Crucina es un restaurante crudivegano o de “cocina sin fogones” o “cocina con vida”. Es una contracción de “crudo” y “cocina”, entendiendo crudo como “sin fuego”, es decir, sin calor por encima de los 41º para preservar todos los fitonutrientes de los alimentos.

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relevancia fecha

12/09/2014

Muy rico pero ojo con las intolerancias alimentarias

Estuvimos ayer mi marido y yo por segunda vez en el restaurante, pero ahora no estoy segura de si habrá una tercera vez.

Pros:
- La comida es francamente rica. Nos encantó a los dos, y eso que mi marido que no es muy amante de los vegetales que digamos. Pedimos la sopa de pepino y pera (mi favorita de la noche), la ensalada italiana, los spaghetti al pesto, las albóndigas (el favorito de mi marido), y de postre el baklava. Todo excelente!
- El dueño es muy amable
- El local está decorado con gracia y muy limpio.

Cons:
- Aunque la comida la hacen al instante, no respetan las peticiones. Nada más sentarnos comenté los dos alimentos que no como. En función de eso, el dueño (que se supone que sabe la carta) nos hizo unas recomendaciones. Bueno, pues tres de los platos tenían uno o dos de los ingredientes. Y no sólo este error reiterado, es que encima reaccionaron de broma. Sin darle más importancia, el dueño me dijo que en Grecia esto era señal de buena suerte y me dio un tenedor para que los apartara de mi plato. También me indicó que me traerían otra guarnición para compensar y aún la estoy esperando. Así que si alguien tiene una alergia seria, que tenga cuidado porque le pueden poner el ingrediente aunque lo avise.
- La música ambiente está alta y a veces cuesta oir a la persona que tienes enfrente
- El servicio es muy lento (más de dos horas de cena no te las quita nadie). En nuestro caso además, como llegamos casi a las 22h, nos trajeron la cuenta a la mesa sin haberla pedido y nos señalizaron amable pero claramente que querían que nos fuéramos ya.
- Es un poco caro. De 35-40 EUR por persona no te escapas.

En fin, que el sitio tiene encanto, y si llegas pronto y no tienes restricciones alimentarias es muy recomendable para ir al menos una vez en la vida.