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Don Joaquín - CERRADO

Calle de Juan Ramón Jiménez 9, Madrid

<m> Cuzco 10

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11/10/2012

UN TAPADO CON TODAS LAS LETRAS

Ya he hablado alguna vez de los tapados: ¿qué son exactamente? Son restaurantes/bares que frecuentan los mayores frikis de la gastronomía (como yo) pues únicamente se conocen por el boca a boca.

No son sitios de moda, ni están en calles principales ni suelen tener página web. Ejemplos: el FM de Granada, el Ibai de Donosti o el Jara de Burgos.

Acabo de descubrir un tapado en Madrid: el Kinito o Don Joaquín y es totalmente recomendable, pero siempre que sepas a lo que vas: no hay cartel fuera que indique que ahí hay un restaurante, no hay carta ya que Joaquín sirve el producto del día (no obstante podéis comentarle que quereis un plato concreto y si puede os lo cocina), si vais seis o más es probable que cierren el restaurante para vosotros, sólo hay una camarera (que desaparece a ratos por lo que tienes un poco sensación de abandono) y como dice un gran crítico, García de Vinuesa no está ni se le espera.

Impresionante la ventresca, muy bueno el salmón y la tortilla de bacalao y para hacer un monumento estaba la merluza y el rabo de toro, si bien el 10 lo conseguiría si lo acompañara de unas patatillas fritas.

Llevad vuestro vino de casa ya que ni siquiera cobra descorche.

Y el precio, imbatible: 40 euros por barba con dos copas incluidas.

Globez Lopez

¡Mira qué le tengo ganas a este sitio clandestino! Gracias por recordármelo, me lo pongo de tarea.

11 de octubre de 2012

Al Ariz

He estado un par de veces y seguiré volviendo, todo estupendo y para rematar al cerrarlo para nosotros dejaba fumar tranquilamente.

16 de enero de 2014

17/12/2012

Comida de navidad

Hicimos una comida de navidad en este sitio recientemente un grupo grande amigos.
Fue muy parecida a la del comentario anterior, sólo que en vez de 40€ nos cobraban 45€, y al final se quedaron con 50€. Además pusimos nosotros el vino.
Pan, Agua, Ventresca, Salmón, Tortilla de bacalao, Verdinas, Espaldilla sin guarnición (en vez de rabo de toro) y helado de leche merengada.
Lo bueno:
- Todo muy rico y bien hecho, para nota.
- El sitio es casposo, pero para tí sólo y estás agusto.
- Son muy majos
- Nos dejaron quedarnos a echar la partida hasta las 7.
Lo malo:
- No hubo callos (¿se olvidaron?) como acordamos con el menú.
- Ninguna guarnición salvo unas guindillas con las verdinas. La salsa de la carne con pan y gracias.
- No hubo café, ni recuerdo que nos lo ofrecieran.
- Nos cobraron 5€ más de lo acordado, no sé si por el rato extra.
- 45€ son excesivos por esos platos, ricos pero sin ser muy buenas cantidades, sin más extras, sin adornos ni guarniciones, sin vino, ni cafe.

Es un tapado en un sitio anticuado que debería precisamente dar más por menos, y se me ocurren varios sitios que no son tapados que por los 45€ nos darían igual o mejor atención, en un sitio más moderno, mejor y más acondicionado, comeríamos más platos con calidad similar, incluyendo vino y café.

21/11/2012

Txoko clandestino donde se come estupendamente a muy buen precio. Sitio algo decadente (aunque quizás ese sea el secreto)

Comida en este restaurante “clandestino”. Más en Barcelona que en Madrid, esta palabra ha apoyado nuevas aperturas que han usado dicho vocablo para ofrecer una propuesta gastronómica de dudosa calidad apoyada en potentes campañas de marketing. No es el caso del restaurante que nos ocupa, ya que no se trata de una nueva apertura (lleva más de 30 años abierto). Don Joaquín es una casa de comidas familiar, de aspecto decadente y apolillado en el que ni siquiera figura un cartel en su entrada y en el que la puerta suele estar cerrada durante el servicio. El local está dividido en dos plantas: una planta baja en la que hay una pequeña barra y la planta superior donde se encuentra el comedor. El dueño es todo amabilidad y se muestra encantado ante los nuevos clientes, cual era nuestro caso.

La oferta gastronómica consiste en un menú cerrado (40€) incluyendo postre, café y vino de la casa (un poco peleón), preparado con mucho cariño y con una materia prima fuera de lo normal. Un aspecto a destacar es la posibilidad de llevar el propio vino sin coste de “descorche”. En cualquier caso y aunque el entorno resulta impactante en un primer momento, al poco rato, la conversación del dueño y el ambiente íntimo (apenas espacio para 10-15 comensales) te hacen sentir como en casa. En esta ocasión éramos 3 comensales y esto fue lo que degustamos:

- Ventresca, Salmón y Merluza. Los tres confitados en aceite. Producto fresquísimo, ejecutado con máxima sencillez y de resultado inmejorable. Es difícil quedarse con uno solo de estos tres.

- Seguidamente nos sirvió unas Pochas tiernísimas.

- Por último, Rabo de Toro con una salsa de ciruelas. Por ponerle algún pero, creo que la carne podría haber quedado algo más jugosa. También creo que quizás sería bueno acompañar este plato con unas patatas fritas o arroz para aprovechar mejor la salsa, que estaba riquísima.

- De postre un helado de vainilla.

En este caso nosotros llevamos nuestro propio vino, un Alonso del Yerro 2008.

Por último comentar que desconozco si el menú sufre demasiadas variaciones a lo largo del año. En cualquier caso, no tardaré en comprobarlo...

Fotos y más restaurantes en guiaumami.com y en Twitter @GuiaUmami