Fresh Daily Food. Cocina abierta a todas horas. Sharing Moments. Cocktails. Brunch.

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03/09/2017

Por lo que leo en comentarios anteriores al mio, parece que la carta ha cambiado un poco ya que hay platos que se comentan que yo no encontré en carta. En cualquier caso, coincido en prácticamente todo lo que han dicho clientes anteriores.

Dray Martina es un sitio acogedor a la par que ecléctico, con sillas de mimbre pero con el toque industrial y moderno que tanto se lleva ahora por Malasaña.
El servicio estuvo muy bien, probablemente lo más destacable. Había muchas mesas libres en la primera franja de turnos (sábado noche - quizá un buen indicador de qué es el Dray Martina ahora), eso también ayudó. Estaban atentos en todo momento, bastante rápidos para tomar nota y hasta nos sugiriendo platos fuera de carta.

La comida no es nada del otro mundo. Es un sitio con rollito cool y moderno hipster pero no merece su fama. Platos reinventados como el Kebab o el Tajin de pollo con cous cous pero que no terminan de ser memorables. Le ponen ganas pero están a medio gas. No hay sorpresas, demasiadas expectativas y algunas decepciones.

Como punto a su favor comentar que tuvieron un detalle en la cuenta, ya que hubo un problema con uno de los platos que pedimos y nos hicieron un pequeño descuento como compensación. Pero por lo demás, un sitio sobrevalorado.

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27/06/2016

Sitio mono/ agradable para tomar algo.

Cierran sobre las 2 así que puede ser una opción para tomar una copa o cóctel en plan tranquilo.. eso sí, el sitio se paga.. 9-10 € el gintonic con sus verduritas y especias varias.

12/02/2016

Mi experiencia en Dray Martina es algo rara. Me explico: el sitio es agradable pero la mesa que nos dieron enana para tres personas. No cabían ni las copas.
De comida burrata y tartar de salmón para compartir. La burrata rica pero enana. El tartar algo insípido.
De segundo, steak tartar tambien algo enano. Y sinceramente no era gran cosa. Los he probado mejores aunque a su favor hay que decir que te lo llevaban a la mesa con algunos ingredientes aparte para mezclar al gusto.
De segundo también coca con queso cabra, cebolla caramelizada e higos. Buena pero es algo muy sencillo.
Postre: me sorprendió el brownie de chocolate blanco y dulce de leche. Buenísimo. Presentado como en un tarro de cocina, muy original. Sin duda, lo mejor de la noche.
El cheesecake también venía en un tarro de cocina. Casero con bastante galleta desmenuzada. Aceptable.
Y la tarta de zanahoria, normalita.
Pedimos dos martinis y un gin tonic y la dolorosa se fue a 40€/ persona. Algo elevado.
Ojo, revisa la cuenta porque nos metieron 12€ de un menú inexistente. Se disculparon al decírselo y lo quitaron pero....
Total, que yo lo pasé bien por la novedad y la compañía excelente pero excepto el brownie, la comida no fue gran cosa.

11/02/2016

Solo para ver

Conocí el Dray Martina haciendo fotos del espacio, no puedo opinar sobre la comida porque aún no me he animado, reconozco que he estado tentada de ir para cenar pero he rectificado a tiempo a juzgar por las opiniones que he leído por aquí, y es que todavía estoy esperando un restaurante con una decoración de esas preciosas y que cuando salgas digas "pero que bien he comido", me he tomado un café y una tarta, eso sí, y estaba muy rico, aunque ahí es difícil fallar.
Probaré el menú de mediodía pero no creo que pase de ahí.

09/05/2015

Decoracion de fachada con mal servicio y comida muy mediocre

Dry Martina cuenta con una decoracion de diseño que enmascara una realidad de un nivel muy inferior: la comida muy mediocre, con una carta plana que no se diferencia de cualquier otro nuevo restaurante de la zona; unos camareros jovenes y guapos pero nada profesionales (tuvimos que pedir hasta dos y tres veces cada cosa, desde la carta hasta los vasos de agua), que se pasan más tiempo en el corrillo de cotilleo detrás de la barra que pendiente de los clientes; los tiempos tampoco se respetan, ya que no nos trajero ningun plato al mismo tiempo, ni tan siquiera los postres; y por
ùltimo la acústica del local es terrible, casi imposible de seguir una conversacion con tu propoa mesa, a lo que no ayudan los gritos del personal, incluido el maitre al saludar a sus conocidos. En definitiva: NO VOLVERÉ.

14/03/2015

Admiten perros

Restaurante de moda con camareros bastantes bordes. Lo que no me gustó es que admiten perros y no lo ponía en ningún sitio, y al ser alérgica pues me quede sin probar el postre porque no podía aguantar allí. Los platos a mi parecer son bastante escasos y por tanto caros para lo que son. La comida esta buena pero nada del otro mundo. La comida sale a unos 25 euros persona con una bebida, entrante a compartir y principal.

07/02/2014

¿QUIERES SER COOL Y LA COMIDA TE IMPORTA TRES CARAJOS? ES TU SITIO

¿Por qué un sitio como DRAY MARTINA se pone tan de moda? A veces creo que hay que contratar a Mulder y Scully para que resuelvan estos Expedientes X de sitios mediocres que se ponen tan de moda en Madrid.

Mi conclusión es que somos gilipollas. Abre un sitio nuevo en Madrid, pone una decoración chula, sale en revistas como Vogue o Elle diciendo que para ser cool hay que ir a cenar a DRAY MARTINA y vamos todos como borregos. Da igual el nivel de la comida, eso es lo de menos. Lo único que importa es ver y dejarse ver.

Y pese a saber todo eso, yo sigo cayendo en la trampa y voy a conocer estos sitios. Eso sí, mi único fin de visitar sitios como DRAY MARTINA es poder hacerles una crítica. Por eso, una visita y no más Santo Tomás. Igual ocurre con Rita&Champagne, Pipa&Co, Punk Bach…..

En fin, que este martes noche tenía una cena con unas amigas y lo que pegaba era ir a un sitio cool, así que reservamos en DRAY MARTINA. Eso sí, hemos decidido que la próxima vez nos dejamos de hostias y de sitios cool y nos vamos a cenar a un sitio donde realmente se cene bien (aunque algo me dice que volveremos a caer en la trampa de reservar en el sitio cool que esté de moda cuando toque la próxima cena).

Siendo martes, DRAY MARTINA estaba a tope. Y es que para ir en fin de semana, mínimo reserva con 10 días de antelación. La clientela es principalmente femenina y es que las mujeres son bastante más “fashion victim” que los hombres. Muchos grupos de amigas cenando y varias parejas. Hombre hay que reconocer que si tu ligue es una pija, le molará que la lleves a DRAY MARTINA. Vamos, yo la llevaría.

También hay que reconocer que a este tipo de chicas que frecuentan DRAY MARTINA la comida les importa tres carajos. Como decía, ellas quieren sentirse cool, seguir la moda que marca Vogue o demás blogs de chicas y luego comer una ensalada y un segundo a compartir. Así ya podrán decir que han estado en DRAY MARTINA. A veces somos tan simples….

El local tiene una decoración rústica, con tonos blancos, mesas de maderas, varios espejos, poca luz, velas en las mesas que pueden provocar un incendio... Y es que el único fuerte de DRAY MARTINA es su decoración que es lo que atrae a los clientes. Y pese a eso, sinceramente, no me pareció un sitio especialmente chulo.

Hay tres salones: el principal que hay nada más entrar y que tiene grandes ventanales a la calle, un salón cerrado algo angustioso que es donde yo cené y un salón en la planta de abajo. Descartad completamente cenar en la planta de abajo pues hay un olor a caca y cañerías insoportable.

Pasemos entonces a lo menos importante, la comida.

Entre 4 que éramos, pedimos de entrantes para compartir:

Croquetas de boletus con tomate deshidratado y trufa (8€ cuatro croquetas). Nada cremosas. Mucho nombre pero totalmente sin más. Y es que ya que montas un sitio cool, y aprovechando la fama de Masterchef y Topchef y que todo el mundo ahora conoce la “alta cocina”, hay que dar un toque cool al nombre de los platos, de ahí que metan lo de “tomate deshidratado”.

Pulpo a la parrilla con brunoise (toque patético-cool) de aguacate (17€). Plato bastante caro la verdad para ser un simple pulpo.

Huevos cabreados, patatas paja e ibérico (11,50€). Cágate con el nombre: “huevos cabreados”. Plato malísimo. No puedes poner unas patatas paja tan malas en un plato de huevos estrellados.

Y de segundo pedimos:

Sandwich artesano (“artesano” es lo que le da el toque cool al plato) de milanesa de pollo, canónigos, aguacate y mostaza dulce (10,50€). Yo creo que está peor que cualquier sándwich del Vips. No sé en qué coño estaba pensando mi amiga para pedirse un sándwich de pollo tan poco apetecible.

Sorrentinos (toque cool) raviolis de calabaza con vieiras y gambones (15,50€). Están mejor los ravioli de Rana que te puedes comprar en el super. Encima 15€ de plato…si es que somos gilipollas.

Hamburguesa de Guadarrama (toque cool) con rúcula, mango (toque cool), curry (toque cool) y parmesano (12€). Resultado: vete al NY Burguer y no te pidas aquí una hamburguesa.

Pez mantequilla con tomate confitado (toque cool), jengibre, brócoli y edamame (toque cool). 15€. Igual de rico que el que puedes tomar en Kabuki. JA JA JA.

De postre, una cheese cake (5,50€) que realmente era una crema de nata y queso con un fondo de galleta. Decente.

Mejor el postre de chocolate al cuadrado (6€).

Todo esto, con 2 botellas de vino verdejo el perro verde (18,50€ cada botella, y es que la carta de vinos es más simple que Leticia Sabater), y entre 4, salió a 142€, es decir, 35,5€ por barba. Hombre, no es lo caro que uno se podía esperar de un sitio de moda pero es que ya en Madrid nos hemos acostumbrado a unos precios tan altos que nos parecen normales. Por tanto, siendo francos, 35€, para esta calidad de comida, es CARO.

Mención aparte merece el servicio: lento de cojones. Un solo camarero para todo nuestro comedor. Media hora en simplemente traer la carta.

En definitiva, que ya he cumplido mi objetivo de conocer DRAY MARTINA y va a volver Rita la Cantaora.

No obstante, como comentaba antes, soy un tipo realista y por eso entiendo perfectamente que sea un sitio que guste a las chicas y que sea perfecto para una cena de amigas. En cambio a mí el sitio no me pareció tan chulo como para que compense “olvidar” la bajísima calidad de la comida y el lento servicio.

Por cierto, DRAY MARTINA funciona también como cafetería durante el día por lo que el plan de ser cool y quedar con tus amigas a tomar el café con una tarta también os puede interesar.

Amanda Patterson

Totalmente de acuerdo, todo muy ni fú ni fa. A medio gas. Sobrevalorado.

hace 3 semanas

05/02/2015

Cena agradable

Pues sí, local muy bonito, pero un infierno de calor!! La última parte del local, donde nos sentaron, estaban demasiado caldeada, se notaba mucho la diferencia de temperatura con la primera parte de la entrada. Las mesas muy juntas y poquita luz.
El servicio y la comida correctos. Me gustó especialmente el arroz con chipirones y el pez mantequilla. Algo más de 30 euros por cabeza.

14/03/2014

Wonderful place to meet with friends

Dray Martina is a wonderful place to meet with friends. The deco is a big part of the experience, made by Madrid in love, white furniture, cactus and huge windows that allow street light enters the room.

The food is the perfect match for a vibrant conversation. Mediterranean, simple, tasty and easy to share plates, as the Grilled octopus with avocado brunoise (not good enough for my lovely Galician companion), Croquetas made of cecina, pear and spinach, Duck magret with pumpkin or the Hamburger. We also share a dessert, Chocolate mousse.

I liked Dry Martina most for the space and the atmosphere they offer, so you can choose either breakfast, brunch, lunch or dinner to go there and spend a good time with your friends.
Open Monday to Friday from 8:30 to 2:00, Saturday and Sunday from 10:00 to 2:30. Booking is required.

10/10/2013

Sarah Connor lo descubrió en septiembre de 2013

Espíritu de Alonso Martínez

Este local tan cool acoge a un cierto número de fashion victims sin que pierda su encanto. Con sus ventanas de pie abiertas enmarcando diversas mesas generan la necesidad de sentarse a tomarse un buen cóctel. El caso que el mojito no estaba muy allá, demasiada soda para mi gusto (8€) pero la caña doble por 2,5€ apetece. Tienen cheesecake, habrá que volver para probarla porque en el dichoso Mama Framboise nunca hay hueco para mis estupendas posaderas. Nos agasajaron con kikos para parar un carro. Local nuevecito, veremos cómo evoluciona.

acme

Pasé por delante y había ambiente. ¿Qué tal está el sitio?

22 de septiembre de 2013

Sarah Connor

Pues el ambiente como muy cool pero relajadete y el sitio es mu bonico y tal. Ahora, el mojito no me ha gustado mucho, 8€ pero la caña doble por 2,5€ es aceptable. Creo que tienen para cenar pero eso no lo probamos. Eso sí la atención muy buena y nos pusieron kikos pa aburrir sin pedirlos. XD, concluyendo, me ha gustado la verdad.

23 de septiembre de 2013

acme

okis. Habrá qué pasarse

23 de septiembre de 2013

14/07/2014

Uno más...

Pues eso, un sitio de moda más, de los que parece que están surgiendo como setas por Madrid, con una decoración bonita y una cocina mediocre y sin personalidad.
El local está bastante bien, hay una separación razonable entre mesas y la decoración es resultona, se agradece un restaurante en el que no haya mesas de madera con reproducciones de las plastic chair de Eames o de las sillas de metal A de Pauchard (que cansancio!).
Respecto al servicio, en mi caso, no me puedo quejar, los camareros fueron amables y bastante atentos.
Ahora viene lo malo, la comida. La carta es maaaaaaas de lo mismo de siempre, los platos que se repiten una y otra vez en este tipo de locales, tartar de salmón, burrata, huevos rotos, cocas... solo faltaban las omnipresentes minihamburguesitas!!
Para empezar, nosotros pedimos cebiche con palomitas, ni fu ni fa, lo de las palomitas todavía lo estoy asimilando, y alcachofas confitadas, bastante regulares, tenían un sabor como a quemado mezclado con vinagre.
De plato principal, pedimos un arroz con chipirones y boletus para los dos. Solo tengo que decir que no le habían puesto sal, con lo que eso significa para cualquier arroz, no creo que haga falta decir más.
El postre bien, pedimos un apple crumble que estaba bastante rico.
Por lo menos, de precio no estuvo mal del todo, unos 30€ por persona, pero vamos, un sitio para ir un día y no volver.

Mónica Gutiérrez-Aller + seguir 72 sitios, 30 seguidores

19/11/2013

Muy "Dray", muy "Martina"

De entrada ya el nombre del local merece la pena por lo original “Dray Martina” (ojo, dray con “a”, es genial), así que con esta presentación la curiosidad hizo que tuviera enormes ganas de conocer y probar la carta de este nuevo proyecto.
Situado en uno de los sitios más de moda en Madrid, la calle Argensola, está decorado con elementos cálidos, acogedores, rústicos al estilo nórdico y realmente original, igual que el nombre. Quizá demasiado aprovechado el espacio pero en los tiempos que corren hay que sacar el máximo partido.

La carta muy sugerente, más amplia de lo que esperaba pues incluso incluye arroces, creo que ofrecen platos que intentan ser gastronómicante diferentes a otros locales similares y lo consiguen, dudamos entre un montón de platos para pedir; finalmente compartimos como entrantes croquetas de boletus y croquetas de cecina, presentadas en la ya recurrente cestita de freidora, pero que siempre queda mejor que un plato. Y como platos principales, un tataki de atún rojo que estaba en su punto, poco hecho como requiere un buen tataki, con una materia prima por encima de lo esperado y ración más que suficiente; y un delicioso pez mantequilla con tomate y jengibre, delicioso y en su punto.
La carta de postres caseros es realmente apetecible, sobre todo la tarta de zanahoria, muy vistosa.

Y la carta de vinos más que aceptable, tomamos un vino joven Ribera del Duero, tempranillo, “El Quintanal”, muy bueno; me encanta que en las cartas de vinos se opte por ofrecer vinos menos conocidos a precios asequibles, un acierto.
Y todo por unos 75 euros para tres personas, creo que está bastante bien la relación calidad/preciio.

El personal de sala siempre atento y sonriente, sin demoras y en su justo tiempo, muy profesionales y cercanos.

Totalmente recomendable, han creado un ambiente cálido y acogedor, de buen rollo; y gastronómicamente, merece la pena.