Dry Martini

Javier de las Muelas, referente en el mundo del cocktail, es propietario y fundador de Dry Martini. Espacio de personalidad propia con la filosofía: crear experiencias cuidando las sensaciones mediante productos genuinos como los cocktails de creación propia. Para ello, Javier de las Muelas ha mezclado la tradición,...

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09/01/2017

Cócteles de autor, trato personalizado, local vintage. Lo tiene todo.

Diciembre 2016 (+ un par de previas en años anteriores)

Llegar al Dry Martini, ese sitio casposo y antiguo pero con esa magia especial, y pedirle al camarero algo ácido, amargo y picante y que te haga un cóctel único y maravilloso con el que pasar un buen rato sentada en sus sillones hablando de la vida con cualquiera, es lo mejor del mundo mundial.

Una coctelería de verdad.

Adreid.

Joder he tenido que leerlo 3 veces, pensaba que le estabas dando 5 a Dray Martina!

24 de diciembre de 2016

Miss Migas

Jajajajaa noooooo! Pero de verdad, estos cócteles lo merecen! Me pusieron uno ácido-amargo-picante según lo que yo pedí que era brutal. A las 2 de la mañana estaba coja y en muletas bailando encima de una mesa (en mi imaginación folclórica). =)

24 de diciembre de 2016

24/10/2014

Excelentes copas, servicio y ubicacion, aunque ambiente un tanto rancio, habitual en los establecimientos clásicos de cocktelería

17/02/2012

No había estado nunca y este sábado después de cenar por la zona (11/02) nos pasamos por allí.
El local lleno (aquí la crisis no se nota) la decoración muy clásica. Y los cócteles cumplen las expectativas. Un gin-tónic de menta y otro con Curaçao muy bien hechos y servidos.
Los precios no tan altos como pudiera pensarse en un principio.
Vale la pena. Si no la mejor coctelería, casi, casi.

30/10/2013

Atravesar las puertas del Dry Martini es como retroceder 80 años y ver las cosas en blanco y negro, como en los bares que aparecían en las películas americanas de los años 40, Bogard, Tracy, Cagney, Bacall o Bergman no desentonarían en este local. Siempre hay grupos de gente hablando, fumando y bebiendo, ya sea en las mesas y sentados en butacas o sofás de terciopelo, o en su maravillosa barra de madera. Este local, considerado uno de los mejores bares del mundo, ofrece culto al coctel que le da nombre, por todas las paredes forradas de madera hay alguna referencia a esta bebida de culto, y su marcador electrónico (que cuenta el numero de Dry Martinis que se sirven) llego hace pocas semanas al millón.

Leer el articulo completo en gastrofiliav20.wordpress.com/2010/08/20/dry-martini

05/02/2011

Mi favorita

Es mi coctelería favorita. No ya de Barcelona, en general. Me encanta el local, los camareros con americana blanca, su selección de cócteles... un lugar única.
No es barato, pero tienen cosas que no puedes encontrar en otros sitios. Profesionalidad y buena materia prima, trato excelente y ambiente muy curioso.
¿Lo mejor? Pasarse después de un duro día de trabajo y aflojarte la corbata mientras te sirven una copa.

26/02/2010

Coktail con violeta

Lugar tradicional de copas, con buena y variada carta. El local está bastante demodé, pero es cómodo. Por las noches te hará una visita Violeta la Burra, que es una institución de los travestís de Barcelona, conocedora de los secretos de la noche, desde que la noche lo es.

20/10/2011

Un clásico de las coctelerias en Barcelona, muy elegante y con clientela ya entrada en años.

20/05/2009

La Mejor Coctelería

Cierto es que les tengo mucho amor a los gintonics y precisamente por eso, recomiendo este sitio.
Son educados, son inovadores y lo mejor, las bebidas son de calidad y originales.
Gintonics con aires de frambuesa, de café, de vainilla o de Menta, entre otros, conquistan a los más selectos.
Y ya, ni hablar de la famosa planta carnívora o los cóctekes de consistencia, que se comen más que beberse.

Un placer, sin duda.
Absolutamente recomendable - y el precio, estupendo para lo que es.

Absténganse amantes del botellón.

31/05/2009

blogs.periodistadigital.com/elbuenvivir.php/2008/12/16/title-3203

1. De entrada, tocó clasicismo. Un dry martini classic acompañado del denominado canapé Lola Flores, una tostada con anchoa y dátil, que fue una creación del fundador del local Pedro Carbonell para la desaparecida cantante. Este martini era frappé, viniendo ya preparado en la botella, y se sirve agitando primero la botella como si fuera una coctelera.

2. Seguimos con otro frappé, que ya había probado, el dry martini de wasabi, maridado, como no podía se menos, a la japonesa, con un original roll de atún en tempura con teriyaki y mayonesa de wasabi.

3. Luego llegó el martini Madrás, de cuatro pimientas, "de las mil y una noches, comentó Gerard que se maridó muy oportunamente con un steak tartar envuelto en un curioso crujiente de pan(y con pimienta también, claro).

4. Siguió, y ya van cuatro, el martini de Pedro Ximenez de 30 años aromatizado

5. Un extra bonus muy interesante, Fire on Ice, que según Javier viene a ser una puñalada trapera, o jesuítica, apostilló, ya que explota el picante en la boca. Para corroborar lo traicionera, se sirve con una bomba de patata con carne dentro, que es la tapa típica del marinero barrio de la Barceloneta.

Tras estas primeras tapas, comenzaron, sí, como les cuento, los platos de verdad, y tras los frappés, llegaron los sweets martinis.

6. El apple martini se sirvió con un carpaccio de carn d´olla, creativa manera de degustar uno de los platos catalanes más tradicionales

7. Le siguió un Sharon Stone, otro de los iconos del anfitrión, por cierto, consistente en chocolate a la naranja, que se acompañaba con calamar relleno de presa ibérica y salsa de chocolate, una deliciosa combinación.

8. Y otro martini dulce, el coconut martini, que además de coco lleva pimienta, y que se acompaña a la perfección con un curry de vieira "mutante", dije yo, por el inmenso tamaño del molusco, de delicioso sabor.

9. Y siguió uno de los momentos más esperados, la posibilidad de probar ppor primera vez eñ cóctel Carnívora, que deja lña lenga dormida solo de probarlo, sintiéndose uno como si hubiera recibido una pequeña descarga eléctrica en la lengua, que quda adormecida como sucede, lo constatarán los más gamberros, con cierto paraíso artificial. Se sirve el cóctel en una planta carnívora, cuyas macetas tienen en la cocina, y el escenario es como un desierto, haciendo el azúcar moreno como arena en la copa de cóctel. Es el primero de una serie vegetal de cócteles en el que andan experimentando y que nos traerá, estoy seguro, muchas y buenas novedades. Confiamos en que sea pronto, porque esta avanzada ha sido apasionante y sigo con ganas de nuevos descubrimientos. Este cóctel se elabora con zumos, pisco peruano y Sechuán buttons, cuyas flores degustamos también sepaadamente con interés y sorpresa.

10. En décimo lugar, comienzan los spoons, de los que les hablaré mañana con mayor detalle, es decir, los cócteles comestibles, que se comen con cuchara en vez de beberse. El primero, que vino con cochinillo ibérico fue uno de la serie brûlée y creo recordar que era un martini de fruta de la pasión.

11. Luego llegó el postre, consistente en fruta con crema y que vino acompañado por un enorme despliegue de cócteles en gelatina: dry martini, gimlet, whisky sour, negroni y gin tonic, el más ocmplicado de hacer, me dijeron, seguro que será por el gas. Todos ellos se toman con cuchara y son toda una experiencia para la vista y las papilas gustativas, así como para el cerebro que se va motivado con el aliciente de tanta variada experiencia sensorial...

12. Probamos después una paleta de piña colada deconstruida en cuatro sabores mientras seguíamos dándole a los cócteles con la cuchara de nácar, claro, y con los ojos cada vez más vidriosos, me imagino.

13. Llegó la hora del café, con una especie de hostias de azúcar y otro coctel, todo un clásico, el White Russian pero servido como un pousse-café. Muy interesante, pardiez.

14. Y cuando creíamos que ya había acabado todo, llegó el festival de los dry & tonic, otra de las gamas de la casa que consiste en cócteles servidos en trago largo sobre una base de tónica helada Los vasos, que parecen los cláiscos de sidra, están ambién diseñados por el maestro. Los seis que probamos eran de frutas del bosque, de café irlandés, de fruta de fantasía, uno picante muy interesante, etc.