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20/10/2016

Sabores clásicos

Una visita a Avila bien se merece una comida, y dicen que de lo mejor de la ciudad es El Almacén.

Bonita sala, con una decoración cálida, en maderas oscuras y con una luz perfecta, que filtra por sus ventanas con vistas a la muralla.

Empezamos con el aperitivo de la casa, una crema templada con marcadas notas a nuez moscada y pimienta, me convenció.

Seguimos con un entrante, HUEVOS CON CARABINEROS (pedimos dos raciones para 4) cada media consta de dos colas, un huevo frito,sobre una patata y un delicioso fondo con todo el sabor del querido crustáceo rojo. Un excelente sabor que recordare durante días.

De segundos, SOLOMILLO A LAS UVAS Y TRUFA, la trufa se perdia en un fondo amoscatelado que estaba muy rico, pero yo sigo pensando que hay cosas que cuanto menos adulteres su sabor mejor, aún así me gusto el plato en general.
PICANTON, no me acuerdo del plato, se que la carne estaba perfecta y que el plato me gusto bastante. CHULETÓN DE AVILEÑO, como me iba a ir de Ávila sin acabarme un chuletón, excelente carne, sí, pero ni es el corte que más me gusta, ni son carnívoro a doler, disfruto más de un pescado.

Postres, ESPUMA DE CUAJADA deliciosa cuajada muy cremosa y muy ligera con una "sopa" de carmelo ligero, riquísimo.
GALLETA DE ALMENDRA, para mi era un "pomme crumble" reinventado, tenia la manzana por dentro y una especie de teja arriba y abajo. Muy rico también.

Buenas sensaciones en general, con una botella de Albariño y dos copas (Lanzaga 2006 y Ossian 2007) aguas y cafés salimos a 50€ p.p las comparaciones son odiosas, con esa RCP en Madrid tiene mucha competencia, pero este no deja de ser el mejor restaurante de Ávila.

20/06/2016

Sobrio y rico

Recomendados por Jesús Encinar, allá que fuimos.
El local me encanta. Maderas y negros, que dan toque de hogar y también de elegancia, mesas bien separadas.
Excelente atención.

En cuanto a la comida, un guisito de gambas picante que no dice mucho, excelentes las croquetas caseras.
Paletilla sabrosa, en su punto, la patata un pelín sosa. Rico el solomillo.

Brutal en postres el volcán de chocolate y el tatín de manzana.
En cuanto a la Bodega, (un libro gordo de Petete) si aquí no lo encuentras, es que probablemente no exista. Excelente bodega.

75€
Me gustó mucho. Le falta una terraza.

04/11/2014

Comida Clasicorra de Calidad

Restaurante de concepto clasicorro con vistas impresionantes de la muralla de Avila.

Cuando digo clasicorro no es por el sitio, que esta fabulosamente decorado y sencillo, sino por lo que creo que debe ser hoy en día un restaurante donde se coma comida tradicional, pero con gusto y muy bien cuidada.

Mesas lo suficientemente amplias, manteles de tela muy cuidados y camareros pendiente de todo.

Vamos al lío, ya que no hay que enrollarse más:

CROQUETAS DE SETAS Y JAMON CON CREMA DE HONGOS: Estaban buenísimas, te las traen templadas con lo que no te abrasas al comerlas, la crema de hongos le da un punto.

ARROZ CREMOSO DE TRIGUEROS, BACON Y PARMESANO: El peor plato de todos, el punto del arroz estaba duro, aunque de sabor estaba muy bueno.

JUDIAS DE NAVALONGUILLA: Buen platazo, pero con un gran fallo. Exceso de sal!!!

ENTRECOT CON JUDIAS FRITAS: Carnaza de la buena!!

LENGUADO A LA PLANCHA: No tiene mucha historia, aunque venia acompañado de una mantequilla de anchoas, que era como si te comieras una anchoa.

CHIPIRONES RELLENOS DE LANGOSTINOS EN SALSA OSCURA: Riquisimos, por poner un "algo" demasiada salsa.

VOLCAN DE CHOCOLATE: el típico duro por fuera y por dentro liquido, de los mejores que he comido, el chocolote no esta nada empalagoso.

TARTA DE MANZANA: Muy buena.

Pedimos un par de copas de vino, cervezas, aguas, y cafes ( los hielos son de cafe)

Servicio muy correcto, local muy cuidado con vistas impresionantes y comida de calidad, aunque no es nada económico, salimos a 40€ cada uno.

spider72

Adreid, a cómo sale más o menos? Nos gustaría hacer una escapada

5 de noviembre de 2014

Lady Spider76

40 pp no está mal!

5 de noviembre de 2014

spider72

Joder es verdad, me faltaba la última línea. Perdón.

5 de noviembre de 2014

08/10/2014

Muy bueno!

En un fin de semana que pasamos en Ávila, fuimos a cenar a este restaurante. Comimos muy bien, estaba todo muy bueno y nos atendieron de lujo. Y tiene unas vistas maravillosas de la muralla. Muy recomendable.

05/08/2013

Restaurante de nivelón

Restaurante muy bien puesto, espacio muy amplio con superventana y vistas a la muralla. Somos 3, nos sientan en una mesa redonda amplia, cómoda, con manteles y servilletas de lino que me encantan.

Carta de dos páginas, gracias por hacer la elección más fácil. Unas 6 entradas de vino. Tienen una carta de vinos con unas 80 entradas pero no la pedimos. Tomamos Erial, un Ribera de Pesquera de Duero, algo áspero al principio, apto para paladares no vinícolas.

Una crema de tomate de aperitivo algo deslavada. De entrante pedimos guiso de chipirones y langostinos, muy buenos y tiernos los bichos, la salsa en su punto de picante. No es un plato de 1ª clase pero estaba muy bien cocinado, la salsa densa, untable... muy casero. El plato es grande, mejor compartirlo porque si no te pierdes el segundo.

Habitas con sobrasada sobre fideos de arroz (o algo así). Muy tiernas las habas y rica la salsita de sobrasada. Es necesario compartirlo, llena bastante.

De segundo un pilpil que probé de pasada, el comensal no puso ninguna pega. Lomo avileño con foie y salsa de ¿setas?; carne espectacular, salsa de cine. El mío era pularda asada con orejones y una salsa de flipar; simplemente para disfrutar de cada bocado y olvidarse del resto del mundo.

Las cantidades son más que generosas, yo no pude pedir postre, no me ponían mucho y estaba muy llena. Los otros pideron helado de trufa, eran tres bolas enormes con una especie de teja caramelizada y bolitas de petazeta chocolateadas. Muy bueno pero demasiado.

Nos atendieron muy correctamente, serios pero sin tiquismiqueces varias.

Salimos a unos 45€ por persona. Relación calidad-precio excelente.

02/02/2011

Mejor los entrantes

Tiene una buena vista a la Muralla y la aprovechan mediante un amplio ventanal.
El trato es muy atento y profesional, lo que es de agradecer.
Además de la carta te ofrecen las sugerencias del día. Nos decantamos por una tempura de ortiguillas y los nidos de morcilla. Las ortiguillas, con su característico sabor a mar, estaban estupendas, aunque la tempura no era tal, sino un rebozado, muy bueno y muy bien hecho, eso sí.
Los nidos de morcilla estaban bastante ricos.
De segundo pedí el lomo de Avileño con hongos y foie... Y no acerté. No tengo suerte con la carne bovina de Ávila, hasta la fecha no he encontrado ninguna que me convenza. Y lo he intentado. Pensé que al tratarse de un restaurante con buen producto, esta vez sería la vencida, pero no fue así. En mi opinión el lomo estaba falto de sabor, a pesar de venir embadurnado en la salsa con los hongos y el foie. Y este fue el otro handicap, las salsas y guarniciones, tanto en carnes como en pescados de calidad, deben contribuir a realzar el producto principal, no a enmascararlo.
Mi acompañante tuvo mejor suerte con el cochinillo.
La relación calidad-precio es correcta.

22/09/2011

Por ubicación, decoración y ambiente el mejor restaurante de Ávila capital

El Almacén es el restaurante más distinguido entre las fuerzas vivas de Ávila. Es el lugar más adecuado si tienes que comer al mediodía con políticos, empresarios o financieros locales. En la noche está más vacío, con gente en plan informal y los fines de semana se nutre fundamentalmente de turistas o abulenses celebrando algo (me cuentan, pues no he estado nunca). Voy a menudo por razones de trabajo y reconozco que esto mediatiza mi opinión por aquello de que la comida, si estás en plan envarado porque lo importante es conseguir un crédito o vender una burra, es secundaria.

El local es magnífico, para comprobarlo invito a ver las fotos que nuestros colegas han colgado en esta página, y sus vistas, tanto de día como de noche, las mejores (junto con el Restaurante 4 Postes) para ver las impresionantes murallas. Sobra el pegote del nuevo Palacio de Exposiciones y Congresos de la ciudad erigido en un lugar inadecuado. Eso sí, si le sientan en una mesa en tercera o cuarta fila no verá nada.

El servicio está liderado por su dueño, que hace las funciones de maître (“-¿No te recuerda a alguien? - Sí, hombre, se parece mucho a Franco”) y el personal serio, distante y profesional.

Su carta en parte está compuesta por cocina tradicional abulense modernizada y en otra parte por platos que nada tienen que ver. Además, siempre tienen algunos platos fuera de carta (bueno, y algunos de carta no siempre están).

De los primeros me quedo, siempre para compartir en medias raciones, con los huevos fritos con carabinero (en una cama de patatas), son de sencilla elaboración, pero la mezcla de sabores me encanta. Por curiosidad, aunque no sea mi plato preferido, merece la pena probar el Caramelo de Avileño, unas finas tiras de ternera en témpura con cebolla caramelizada y aderezadas con aceite y pimentón picante. Otros platos ricos son: el guiso algo picante de pescado y el arroz cremoso (también ambos para compartir en medias raciones). El dueño siempre insiste en que se pida su queso de cabra con pimientos de piquillo, a mí no me suscita mayor pasión que cualquier otro queso de cabra (a lo mejor no soy suficientemente entendido en los derivados lácteos de este animal).

De segundos parece que procede pedir carnes abulenses, en concreto el chuletón de ternera, la verdad es que aquí está bien, no mejor que en otros restaurantes de la ciudad pero sí es el más caro de todos ellos, por lo que procuro tomar algo más singular. Si la conciencia me lo permite el hígado de pato al calvados es importante en cantidad y en punto, el cochinillo confitado está bien resuelto y resulta crujiente y no seco, el atún rojo en su punto de poco hecho, los pescados aceptables y, en cambio, la gracia del solomillo de buey al vapor no me gusta por insulso.

De vinos tienen una más que aceptable bodega, pero poco puedo opinar pues según me ven entrar me ponen directamente el Conde de San Cristóbal crianza (05 ó 07) de reglamento (22€ unidad).

Los postres los he visto sobre la mesa, pero como no es lo mío a no ser que el pecado merezca la pena (p. ej. el arroz con leche de Casa Gerardo), pues me cuentan que se dejan tomar.

Tengo delante de mí la última factura: 6 personas tomando 6 primeros completos, 6 segundos, 3 botellas de vino, un par de cervezas, agua, cafés, sin postre y sin copas: 324€. A 54€ por persona.

Creo que merece la pena ir a comer a El Almacén; por ubicación, decoración y ambiente es el mejor restaurante de Ávila capital, pero su cocina es correcta pero no sobresaliente. Creo que deberían rotar más la carta incorporando nuevos platos, abandonando los que apenas se piden, en fin tomar de verdad el puesto que la gente le atribuye. También es verdad que algún día debería ir a cenar con mi mujer y unos amigos y no a comer con prebostes locales, tal vez viera el asunto con mejor perspectiva.

por mi nombre me conoceréis + seguir 15 sitios

13/02/2012

Francamente, me sorprenden las criticas favorables hacia este restaurante. Para mí es un quiero y no puedo. Pretencioso en la elaboración de los platos, le ponen empeño, pero tal vez demasiado y no termina les termina de salir bien la movida. La combinación de sobores es tan arriesgada como fallida en muchos casos. Se empeñan en apartar la botella de vino de la mesa para que la sirva el camarero que, con el restaurante lleno, no da a basto. Una pena. En cuanto a la calidad de la materia prima, dejémoslo en dudosa.

11/11/2009

nueva sala

el restaurante ha sido reformado, la sala se ha ampliado considerablemente, y el resultado es uno de los mejores restaurantes de españa, sin duda.
la carta es tan amplia que hay donde elegir durante muchas veladas.
la bodega es sobresaliente, incluye ademas de vino, cientos de referencias de ron, ginebra, whisky, coñac
la cava de puros ha sido suprimida, lo que anticipa que este va a ser uno de los primeros restaurantes en avila que con la reforma seran no fumadores, aunque aun se puede fumar, puros incluidos.
el precio ronda entre los 40-50 €

13/06/2011

Avileando

Fin de semana en Ávila, yemas de santa Teresa, tranquilidad, piedras, tocinillos de cielo ( gloriosos ), solete, tranquilidad, hoteles baratos y cómodos, gente afable, oración, catedral impresionante ( más por dentro que por fuera ), tranquilidad, buenos asados, la santa que levitó…y sobre todo buenos restaurantes.

Fuimos al que nos recomendaron como mejor restaurante de Ávila. En las afueras ( bueno es un decir pq todo está tan a mano que…) está “el almacén”.

Muy chula decoración, piedra de muralla al fondo pintada de negro, gran ventanal con vistas espectaculares de la muralla iluminada……buena selección de temas de jazz que le dan atmósfera al tema…..

El servicio- en un primer momento nos sientan, castigados, en un rincón sin luz al lado de la entrada donde los camareros cogen las cartas, los cubiertos….un coñazo, teníamos reserva y entiendo que esa mesa está únicamente para ubicar a alguien que viene rezagado y no hay más mesas disponibles en la sala…por supuesto se le informa al jefe de sala que la mesa no nos gusta nada y nos cambian inmediatamente a una que elegimos…quitando ese pequeño desliz, el servicio de la cena fue impecable ( se echa de menos que te ayuden con la carta ).

Las Viandas.- lamentablemente y como expuse más arriba, se come tan bien en Ávila que al mediodía nos habíamos puesto como el cuchillos en los mesones de la muralla y no andábamos muy sobrados de apetito para probar más platos de los que finalmente comimos, porque la verdad, la carta tiene buena pinta: Alguna ensalada, puerros en tempura ( lo pidieron nuestros vecinos y pintaba bien, ( ver carta ), y los segundos los pescados y las carnes.

Pedimos finalmente ensalada de foie escabechado ( solo era para mí pero tuvieron el detalle de ponerlo en dos platos muy bien presentados para compartir ), el plato de escándalo!!!!, para levitar y entrar en conexión mística con el pobrecito pato, Santa Teresa y lo que hiciera falta. El toque ácido del escabeche ,suave y delicioso, conjuga muy bien con la untuosidad del producto, acompañado de berros y rúcula….sencillo pero impresionante.

De segundo, Solomillo de buey con Valdeón y Lomo de Avileña con Boletus y Foie. Las carnes de primera, tiernas y muy bien tratadas, el solomillo de buey exquisito, el lomo de avileña tan tierno y suave que apenas sí tiene sabor ( característica de esta carne ), pero el contrapunto de la salsa de boletus junto a la textura de la carne apaña el tema y hace que sea un plato muy recomendable.

Los postres: Volcán de chocolate, o sea, Coulant, que al tenerlo registrado Michel Bras hay que ponerle nombres tan cursis como este, muy suave, delicioso, y una selección de postres donde la cuajada con chutney de cítricos es apoteósica, la crema catalana de café no está nada mal, el requesón con teja es bueno, y la trufa de chocolate normalita sin más.

Todo acompañado con media botella de viña Ardanza reserva 2000 que entraba muy bien y que tan solo la presencia ubicua de controles por toda España impidió que atacáramos otra media.

La cuenta 105€, con lo que la velada sale más que rentable, porque la verdad es que disfrutamos mucho tanto de la comida como del local en sí.

08/02/2011

Restaurante muy agradable.

El restaurante está ubicado al otro lado del puente viejo, por lo que queda un poco alejado del centro, pero se llega perfectamente tras un paseo de unos 20-25 minutos. No hay dificultad para dejar el coche y se encuentra a menos de 5 minutos andando de Los 4 Postes (panorámica de la ciudad).

La sala es amplia, recientemente remodelada, decorada en tonos oscuros y rojo, y resulta bastante acogedora. Tiene unos grandes ventanales que ofrecen unas estupendas vistas de las murallas. Cuanto más cerca de los ventanales, mejor es la mesa (y más demandada está y más difícil es de conseguir).

La atención en sala la lleva el dueño, como Jefe de Sala y Sumiller, aparte de otro Jefe de sala y varios camareros. La atención es buena, clásica sin agobiar y, a la vez, desprende un aire familiar. Se consigue así un muy buen ambiente.

Además de la carta, donde manda el producto (caramelo de Avileño, huevos con carabinero, carnes de la tierra y una sorprendente oferta de pescados), hay un buen número de platos del día que te recitan cuando te reciben (no como en otros sitio, que te los dicen cuado ya has elegido en la carta) aunque, desafortunadamente, no citan los precios, por lo que puede haber sorpresas en la cuenta.

Entrantes
- Alcachofas con foie: un tanto faltas de sabor las alcachofas (y no mucha cantidad), pero un foie fresco pasado por la plancha y la salamandra, como hacía tiempo que no probábamos. Se lo trae un proveedor desde Palencia dos veces a la semana. Acompañado por una salsa parecida a la Benedicine. Plato notable que habría mejorado con una temperatura de servicio más alta.
- Arroz caldoso marinero con picante: a pesar de que el aspecto era bastante anodino resultó un buen plato, muy sabroso, con el arroz en su punto (bueno, quizás una chispa entero, por esa moda sin sentido de hacer el arroz al dente), con pulpo, chipirón y buenos langostinos (aunque no muy grandes). Sabor a mar. El toque picante nos gustó mucho (aunque parece ser que no a todo el mundo le agrada).

Segundos
- Lomo de ciervo asado: tierno y con mucho sabor, muy bueno.
- Lomo de Avileño con salsa de trufa y foie: una buena pieza de carne de ternera de Ávila, no especialmente sabrosa. Desafortunadamente la zona central tenía un nervio que no permitía comer esa parte. Pero como la pieza era muy grande y gruesa había carne de sobra para comer. La salsa ligera y acompañaba muy bien. Aun así, esperábamos más.

Postre
- Pastel chorreante de almendra: una especie de volcán de chocolate pero relleno de una salsa de yema y almendra. Nos gustó mucho.

Carta de vinos enciclopédica (no contamos con el consejo del dueño ya que nos atendió el otro Jefe de sala), con muchas y buenas referencias pero subiditas de precio (por ejemplo: el San Román 2007 que tomamos la noche anterior en Madrid en el restaurante Viavélez por 35 E, aquí costaba 39).

En total, con una botella de Prima (15 E.), el hermano pequeño de San Román (interesante, pero nada que ver), con una botella de agua de 1 l., y dos cafés, 110 Euros.

En resumen, buena cocina sin alardes técnicos, raciones abundantes (excepto el plato de alcachofas), buena atención y estupendas vistas (según qué zona) en un restaurante en el que se está muy, muy a gusto. Precio tirando a alto.

Recomendable.

15/12/2008

Sin duda‚ el mejor de Avila

Llevan años y han conseguido‚ el marido en las mesas y la mujer en la cocina‚ crear el mejor restaurante de Avila. Vale la pena ir a Avila para ir a comer a El Almacén.

Hiper amables y con un trato de lujo. En los platos puedes encontrar cocina tradicional abulense (Chuletón‚ Judías‚ etc.) pero también algo más creativo y original‚ como el revuelto de morcilla con pasas y piñones‚ riquísimo. No te pierdas de primero la crema de patatas al aroma de trufa blanca y foie

Dos pequeñas pegas, cuando la gente se pone a fumar puros no hay quien aguante el olor‚ es un sitio pequeño y hace falta coche para llegar‚ está fuera de las murallas‚ cruzando el río‚ y no es fácil ir a comer si vas andando. Si quieres un sitio bueno para comer por el centro de Avila la otra opción es La Pera Limonera