En Deluz nos encanta escucharte llegar por la lengua de piedras, verte pedir las croquetas crujientes, porque te recuerdan a las que comías en casa de tu abuela, reservarte goloso para el cheescake más neoyorquino y sorprender con ese vino tan especial que sólo tú y Deluz conocéis... Sabemos que te encanta disfrutar...

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29/12/2013

ideal para estar en la terraza en verano

Es un sitio estupendo para quedar bien o ir en plan romántico. Especialmente recomendable en verano reservando una mesa en la terraza. La comida resulta un poco cara pero el ambiente y el entorno lo merecen. Recibimiento en la biblioteca con una copa de cava. El dueño es especialmente atennto saludando a todas las mesas y enseñandote la casa y contando la historia de la misma. Posibilidad de tomar copas en la mini discoteca de la planta baja.Imprescindible.Capacidad total de 300 personas por lo que puede organizar cualquier tipo de banquetes. $$$

20/08/2013

Marco excepcional (por el que te pasan factura).

Estuvimos en De Luz para comer porque en Valladolid vamos bastante a Otras Luces, un restaurante de este mismo grupo que nos gusta bastante. Y esperábamos encontrar algo similar.

Lo mejor de De Luz es la ubicación: una espectacular casa (mansión) localizada en una zona burguesa situada a la altura del Sardinero, tras el casino.

De la casa, lo que destaca (y mucho) es su jardín, precioso, amplio, con una gran terraza que para cenar debe ser algo verdaderamente especial.

El sitio es muy amplio y, no sé si será por eso, el servicio funciona regular. Aunque muy atentos, tardamos muchísimo en comer (a pesar de que no estaba ni mucho menos lleno). Muy despistados.

La carta la encontré justita en opciones, comparada con la de Otras Luces. Y muy caro. Comer a la carta aquí me parece un abuso.

Tienen menú, eso sí, que es por lo que optamos. Cinco o seis primeros y otros tantos segundos, con un poco de todo. Las raciones no son desproporcionadas, pero desde luego no creo que sean escasas, como he leído por aquí. Son más que correctas para un menú de primero, segundo y postre.

La comida no está mal. Probamos unos rissottos, un poco pasados, y unos pescados del día (bocartes), muy frescos. De postre una tarta de hojaldre y manzana, no diré que infame pero, vamos, cerquita. Recalentada, con el hojaldre "gomoso", muy mal (en carta 7€!). El café corrientito, igualmente.

Lo peor, el precio. Los menús 22€, pero los precios vienen sin IVA. Pagamos algo más de 50€ (con los cafés) y, francamente, por mucho entorno, el menú no lo vale.

18/02/2013

Buena comida y servicio, pero graves carencias informativas

En el Restaurante Deluz pudimos disfrutar de una comida buena, original, a un precio aceptable y con un servicio rápido, amable y eficiente. Sin embargo, parece ser que su personal o su gerencia no están bien informados sobre la situación de las diferentes materias primas (no sólo tienen foie y atún rojo en la carta, sino que el camarero se atreve a subrayarnos esos platos como los más recomendables), así como sobre la elaboración de algunos platos (se vanaglorian de su "New York Cheesecake", es decir, tarta de queso al estilo neoyorquino, y luego sirven una tarta de queso con excelentes sabor y aspecto pero totalmente diferente de dicho estilo).

Quecales

Estimado Carlos:

Muchas gracias por su explicación. Me quedo mucho más tranquilo. Ojalá más restaurantes hicieran como Vds.

Un cordial saludo.

4 de febrero de 2013

14/12/2013

Me robaron

Muy bonito, el jardín y la planta baja. Para bajar solo se puede acceder por el ascensor. Huele fatal, a comida, a carne cruda.
Me robaron en un evento privado. Muy raro. Justo en el cambio de salón, el personal dijo no saber nada. Muy raro.
Bonito por fuera, mucho que desear por dentro.

10/08/2012

inigualable propuesta gastronómica y sensorial

Al llegar a DeLuz todo te invita a pensar que el almuerzo o la cena serán un disfrute para los sentidos: el camino de piedras rodeado de rosales, la arquitectura de la antigua vivienda familiar hoy convertida en restaurante, la terraza con sillas vintage, la brisa marina de la cercana playa del Sardinero o esa puerta que esconde tantas historias...y al entrar, nada te defrauda: amablemente, te acompañan a la biblioteca para tomar un aperitivo; entre libros con historia e historias de libros, la chimenea y los sofás hacen que olvides dónde estás y te envuelvas en la agradable sensación de encontrarte en un ambiente familiar. Cuando las cómodas sillas de vitra® y las mesas de mármol de Carrara ya te han conquistado, no olvides mirar las paredes donde se mezclan obras de arte con el papel original pintado a mano. Si en la decoración se cuidan los detalles, la carta es otra pista de lo que la familia Zamora persigue en su restaurante: atraparte nuevamente en una demostración de frescura, investigación y fusión usando productos ecológicos de pequeños productores del entorno. Recomendable el pescado de lonja, el solomillo de ternera ecológica y el magret de pato de Espinosa de los Monteros (Burgos)
La carta de vinos es tan reducida como cuidada, apostando por el terruño e incluyendo denominaciones menos habituales y también varios caldos cántabros. Curiosa es su inusual clasificación que a los más clásicos descoloca totalmente. Sirven vinos por copas, algo de agradecer. Por relación calidad-precio recomiendo dos Ribera de Duero: el destacable Eremus roble y el sorprendente Pruno que ha recibido 94 puntos por Robert Parker, el abogado del vino.
En los postres también sorprende: no te pierdas los helados artesanos de Monerris y la tarta de cumpleaños con galletas.
Con una gran visión de negocio, se ofrecen menús a precios muy competitivos, jornadas con productos de temporada y otros eventos singulares como la fiesta del verano o la del tomate así como cursos de cocina.
Pero como nada es lo que parece, hay una sorpresa final: el sótano esconde una coqueta discoteca, la bôite, el colofón perfecto para tomar una copa tranquila, bailar o escuchar buena música.
Siempre que visito Santander, voy.

17/07/2012

Extraño que no lo tuviera ya guardado en mis favoritos, me encanta este sitio.
La casa es preciosa, buena localización, cuidada terraza, etc.
La decoración interior tiene toques modernos, a nosotros nos gusta mucho, pero a las personas mayores tiende a chocarles detalles como la ausencia de manteles, las sillas tipo EAMES...

En cuanto a la comida, llevábamos tiempo sin volver porque en pasadas ocasiones no habíamos quedado todos convencidos, sin embargo, el pasado viernes comimos allí el menú (24 € + IVA) que tienen disponible excepto noches de viernes y sábados y salimos todos muy satisfechos. El menú se puede consultar en su página web.

Estaba todo muy bueno. Recomendaría especialmente el salmón y el arroz, que estaba sabrosísimo. Los escalopines son ideales para personas que comiendo sean "caballo, sota y rey". En cuanto a la lasaña de rape, a mí me gustó mucho, pero parece que no es para todos los paladares porque hubo a quien no le convenció.

Me hubiera encantado celebrar aquí nuestra boda, pero se nos quedaba pequeño; no lo recomendaría para bodas mayores de 90 invitados.

04/11/2012

Un gran restaurante en un sitio muy especial

Enclavado en el Sardinero, Deluz te permite no solo disfrutar de una fabulosa cocina, sino también conocer por dentro una de las magníficas fincas que se alzan en este barrio noble de Santander.

Nada más entrar por los jardines uno se da cuenta de que se trata de un sitio muy especial, una especie de remanso verde que invita a olvidarse de la ciudad y ayuda a dejar de lado cualquier inquietud para poder apreciar mejor la experiencia culinaria.

A pesar de ser un gran casón, el ambiente familiar embarga los interiores de este edificio, haciendo que uno se sienta muy cómodo desde el primer momento. Uno se siente más como un invitado que como un simple comensal. Creo que es un acierto que a los comedores no se acceda directamente, sino que sea necesario atravesar algunas estancias, entre las que destaca la biblioteca.

La comida está a la altura del sitio, ya sean entrantes, carnes, pescado o postres. Son por lo general platos muy propios de la región aunque con toques de modernidad. Recomiendo encarecidamente la sopa de pescado, la merluza al horno y la tarta de queso.

21/09/2010

El restaurante más bonito de Santander

Ocupa lo que era un chalet en pleno Sardinero así q por dentro es como si fuera una casa, con varios salones, una discoteca en la planta subterránea, y varios reservados en la plata de arriba. Su terraza es preciosa aunq las posibilidades de que te llueva son del 95%.

Tienen tantas mesas q el servicio deja mucho q desear. Intentan coger el mayor número de reservas y sinceramente no tienen un servicio suficientemente preparado para atender a tanta gente. Es uno de sus mayores fallos. El otro gran fallo es q no es nada nada barato y la calidad de la comida es muy muy normalilla. Es un restaurante q se aprovecha de lo chulo q es, xq sino fuera x eso, no valdría absolutamente nada.

Antes de cenar puedes tomarte un vino en la bonita sala de espera.

Centrándonos en la comida, no hay nada a destacar. El tartar de carne no es de buena calidad, el arroz con almejas de pedreña es una absoluta caca, el solomillo es correcto....en fin, q bastante malo.

La cena sale por unos 50 euros aunq en invierno tienen menús con copas q no está nada mal, así como ofertas de 2x1 q merecen la pena.

El bar de abajo, para tomar una copa, no está mal.

Sólo recomendable por lo bonito q es el sitio, merece la pena conocerlo, pero ahí se queda.

21/05/2010

El espacio, realmente interesante, muy tranquilo y agradable.
Lo mejor: comer en la terraza en verano.
La comida, más bien normalita y de precio más bien alto para lo que ofrecen.
Lo peor: tuvimos alrededor nuestro al jardinero cortando el cesped con el ruido de la segadora tronando en los oidos durante más de una hora, y encima ibamos con dos bebes que acababan de dormirse. Le sugerimos amablemente que si podía centrarse primero en la otra zona del jardín y para que queremos más... aunque también es cierto que vinieron enseguida a pedirnos disculpas

13/11/2009

pijo

Estuve este verano en una boda singular ,donde la cena era de pie tipo coctel ...me gusto bastante ,el sitio es precioso ,la musica de ambiente genial ,los camareros educadisimos y el jamos estaba de lujo....
Habia una chica haciendo susi en la planta de abajo ..me parecio muy chic

31/08/2010

buen sitio, buen lugar, pero se come medianamente bien, y eso por el precio que tiene no se puede perdonar.

mejor verlo en fotos

19/04/2011

Mi mujer y yo eramos, se puede decir asiduos, a este restaurante, hasta que una elpleada nos echo de malos modos, por aparcar en el interior de la finca, circunstanci esta, comentada con el Sr. Zamora a causa de mis problemas de movilidad. Su excusa en un posterior cfonversacion telefonica, fu que tal vez se tratase de un malentendido. Por lo tanto no volvere a pisar nunca este lugar, y por supuesto, que mis comentarios hacia es sitio y sus empleados seran claramente desfavorables.