que da cancha a la costumbre española de invadir, al menos con la mirada, las conversaciones ajenas. Servicio profesional, un poquillo resabido en algún caso, pero sin queja alguna.

Domingo a las 15:00 y el comedor de abajo prácticamente lleno. Tiene además otra sala y un reservado en la parte de arriba.

Tomamos:

- Aperitivo: Patatillas. Silencio

- Salpicón de marisco a la asturiana. Excelente. El plato es breve pero en mi opinión exquisito. Vienen un par de gambas y cangrejos de río. Todo pelado, con una deliciosa salsa. Muy recomedable.

- Berenjenas con salmorejo. Muy, muy bueno. Viene la berenjena cortada muy fina y rebozada aunque nada aceitosa. Se acompaña con un excelente salmorejo. El plato se come en plan nachos, mojando la berenjena en el salmorejo. Espectacular

- Arroz con pollo y verduras (para dos). Muy rico también, quizás algo durillo para según que gustos pero merece la pena y mucho.

-Tarta fina de manzana. Fina, fina, la más fina que he visto en mi vida. Viene con una bola de helado de vainilla. Está buena también.

Con tres cervezas, una copa de ribera Terrible ( Terrible era el nombre del vino, estaba bien sin más, para salir al paso), botella de agua grande y dos cafés, salió en 63,25€ total para dos. Calidad precio imbatible. Sin la oferta serían 22€ más, que tampoco me parecería mal para la experiencia.

Altamente recomendable. No sé vosotros, pero yo voy a volver.

28/04/2013

arroces y mucho más

El local, decorado por García de Vinuesa, es un sitio bonito, bien montado y con gusto. Mesas con servilletas y manteles de tela. Todo el mundo habla de sus arroces con razón. Son excelentes. Pero además un rico steak y buen solomillo. Carta de vinos normalita, poca oferta. Precio medio 30€

23/05/2013

Un sitio de diseño, moderno, agradable, con un ambiente cálido y cómodo para comer arroces. Nada que ver con la típica arrocería popular, es más bien el lugar al que traerías a alguien de fuera el día que quieres comer una paella en un entorno sofisticado.

Manteles y servilletas de tela.